Uso del castellano sin errores
1-
Incluso, inclusive e incluido.
Un error abundante en el lenguaje hablado. Los dos primeros son adverbios y proceden del latino inclusus, pero actualmente no significan lo mismo. "Incluso" significa "con inclusión, inclusivamente", y "hasta, aun" cuando actúa como preposición: Incluso los hombres participaron; Le gustan los animales e incluso las plantas.
"Inclusive" es un adverbio con un significado claro y único: "incluyendo el último objeto nombrado": Debe elegir un número del 1 al 9, ambos inclusive; Desde la época de Felipe III a Carlos III inclusive.
Inluido es el participio del verbo incluir y significa "algo que está contenido dentro de otra cosa". Usos incorrectos: *Inclusive mi padre me lo advirtió; *Hay que tirarlos todos, inclusive el blanco.
2-
Oír y escuchar.
Cada vez se usa más el segundo verbo con el sentido del primero. Como dice el lingüista Martínez de Sousa, para oír sólo es necesario tener oídos sanos, pero para escuchar, debe prestarse atención, debe "querer oírse".
García Yebra lo resuelve al recordar una anécdota que le sucedió mientras daba una conferencia: «En cierto momento, se levantó una señora que estaba al fondo del aula y dijo "Señor García, aquí atrás no se le escucha". García respondió: "Si han venido a la conferencia es porque me escuchan, lo que pasa es que no me oyen". Estos son unos ejemplos de mal uso extraídos de la prensa española de esta semana: *Se escucharon unos disparos, *Podían escucharse voces supuestamente fantasmales.
3-
Eficaz, eficiente y efectivo
El adjetivo effective es un falso amigo, que no significa efectivo, sino eficaz o eficiente. Empleamos "eficaz" principalmente para seres inanimados y "eficiente" para seres animados, dado que la eficiencia es una virtud o facultad más propia de seres vivos.
4-
Opcional y optativo.
Los traductores de computación/informática principalmente hemos introducido el barbarismo opcional como equivalente de optativo en el habla, cuando no son sinónimos. Curiosamente, como ocurre en tantas otras situaciones del idioma, en distintos sectores se expresan de distinta manera cosas que son idénticas: así, mi hermano ha elegido dos asignaturas optativas (optional subjects), pero la definición de pantalla en Windows es opcional. Asimismo, si mi televisor se estropea, llamaré al Servicio de asistencia técnica, pero si se estropea mi Windows 95, tendré que llamar (al menos aquí en España) al departamento de Soporte técnico de Microsoft Ibérica.
5-
Tan es así o tal es así
La palabra tanto no puede apocoparse (reducirse) delante de verbo, por lo que la construcción correcta es tanto es así; si se quiere usar la forma tan deberá construirse la expresión tan así es.
Respecto de tal es así, es una locución incorrecta y vulgar que no debe admitirse desde ningún punto de vista.
6-
•Ciento por ciento (y no cien por ciento)
El numeral ciento, se apocopa delante de sustantivo masculino o femenino: cien empleados; cien veces, pero en los porcentajes debe decirse veinte por ciento y no veinte por cien. La expresión cien por cien sólo es válida cuanto toma el sentido de “absolutamente”, como en la oración: es un estudioso cien por cien; en otros casos debe usarse la forma completa: ciento por ciento de humedad.
7-
Hace un tiempo atrás
La presencia del verbo hace vuelve innecesaria la inclusión de atrás, ya que aquél implica la idea de “tiempo pasado”, por lo que agregar la misma idea -tiempo atrás- es redundante.
Las formas correctas son, en este caso, hace un tiempo o un tiempo atrás.
8-
Las 24 horas
Con frecuencia, se comete la redundancia de esta expresión y se la transforma en las 24 horas del día. Lo mismo sucede con los 365 días del año. La forma correcta es: se informa las 24 horas, lo mismo que los negocios que anuncian que trabajan todo el año y dicen correctamente: atención todos los días del año.
9-
Desde ningún punto de vista (y no Bajo ningún punto de vista)
Este es un error muy común en el habla cotidiana de las personas. Debe decirse desde ningún punto de vista, porque “el punto de vista” es el lugar imaginario desde el cual se observa una situación determinada.
