Sandro también alguna vez se vistió de piloto y fue en 1971 para realizar junto a Carlos Pairetti la película “Siempre Te Amaré”, cuyas escenas se filmaron en el autódromo “Oscar Cabalén” de Córdoba y dónde Roberto Sánchez aceleró más de la cuenta y volcó violentamente en el curvón que desemboca en la recta principal, asustando a todo el mundo.
Sandro era un apasionado de los autos y en mas de una oportunidad por aquel entonces recurrió a Pairetti para pedirle sus autos deportivos.
Este es el humilde homenaje al gran interprete argentino, una leyenda de la canción popular, que nos dejó fíisicamente pero al que siempre recordaremos con una sonrisa.
Nota extraida de www.curva1.com.ar
Sandro era un apasionado de los autos y en mas de una oportunidad por aquel entonces recurrió a Pairetti para pedirle sus autos deportivos.
Este es el humilde homenaje al gran interprete argentino, una leyenda de la canción popular, que nos dejó fíisicamente pero al que siempre recordaremos con una sonrisa.
Nota extraida de www.curva1.com.ar