
Desde 1975, año en que se llevó a cabo la primera gran encuesta nacional sobre violencia doméstica en los Estados Unidos, el número de estudios similares realizados en todo el mundo no ha dejado de crecer. Actualmente, varios cientos de estudios empíricos demuestran de modo concluyente:
i) que hombres y mujeres ejercen la violencia de pareja en proporciones similares; y
ii) que, estadísticamente, la mujer es la principal iniciadora de las agresiones físicas en la pareja, y es falso que la violencia femenina sea exclusivamente de autodefensa.
La violencia familiar ha sido el campo predilecto desde el cual el feminismo por décadas ha tergiversado la realidad. Felizmente se ha hecho la luz y ahora sabemos la verdad de la llamada, “violencia de género”.
veamos algunos informes muy interesantes:

INFORME FIEBERT
Universidad de California. Año 2001 (California State University, Long Beach . Departament of Psychology
RESUMEN
Autentico primer gran compendio de datos para el conocimiento de la violencia de pareja. En 1997 se hizo el primer Informe Fiebert.. Posteriormente, según han ido saliendo mas estudios, han ido siendo incluidos. Actualmente (2001) es una bibliografía de 122 investigaciones científicas, 99 estudios empíricos y 23 análisis de violencia entre parejas. El tamaño de la muestra agregada en los estudios aquí recopilados excede de 72.000 casos.
En el estudio se analizan múltiples variables de todo el fenómeno de la violencia de pareja:
El estado de la relación: relación esporádica, relación de noviazgo, relación de matrimonio
El tipo de cultura : judíos, afroamericanos, anglosajones, hispanos.
El País: EE.UU, Finlandia, Israel, Sudáfrica, Corea, Hong-Kong.
Las motivaciones manifestadas, tanto por hombres como por mujeres, para 'justificar' porque usaron la violencia.
La violencia que habían visto en sus padres y madres, y de qué forma las agresiones presenciadas (niño - niña), perpetradas por ambos progenitores, constituían predictores de futuros 'hombres agresores' o 'mujeres agresoras'.
Estudios sobre la 'tolerancia social' de la violencia femenina, y la 'precondena social' de la masculina, aunque sean iguales.
La evolución con el tiempo hasta épocas recientes (por ejemplo cae la aprobación masculina a abofetear a una mujer, pero SE MANTIENE la aprobación femenina a abofetear al hombre)
Los tamaños de cada estudio varían desde los más pequeños (unos 100 individuos) hasta los nacionales con muestras representativas del orden de 9.000 hombres y 9.000 mujeres. Tras todo este trabajo, se llega a la conclusión siguiente
"Women are as physically aggressive, or more aggressive, than men in their relationships with their spouses or male partner" ("Las mujeres son tanto o mas agresivas que los hombres en sus relaciones con sus esposos o parejas masculinas".)
Martin S. Fiebert examina un total de 244 estudios sobre la violencia de pareja realizados en todo el mundo. Cada uno de los estudios se basa en un cuestionario del tipo CTS
Dichos estudios tienen per se significación estadística, que será mayor o menor dependiendo del tamaño de la muestra. La muestra agregada es de más de 70.000 personas entrevistadas.
Casi unánimemente, los resultados de cada encuesta demuestran que las mujeres son significativamente más propensas que los hombres a expresar violencia física, siendo además los datos correspondientes a ellas los que arrojan mayores porcentajes de iniciación de la violencia.
En general, los abusos sufridos en la infancia son el mejor indicador de riesgo de ejercer violencia doméstica, independientemente del sexo, así como los antecedentes de violencia doméstica.
Fiebert estudia sistematizadamente una casuística diversa: a) violencia entre parejas casadas; b) violencia entre parejas no casadas; y c) violencia con variable racial. Se incluyen, además de datos de microencuestas, datos de macroencuestas y artículos, así como estudios motivacionales que intentan evidenciar las causas de la violencia ejercida.
ALGUNOS RESULTADOS
El 29% de las mujeres reconocen haber agredido a su pareja en los últimos 5 años, siendo más frecuente que la agresora esté en la veintena, y menos cuando ya ha cumplido los 30 años.
Entre 1975 y 1992, los ataques graves de hombres hacia mujeres se han reducido, en tanto que los de mujeres contra hombres mantienen su tasa.
Un estudio de Stets & Strauss concluye que “cuando la violencia se mide en actos, las mujeres son más violentas que los hombres, y cuando se mide en heridas, los hombres son más violentos”.
Un estudio de Mc Leod (6200 casos de violencia doméstica en Detroit en 1984) indica que las mujeres tienen tres veces más probabilidades de usar un arma que un hombre en el curso de conflictos domésticos.
La encuesta Nacional sobre Violencia Contra Mujeres de 1999 evidencia que los hombres tienen más probabilidades que las mujeres de experimentar ataques graves en el curso de los cuales sean golpeados con un objeto, amenazados con un cuchillo o acuchillados.
RAZONES DE LA VIOLENCIA FEMENINA
En este aspecto es donde el estudio de Fiebert es más enriquecedor, en tanto que trata de trascender el dato y penetrar en las motivaciones. La más frecuente es que las mujeres creen que no les pasará nada si son ellas las agresoras (bien porque no crean que harán daño a su pareja, en función de su fortaleza física, o bien porque están convencias de que los hombres saben protegerse por sí solos). Esto explicaría también el porqué de que la moral social sea tan tolerante con las agresiones de las mujeres sobre los hombres. Existe el mito ya indicado de que la violencia por parte de las mujeres nace de la autodefensa contra los ataques o abusos verbales del hombre, en tanto que los hombres emplean la violencia para controlar la relación. El análisis de las auténticas razones desmontan este mito, y Fiebert las desglosa así:
Razones inmediatas de la violencia femenina:
Mi pareja no estaba siendo sensible a mis necesidades (46%)
Quise llamar la atención de mi pareja (44%)
Mi pareja no me escuchaba (43%)
Mi pareja había abusado verbalmente de mí (38%)
NO pensé que mis ataque causara daños a mi pareja (38%)
La autodefensa (contra el abuso verbal, no contra un ataque físico) es la cuarta causa en orden de importancia, por detrás de la llamada de atención. El hecho de que se considere que la pareja no sufrirá daños es peligroso, ya que desinhibe del uso de la violencia sin tener en cuenta la posible respuesta (que sí puede causar daños físicos) por parte de la pareja.
Razones más profundas:
Creo que los hombres pueden protegerse bien, y por eso no me preocupa ser físicamente agresiva (24%)
He comprobado que la mayoría de los hombres han sido educados para no pegar a una mujer, y por eso no tengo miedo de que mi pareja responda cuando yo soy la agresora (19%)
Como las mujeres somos iguales a los hombres, las mujeres podemos expresar nuestra rabia hacia los hombres mediante la agresión física (13%)
Me siento más poderosa cuando me comporto agresivamente con mi pareja (12%)
Me di cuenta cuando era pequeña que podía agredir a mi hermano físicamente sin que éste me la devolviera (10%)