10-
¿Detrás de mí o detrás mío?
Con la mayoría de adverbios de lugar surge esta duda, delante, debajo, encima, detrás… etc, la gente suele utilizar un determinante posesivo (mío, tuyo, suyo, vuestro, nuestro) y esto es un error; la forma correcta es delante de mí, detrás de él, encima de vosotros.
¿Cómo podemos estar seguros?
Es fácil, sólo tenemos que cambiar el orden del determinante posesivo y anteponerlo al adverbio.
Por ejemplo: No podemos decir encima mío porque no es correcto decir en mi encima, lo correcto sería decir encima de mi.
Sin embargo podemos decir alrededor mío, ya que podemos anteponer el determinante y decir a mí alrededor.
13 verbos que utilizamos incorrectamente en español
•Aplicar. Uno de los anglicismos más extendidos, que proviene del inglés “to apply”, y que en dicho idioma sí significa “solicitar” o “pedir”. Por el contrario, en castellano, no se debe decir nunca que se “aplica a una entrevista de trabajo” o a “una plaza en la universidad”, sino que uno se “presenta” o “solicita” algo. Lo mismo ocurre con el sustantivo “aplicación”, que no puede utilizarse para referirse a un “formulario de ingreso”.
•Señalizar. Con mucha frecuencia, escuchamos en la retransmisión de un evento deportivo que el árbitro ha “señalizado” una falta, un fuera de juego o el final del partido. En todos esos casos, el periodista debería haber empleado el verbo “señalar”, puesto que señalizar significa “colocar en las carreteras y en las vías de comunicación las señales que indican bifurcaciones, cruces, pasos a nivel y otras para que sirvan de guía a los usuarios”. Y a eso no es a lo que se dedican los colegiados.
•Resaltar. Aunque pueda sorprender a algunos, “resaltar” tiene su origen como verbo intransitivo, es decir, que no puede ir acompañado de un complemento directo. Tan sólo en su cuarta acepción se aclara que en algunas ocasiones puede ser empleado como transitivo. Fundeu recomienda emplear el verbo “destacar” en lugar de “resaltar” en frases como “el profesor resaltó las capacidades comunicativas del alumno”.
•Rentar. Del inglés proviene el verbo “to rent”, que significa “alquilar”, y a partir de ahí, multitud de hispanohablantes han comenzado a “rentar un apartamento” para sus vacaciones. Es incorrecto, puesto que rentar tan sólo significa “producir o rendir beneficio o utilidad anualmente”.
•Abatir. Si bien es cierto que dicho verbo significa “derribar” o “derrocar”, Fundeu advierte que no debemos emplear dicho término como sinónimo de “matar”, “asesinar”, “disparar” o “tirotear”. La organización aclara que hoy en día se abusa de dicha acepción del término y que, si bien no es totalmente incorrecta, debemos intentar emplear alguno de los sinónimos previamente señalados.
•Finalizar. En demasiadas ocasiones, el verbo “finalizar” (o “terminar” y “acabar”) se emplea como sinónimo de “clausurar”, cuando este debe ser el término empleado para hablar de congresos, charlas o ponencias. Es decir, debemos evitar usar una frase como “el congreso terminó con la participación del decano”. Estos tres verbos son comodines que por su amplitud de significado se emplean con excesiva frecuencia, ya que que existen otros términos que se ajustan mejor a lo que se quiere decir.
•Adolecer. Uno de los verbos en los que los españoles nos solemos equivocar con más frecuencia, por dos razones diferentes. La primera es que suele emplearse como sinónimo de “carecer de” en sentido positivo, cuando realmente significa “padecer algún mal” o “tener algún defecto”, con un matiz negativo; en ese sentido, “adolecer de una gran riqueza” sería incorrecto, puesto que “una gran riqueza” no es un mal o un defecto. En segundo lugar, debemos recordar que “adolecer” va seguido de la preposición “de”, por lo que decir que alguien “adolece cáncer” es incorrecto.
