Mini-Introducción a lo que se va a hablar:
Los sueños lúcidos son aquellos sueños en donde nos damos cuenta de que estamos soñando.
Mini-Introducción a lo que se va a hablar:
Los sueños lúcidos son aquellos sueños en donde nos damos cuenta de que estamos soñando.
Los sueños lúcidos son aquellos sueños en donde sabemos que estamos soñando mientras vivimos la experiencia. Esta realización, saber o "darnos cuenta", nos permite actuar deliberadamente en nuestros sueños, con la confianza de saber que nada nos puede ocurrir dado que estamos soñando. Por este motivo es que también son conocidos como "sueños conscientes".
Generalmente pasamos por la vida sin cuestionarnos acerca de la naturaleza de la realidad que experimentamos, y reaccionamos mecánicamente según nuestros condicionamientos previos a los desafíos que se nos presentan. Durante la noche cuando dormimos y soñamos, continuamos con esta rutina y reaccionamos ante los hechos y objetos oníricos como si fueran absolutamente "reales", perdiéndonos la oportunidad de disfrutar y explorar todo el potencial del mundo de los sueños con completa libertad.
Mediante la concentración y la atención, es posible cambiar estos patrones, para vivir nuestros sueños completamente "despiertos", dándonos cuenta de que estamos soñando mientras lo hacemos. La sensación de este "despertar" es imposible de describir, hay que vivirlo. Las posibilidades que se abren son enormes, y el potencial para crecer y enriquecer nuestras vidas es de un enorme valor, como veremos más adelante
¿ Por qué dormimos? Las etapas del sueño:
Por increíble que parezca, si bien se sabe bastante sobre lo que ocurre biológica y neurológicamente mientras dormimos, la verdadera naturaleza de esta interrogante es aún un misterio; no se sabe con exactitud por que dormimos y soñamos. Veamos lo que si se sabe sobre esto.
Se especula que necesitamos dormir para digerir y categorizar las actividades realizadas durante el día; durante la noche descansamos nuestra mente y reparamos el cuerpo, a través de este descanso prolongado.
En experimentos controlados, se ha visto que si se impide a un grupo de personas dormir, los síntomas que se presentan van desde una disminución en los niveles de alerta, hasta una total confusión mental si la deprivación de sueño se sostiene en el tiempo.
Ahora aprendamos algo sobre las etapas del sueño, que como veremos es un conocimiento que nos ayudará en nuestro camino a la lucidez.
Las etapas del sueño
Es posible medir la actividad del cerebro midiendo su actividad eléctrica, usando electrodos en contacto con el cuero cabelludo. De esta manera se habla de ondas cerebrales, que han mostrado tener una clara correlación con el estado de conciencia de una persona, y esta medición de la actividad cerebral además de ser útil para detectar patologías y desórdenes neurológicos, ha servido para estudiar el sueño y sus ciclos.
Las ondas cerebrales medidas de esta manera, desde las de mayor a menor frecuencia se caracterizan como alfa, beta, theta y delta. En realidad siempre producimos ondas en todas las frecuencias, pero dependiendo de nuestro estado de conciencia, es predominante una determinada frecuencia.
Al estar despiertos, nuestra actividad cerebral se caracteriza por las ondas "beta". Al acostarnos para dormir, lo primero que ocurre al cerrar los ojos y relajarnos es un aumento en la frecuencia "alfa". Después de un tiempo, nuestros ojos comienzan a moverse lentamente detrás de nuestros párpados.
Etapa 1 - el estado hipnogógico
En este estado nos sentimos relajados y ligeros. Se puede además tener la sensación de estar cayendo, y además se pueden ver imágenes (imaginería hypnogógica), colores, o escuchar sonidos.
Etapa 2 - sueño ligero
Estamos dormidos, pero podemos ser fácilmente despertados. Las ondas theta comienzan a ser predominantes. Esta etapa dura unos minutos.
Etapas 3 y 4 - sueño profundo
Estas etapas son conocidas como el sueño profundo, o el sueño de onda lenta, debido a la presencia de frecuencias en el rango delta, el menor. Durante esta etapa se secreta la hormona del crecimiento, y se especula que reparamos nuestro cuerpo durante esta fase.
Luego de completar estas etapas, regresamos a la número 3 y 2, lo que lleva entre 1 hora y media a dos horas.
Etapa 5 - sueño REM
A esta etapa también se le conoce como "paradójica", dado que por los signos biológicos podría parecer que estamos despiertos; un aumento en la presión sanguínea, aumento en el pulso, y además nuestros ojos comienzan a moverse rápidamente bajo nuestros párpados (REM quiere decir rapid eye movement, o en español movimiento rápido de ojos).
Durante la etapa REM es donde tenemos los sueños más vívidos y recordables; en experimentos controlados, al despertar a las personas durante esta etapa, estas reportan haber estado soñando y pueden describir las ocurrencias oníricas con un relativo detalle. En cambio, por ejemplo, al despertar a un individuo desde la fase del sueño profundo de onda lenta, este suele despertar desorientado temporal y espacialmente, sin una clara memoria de lo acontecido.
Por lo anterior es que a la etapa REM se le asocia con el soñar, pero en realidad podemos tener sueños durante las demás etapas, por lo menos durante las menos profundas.
Adicionalmente, nuestro cuerpo se paraliza, lo que se especula es para que no actuemos nuestros sueños; la mayor parte de los sueños tienen lugar en esta etapa.
Después de pasar por un ciclo "REM", entramos a las etapas descritas anteriormente, para luego volver a un ciclo "REM", despertar brevemente, y repetir todo nuevamente. Cada vez que pasamos por el ciclo REM este es más extenso; en las últimas horas de sueño durante la mañana, los períodos REM pueden ser de hasta 1 hora, mientras que al comienzo de la noche son solo de unos pocos minutos. Además repetimos el ciclo completo unas 4 o 5 veces durante la noche.
Esta última información es clave para comprender las técnicas de sueños lúcidos, que le dan énfasis a esas últimas horas de sueño justamente por la alta densidad "REM" que se da después de haber dormido por varias horas (sueños intensos y vívidos = muy buena oportunidad para "despertar".
Los niveles de la lucidez onírica:
Primero que nada, ¿qué es la lucidez? Bueno, se podría definir como la claridad, nitidez y distinción que se tiene de la experiencia consciente. En términos sencillos, viene a ser la "claridad" de nuestro estado mental.
La única gran diferencia entre un sueño común con un sueño lúcido viene a ser la clara percepción de que estamos soñando, lo cual nos da una completa libertad de acción dentro del sueño; y no solo eso, sino que como veremos más adelante, en los sueños lúcidos se producen una serie de fenómenos que definitivamente no se presentan en sueños normales, lo que da bastante para especular.
Regresando al asunto de la lucidez, se distinguen diferentes etapas o niveles de lucidez mientras dormimos, lo que a su vez está asociado con un diferente grado de control en nuestros sueños. Incluso si nos encontramos completamente lúcidos, en algunos casos es posible que no tengamos control significativo sobre el sueño, pero de todas maneras se puede disfrutar enormemente la experiencia "sabiendo" que estas soñando y seguros en nuestra cama durmiendo.
