Conitos 3D(de maìz y queso)
Ingredientes:
50 g. de harina de maíz tradicional (no de cocción rápida)
50 g. de queso rallado
10 g. de cebolla (una cebollita chica de verdeo)
1 cda. de jugo de limón
2 cdas. de aceite
4 claras
Condimentos:
1 cdita. de sal
½ cdita. de azúcar
Pimienta molida
1 cdita. de pimentón dulce
1 cdita. de ají molido
1 cdita. de orégano
Preparación:
Procesar la cebolla con los ingredientes secos: 50 g. de harina de maíz, 50 g. de queso rallado y los condimentos: 1 cdita. de sal, ½ cdita. de azúcar, pimienta molida, 1 cdita. de pimentón dulce, 1 cdita. de ají molido y 1 cdita. de orégano. Debe quedar un granulado seco.
Agregar los ingredientes húmedos: 1 cda. de jugo de limón, 2 cdas. de aceite y 4 claras. Procesar.
Echar la pasta por cucharadas en una placa de silpat, o forrada con papel manteca, untada con apenas aceite o rociada con spray vegetal Formar círculos de 10 cm de diámetro con el revés de la cuchara.
También se puede hacer con muy buen resultado en una plaza antiadherente. Llevar a horno precalentado a temperatura alta (220° C) durante 2’ y retirar enseguida. Bajar la temperatura del horno a muy suave (140° C).
Es importante que la masa no se endurezca, sino que quede flexible. Cortar los círculos al medio, enrollarlos y formar conos.
Oresionar con los dedos para adherir los bordes. Colocar los conos sobre las placas, si no se cierran bien sujetarlos con un palillo (mondadientes/escarbadientes). Llevar a horno suave para secarlos durante 15’. No dejar que se doren demasiado.
Con la cantidad indicada salen 2 placas para horno. Retirar y dejar enfriar antes de consumir. El resultado son estos deliciosos conitos crocantes, con mucho sabor a queso y algo picantes. Si están bien secos durarán un par de días en latas herméticas, o recipientes bien cerrados, lejos de la humedad. Disfrutar con cerveza helada, con una buena película, con buena compañía, en soledad, o como sea.
Ingredientes:
50 g. de harina de maíz tradicional (no de cocción rápida)
50 g. de queso rallado
10 g. de cebolla (una cebollita chica de verdeo)
1 cda. de jugo de limón
2 cdas. de aceite
4 claras
Condimentos:
1 cdita. de sal
½ cdita. de azúcar
Pimienta molida
1 cdita. de pimentón dulce
1 cdita. de ají molido
1 cdita. de orégano
Preparación:
Procesar la cebolla con los ingredientes secos: 50 g. de harina de maíz, 50 g. de queso rallado y los condimentos: 1 cdita. de sal, ½ cdita. de azúcar, pimienta molida, 1 cdita. de pimentón dulce, 1 cdita. de ají molido y 1 cdita. de orégano. Debe quedar un granulado seco.
Agregar los ingredientes húmedos: 1 cda. de jugo de limón, 2 cdas. de aceite y 4 claras. Procesar.
Echar la pasta por cucharadas en una placa de silpat, o forrada con papel manteca, untada con apenas aceite o rociada con spray vegetal Formar círculos de 10 cm de diámetro con el revés de la cuchara.
También se puede hacer con muy buen resultado en una plaza antiadherente. Llevar a horno precalentado a temperatura alta (220° C) durante 2’ y retirar enseguida. Bajar la temperatura del horno a muy suave (140° C).
Es importante que la masa no se endurezca, sino que quede flexible. Cortar los círculos al medio, enrollarlos y formar conos.
Oresionar con los dedos para adherir los bordes. Colocar los conos sobre las placas, si no se cierran bien sujetarlos con un palillo (mondadientes/escarbadientes). Llevar a horno suave para secarlos durante 15’. No dejar que se doren demasiado.
Con la cantidad indicada salen 2 placas para horno. Retirar y dejar enfriar antes de consumir. El resultado son estos deliciosos conitos crocantes, con mucho sabor a queso y algo picantes. Si están bien secos durarán un par de días en latas herméticas, o recipientes bien cerrados, lejos de la humedad. Disfrutar con cerveza helada, con una buena película, con buena compañía, en soledad, o como sea.