•Colapsar. ¿Cuántas veces escuchamos hablar del “colapso de las Torres Gemelas” y cuántas del “derrumbe”? El término es correcto, pero quizá se abusó demasiado de él. Por eso mismo, muchos lingüistas han denunciado la sobreutilización de dicho término. La Fundeu aconseja huir de esta palabra, a la que definen como “excesivamente técnica”, y buscar sinónimos como “destruir”, “paralizar”, “bloquear”, “derrumbar”, etc.
•Customizar. Un término que cada vez se emplea con más frecuencia como sinónimo de “modificar algo de acuerdo a las preferencias personales”, y que proviene del verbo inglés “to custom”. ¿Para qué emplear este anglicismo si podemos emplear términos castellanos totalmente aceptados como “personalizar”?
•Acceder. La Fundeu lanza una advertencia sobre el abuso de este verbo, que está comenzando a utilizarse con demasiada frecuencia como sinónimo de “entrar”. Aunque no sea completamente incorrecto, es preferible decir que alguien “entra” a un edificio que señalar que “accede” a él.
•Masticar. La mayor parte de los hispanohablantes piensan que “mascar” y “masticar” son sinónimos absolutos, pero hay un pequeño matiz que los separa: “masticar” se emplea únicamente para la comida, como paso previo a su ingesta, mientras que “mascar” se refiere a “partir y triturar algo con la boca”. Por lo tanto, podemos hablar del “mascado” de hojas de coca.
•Falsificar. Otras dos palabras casi sinónimas que suelen dar problemas en su utilización diaria son “falsear” y “falsificar”. Fundeu recomienda emplear el término “falsificar” para referirse a documentos, escritos, facturas, etc., y “falsear”, en un sentido más figurado, como en el caso de “falsear la realidad”.
•Cesar. Un término también utilizado con frecuencia en el ámbito del periodismo deportivo. Si bien está aceptado que un entrenador o trabajador sea “destituido” (o “relevado” o “despedido”), no lo es que “sea cesado”, puesto que “cesar” un verbo intransitivo que no puede construir de manera pasiva. Así pues, lo correcto es “José Mourinho cesa como entrenador del Real Madrid”, no “José Mourinho fue cesado como entrenador del Real Madrid”.
1-
Incluso, inclusive e incluido.
Un error abundante en el lenguaje hablado. Los dos primeros son adverbios y proceden del latino inclusus, pero actualmente no significan lo mismo. "Incluso" significa "con inclusión, inclusivamente", y "hasta, aun" cuando actúa como preposición: Incluso los hombres participaron; Le gustan los animales e incluso las plantas.
"Inclusive" es un adverbio con un significado claro y único: "incluyendo el último objeto nombrado": Debe elegir un número del 1 al 9, ambos inclusive; Desde la época de Felipe III a Carlos III inclusive.
Inluido es el participio del verbo incluir y significa "algo que está contenido dentro de otra cosa". Usos incorrectos: *Inclusive mi padre me lo advirtió; *Hay que tirarlos todos, inclusive el blanco.
2-
Oír y escuchar.
Cada vez se usa más el segundo verbo con el sentido del primero. Como dice el lingüista Martínez de Sousa, para oír sólo es necesario tener oídos sanos, pero para escuchar, debe prestarse atención, debe "querer oírse".
García Yebra lo resuelve al recordar una anécdota que le sucedió mientras daba una conferencia: «En cierto momento, se levantó una señora que estaba al fondo del aula y dijo "Señor García, aquí atrás no se le escucha". García respondió: "Si han venido a la conferencia es porque me escuchan, lo que pasa es que no me oyen". Estos son unos ejemplos de mal uso extraídos de la prensa española de esta semana: *Se escucharon unos disparos, *Podían escucharse voces supuestamente fantasmales.
3-
Eficaz, eficiente y efectivo
El adjetivo effective es un falso amigo, que no significa efectivo, sino eficaz o eficiente. Empleamos "eficaz" principalmente para seres inanimados y "eficiente" para seres animados, dado que la eficiencia es una virtud o facultad más propia de seres vivos.
4-
Opcional y optativo.