Estado pre-lúcido
Hay algo en el sueño que sentimos que definitivamente no esta bien; algo le ocurre a la "realidad" pero no sabemos con certeza qué es. Estamos al borde de un sueño lúcido, pero aún no llegamos a el. Esta etapa es buena para despertar y reconocer esas cosas que debieron habernos "despertado" en el sueño.
Bajo nivel de lucidez
Por unos momentos nos damos cuenta de que estamos soñando, pero antes de poder disfrutar de la realización, nos sentimos "absorvidos" por algún acontecimiento en el sueño y perdemos la oportunidad. Regresamos a soñar normalmente.
Alto nivel de lucidez
Estamos completamente conscientes de que estamos soñando, y de que todo lo que nos rodea es parte de un sueño. Las percepciones son increíblemente claras; podemos incluso interactuar con el entorno y las personas a nuestro camino, sin perder la conciencia de que nos encontramos en un entorno onírico. Podemos alterar "mágicamente" en cierto grado nuestro entorno, y realizar cosas que en la vigilia serían imposibles, como volar.
Lucidez absoluta
Permanecemos conscientes en todo momento, incluso mientras nos quedamos dormidos; no hay saltos o "vacíos" en la continuidad de la conciencia. Este nivel de lucidez está asociado a casos de un control total en los sueños, como el que dicen tener algunos maestros de meditación budistas.
Historia de los sueños lucidos:
Como veremos, los sueños lúcidos han sido conocidos y utilizados por contemplativos a lo largo de la historia. Debido a su naturaleza más bien esotérica, solamente durante las últimas décadas el público general ha tenido contacto con su práctica, antes relegada a monjes y contemplativos que los usaban principalmente con fines místicos y religiosos.
El recuenta más antiguo de un sueño lúcido, corresponde al relatado por San Agustín de Hipona, en una carta escrita para el 415 D..C., en donde cuenta como un ángel lo "despertó" en un sueño para mostrarle que la percepción no dependía del cuerpo sino que del espíritu o la conciencia, demostrándole que podía experimentar la realidad que le mostraban mientras su cuerpo yacía dormido con los ojos cerrados en su cama.
Ya para el siglo octavo, los monjes tibetanos practicaban una forma de yoga basada en la mantención de la conciencia durante las diversas fases del sueño; a esta práctica la llamaban el yoga del sueño. Uno de sus fines era el reconocimiento de la naturaleza ilusoria de todos los fenómenos, para que las experiencias que se tienen al momento de morir no abrumen al practicante. La finalidad última de la práctica era el reconocimiento de "la luz clara" durante el sueño profundo, equivalente al estado de iluminación que luego se podía alcanzar en todos los estados, la vigilia, el sueño y el sueño profundo sin contenidos.
La primera persona en occidente que especuló sobre la posibilidad de que los sueños lúcidos fueran una habilidad capaz de ser aprendida por cualquier persona fue el Marqués d'Hervey de Saint-Denys. En 1867 publicó su libro "Los sueños y como dirigirlos; observaciones prácticas", en donde documentó sus propios descubrimientos y experiencias.
El termino en si mismo "sueño lúcido", fue introducido por el autor Danés Frederik van Eeden en su libro publicado en 1913, "Un estudio de los sueños".
Durante los años 50, se reportó que la tribu cazadora de los Senoi en Malasia, usaban los sueños lúcidos como una forma de integración y crecimiento psicológico y espiritual. Creían que el mundo espiritual estaba íntimamente unido al mundo de los sueños, y se les enseñaba a los más jóvenes a conquistar el peligro y a los enemigos. Lamentablemente se ha perdido casi todo lo relativo a estas antiguas prácticas tradicionales de la tribu.
En otros lugares, los chamanes utilizaban ampliamente los sueños lúcidos para establecer contacto con los espíritus guías, trayendo de vuelta de sus "viajes" por el mundo onírico respuestas y ayuda para la comunidad.
En Australia, los aborígenes viajaban al mundo de los sueños, en donde creían se encontraban con los espíritus de los ancestros, creadores del mundo. Sus representaciones del espacio de los sueños incluyen puntos y rayas de colores con intrincados patrones, como los que se pueden observar al quedarnos dormidos de manera conscientes; es interesante observar que estos patrones además se pueden ver en meditación profunda, desde la vigilia, lo que sugiere una similitud en las características de la meditación y el sueño lúcido, considerando que muchas otras experiencias son compartidas.
Consejos y Tips antes de empezar ( para los aventurados en el tema ):
Al respecto, hay una máxima espiritual que aplica muy bien a esta disciplina:
Si funciona para otros, no significa que funcione para ti.
Si funciona para ti, no significa que funcione para otros.
Incluso si crees que funciona para ti, no significa que en realidad esté funcionando
Por lo mismo debes experimentar y practicar con disciplina y también mucha paciencia; al respecto es importante ser objetivo con las experiencias, los avances, y no auto-convencernos de cosas.
A la mayoría de las personas les toma bastante tiempo el poder obtener el control de sus sueños, varios meses o años, por lo que no debes desesperar; piensa que estás intentando profundos cambios en tu forma de mirar y enfrentar la realidad, cambios que no tan solo afectarán tu vida onírica, sino que también durante la vigilia permitiéndote una "atención" más potente y refinada.
No intentes con demasiadas ganas o fuerza; lo más seguro es que de esta manera termines agotado y no descanses bien por las noches. Deja que tu intención sea natural y gradual, para que con el tiempo sea algo instintivo para ti. Si de pronto te sientes cansado o frustrado, deja la práctica por un tiempo para retomarla en otro momento.
Es ideal que comiences con esto de la lucidez onírica durante algún período tranquilo en tu vida, donde efectivamente dispongas de suficiente tiempo para dedicarle a tus sueños y vida interior. Las vacaciones son un momento especialmente indicado para esto.
Tecnicas para lograr los sueños lucidos:
Técnica MILD
La técnica MILD (Mnemonic Induced Lucid Dream, o en español, Inducción Mnemónica de Sueños Lúcidos), fue desarrollada, o más bien dada a conocer al público general por Stephen Laberge, de la universidad de Stanford.
Es sencilla de aplicar, y se usa cuando despiertas de un sueño y te vuelves a dormir. Mientras esto ocurre debes:
Recordar el sueño reciente
Antes de quedarte nuevamente dormido, recuerda lo mejor que puedas el reciente sueño.
Desarrolla la intención
Mientras te quedas dormido, repite la frase para ti mismo : "Me voy a quedar dormido y voy a soñar. Voy a recordar esto y me voy a dar cuenta cuando esté soñando", o algo por el estilo con el mismo significado. No basta con repetirlo mecánicamente, debes verdaderamente "quererlo"; tienes que poner mucha intención en lo que dices.
Visualiza
Una vez que sientas que intención está bien "fijada", visualiza el sueño del cual acabas de despertar, e imagina que dentro del mismo te das cuenta de que estás soñando. También ayuda imaginar que cuando te das cuenta, realizas alguna actividad "onírica" de tu especial gusto, como por ejemplo volar.
Repite los pasos anteriores
Mientras te quedas dormido, tu mente comenzará a irse para todos lados; debes "traerla" de vuelta a tu objeto de atención, fijar la atención y visualizar, fijar la atención y ........ hasta quedarte dormido. Por este motivo es que se hace un paralelo entre la meditación y la lucidez onírica - todas las formas de contemplación practican el "traer de vuelta" la mente al momento presente.
