El cinturón con airbag, para 2010
SEGURIDAD
Ford es la primera marca en instalar de serie este sistema que debutará en la nueva Explorer.
Primero fue Paul Mascarenas, Vicepresidente de Ingeniería para el Desarrollo Global de Productos de Ford Motor Company, que se subió a la plataforma con estructura de una Explorer, se abrochó el cinturón con el airbag desplegado y empezó a dar detalles de la nueva innovación de Ford. Así, uno por uno, los miembros del Laboratorio de innovaciones de seguridad de la marca se fueron probando el sistema por primera vez y para la foto. No era para menos, ninguno se quiso perder de "perpetuar" la imagen de un avance histórico más en materia "seguridad", ese que dirá que Ford creó y produjo en 2010 el primer cinturón con airbag trasero.
Las autoridades de Ford anunciaron que vendrá de serie en el modelo Explorer 2010 para el mercado de Estados Unidos, pero aseguraron que la marca tiene la intención de ofrecer en un futuro esta tecnología en todos sus vehículos a nivel mundial.
En el caso de un accidente frontal o lateral, este nuevo cinturón es capaz de desplegarse en apenas 40 milisegundos, y mantener a la persona en una correcta posición con el fin de evitar mayores riesgos en el impacto. Funciona con sensores de seguridad de los vehículos que determinan la severidad de la colisión en un abrir y cerrar para el despliegue. El airbag tubular que posee cada cinturón se infla con un gas comprimido frío, que fluye a través de una hebilla especialmente diseñada desde un cilindro situado debajo del asiento -ver "Cómo funciona..."-. Cuando se activa, la bolsa se despliega rompiendo el tejido del cinturón. La expansión se realiza de forma lateral a través del cuerpo del ocupantes.
Los creadores de este nuevo recurso de seguridad, liderado por el Dr. Srini Sundararajan, quien dirigió toda la investigación y el desarrollo, explican que el uso de gas comprimido en frío en lugar de generar calor por reacción química, que es el típico de los sistemas tradicionales de airbags, se ha implementado para evitar que el ocupante sienta el calor producido por el sistema de seguridad. También manifiestan que los cinturones inflables se llenan a una presión más baja y a un ritmo más lento que los airbags tradicionales, porque el dispositivo no necesita cerrar el espacio entre el cinturón y el ocupante. Este cinturón ayuda a distribuir la energía de la fuerza de choque cinco veces mejor en el torso del ocupante que un cinturón tradicional, ampliando la gama de protección y reduciendo el riesgo de lesión por accidente debido a la difusión de la presión sobre un área mayor, mientras que proporcionan apoyo adicional a la cabeza y el cuello. Tras su activación, la cinta sigue siendo inflada por varios segundos antes de dispersar su aire a través de los poros presentes en la bolsa de aire.
El uso y funcionamiento diario es como en los cinturones convencionales, y compatible con los sistemas infantiles de sujeción.
