InicioFemme25 de Nov. día de la No violencia hacia las mujeres


La elección del día no es casual: por los años ’50, Rafael Trujillo era el dictador de República Dominicana. Gran parte de los ciudadanos y de las ciudadanas de República Dominicana, se manifestaban en contra del dictador y en varias ocasiones intentaron derrocarlo o incluso asesinarlo. Muchos y muchas de quienes intentaron desarrollar esas estrategias para terminar con su dictadura, cayeron presos y presas o fueron asesinados y asesinadas.

Las hermanas Mirabal, fervientes opositoras al régimen de Trujillo y defensoras de los derechos humanos y de la democracia, fueron apresadas luego de un intento de derrocamiento a Trujillo. Después de muchos años de lucha por parte de su familia las mismas fueron liberadas.


Aún a pesar de lo mucho que padecieron la persecución de la dictadura, las hermanas Mirabal continuaron con su lucha hasta el 25 de noviembre de 1960; día en que fueron brutalmente asesinadas a golpes y palazos.
Desde 1981, y por iniciativa de un grupo de feministas, el 25 de noviembre se celebra el Día Internacional de la No Violencia hacia las Mujeres.

En un mundo atravesado por la instalación definitiva de un capitalismo basado y sostenido por el consumo, las mujeres representamos una mercancía más. Esta sociedad patriarcal y machista (donde todas las relaciones que se desarrollan dentro una sociedad están mediadas y sostenidas por la dominación de los hombres sobre las mujeres) nos considera objetos pasibles de ser comercializados, mercantilizados, utilizados…en fin: “objetos para ser consumidos por los hombres”.



Al visualizar a las mujeres como objetos y no sujetos, se la despoja de sus derechos, convirtiéndose en blanco fácil de dominación y violencia (no nos olvidemos que las estadísticas denuncian que el 95% de la violencia familiar, por ejemplo, se ejerce de los hombres hacia las mujeres y menos del 5% restante es de las mujeres hacia los hombres). Este sometimiento se denomina "dominación masculina", y se sostiene gracias al patriarcado nombrado anteriormente.

Este tema en particular, la “objetivación” de la mujer, se manifiesta claramente en la trata de personas para explotación sexual y laboral; situaciones a las que cientos de miles de mujeres son sometidas año tras año, por ser consideradas objetos pasibles de “compra y venta” sin derechos. Al ser considerada una “cosa”, la mujer pierde todos sus derechos, posibilitando la violencia y la dominación en todas sus manifestaciones.
La violencia doméstica es el tipo de violencia de género más conocida e instalada en el imaginario social. Es la que se desarrolla al interior de la pareja y se manifiesta en violencia física, psíquica o emocional y/o sexual.



Sin embargo existe otro tipo de violencia, casi imperceptible, a la cual nos encontramos sometidas todas las mujeres desde que nacemos: la violencia simbólica. Esta violencia es la que recibimos desde los medios de comunicación, la educación, la moda, etc. Es un conjunto impuesto de sentidos socialmente determinados y aceptados, que nos inducen en lo que debemos pensar, hacer, decir o, incluso, desear. Estos a su vez se producen y reproducen a través de discursos hegemónicos patriarcales impuestos, que siguen sustentando y manteniendo la preponderancia de lo masculino sobre lo femenino.

Los estereotipos de género, representan una forma en la que la violencia simbólica se manifiesta. Los mismos marcan lo que se espera de los varones y de las mujeres, asentando características particulares a cada uno de ellos y cada una de ellas. Se asignan roles e identidades, socialmente impuestas y aceptadas de lo que deben hacer los varones y las mujeres; se naturalizan los mismos, hasta el punto de que tanto varones como mujeres comienzan a comportarse como los estereotipos mandan.
Así las mujeres debemos ser bellas, flacas, siempre jóvenes, estar a la moda, ser madres, etc. Es el mismo capitalismo basado en el consumo de las mujeres (por que se espera que las mujeres consuman y sean así parte y garantes de la reproducción del capitalismo, así como también se consume a las mujeres cuando éstas son sometidas a la trata), el que impone esta imagen de “mujer perfecta”, que lo será únicamente ante la mirada aprobatoria ajena.



El lenguaje, como parte fundamental de lo discursivo, es una manifestación más de la violencia simbólica. El lenguaje, herramienta no inocente basada también en una desigualdad entre varones y mujeres, fue construido de manera tal que las mujeres quedan excluidas de los discursos, generalizando siempre los mismos desde la connotación del sujeto varón.

Finalmente es este mismo capitalismo y la sociedad patriarcal los que nos imponen la heterosexualidad (coartando cualquier posible manifestación a maneras diferentes de concebir una pareja o una relación), un solo tipo de familia posible (mamá, papá e hijo-hija), que las mujeres deben mantener la casa y los varones ser los proveedores (relegando a la mujer al ámbito privado de su casa) y finalmente, que las mujeres no podamos decidir sobre nuestros propios cuerpos.




Nuestro proyecto político, en concordancia con esta corriente de pensamiento que pone al descubierto y desnaturaliza la desigualdad existente entre varones y mujeres ha implementado una serie de políticas tendientes a terminar con las asimetrías de poder y de acceso a derechos.

Un ejemplo concreto de esta decisión se manifiesta en la creación, en el municipio de Morón, del área de Políticas de Género, en el año 2004 y las políticas que se desprenden de la misma: la creación del Centro Vivir sin Violencia (que brinda acompañamiento y asistencia legal a las personas víctimas de violencia en la pareja), la conmemoración de fechas tales como el 8 de marzo, 25 de noviembre y 28 de mayo, implementación del Plan de Igualdad de Oportunidades y promoción de los derechos de las mujeres (creación del Consejo de Mujeres, promoción de la inclusión de las mujeres para el ejercicio de su derecho a la salud), la ampliación de las licencias por maternidad, la implementación de ordenanzas contra el acoso sexual laboral y del protocolo de acción para víctimas de ataques sexuales, desarrollo del Foro Local de Trata de Personas para Explotación Sexual y Laboral las políticas tendientes a terminar con el lenguaje sexista, participación en la Unidad Temática de Género (Mercociudades), entre otras políticas planificadas para terminar con la violencia hacia las mujeres y la dominación de un género sobre el otro.





Movi-Net y Google
Datos archivados del Taringa! original
35puntos
7,724visitas
0comentarios
Actividad nueva en Posteamelo
0puntos
3visitas
0comentarios
Dar puntos:

Dejá tu comentario

0/2000

Autor del Post

d
drtaylor🇦🇷
Usuario
Puntos0
Posts41
Ver perfil →
PosteameloArchivo Histórico de Taringa! (2004-2017). Preservando la inteligencia colectiva de la internet hispanohablante.

CONTACTO

18 de Septiembre 455, Casilla 52

Chillán, Región de Ñuble, Chile

Solo correo postal

© 2026 Posteamelo.com. No afiliado con Taringa! ni sus sucesores.

Contenido preservado con fines históricos y culturales.