Review: Asus GeForce GTX 650 Ti Boost
Hoy tenemos entre manos la nueva Asus GeForce GTX 650 Ti Boost, un modelo recién salido del horno que llega al mercado para hacerse un hueco entre el modelo GTX 650 Ti original y la GTX 660. Concretamente, analizaremos el modelo GTX650TIB-DC2OC-2GD5, el cual combina el chip gráfico Nvidia GK106 con 2 GB de memoria GDDR5 y el galardonado disipador DirectCU II.
Veamos sus especificaciones técnicas:
Embalaje y Accesorios
La Asus GeForce GTX 650 Ti Boost se presenta en una caja de cartón de medio tamaño y color negro. El frontal está decorado con un zarpazo ya visto en otros modelos, así como con un pequeño esquema del funcionamiento del disipador DirectCU II.
En el anverso encontramos las especificaciones y algunas de sus principales características, entre las que destacan:
* DirectCU II: Exclusivo disipador Asus que disminuye la temperatura hasta un 20% de forma más silenciosa gracias a los heatpipes en contacto directo con la GPU y dos ventiladores de 100 mm.
* Super Alloy Power: Componentes de alta calidad que mejorar el rendimiento y reducen las pérdidas de potencia, mejorando la durabilidad y reduciendo el consumo.
* GPU Tweak: Utilidad para overclocking de Asus que permite ajustar la frecuencia y voltajes de la gráfica.
Como únicos accesorios, disponemos de un manual de usuario, un adaptador 2 x Molex a PCIe 6 pines y un adaptador DVI-VGA. El disco de drivers no viene incluido, por lo que debemos bajarlos desde la pagina de Nvidia para obtener la última versión.
Una vez desembalada la Asus GeForce GTX 650 Ti Boost nos encontramos ante una tarjeta de tamaño medio cubierta por el sistema de refrigeración DirectCU II. Este cuenta con dos ventiladores de 100 mm y en este modelo ocupa “solo” 2 slots.
En su lado posterior, cuenta con 2 salidas DVI, una salida DisplayPort y otra HDMI. Cuenta además con una pequeña porción del backplate enrejado para la salida del aire caliente.
En los laterales, podemos entrever los 2 heatpipes del disipador y los conectores PCIe 3.0 x 16 y SLI, que permitirá configuraciones multi-gpu a diferencia del modelo GTX 650 Ti original.
El lado posterior de la gráfica queda descubierto y podemos ver 4 módulos de memoria, algo poco habitual en los modelos más sencillos que solo suelen incorporarlos en el lado frontal del PCB.
El disipador DirectCU II cuenta con 2 heatpipes de cobre niquelado en contacto directo con la GPU. La zona en contacto esta rebajada y pulida para que el cobre entre en contacto con la GPU, mientras que el resto de la “U” que forma cada heatpipe queda de color plateado por su recubrimiento en níquel. Como ya comentamos anteriormente, dos ventiladores de 100 mm serán los encargados de extraer este calor con un nivel de ruido que Asus asegura muy bajo.
Volvemos al lado frontal pero esta vez con el disipador DirectCU II retirado y con acceso al núcleo Nvidia GK106 240-A1. Este ofrece 768 núcleos CUDA con una frecuencia de 1020 MHz, que asciende hasta los 1085 MHz en su modo Boost. A su alrededor, otros 4 módulos de memoria GDDR5 fabricados por Hynix con una capacidad de 256 MB cada uno (8 x 256 MB = 2 GB) y con una frecuencia de 1502 MHz (6008 MHz efectivos).
Los componentes Super Alloy Power se reparten en 4+1 fases de alimentación que ofrecen una excelente modulación de la tensión minimizando las pérdidas de energía y asegurando así una mayor eficiencia y durabilidad. La alimentación requiere de un solo conector PCIe de 6 pines, con un consumo máximo de 150W.
Pruebas
Hemos usado nuestro equipo de pruebas habitual para los test:
Placa Base ASRock Z68 Pro 3
Procesador Intel Core i5-2500K @ 3300 MHz
4×2 GB DDR3 G.Skill @ 1600 MHz
SSD Corsair Force 3 – 180 GB
Windows 7 64 bits
Placa Base ASRock Z68 Pro 3
Procesador Intel Core i5-2500K @ 3300 MHz
4×2 GB DDR3 G.Skill @ 1600 MHz
SSD Corsair Force 3 – 180 GB
Windows 7 64 bits
Hemos realizado las pruebas a esta gráfica con los drivers Nvidia GeForce 314.22, última versión estable disponible y primera que da soporte a este modelo. Para el resto de pruebas se han usado versiones anteriores acordes a su fecha de análisis.