Los traductores de computación/informática principalmente hemos introducido el barbarismo opcional como equivalente de optativo en el habla, cuando no son sinónimos. Curiosamente, como ocurre en tantas otras situaciones del idioma, en distintos sectores se expresan de distinta manera cosas que son idénticas: así, mi hermano ha elegido dos asignaturas optativas (optional subjects), pero la definición de pantalla en Windows es opcional. Asimismo, si mi televisor se estropea, llamaré al Servicio de asistencia técnica, pero si se estropea mi Windows 95, tendré que llamar (al menos aquí en España) al departamento de Soporte técnico de Microsoft Ibérica.
5-
Tan es así o tal es así
La palabra tanto no puede apocoparse (reducirse) delante de verbo, por lo que la construcción correcta es tanto es así; si se quiere usar la forma tan deberá construirse la expresión tan así es.
Respecto de tal es así, es una locución incorrecta y vulgar que no debe admitirse desde ningún punto de vista.
6-
•Ciento por ciento (y no cien por ciento)
El numeral ciento, se apocopa delante de sustantivo masculino o femenino: cien empleados; cien veces, pero en los porcentajes debe decirse veinte por ciento y no veinte por cien. La expresión cien por cien sólo es válida cuanto toma el sentido de “absolutamente”, como en la oración: es un estudioso cien por cien; en otros casos debe usarse la forma completa: ciento por ciento de humedad.
7-
Hace un tiempo atrás
La presencia del verbo hace vuelve innecesaria la inclusión de atrás, ya que aquél implica la idea de “tiempo pasado”, por lo que agregar la misma idea -tiempo atrás- es redundante.
Las formas correctas son, en este caso, hace un tiempo o un tiempo atrás.
8-
Las 24 horas
Con frecuencia, se comete la redundancia de esta expresión y se la transforma en las 24 horas del día. Lo mismo sucede con los 365 días del año. La forma correcta es: se informa las 24 horas, lo mismo que los negocios que anuncian que trabajan todo el año y dicen correctamente: atención todos los días del año.
9-
Desde ningún punto de vista (y no Bajo ningún punto de vista)
Este es un error muy común en el habla cotidiana de las personas. Debe decirse desde ningún punto de vista, porque “el punto de vista” es el lugar imaginario desde el cual se observa una situación determinada.
10-
¿Detrás de mí o detrás mío?
Con la mayoría de adverbios de lugar surge esta duda, delante, debajo, encima, detrás… etc, la gente suele utilizar un determinante posesivo (mío, tuyo, suyo, vuestro, nuestro) y esto es un error; la forma correcta es delante de mí, detrás de él, encima de vosotros.
¿Cómo podemos estar seguros?
Es fácil, sólo tenemos que cambiar el orden del determinante posesivo y anteponerlo al adverbio.
Por ejemplo: No podemos decir encima mío porque no es correcto decir en mi encima, lo correcto sería decir encima de mi.
Sin embargo podemos decir alrededor mío, ya que podemos anteponer el determinante y decir a mí alrededor.
13 verbos que utilizamos incorrectamente en español
•Aplicar. Uno de los anglicismos más extendidos, que proviene del inglés “to apply”, y que en dicho idioma sí significa “solicitar” o “pedir”. Por el contrario, en castellano, no se debe decir nunca que se “aplica a una entrevista de trabajo” o a “una plaza en la universidad”, sino que uno se “presenta” o “solicita” algo. Lo mismo ocurre con el sustantivo “aplicación”, que no puede utilizarse para referirse a un “formulario de ingreso”.
•Señalizar. Con mucha frecuencia, escuchamos en la retransmisión de un evento deportivo que el árbitro ha “señalizado” una falta, un fuera de juego o el final del partido. En todos esos casos, el periodista debería haber empleado el verbo “señalar”, puesto que señalizar significa “colocar en las carreteras y en las vías de comunicación las señales que indican bifurcaciones, cruces, pasos a nivel y otras para que sirvan de guía a los usuarios”. Y a eso no es a lo que se dedican los colegiados.
•Resaltar. Aunque pueda sorprender a algunos, “resaltar” tiene su origen como verbo intransitivo, es decir, que no puede ir acompañado de un complemento directo. Tan sólo en su cuarta acepción se aclara que en algunas ocasiones puede ser empleado como transitivo. Fundeu recomienda emplear el verbo “destacar” en lugar de “resaltar” en frases como “el profesor resaltó las capacidades comunicativas del alumno”.