Si tienes éxito, te encontrarás soñando y te darás cuenta de aquello. Personalmente, me he dado cuenta de que con práctica la técnica MILD incluso funciona al quedarte dormido por primera vez al irte a dormir por la noche, tomando para visualización algún sueño de la noche anterior o una visualización creada en el momento, pero es muchísimo más fácil practicar la técnica durante las últimas horas de sueño por la mañana, debido a la mayor densidad REM después de haber dormido varias horas.
Esto aplica a todas las técnicas; es muchísimo más fácil tener sueños lúcidos durante las últimas horas de sueño, por lo que te recomiendo dormir normalmente durante la primera parte de la noche, para comenzar tu práctica temprano justo antes de que amanezca.
WILD, o quedarnos dormidos conscientemente
Ahora veremos la técnica WILD para los sueños lúcidos (Wake Induced Lucid Dream, o en español Sueño Lucido inducido desde la Vigilia). Tal como su nombre lo indica, la técnica busca llevar al practicante directamente desde la vigilia al estado onírico manteniendo una continuidad en la conciencia.
Básicamente, la técnica consta de dos pasos, y como veremos, muchísimas variaciones.
Relajación
Existen muchas técnicas de relajación, y si ya conoces y dominas alguna, empléala en este paso. Si no, puedes intentar una forma de relajación progresiva que consiste en ir tensando y luego relajando los músculos del cuerpo desde los pies a la cabeza, tomando zona por zona (primero los pies, luego las pantorrillas, y vas subiendo por el cuerpo). La idea es tensar la musculatura al inspirar (tomar aire), y luego relajar la zona al espirar (botar el aire). Esta técnica además se usa en una forma de Yoga llamada "Nidra", con probados efectos de relajación en el cuerpo y la mente.
Otras alternativas son por ejemplo la respiración lenta y profunda (no funciona para todo el mundo), o la visualización de algún lugar agradable (esta última alternativa es muy efectiva pero tiene el problema de que te puedes quedar dormido sin darte cuenta). Busca tu propio método, y practica.
Atención
Cuando ya te sientas relajado (razonablemente, no seas demasiado exigente, porque además no es necesaria una relajación tan profunda), viene la parte más importante de la técnica, la atención. Es esta última la que nos mantiene conscientes, lo que nos da la continuidad mental para poder entrar lúcidamente en nuestros sueños.
Nuevamente hay varias técnicas. Si después de relajarte comienzas a ver puntos de colores, rayas, o imágenes que pasan por tu campo visual, entonces puedes aprovechar estas imaginería del "estado hipnagógico" (entre la vigilia y el sueño), y enfocar ligeramente tu atención en las imágenes que se te presentan. Como en todas las técnicas atencionales, debes adoptar el papel del "testigo", que observa en silencio pero no se involucra. Después de un tiempo estas imágenes o punto irán desarrollándose hasta formar escenas completas. Cuando se tornen extremadamente "sólidas" o "reales" esta escenas, sencillamente "entras" al sueño y de repente te encuentras en el mundo onírico. En mi experiencia te puedo decir que es una técnica muy efectiva.
Si lo anterior no funciona para ti (muchas personas no ven imágenes ni puntos), puedes contar mientras te quedas dormido, por ejemplo hasta 100, y cuando llegues a ese número, dices "estoy soñando", y verificas mirando a tu alrededor por si efectivamente lo estás. Si no estas soñando, repites, y verificas nuevamente. El sencillo "contar" es una técnica de meditación usada en tradiciones como el budismo zen.
Otra buena opción para mantener la atención es fijar la atención en las sensaciones del cuerpo. Después de un buen rato, comenzarás a sentir la sensación de estar "flotando", y puedes experimentar unas extrañas vibraciones por todo tu cuerpo; esta es la señal de que estás cerca. Relájate entregándote a estas vibraciones, y cuando la experiencia llegue a su "peak" de gran intensidad, te verás inserto en una escena dentro de un sueño, o puede que tengas una experiencia tipo OBE o fuera del cuerpo, lo que discutiremos en otro artículo; para el último caso intenta "salir" de tu cuerpo, hacia arriba o rodando hacia el costado para luego salir de la cama usando el cuerpo mental u onírico.
Otra manera de fijar la atención consiste en "mirar" la respiración. Cada vez que te distraigas de esta actividad, regresa a la tarea preguntándote si estás soñando.
Tips y consejos
Las instrucciones para la técnica de sueños lúcidos WILD siempre suenan incompletas, y surgen todo tipo de preguntas, ¿cómo voy a saber cuando ingresar en el sueño? ¿cómo ingreso, exactamente?. No te preocupes, sencillamente "lo sabes" cuando es el momento - con la práctica desarrollas una refinada intuición para reconocer las diferentes fases del quedarte dormido.
Busca un equilibrio entre atención y relajación. Si lo intentas con demasiada fuerza, te costará demasiado quedarte dormido. Si la intención es demasiado "floja", te quedas dormido perdiendo la conciencia. Encuentra el punto medio.
Recuerda practicar esto durante las últimas horas de sueño por la mañana, como ya conversamos con anterioridad. Es posible practicar con éxito WILD al comienzo de la noche, pero es muchísimo más difícil.
Es normal demorarse bastante en quedarse dormido mientras practicas; no desesperes. Si el asunto se torna demasiado cansador, déjalo por un tiempo.
Esta técnica es muy difícil de dominar, por lo que la mayoría de los soñadores lúcidos prefieren MILD. Un buen motivo para desarrollar WILD es que eventualmente permite tener sueños lúcidos a voluntad. Las contadas experiencias de conciencia constante durante toda la noche que he tenido, han comenzado con un sueño consciente desde el comienzo de la noche usando esta técnica; hace algún tiempo leí que Paul Tholey, uno de los primeros investigadores de los sueños lúcidos, también opinó lo mismo sobre esta técnica, y pudo experimentar noches completas de "lucidez". (esta continuidad en la lucidez es un tema que sobrepasa el alcance del artículo, pero con la práctica es como montar sobre una ola, y una vez que estás sobre la ola de la lucidez puedes concadenar una serie de sueños lúcidos pasando por breves períodos de vigilia).
Chequeo de la realidad:
La verificación o el chequeo de la "realidad" es una técnica de una potencial gran efectividad, sobretodo al mediano y largo plazo. Consiste en realizar periódicamente durante el día pruebas para determinar si estamos soñando o no. Lo primero que se te vendrá a la cabeza es "bueno, eso es obvio", pero la verdad es que no lo es; a tal punto, de que cuando estás soñando no te das cuenta, y crees que la experiencia es parte del mundo de vigilia. Siempre asumimos, por "default" dirán los aficionados a la computación, que lo que experimentamos es "real" - eso es cierto, claramente, pero hay diferentes tipos de realidades o estados de conciencia: la realidad de la vigilia tiene reglas diferentes a la realidad onírica.
Puedes comenzar ahora mismo: "¿Estás soñando?"..... Te puedo contar que más de alguna vez me he encontrado trabajando o leyendo algo en el computador en mis sueños, para luego darme cuenta de que estoy soñando. Intenta mantener una alerta sutil pero constante durante el día sobre tu estado de conciencia - nunca estás 100% seguro de que no estas en un sueño.
