Perfectamente aplicable al otro lado de "las cosas"
Muchacha T
Muchacha T por estas horas esta eufórica. Por el triunfo electoral, claro.
Y yo me siento un poco aliviado al verla así a Muchacha T. No sé si está contenta, pero al menos, no esta tan enojada. Porque cuando Muchacha T se enoja…
Ella sabía que las elecciones iban a ser así, porque mira mucha televisión. Pero una cosa es saberlo y la otra es disfrutarlo. Y ahora lo disfruta. Se lo permite.
Mañana o pasado va a volver a estar enojada otra vez. Porque nada va a cambiar en el país. Al menos por dos años.
Pero acá, en la ciudad, va a seguir todo como está. Y eso está muy bien para Muchacha T.
A ella le gusta que acá las cosas no cambien. Porque ama a Tandil por eso es T. De Tandil, de tradicional, de típica. Y también es trabajadora, según se define ella misma. Algo que a este país le hace falta -dice-: gente trabajadora. Y ahora se da cuenta de que por dos años este país va a seguir manteniendo vagos y se enoja.
Muchacha T es Trágica y cree que en dos años podemos desaparecer como nación. Es que mira mucha tele. Mucho cable.
Por eso yo me siento un poco aliviado cuando veo que desde el domingo se le pasó un poco el enojo a Muchacha T.
Porque ella, como todo ciudadano democrático y republicano (según se define), vive enojada desde hace diez años. Puede ser un poco menos; desde el conflicto con el campo. Se enojo. Y se volvió a enojar con lo del 54 por ciento. Y pensó en el fraude y se enojo más. Y además de fraude pensó en el voto mantenido, el voto plan descansar. Y más aún.
Hasta el domingo, que se le dibujo una sonrisa que aun le dura.
Ella, que es Muchacha T porque estos últimos años ha estado un poco Tensa, se permitió sonreír y festejar. Y digan lo que digan, a mi me alivia un poco verla así. Contenta, diría. Es un poco de solazarse con el triunfo. Quien no. De verduguear un poco. Pero prefiero verla así y no enojada.
Fue lindo escucharla cantar “te querés matar, te querés matar, te querés matar, Pablo Bossio, te querés matar…”, como cantó la juventud en el Comité. Eso sí que es alegría juvenil. Sana. Porque no es necesario aclarar que los chicos hablan de matar en sentido figurado, obviamente.
Pero Muchacha T sabe que los otros no: cuando hablan de matar no son metafóricos. Son crispados. Son patoteros.
Como público el otro día en su blog o en su página o en su face. Ella tiene una página o un blog o un face donde sube sus pensamientos y opiniones comprometidas. Porque Muchacha T también es Tranparente (Transparente, se piensa a si misma): dice lo que piensa. Y subió un video con “patota de La Cámpora agrediendo a militantes del Frente de Izquierda que estaban pegando afiches” (“son zurdos, algo harán hecho”, hubiera pensado en otro tiempo. Porque Muchacha T También Tiene esos Tics, aunque los niega).
Se ve a un patotero decirle a un militante “se me despegas un afiche te despego la cabeza…”. Y ella no lo duda: le va a despegar la cabeza. Muchacha T es Temerosa.
Esas cosas publica en su blog, en su página o face. Sin temor de ningún tipo. Valiente. Por eso ama a Lanata, por Temerario. O porque odia. Lo ama porque odia.
Muchacha T también es Tuitera. 140 caracteres le bastan para decir sus verdades y desenmascarar a los malos. Por ejemplo a la prensa que esta comprada. Ella tiene un método infalible para detectar a la presa deshonesta: cuando no dice lo que ella piensa, esta comprada. Cuando dice lo que ella piensa, es independiente.
Como cuando una elección no la gana el que ella quiere, es fraude. Y cuando la gana, es un triunfo de la democracia.
Muchacha T es un poco Tramposa. Por ejemplo, dice que no es gorila porque celebra el triunfo de Sergio Massa. Y dice que cuando la plaza se llena de cacerolas es una movilización espontanea y cuando se llena de morochos con pancartas y banderas, van por el plan.
Pero yo, que no coincido en nada con Muchacha T, prefiero verla así como está ahora: festejando.
Porque cuando está enojada, Muchacha T es Tremenda. Odia a mansalva.
Y ella cree que su odio afecta a los poderosos; pero se la agarra con los débiles. Con las madres que cobran la Asignación, con los chicos que reciben las netbooks, con el pibe del secundario que se intereso en la política a partir de Néstor Kirchner, con los hombres y con las mujeres que se pueden casar con hombres y con mujeres. Y adoptar, además.
Mientras tanto, ella habla de mantenidos, de prebendas, de demagogia, de militantes a sueldo, de minorías privilegiadas, de caos moral…
Por eso digo, verla a Muchacha T así, aunque sea por unos días, vale la pena.
La mía, al menos.
Marcos Gonzales: "Muchacha T", Contratapa, Diario: "El Eco de Tandil", edición impresa, Martes 29 de Octubre de 2013.