•Rentar. Del inglés proviene el verbo “to rent”, que significa “alquilar”, y a partir de ahí, multitud de hispanohablantes han comenzado a “rentar un apartamento” para sus vacaciones. Es incorrecto, puesto que rentar tan sólo significa “producir o rendir beneficio o utilidad anualmente”.
•Abatir. Si bien es cierto que dicho verbo significa “derribar” o “derrocar”, Fundeu advierte que no debemos emplear dicho término como sinónimo de “matar”, “asesinar”, “disparar” o “tirotear”. La organización aclara que hoy en día se abusa de dicha acepción del término y que, si bien no es totalmente incorrecta, debemos intentar emplear alguno de los sinónimos previamente señalados.
•Finalizar. En demasiadas ocasiones, el verbo “finalizar” (o “terminar” y “acabar”) se emplea como sinónimo de “clausurar”, cuando este debe ser el término empleado para hablar de congresos, charlas o ponencias. Es decir, debemos evitar usar una frase como “el congreso terminó con la participación del decano”. Estos tres verbos son comodines que por su amplitud de significado se emplean con excesiva frecuencia, ya que que existen otros términos que se ajustan mejor a lo que se quiere decir.
•Adolecer. Uno de los verbos en los que los españoles nos solemos equivocar con más frecuencia, por dos razones diferentes. La primera es que suele emplearse como sinónimo de “carecer de” en sentido positivo, cuando realmente significa “padecer algún mal” o “tener algún defecto”, con un matiz negativo; en ese sentido, “adolecer de una gran riqueza” sería incorrecto, puesto que “una gran riqueza” no es un mal o un defecto. En segundo lugar, debemos recordar que “adolecer” va seguido de la preposición “de”, por lo que decir que alguien “adolece cáncer” es incorrecto.
•Colapsar. ¿Cuántas veces escuchamos hablar del “colapso de las Torres Gemelas” y cuántas del “derrumbe”? El término es correcto, pero quizá se abusó demasiado de él. Por eso mismo, muchos lingüistas han denunciado la sobreutilización de dicho término. La Fundeu aconseja huir de esta palabra, a la que definen como “excesivamente técnica”, y buscar sinónimos como “destruir”, “paralizar”, “bloquear”, “derrumbar”, etc.
•Customizar. Un término que cada vez se emplea con más frecuencia como sinónimo de “modificar algo de acuerdo a las preferencias personales”, y que proviene del verbo inglés “to custom”. ¿Para qué emplear este anglicismo si podemos emplear términos castellanos totalmente aceptados como “personalizar”?
•Acceder. La Fundeu lanza una advertencia sobre el abuso de este verbo, que está comenzando a utilizarse con demasiada frecuencia como sinónimo de “entrar”. Aunque no sea completamente incorrecto, es preferible decir que alguien “entra” a un edificio que señalar que “accede” a él.
•Masticar. La mayor parte de los hispanohablantes piensan que “mascar” y “masticar” son sinónimos absolutos, pero hay un pequeño matiz que los separa: “masticar” se emplea únicamente para la comida, como paso previo a su ingesta, mientras que “mascar” se refiere a “partir y triturar algo con la boca”. Por lo tanto, podemos hablar del “mascado” de hojas de coca.
•Falsificar. Otras dos palabras casi sinónimas que suelen dar problemas en su utilización diaria son “falsear” y “falsificar”. Fundeu recomienda emplear el término “falsificar” para referirse a documentos, escritos, facturas, etc., y “falsear”, en un sentido más figurado, como en el caso de “falsear la realidad”.
•Cesar. Un término también utilizado con frecuencia en el ámbito del periodismo deportivo. Si bien está aceptado que un entrenador o trabajador sea “destituido” (o “relevado” o “despedido”), no lo es que “sea cesado”, puesto que “cesar” un verbo intransitivo que no puede construir de manera pasiva. Así pues, lo correcto es “José Mourinho cesa como entrenador del Real Madrid”, no “José Mourinho fue cesado como entrenador del Real Madrid”.
http://www.elconfidencial.com/alma-corazon-vida/2013/06/25/13-verbos-que-utilizamos-incorrectamente-en-espanol-123633/