Buenas taringueros,
Hace poco salió a la luz una nueva publicidad de una famosa línea de chicles, que explora la frescura de su nueva gama de sabores.
Se trata de un producto que apunta a los jóvenes consumidores, con la impronta de "frescura". Ojo, esa frescura no solo se refiere a su sabor, sino también a una personalidad "fresca", es decir espontánea y desinteresada.
Entonces, el adolescente se encuentra en una fiesta con la amiga de su madre, que aparenta tener a lo sumo, 40 años. Por supuesto, se trata de una mujer entre adulta y madura muy atractiva y simpática.
La mujer le refiere cuánto ha crecido desde la última vez que se vieron. El joven literalmente, arde en llamas.
Toma uno de los chicles de "extra frescura", y así puede calmar su fuego y arremeter contra la amiga de su madre. Supongamos que la mujer no tiene la misma edad de su madre, para que la cuestión no se ponga más perversa.
El joven le dice que se ve más rejuvenecida, y que al ser él mismo más grande, entonces (no lo dice expresamente, sino con un golpe inequívoco de manos) podrían intimar.
Finalmente ocurre, y la "pasión" se desata entre esta pareja desigual.
Pero...qué te quedó de esta publicidad?
- Que el chicle te da una personalidad que evidentemente no tenés, porque para creerte que una amiga de tu madre te va a demostrar su "pasión" de manera tan directa sin temor a exponerse, significa que tenés mucha imaginación y que además sos un introvertido irremediable.
- Que con un poco de personalidad podés ser un verdadero descarado y desubicado con cuanta mujer te insinúe al menos un "hola, buen día".
- Que te creas que todo se reduce al sexo.
- En último lugar y por muy lejos, que el chicle es sabor a menta.
Hace poco salió a la luz una nueva publicidad de una famosa línea de chicles, que explora la frescura de su nueva gama de sabores.
Se trata de un producto que apunta a los jóvenes consumidores, con la impronta de "frescura". Ojo, esa frescura no solo se refiere a su sabor, sino también a una personalidad "fresca", es decir espontánea y desinteresada.
Entonces, el adolescente se encuentra en una fiesta con la amiga de su madre, que aparenta tener a lo sumo, 40 años. Por supuesto, se trata de una mujer entre adulta y madura muy atractiva y simpática.
La mujer le refiere cuánto ha crecido desde la última vez que se vieron. El joven literalmente, arde en llamas.
Toma uno de los chicles de "extra frescura", y así puede calmar su fuego y arremeter contra la amiga de su madre. Supongamos que la mujer no tiene la misma edad de su madre, para que la cuestión no se ponga más perversa.
El joven le dice que se ve más rejuvenecida, y que al ser él mismo más grande, entonces (no lo dice expresamente, sino con un golpe inequívoco de manos) podrían intimar.
Finalmente ocurre, y la "pasión" se desata entre esta pareja desigual.
Pero...qué te quedó de esta publicidad?
- Que el chicle te da una personalidad que evidentemente no tenés, porque para creerte que una amiga de tu madre te va a demostrar su "pasión" de manera tan directa sin temor a exponerse, significa que tenés mucha imaginación y que además sos un introvertido irremediable.
- Que con un poco de personalidad podés ser un verdadero descarado y desubicado con cuanta mujer te insinúe al menos un "hola, buen día".
- Que te creas que todo se reduce al sexo.
- En último lugar y por muy lejos, que el chicle es sabor a menta.