Kike te lo ha adelantado unas pocas horas atrás, pero ahora es, por fin, oficial. Después de 36 años de historia y 29 millones de unidades vendidas, llega la séptima generación del mítico modelo compacto de Volkswagen, sin grandes novedades estéticas que apreciar, ni por dentro, ni por fuera, pero cargado de diferencias tecnológicas para avanzar una vez más, e intentar seguir siendo el líder indiscutible del mercado europeo automovilístico.
El nuevo Golf 7 (Volkswagen ya no usa la denominación romana VII) se erige sobre la plataforma MQB de VAG, la misma que da origen a sus primos hermanos, el SEAT León y el Audi A3. Las grandes claves de esta nueva plataforma, y del nuevo coche en consecuencia, son una reducción del peso, que es de 100 kilogramos de media para versiones y equipamientos equivalentes respecto a la generación anterior del modelo, y un incremento de la eficiencia energética del 23%.
Pero a pesar de la pérdida de peso, el coche es más rígido, gracias al empleo de aceros de mayor módulo elástico, y nuevos procesos de fabricación como la estampación en caliente, o el empleo de aceros de espesor variable en dichas estampaciones.