Cómo aplicar la técnica de chequeo de la realidad
El método favorito de muchos es el de usar un reloj de muñeca digital, y ajustarlo para que la alarma suene cada2 o 3 horas. Cada vez que suena, realizamos una verificación de la realidad.
Aplica tu verificación favorita. Por ejemplo, puedes intentar volar (personalmente no me gusta demasiado esta verificación porque a veces en sueños sencillamente no puedes volar). Te recomiendo intentes mirar la hora en tu reloj digital, luego mirar unos momentos a otro lugar y vuelve a ver la hora; es común en sueños que los relojes digitales marquen extraños símbolos, u horas inexistentes. Otro buen chequeo consiste en apagar y prender luces; en los sueños los interruptores de la luz funcionan de manera errática. Intenta leer algo, mirar hacia el lado, y luego volver a leer; en sueños los libros tienden a "mutar" y cambiar su contenido. También puedes intentar introducir tu mano en un muro o un espejo (suavemente, por supuesto); si lo consigues, estás soñando.
Realiza varias verificaciones hasta convencerte; nunca asumas que estás soñando si no estás realmente seguro (así no te vas a lanzar por el balcón a volar durante el día). Para alguien que no ha experimentado la lucidez onírica, esto parece extraño, ilógico o poco probable, pero por experiencia personal, he tenido sueños en los que definitivamente me ha costado atreverme a volar por la "intensidad" de la "realidad" - a veces la experiencia en sueños es tanto o incluso más real que la vigilia; con el tiempo desarrollas una especie de intuición, o conciencia sobre tu estado de conciencia, aunque suene redundante, que te dice directamente si estás soñando o no.
Si realizas de manera rutinaria los chequeos de la realidad, en poco tiempo te encontraras dentro de un sueño realizando la verificación, y si realizas las pruebas, te darás cuenta de que estás soñando. Debes ser constante, y esta técnica la puedes combinar con otras aplicables durante el sueño o el quedarse dormido.
Para los que no gusten de los relojes digitales, pueden por ejemplo realizar una verificación o chequeo de la realidad cada vez que pasen por el marco de una puerta; tocas el costado, y realizas una prueba; el secreto es que las verificaciones se conviertan en un hábito; los hábitos tienden a extenderse al mundo onírico.
Más alla de las técnicas :
Un consejo muy importante: no obsecionarse con las técnicas, y la infinitud de detalles y preguntas que puedan surgir al practicar. O sea, siempre tener en cuenta de una técnica no es más que una ayuda para comenzar, y no una vía definitiva o rígida, sobretodo en el ámbito de las prácticas y disciplinas espirituales o psicológicas.
Si bien la técnica en el ámbito del mundo de la "vigilia" es de suma importancia para todo lo que hacemos, y por supuesto la tecnología que nos rodea en el diario vivir, es común el extrapolar este uso a otros ámbitos donde sencillamente la técnica se encuentra subordinada a otros principios más importantes. Por ejemplo en la práctica contemplativa, como en la meditación y el sueño lúcido, lo importante es la conciencia, y todo lo demás es un medio para alcanzarla. El mismísimo Buda les recomendaba a sus discípulos: la técnica es una balsa para cruzar un río; cuando lo haz cruzado, dejas la balsa atrás, no vaya a ser que sigas cargando con la balsa.
Por lo mismo hay que tomarse el asunto con calma y paciencia. Hay algunas pocas personas a las que sencillamente les basta "querer" despertar en los sueños para lograrlo, mientras que hay otras que requerirán de más ayuda, como las técnicas que les brindo en este sitio.
La búsqueda de la "técnica perfecta" es algo que puede no tener fin, por lo que es mejor encontrar alguna que nos acomode, después de probar razonablemente, y practicar. El fin no es la técnica, sino que la lucidez.
Con el tiempo y la experiencia, es común para practicantes más avanzados el lograr sueños lúcidos de manera espontánea y natural, y en ciertas etapas sencillamente un permanece completamente lúcido de manera continua durante la vigilia, el sueño, e incluso el sueño profundo. Tal como dicen los grandes maestros, el "despertar" es nuestra naturaleza fundamental, y la práctica solo nos ayuda a descubrirla.
Enfrentar los miedos, conquistar las pesadillas :
Si tienes pesadillas recurrentes, o deseas comprender e integrar los contenidos de aquellos sueños donde prevalece el miedo, puedes emplear la lucidez onírica para enfrentar directamente esta clase de sueños, integrarlos, comprenderlos y transformarlos.
Pesadillas recurrentes
Irónicamente, este caso es especialmente auspicioso para desarrollar la lucidez. Anteriormente, conversamos que una de las claves para despertar en un sueño consistía en reconocer los signos que nos dicen que estamos soñando; los signos muchas veces no son tan fáciles de reconocer, por su variedad e infinita creatividad al presentarse. Si tienes una pesadilla que se repite, tienes tu signo personal en frente tuyo para poder reconocerlo y convertir esos momentos de terror en un sueño lúcido.
Cómo enfrentar las pesadillas
Lo principal, una vez que adquieres la lucidez en medio de uno de estos sueños, es enfrentar al enemigo en la forma que se presente, ya sea un monstruo, una persona temida, una situación o "fuerza" que se nos muestra amenazante. En términos prácticos, esto significa en vez de huir, quedarnos donde estamos, y mirar de frente aquello que nos amenaza.
El siguiente paso, consiste en integrar ese contenido; lo primero es darnos cuenta de que es una manifestación o "materialización" de nuestros propios miedos y trabas. Puedes pensar esto o decirlo en voz alta mientras miras al enemigo onírico. La mayoría de las veces basta esta actitud, para que nuestros monstruos se "transformen" milagrosamente en formas amables e inofensivas.
Si la amenaza sigue ahí, tienes varias opciones: puedes intentar conversar con aquello que te atemoriza, preguntándole qué hace ahí, y qué es lo que desea. La respuesta que te va a dar tu monstruo personal por lo general te va sorprender, y te va a enseñar cosas sobre tu persona que no conocías o ignorabas. También puedes sencillamente abrazar a tu enemigo con el conocimiento de que es una parte tuya que te niegas a integrar. Cualquier acto que surja espontáneamente orientado a terminar con la agresión del "malo" está bien, y cumple el objetivo de terminar con ese miedo y superarlo. Los efectos de esta transformación te seguirán hasta la vigilia, al despertar.
Si al comienzo definitivamente no te sientes listo para integrar directamente aquello que te atemoriza, y prefieres una manera alternativa de enfrentar tus pesadillas, puedes tomar el papel del "héroe", y enfrentar en una batalla al agresor para vencerlo; puedes usar tus "poderes" desarrollados en los sueños como ayuda. Una vez vencido el enemigo, puedes pedirle que te entregue algo a cambio, un regalo, o hacerlo tu aliado para otras sueños; es posible convertirlo en un consejero espiritual para otros sueños, como lo hacían los aborígenes australianos y los chamanes alrededor del mundo.
Otra opción, más apropiada para cuando tengas más experiencia y confianza, es entregarte y dejar que el enemigo sencillamente te ataque y termine contigo. Esto lo usaban los monjes tibetanos y chamanes (los últimos decían descender al "mundo de los espíritus" en sueños, y voluntariamente buscaban demonios para dejarse "destrozar" por aquellos). La experiencia es liberadora y puede llevar a una intensa experiencia transpersonal de "no-yo", de vació o conciencia sin forma.
