Un auto puede ser tan sexy como una persona. Parte del atractivo de un auto es puramente físico: proporciones y curvas, tamaño y potencia. Los humanos tenemos ojos, labios y caderas; los autos tienen faros, parrillas y parachoques. Pero también está lo verdaderamente intangible: la atracción animal que transforma a los simples mortales en bufones babosos. Para lograrlo, la máquina tiene que ser audaz, distintiva y elegante.
El mero hecho de llamarse Alfa Romeo ya es música para los oídos. Por más de un siglo, esta fabulosa automotriz italiana ha afinado su reputación y entre los autos de carreras y máquinas bellas ninguno se ha destacado más que la 8C Competizione. Sus deslumbrantes líneas están inspiradas en los corredores Alfa de las décadas del 30 y el 40, y fue bautizado después de que el corredor 8C ganó las 24 Horas de Le Mans cuatro años seguidos (de 1931 a 1934). La 8C Competizione se presentó en la Exposición Automotriz de Frankfurt en 2003 como prototipo de producción limitada. La coupe 8C tiene carrocería de fibra de carbono y está equipada con un motor 4.7 V8 de 450 caballos con 6 cambios automáticos.
El Vanquish es la variante más exquisita del soberbio Aston Martin DB7 que fue presentado a principios de los 90s. Ambos autos fueron cincelados por Ian Callum, actualmente el jefe de diseño de Jaguar. El Vanquish fue la nave insignia de Aston Martin entre 2001 y 2007. El V12 DBS, que lo reemplazó, se destaca por sí mismo, pero no tiene la misma actitud felina. El Vanquish está impulsado por un motor 6.0 V12 de 460 caballos con caja de 6 velocidades automática. Su paneles de aluminio 'tallados a mano' encajan con precisión sobre la estructura única que combina aleaciones de aluminio con un tunel de transmisión de fibra de carbono.
Las aletas traseras son sin dudas la característica que distingue a los autos estadounidenses de los Fabulosos 50s. Fueron usados libremente, a veces en exceso, pero nunca con tanta gracia como el Cadillac Eldorado Brougham 1957. Verlo alejarse calle abajo es como ver a Shakira moviendo las caderas en el escenario, la única diferencia es que la parte trasera del Caddie está cromada. El primer Cadillac cuatro puertas de cubierta dura tiene puertas 'suicidas' con la bisagra atrás, tiene 18 pies de largo y pesa más de 5.300 libras. El motor 6.0 V8 de 185 caballos tiene tanta masa que lo convierte en referente.
El Brougham estaba hecho casi todo a mano y, por lo tanto, era más caro inclusive que el Rolls Royce Silver Cloud. El Brougham tiene caraterísticas únicas, como su techo de acero inoxidable, suspensión aérea y las primeras butacas eléctricas con memorias de la historia.
Alejandro de Tomaso fue un argentino valiente y ambicioso que llevó a Ferrari y Lamborghini al juego de construir exóticos autos deportivos. El Mangusta mantiene su aspecto deslumbrante aún cuatro décadas después de su debut en 1967, lo que da muestra de su perfección. El imposiblemente bajo superauto de motor mediano anda con desparpajo y es la culminación del confort, docilidad y confiabilidad. Se lo bautizó como una criatura asesina de serpientes cuando los motores que prometía Ford equiparon los Shelby Cobras, el Mangusta estaba impulsado por V8s del Óvalo Azul. Solo quedan 250. Un Mangusta 1969 apareció en esta película de Quentin Tarantino como el vehículo favorito de Mr. Bill.
Largo, bajo y oblícuo, la 250 GTO es una de las Ferrris más singulares de los 63 años de historia de la lengendaria automotriz italiana. Solo se fabricaron 36 para obtener la homologación de carrera como GT en el Torneo Mundial de Fabricantes, de ahí la abreviatura de 'Gran Turismo Omologato'. La GTO ganó este título sucesivamente de 1962 a 1964. Está empujada por un motor 3.0 V12 de 300 caballos, pero solo pesa 2.400 libras, menos que una Mazda Miata. En sus tiempos, la GTO era la quitaesencia de los autos de Gran Turismo, podía ganar carreras al más alto nivel y a la vez ser conducida en las carreteras.