El software GPU-Z nos muestra los datos anteriormente citados sobre la Asus GeForce GTX 650 Ti Boost junto a un ancho de banda de 144.2 GB/s, un relleno de pixels de 24.5 GPixel/s y un relleno de texturas de 65.3 GTexel/s. Incrementa así en gran medida el ancho de banda del modelo GTX 650 Ti original, así como el relleno de pixels y texturas.
Asus dispone del software GPU Tweak para la monitorización y overclock de sus gráficas que en esta ocasión ha resultado poco fructífero. La frecuencia del núcleo se ha mantenido inalterable una vez aplicado el nuevo valor, por lo que la capacidad de overclocking solo la han ofrecido las memorias. Estas han alcanzado los 7000 MHz sin problemas, siendo algo inestables una vez subimos hasta los 7200 MHz aproximadamente.
Tenemos por tanto una mejora de 1000 MHz en las memorias, que poco aportan al rendimiento general sin un aumento de la frecuencia del núcleo.
Pasemos a comprobar el rendimiento de la Asus GeForce GTX 650 Ti Boost frente al resto de gráficas anteriormente analizadas:
En 3D Mark 11 Performance se han obtenido P5688 puntos, lo que supone una mejora del 17% frente al modelo GTX 650 Ti original y una reducción del 14% frente al modelo GTX 660. Frente a la Radeon HD 7850 ofrece un rendimiento similar, mientras que la HD 7870 queda en torno a los valores de la GTX 660.
En Unigine Heaven 3.0 ha obtenido 1801 puntos, lo que supone una gran mejora del 39% frente al modelo GTX 650 Ti original y una reducción igualmente del 14% frente al modelo GTX 660. Frente a la Radeon HD 7850 ofrece un rendimiento ligeramente superior (5%), mientras que la HD 7870 la aventaja en casi un 17%.
Con la reciente salida del nuevo 3D Mark 2013, hemos analizado su rendimiento frente a algunos modelos que hemos analizado recientemente, pero sin mayor variedad difícilmente podemos sacar algunas conclusiones.
Pasemos a ver cómo se comporta la Asus GeForce GTX 650 Ti Boost en juegos:
En los test realizados podemos observar como su rendimiento está a medio camino entre la GTX 650 Ti original y la GTX 660, algo que ya podíamos esperar. Frente a los modelos AMD vemos una mayor variación en según qué juegos, pero también podemos situarla entre los dos modelos de la serie Radeon HD 7800.
En todo caso, tenemos un rendimiento suficiente para jugar en una resolución de 1920 x 1080 píxeles con la calidad máxima de los juegos, aunque en algunos casos tendremos que reducir en cierta medida los filtros o los detalles a niveles medio-altos.
El sistema de refrigeración DirectCU II Top mantiene las temperaturas en torno a 58/65ºC jugando y estresando la gráfica al máximo. Son unos excelentes valores para un nivel de sonoridad muy bajo, que siempre podemos modificar desde el software Asus GPU Tweak.
Conclusión
La Asus GeForce GTX 650 Ti Boost ofrece un rendimiento a medio camino entre los modelos GTX 650 Ti y GTX 660. Será suficiente para los jugadores que busquen un alto nivel gráfico pero que tengan claro que no podrán sacar el máximo partido a todos los juegos actuales.
Podemos encontrarla a la venta en torno a los 200 euros, aunque una vez pasen unas semanas seguramente se sitúe a medio camino entre los modelos que la rodean en su propia marca. De esta forma, no ofrece grandes novedades a una gama media que AMD sigue dominando, y en mayor medida con la llegada de la nueva HD 7790, pero el verdadero rival de esta gráfica, debido a su precio, es la AMD Radeon HD 7870 con GPU Tahiti, por lo que estamos realmente delante de una muy buena tarjeta gráfica, pero a un precio bastante elevado para lo que ofrece, incluso siendo más cara que algunas GeForce GTX 660.