Los sueños lúcidos son aquellos sueños en donde nos damos cuenta de que estamos soñando.
Mini-Introducción a lo que se va a hablar:
Los sueños lúcidos son aquellos sueños en donde nos damos cuenta de que estamos soñando.
Los sueños lúcidos son aquellos sueños en donde sabemos que estamos soñando mientras vivimos la experiencia. Esta realización, saber o "darnos cuenta", nos permite actuar deliberadamente en nuestros sueños, con la confianza de saber que nada nos puede ocurrir dado que estamos soñando. Por este motivo es que también son conocidos como "sueños conscientes".
Generalmente pasamos por la vida sin cuestionarnos acerca de la naturaleza de la realidad que experimentamos, y reaccionamos mecánicamente según nuestros condicionamientos previos a los desafíos que se nos presentan. Durante la noche cuando dormimos y soñamos, continuamos con esta rutina y reaccionamos ante los hechos y objetos oníricos como si fueran absolutamente "reales", perdiéndonos la oportunidad de disfrutar y explorar todo el potencial del mundo de los sueños con completa libertad.
Mediante la concentración y la atención, es posible cambiar estos patrones, para vivir nuestros sueños completamente "despiertos", dándonos cuenta de que estamos soñando mientras lo hacemos. La sensación de este "despertar" es imposible de describir, hay que vivirlo. Las posibilidades que se abren son enormes, y el potencial para crecer y enriquecer nuestras vidas es de un enorme valor, como veremos más adelante
¿ Por qué dormimos? Las etapas del sueño:
Por increíble que parezca, si bien se sabe bastante sobre lo que ocurre biológica y neurológicamente mientras dormimos, la verdadera naturaleza de esta interrogante es aún un misterio; no se sabe con exactitud por que dormimos y soñamos. Veamos lo que si se sabe sobre esto.
Se especula que necesitamos dormir para digerir y categorizar las actividades realizadas durante el día; durante la noche descansamos nuestra mente y reparamos el cuerpo, a través de este descanso prolongado.
En experimentos controlados, se ha visto que si se impide a un grupo de personas dormir, los síntomas que se presentan van desde una disminución en los niveles de alerta, hasta una total confusión mental si la deprivación de sueño se sostiene en el tiempo.
Ahora aprendamos algo sobre las etapas del sueño, que como veremos es un conocimiento que nos ayudará en nuestro camino a la lucidez.
Las etapas del sueño
Es posible medir la actividad del cerebro midiendo su actividad eléctrica, usando electrodos en contacto con el cuero cabelludo. De esta manera se habla de ondas cerebrales, que han mostrado tener una clara correlación con el estado de conciencia de una persona, y esta medición de la actividad cerebral además de ser útil para detectar patologías y desórdenes neurológicos, ha servido para estudiar el sueño y sus ciclos.
Las ondas cerebrales medidas de esta manera, desde las de mayor a menor frecuencia se caracterizan como alfa, beta, theta y delta. En realidad siempre producimos ondas en todas las frecuencias, pero dependiendo de nuestro estado de conciencia, es predominante una determinada frecuencia.
Al estar despiertos, nuestra actividad cerebral se caracteriza por las ondas "beta". Al acostarnos para dormir, lo primero que ocurre al cerrar los ojos y relajarnos es un aumento en la frecuencia "alfa". Después de un tiempo, nuestros ojos comienzan a moverse lentamente detrás de nuestros párpados.
Etapa 1 - el estado hipnogógico
En este estado nos sentimos relajados y ligeros. Se puede además tener la sensación de estar cayendo, y además se pueden ver imágenes (imaginería hypnogógica), colores, o escuchar sonidos.
Etapa 2 - sueño ligero
Estamos dormidos, pero podemos ser fácilmente despertados. Las ondas theta comienzan a ser predominantes. Esta etapa dura unos minutos.
Etapas 3 y 4 - sueño profundo
Estas etapas son conocidas como el sueño profundo, o el sueño de onda lenta, debido a la presencia de frecuencias en el rango delta, el menor. Durante esta etapa se secreta la hormona del crecimiento, y se especula que reparamos nuestro cuerpo durante esta fase.
Luego de completar estas etapas, regresamos a la número 3 y 2, lo que lleva entre 1 hora y media a dos horas.
Etapa 5 - sueño REM
A esta etapa también se le conoce como "paradójica", dado que por los signos biológicos podría parecer que estamos despiertos; un aumento en la presión sanguínea, aumento en el pulso, y además nuestros ojos comienzan a moverse rápidamente bajo nuestros párpados (REM quiere decir rapid eye movement, o en español movimiento rápido de ojos).
Durante la etapa REM es donde tenemos los sueños más vívidos y recordables; en experimentos controlados, al despertar a las personas durante esta etapa, estas reportan haber estado soñando y pueden describir las ocurrencias oníricas con un relativo detalle. En cambio, por ejemplo, al despertar a un individuo desde la fase del sueño profundo de onda lenta, este suele despertar desorientado temporal y espacialmente, sin una clara memoria de lo acontecido.
Por lo anterior es que a la etapa REM se le asocia con el soñar, pero en realidad podemos tener sueños durante las demás etapas, por lo menos durante las menos profundas.
Adicionalmente, nuestro cuerpo se paraliza, lo que se especula es para que no actuemos nuestros sueños; la mayor parte de los sueños tienen lugar en esta etapa.
Después de pasar por un ciclo "REM", entramos a las etapas descritas anteriormente, para luego volver a un ciclo "REM", despertar brevemente, y repetir todo nuevamente. Cada vez que pasamos por el ciclo REM este es más extenso; en las últimas horas de sueño durante la mañana, los períodos REM pueden ser de hasta 1 hora, mientras que al comienzo de la noche son solo de unos pocos minutos. Además repetimos el ciclo completo unas 4 o 5 veces durante la noche.
Esta última información es clave para comprender las técnicas de sueños lúcidos, que le dan énfasis a esas últimas horas de sueño justamente por la alta densidad "REM" que se da después de haber dormido por varias horas (sueños intensos y vívidos = muy buena oportunidad para "despertar".
Los niveles de la lucidez onírica:
Primero que nada, ¿qué es la lucidez? Bueno, se podría definir como la claridad, nitidez y distinción que se tiene de la experiencia consciente. En términos sencillos, viene a ser la "claridad" de nuestro estado mental.
La única gran diferencia entre un sueño común con un sueño lúcido viene a ser la clara percepción de que estamos soñando, lo cual nos da una completa libertad de acción dentro del sueño; y no solo eso, sino que como veremos más adelante, en los sueños lúcidos se producen una serie de fenómenos que definitivamente no se presentan en sueños normales, lo que da bastante para especular.
Regresando al asunto de la lucidez, se distinguen diferentes etapas o niveles de lucidez mientras dormimos, lo que a su vez está asociado con un diferente grado de control en nuestros sueños. Incluso si nos encontramos completamente lúcidos, en algunos casos es posible que no tengamos control significativo sobre el sueño, pero de todas maneras se puede disfrutar enormemente la experiencia "sabiendo" que estas soñando y seguros en nuestra cama durmiendo.