Su interior es sencillo, pero todo se le perdona por su adictivo motor V12. A principios de los 60s podías comprar una GTO nueva por $18.000, pero en 2008 un coleccionista pagó $42 millones por un prístino modelo 1962.
Mientras el Jaguar E-Type es la pura esencia de la belleza y elegancia automotriz, el XKSS is energía cruda sobre ruedas. Solo se fabricaron 16 unidades de lo que básicamente es una versión de calle del sublime D-Type que ganó las 24 Horas de Le Mans de 1955 a 1957. El XKSS tiene los mismos parachoques protuberantes pero se saltea los alerones largos y verticales detrás de la cabina del conductor. Jaguar también agregó un segundo asiento y puerta, parabrisas y techo plegable.
El XKSS está impulsado por un motor 3.4 de 250 caballos y seis cilindros en línea buenos para una velocidad máxima de 150 mph. Es sabido que el actor Steve McQueen adquirió un XKSS por $5.000 en 1959, lo vendió una década más tarde y algunos años después volvió a comprarlo. El auto hoy vale millones.
En 1966, el motor medio se convirtió en la norma en la Fórmula 1, dominaba en Indianapolis y ayudó a que Ford derrotara a Ferrari en Le Mans. Ese año también fue testigo de la irrupción de Lamborghini presentando el primer deportivo exótico con un motor medio. El Miura fue presentado en la Exposición Automotriz de Ginebra con un motor 3.9 V12 de 350 caballos montado transversalmente detrás de la cabina y con una asombrosa carrocería diseñada por el italiano Marcello Gandini.
El Miura es imposiblemente bajo, largo y ancho, flanqueado por grandes neumáticos y llantas de aleación, creando el molde del superauto moderno. Sus fluidas líneas tienen una elegancia suntuosa que luego se perdería en el siguiente gran diseño símil avión de Gandini en Lamborghini, el Countach.
Este descapotable de pura raza alemana de principios de los 30s no tiene la elegancia de un Bugatty Type 57 Atlantic, pero tiene una belleza pura y elemental en su tallado, neumáticos, grandes faros, parabrisas ancho y tres grandes caños de escape disparando desde ambos lados de todo su largo y angosta cajuela. El SSK encarna la verdadera esencia de un clásico auto deportivo y estaba entre los mejores y más rápidos de su tiempo, con los principales modelos impulsados por un motor 7.1 de 6 cilindros con 250 caballos. Derivado del modelo Super Sport, camina sobre una base 18 pulgadas más corta para mayor agilidad.
El SSK fue el último auto diseñado en Mercedes Benz por Ferdinand Porsche y se fabricaron menos de 40.
La familia de autos deportivos del Porsche 911 es la más grande de todos los tiempos, y el Turbo es el chico rebelde. El primer 911 Turbo fue lanzado en 1974, a comienzos de la primer crisis del petróleo. Está potenciado por un motor 3.0 trasero turborrecargado, refrigerado por aire, de 6 cilindros planos con 260 caballos. El Turbo se volvió famoso por sus generosamente acampandos parachoques traseros y su gran alerón trasero que fue rápidamente bautizado 'cola de ballena'.
El desplazamiento del motor y sus caballos crecieron con los años y su punto cúlmine fue el singular modelo 1993 Turbo Turbo 3.6s, el último y más poderoso de los Turbos de tracción trasera, con su motor 3.6 de 380 caballos. Sus bríos fueron mayormente domesticados con la versión de tracción en las cuatro ruedas de 1995, el Type 993. El flamante 911 Turbo es rápido y hábil a la vez, con su motor 3.8 refrigerado a agua de 500 caballos.
A principios de los 60s, un alto y desgarbado texano llamado Carroll Shelby se dispuso a derrotar a Ferrari en el más alto nivel de los autos deportivos de carrera equipando un clásico descapotable británico con un motor Ford V8. El AC Cobra había nacido. Hacia 1965, con el respaldo de Ford, el equipo de Shelby ganó el Campeonato de Fabricantes de FIA con el descapotable y su versión aerodinámica, el Cobra Daytona Coupe. El Cobra original de parachoques angostos, famoso por su motor 4.7 de 289 caballos, fue seguido por el legendario Cobra 247 Roadster con sus extremadamente acampanados parachoques y motor 7.0 V8.