Estado pre-lúcido
Hay algo en el sueño que sentimos que definitivamente no esta bien; algo le ocurre a la "realidad" pero no sabemos con certeza qué es. Estamos al borde de un sueño lúcido, pero aún no llegamos a el. Esta etapa es buena para despertar y reconocer esas cosas que debieron habernos "despertado" en el sueño.
Bajo nivel de lucidez
Por unos momentos nos damos cuenta de que estamos soñando, pero antes de poder disfrutar de la realización, nos sentimos "absorvidos" por algún acontecimiento en el sueño y perdemos la oportunidad. Regresamos a soñar normalmente.
Alto nivel de lucidez
Estamos completamente conscientes de que estamos soñando, y de que todo lo que nos rodea es parte de un sueño. Las percepciones son increíblemente claras; podemos incluso interactuar con el entorno y las personas a nuestro camino, sin perder la conciencia de que nos encontramos en un entorno onírico. Podemos alterar "mágicamente" en cierto grado nuestro entorno, y realizar cosas que en la vigilia serían imposibles, como volar.
Lucidez absoluta
Permanecemos conscientes en todo momento, incluso mientras nos quedamos dormidos; no hay saltos o "vacíos" en la continuidad de la conciencia. Este nivel de lucidez está asociado a casos de un control total en los sueños, como el que dicen tener algunos maestros de meditación budistas.
Historia de los sueños lucidos:
Como veremos, los sueños lúcidos han sido conocidos y utilizados por contemplativos a lo largo de la historia. Debido a su naturaleza más bien esotérica, solamente durante las últimas décadas el público general ha tenido contacto con su práctica, antes relegada a monjes y contemplativos que los usaban principalmente con fines místicos y religiosos.
El recuenta más antiguo de un sueño lúcido, corresponde al relatado por San Agustín de Hipona, en una carta escrita para el 415 D..C., en donde cuenta como un ángel lo "despertó" en un sueño para mostrarle que la percepción no dependía del cuerpo sino que del espíritu o la conciencia, demostrándole que podía experimentar la realidad que le mostraban mientras su cuerpo yacía dormido con los ojos cerrados en su cama.
Ya para el siglo octavo, los monjes tibetanos practicaban una forma de yoga basada en la mantención de la conciencia durante las diversas fases del sueño; a esta práctica la llamaban el yoga del sueño. Uno de sus fines era el reconocimiento de la naturaleza ilusoria de todos los fenómenos, para que las experiencias que se tienen al momento de morir no abrumen al practicante. La finalidad última de la práctica era el reconocimiento de "la luz clara" durante el sueño profundo, equivalente al estado de iluminación que luego se podía alcanzar en todos los estados, la vigilia, el sueño y el sueño profundo sin contenidos.
La primera persona en occidente que especuló sobre la posibilidad de que los sueños lúcidos fueran una habilidad capaz de ser aprendida por cualquier persona fue el Marqués d'Hervey de Saint-Denys. En 1867 publicó su libro "Los sueños y como dirigirlos; observaciones prácticas", en donde documentó sus propios descubrimientos y experiencias.
El termino en si mismo "sueño lúcido", fue introducido por el autor Danés Frederik van Eeden en su libro publicado en 1913, "Un estudio de los sueños".
Durante los años 50, se reportó que la tribu cazadora de los Senoi en Malasia, usaban los sueños lúcidos como una forma de integración y crecimiento psicológico y espiritual. Creían que el mundo espiritual estaba íntimamente unido al mundo de los sueños, y se les enseñaba a los más jóvenes a conquistar el peligro y a los enemigos. Lamentablemente se ha perdido casi todo lo relativo a estas antiguas prácticas tradicionales de la tribu.
En otros lugares, los chamanes utilizaban ampliamente los sueños lúcidos para establecer contacto con los espíritus guías, trayendo de vuelta de sus "viajes" por el mundo onírico respuestas y ayuda para la comunidad.
En Australia, los aborígenes viajaban al mundo de los sueños, en donde creían se encontraban con los espíritus de los ancestros, creadores del mundo. Sus representaciones del espacio de los sueños incluyen puntos y rayas de colores con intrincados patrones, como los que se pueden observar al quedarnos dormidos de manera conscientes; es interesante observar que estos patrones además se pueden ver en meditación profunda, desde la vigilia, lo que sugiere una similitud en las características de la meditación y el sueño lúcido, considerando que muchas otras experiencias son compartidas.
Consejos y Tips antes de empezar ( para los aventurados en el tema ):
Al respecto, hay una máxima espiritual que aplica muy bien a esta disciplina:
Si funciona para otros, no significa que funcione para ti.
Si funciona para ti, no significa que funcione para otros.
Incluso si crees que funciona para ti, no significa que en realidad esté funcionando
Por lo mismo debes experimentar y practicar con disciplina y también mucha paciencia; al respecto es importante ser objetivo con las experiencias, los avances, y no auto-convencernos de cosas.
A la mayoría de las personas les toma bastante tiempo el poder obtener el control de sus sueños, varios meses o años, por lo que no debes desesperar; piensa que estás intentando profundos cambios en tu forma de mirar y enfrentar la realidad, cambios que no tan solo afectarán tu vida onírica, sino que también durante la vigilia permitiéndote una "atención" más potente y refinada.
No intentes con demasiadas ganas o fuerza; lo más seguro es que de esta manera termines agotado y no descanses bien por las noches. Deja que tu intención sea natural y gradual, para que con el tiempo sea algo instintivo para ti. Si de pronto te sientes cansado o frustrado, deja la práctica por un tiempo para retomarla en otro momento.
Es ideal que comiences con esto de la lucidez onírica durante algún período tranquilo en tu vida, donde efectivamente dispongas de suficiente tiempo para dedicarle a tus sueños y vida interior. Las vacaciones son un momento especialmente indicado para esto.
Tecnicas para lograr los sueños lucidos:
Técnica MILD
La técnica MILD (Mnemonic Induced Lucid Dream, o en español, Inducción Mnemónica de Sueños Lúcidos), fue desarrollada, o más bien dada a conocer al público general por Stephen Laberge, de la universidad de Stanford.
Es sencilla de aplicar, y se usa cuando despiertas de un sueño y te vuelves a dormir. Mientras esto ocurre debes:
Recordar el sueño reciente
Antes de quedarte nuevamente dormido, recuerda lo mejor que puedas el reciente sueño.
Desarrolla la intención
Mientras te quedas dormido, repite la frase para ti mismo : "Me voy a quedar dormido y voy a soñar. Voy a recordar esto y me voy a dar cuenta cuando esté soñando", o algo por el estilo con el mismo significado. No basta con repetirlo mecánicamente, debes verdaderamente "quererlo"; tienes que poner mucha intención en lo que dices.
Visualiza
Una vez que sientas que intención está bien "fijada", visualiza el sueño del cual acabas de despertar, e imagina que dentro del mismo te das cuenta de que estás soñando. También ayuda imaginar que cuando te das cuenta, realizas alguna actividad "onírica" de tu especial gusto, como por ejemplo volar.
Repite los pasos anteriores
Mientras te quedas dormido, tu mente comenzará a irse para todos lados; debes "traerla" de vuelta a tu objeto de atención, fijar la atención y visualizar, fijar la atención y ........ hasta quedarte dormido. Por este motivo es que se hace un paralelo entre la meditación y la lucidez onírica - todas las formas de contemplación practican el "traer de vuelta" la mente al momento presente.
Si tienes éxito, te encontrarás soñando y te darás cuenta de aquello. Personalmente, me he dado cuenta de que con práctica la técnica MILD incluso funciona al quedarte dormido por primera vez al irte a dormir por la noche, tomando para visualización algún sueño de la noche anterior o una visualización creada en el momento, pero es muchísimo más fácil practicar la técnica durante las últimas horas de sueño por la mañana, debido a la mayor densidad REM después de haber dormido varias horas.
Esto aplica a todas las técnicas; es muchísimo más fácil tener sueños lúcidos durante las últimas horas de sueño, por lo que te recomiendo dormir normalmente durante la primera parte de la noche, para comenzar tu práctica temprano justo antes de que amanezca.
WILD, o quedarnos dormidos conscientemente
Ahora veremos la técnica WILD para los sueños lúcidos (Wake Induced Lucid Dream, o en español Sueño Lucido inducido desde la Vigilia). Tal como su nombre lo indica, la técnica busca llevar al practicante directamente desde la vigilia al estado onírico manteniendo una continuidad en la conciencia.
Básicamente, la técnica consta de dos pasos, y como veremos, muchísimas variaciones.
Relajación
Existen muchas técnicas de relajación, y si ya conoces y dominas alguna, empléala en este paso. Si no, puedes intentar una forma de relajación progresiva que consiste en ir tensando y luego relajando los músculos del cuerpo desde los pies a la cabeza, tomando zona por zona (primero los pies, luego las pantorrillas, y vas subiendo por el cuerpo). La idea es tensar la musculatura al inspirar (tomar aire), y luego relajar la zona al espirar (botar el aire). Esta técnica además se usa en una forma de Yoga llamada "Nidra", con probados efectos de relajación en el cuerpo y la mente.
Otras alternativas son por ejemplo la respiración lenta y profunda (no funciona para todo el mundo), o la visualización de algún lugar agradable (esta última alternativa es muy efectiva pero tiene el problema de que te puedes quedar dormido sin darte cuenta). Busca tu propio método, y practica.
Atención
Cuando ya te sientas relajado (razonablemente, no seas demasiado exigente, porque además no es necesaria una relajación tan profunda), viene la parte más importante de la técnica, la atención. Es esta última la que nos mantiene conscientes, lo que nos da la continuidad mental para poder entrar lúcidamente en nuestros sueños.
Nuevamente hay varias técnicas. Si después de relajarte comienzas a ver puntos de colores, rayas, o imágenes que pasan por tu campo visual, entonces puedes aprovechar estas imaginería del "estado hipnagógico" (entre la vigilia y el sueño), y enfocar ligeramente tu atención en las imágenes que se te presentan. Como en todas las técnicas atencionales, debes adoptar el papel del "testigo", que observa en silencio pero no se involucra. Después de un tiempo estas imágenes o punto irán desarrollándose hasta formar escenas completas. Cuando se tornen extremadamente "sólidas" o "reales" esta escenas, sencillamente "entras" al sueño y de repente te encuentras en el mundo onírico. En mi experiencia te puedo decir que es una técnica muy efectiva.
Si lo anterior no funciona para ti (muchas personas no ven imágenes ni puntos), puedes contar mientras te quedas dormido, por ejemplo hasta 100, y cuando llegues a ese número, dices "estoy soñando", y verificas mirando a tu alrededor por si efectivamente lo estás. Si no estas soñando, repites, y verificas nuevamente. El sencillo "contar" es una técnica de meditación usada en tradiciones como el budismo zen.
Otra buena opción para mantener la atención es fijar la atención en las sensaciones del cuerpo. Después de un buen rato, comenzarás a sentir la sensación de estar "flotando", y puedes experimentar unas extrañas vibraciones por todo tu cuerpo; esta es la señal de que estás cerca. Relájate entregándote a estas vibraciones, y cuando la experiencia llegue a su "peak" de gran intensidad, te verás inserto en una escena dentro de un sueño, o puede que tengas una experiencia tipo OBE o fuera del cuerpo, lo que discutiremos en otro artículo; para el último caso intenta "salir" de tu cuerpo, hacia arriba o rodando hacia el costado para luego salir de la cama usando el cuerpo mental u onírico.
Otra manera de fijar la atención consiste en "mirar" la respiración. Cada vez que te distraigas de esta actividad, regresa a la tarea preguntándote si estás soñando.
Tips y consejos
Las instrucciones para la técnica de sueños lúcidos WILD siempre suenan incompletas, y surgen todo tipo de preguntas, ¿cómo voy a saber cuando ingresar en el sueño? ¿cómo ingreso, exactamente?. No te preocupes, sencillamente "lo sabes" cuando es el momento - con la práctica desarrollas una refinada intuición para reconocer las diferentes fases del quedarte dormido.
Busca un equilibrio entre atención y relajación. Si lo intentas con demasiada fuerza, te costará demasiado quedarte dormido. Si la intención es demasiado "floja", te quedas dormido perdiendo la conciencia. Encuentra el punto medio.
Recuerda practicar esto durante las últimas horas de sueño por la mañana, como ya conversamos con anterioridad. Es posible practicar con éxito WILD al comienzo de la noche, pero es muchísimo más difícil.
Es normal demorarse bastante en quedarse dormido mientras practicas; no desesperes. Si el asunto se torna demasiado cansador, déjalo por un tiempo.
Esta técnica es muy difícil de dominar, por lo que la mayoría de los soñadores lúcidos prefieren MILD. Un buen motivo para desarrollar WILD es que eventualmente permite tener sueños lúcidos a voluntad. Las contadas experiencias de conciencia constante durante toda la noche que he tenido, han comenzado con un sueño consciente desde el comienzo de la noche usando esta técnica; hace algún tiempo leí que Paul Tholey, uno de los primeros investigadores de los sueños lúcidos, también opinó lo mismo sobre esta técnica, y pudo experimentar noches completas de "lucidez". (esta continuidad en la lucidez es un tema que sobrepasa el alcance del artículo, pero con la práctica es como montar sobre una ola, y una vez que estás sobre la ola de la lucidez puedes concadenar una serie de sueños lúcidos pasando por breves períodos de vigilia).
Chequeo de la realidad:
La verificación o el chequeo de la "realidad" es una técnica de una potencial gran efectividad, sobretodo al mediano y largo plazo. Consiste en realizar periódicamente durante el día pruebas para determinar si estamos soñando o no. Lo primero que se te vendrá a la cabeza es "bueno, eso es obvio", pero la verdad es que no lo es; a tal punto, de que cuando estás soñando no te das cuenta, y crees que la experiencia es parte del mundo de vigilia. Siempre asumimos, por "default" dirán los aficionados a la computación, que lo que experimentamos es "real" - eso es cierto, claramente, pero hay diferentes tipos de realidades o estados de conciencia: la realidad de la vigilia tiene reglas diferentes a la realidad onírica.
Puedes comenzar ahora mismo: "¿Estás soñando?"..... Te puedo contar que más de alguna vez me he encontrado trabajando o leyendo algo en el computador en mis sueños, para luego darme cuenta de que estoy soñando. Intenta mantener una alerta sutil pero constante durante el día sobre tu estado de conciencia - nunca estás 100% seguro de que no estas en un sueño.
Cómo aplicar la técnica de chequeo de la realidad
El método favorito de muchos es el de usar un reloj de muñeca digital, y ajustarlo para que la alarma suene cada2 o 3 horas. Cada vez que suena, realizamos una verificación de la realidad.
Aplica tu verificación favorita. Por ejemplo, puedes intentar volar (personalmente no me gusta demasiado esta verificación porque a veces en sueños sencillamente no puedes volar). Te recomiendo intentes mirar la hora en tu reloj digital, luego mirar unos momentos a otro lugar y vuelve a ver la hora; es común en sueños que los relojes digitales marquen extraños símbolos, u horas inexistentes. Otro buen chequeo consiste en apagar y prender luces; en los sueños los interruptores de la luz funcionan de manera errática. Intenta leer algo, mirar hacia el lado, y luego volver a leer; en sueños los libros tienden a "mutar" y cambiar su contenido. También puedes intentar introducir tu mano en un muro o un espejo (suavemente, por supuesto); si lo consigues, estás soñando.
Realiza varias verificaciones hasta convencerte; nunca asumas que estás soñando si no estás realmente seguro (así no te vas a lanzar por el balcón a volar durante el día). Para alguien que no ha experimentado la lucidez onírica, esto parece extraño, ilógico o poco probable, pero por experiencia personal, he tenido sueños en los que definitivamente me ha costado atreverme a volar por la "intensidad" de la "realidad" - a veces la experiencia en sueños es tanto o incluso más real que la vigilia; con el tiempo desarrollas una especie de intuición, o conciencia sobre tu estado de conciencia, aunque suene redundante, que te dice directamente si estás soñando o no.
Si realizas de manera rutinaria los chequeos de la realidad, en poco tiempo te encontraras dentro de un sueño realizando la verificación, y si realizas las pruebas, te darás cuenta de que estás soñando. Debes ser constante, y esta técnica la puedes combinar con otras aplicables durante el sueño o el quedarse dormido.
Para los que no gusten de los relojes digitales, pueden por ejemplo realizar una verificación o chequeo de la realidad cada vez que pasen por el marco de una puerta; tocas el costado, y realizas una prueba; el secreto es que las verificaciones se conviertan en un hábito; los hábitos tienden a extenderse al mundo onírico.
Más alla de las técnicas :
Un consejo muy importante: no obsecionarse con las técnicas, y la infinitud de detalles y preguntas que puedan surgir al practicar. O sea, siempre tener en cuenta de una técnica no es más que una ayuda para comenzar, y no una vía definitiva o rígida, sobretodo en el ámbito de las prácticas y disciplinas espirituales o psicológicas.
Si bien la técnica en el ámbito del mundo de la "vigilia" es de suma importancia para todo lo que hacemos, y por supuesto la tecnología que nos rodea en el diario vivir, es común el extrapolar este uso a otros ámbitos donde sencillamente la técnica se encuentra subordinada a otros principios más importantes. Por ejemplo en la práctica contemplativa, como en la meditación y el sueño lúcido, lo importante es la conciencia, y todo lo demás es un medio para alcanzarla. El mismísimo Buda les recomendaba a sus discípulos: la técnica es una balsa para cruzar un río; cuando lo haz cruzado, dejas la balsa atrás, no vaya a ser que sigas cargando con la balsa.
Por lo mismo hay que tomarse el asunto con calma y paciencia. Hay algunas pocas personas a las que sencillamente les basta "querer" despertar en los sueños para lograrlo, mientras que hay otras que requerirán de más ayuda, como las técnicas que les brindo en este sitio.
La búsqueda de la "técnica perfecta" es algo que puede no tener fin, por lo que es mejor encontrar alguna que nos acomode, después de probar razonablemente, y practicar. El fin no es la técnica, sino que la lucidez.
Con el tiempo y la experiencia, es común para practicantes más avanzados el lograr sueños lúcidos de manera espontánea y natural, y en ciertas etapas sencillamente un permanece completamente lúcido de manera continua durante la vigilia, el sueño, e incluso el sueño profundo. Tal como dicen los grandes maestros, el "despertar" es nuestra naturaleza fundamental, y la práctica solo nos ayuda a descubrirla.
Enfrentar los miedos, conquistar las pesadillas :
Si tienes pesadillas recurrentes, o deseas comprender e integrar los contenidos de aquellos sueños donde prevalece el miedo, puedes emplear la lucidez onírica para enfrentar directamente esta clase de sueños, integrarlos, comprenderlos y transformarlos.
Pesadillas recurrentes
Irónicamente, este caso es especialmente auspicioso para desarrollar la lucidez. Anteriormente, conversamos que una de las claves para despertar en un sueño consistía en reconocer los signos que nos dicen que estamos soñando; los signos muchas veces no son tan fáciles de reconocer, por su variedad e infinita creatividad al presentarse. Si tienes una pesadilla que se repite, tienes tu signo personal en frente tuyo para poder reconocerlo y convertir esos momentos de terror en un sueño lúcido.
Cómo enfrentar las pesadillas
Lo principal, una vez que adquieres la lucidez en medio de uno de estos sueños, es enfrentar al enemigo en la forma que se presente, ya sea un monstruo, una persona temida, una situación o "fuerza" que se nos muestra amenazante. En términos prácticos, esto significa en vez de huir, quedarnos donde estamos, y mirar de frente aquello que nos amenaza.
El siguiente paso, consiste en integrar ese contenido; lo primero es darnos cuenta de que es una manifestación o "materialización" de nuestros propios miedos y trabas. Puedes pensar esto o decirlo en voz alta mientras miras al enemigo onírico. La mayoría de las veces basta esta actitud, para que nuestros monstruos se "transformen" milagrosamente en formas amables e inofensivas.
Si la amenaza sigue ahí, tienes varias opciones: puedes intentar conversar con aquello que te atemoriza, preguntándole qué hace ahí, y qué es lo que desea. La respuesta que te va a dar tu monstruo personal por lo general te va sorprender, y te va a enseñar cosas sobre tu persona que no conocías o ignorabas. También puedes sencillamente abrazar a tu enemigo con el conocimiento de que es una parte tuya que te niegas a integrar. Cualquier acto que surja espontáneamente orientado a terminar con la agresión del "malo" está bien, y cumple el objetivo de terminar con ese miedo y superarlo. Los efectos de esta transformación te seguirán hasta la vigilia, al despertar.
Si al comienzo definitivamente no te sientes listo para integrar directamente aquello que te atemoriza, y prefieres una manera alternativa de enfrentar tus pesadillas, puedes tomar el papel del "héroe", y enfrentar en una batalla al agresor para vencerlo; puedes usar tus "poderes" desarrollados en los sueños como ayuda. Una vez vencido el enemigo, puedes pedirle que te entregue algo a cambio, un regalo, o hacerlo tu aliado para otras sueños; es posible convertirlo en un consejero espiritual para otros sueños, como lo hacían los aborígenes australianos y los chamanes alrededor del mundo.
Otra opción, más apropiada para cuando tengas más experiencia y confianza, es entregarte y dejar que el enemigo sencillamente te ataque y termine contigo. Esto lo usaban los monjes tibetanos y chamanes (los últimos decían descender al "mundo de los espíritus" en sueños, y voluntariamente buscaban demonios para dejarse "destrozar" por aquellos). La experiencia es liberadora y puede llevar a una intensa experiencia transpersonal de "no-yo", de vació o conciencia sin forma.