WOMEN OFFENDERS
(Departamento de Justicia. EE.UU., 1999)
RESUMEN
Mas que datos sobre violencia de parejas, este vasto estudio proporciona resultados sobre el de agresividad femenina en el conjunto de la sociedad. Es una recopilación de datos procedentes obtenidos durante mas de 20 años en diversas fuentes gubernamentales: National Crime Victimization Survey (NCVS, 1993-1997), Uniform Crime Reporting Program (UCR , FBI, 1997), Supplementary Homicide Reports (SHR , FBI, 1976-1997), State Court Processing Statistics (SCPS, 1996), National Judicial Reporting Program (NJRP, 1996), National Prisoner Statistics (NPS, 1998).
RESULTADOS
Tasa de mujeres agresoras en toda la sociedad: Basándose en lo declarado por las víctimas de la violencia, las mujeres son responsable de un 14% de las todas las agresiones en toda la sociedad. Un promedio de 2,1 millones de mujeres agresoras al año. (Pag. 1, Highlights).
Agresión dirigida fuera, o dentro de las relaciones: Entre 1976 y 1997, las mujeres y los hombres difieren substancialmente en su relación con sus víctimas (Pag.3):
el 62% de las víctimas de las mujeres, tiene relación intima con la agresora.
el 36% de las víctimas de los hombres, tienen relación previa con el agresor
Evolución en el tiempo: desde 1990, el número de mujeres demandadas y condenadas en los tribunales por delitos graves (felonies) ha aumentado el doble que el de hombres (Pagina 1, Puntos sobresalientes).
Hijos menores de mujeres agresoras: 1,3 millones de niños menores (minor children) eran hijos de mujeres que estaban bajo supervisión de instituciones judiciales. (Pagina 1, Puntos sobresalientes).

ASESINATOS ENTRE ESPOSOS
Departamento de Justicia de los EE.UU (1998) - Oficina de Estadisticas Judiciales
RESUMEN
En 1998, se analizaron los datos de los 75 mayores condados judiciales de los EE.UU., correspondientes a los años anteriores. En esos 75 condados se produjeron más de la mitad de los asesinatos entre esposos de todo el país. En los 75 condados se realizó el muestreo de uno de cada 3 casos.
Cabe destacar dos aspectos:
1. La proporción de víctimas por sexos. (La realidad es 60/40, no es la imagen de 'hombre agresor, mujer víctima', las 'supuestas cifras' de 98/2, por ejemplo, que cuenta la Comision Europea en su programa DAPHNE).
2. La parcialidad de la administración de Justicia en el trato dispensado a las mujeres asesinas
RESULTADOS
1.- Cifras totales, y proporción por sexo de la víctima
En total 540 asesinatos entre esposos: 318 mujeres (59% del total de victimas), 222 Hombres (41% del total). (Página 4, Highlights).
Esta cifra, 60-40, es interesante, se repite en muchos otros sitios directamente relacionada con lo que es la violencia de pareja de nivel medio-alto. Por ejemplo, el British Crime Survey, de 1996, registró un 23% de mujeres y un 15% de hombres que habían sido objeto de agresión en familia alguna vez en su vida.
Pues bien, 23% (mujeres víctimas) es un 60,5% del total de agresiones de parejas (23 + 15). Al tiempo que 15% es un 39,5% (hombres víctimas) de ese total (23+15).
En España, el año 2000, hubo 67 mujeres y 44 hombres víctimas mortales de la violencia familiar.
Proporciones casi exactas. 60%, 40%.
2.- Trato dispensado por la Administración de Justicia a los hombres y a las mujeres (página 1 del informe)
Antes de recibir condena judicial:
De los hombres, el 11% no fue perseguido. De las mujeres, el 16%.
De los hombres, el 46% se declaro culpable directamente. De las mujeres, el 39%.
De los hombres, el 41% fue condenado en el proceso. De las mujeres, el 31%.
De los hombres, el 2% fue absuelto. De las mujeres, el 14% .
Una vez condenados (bien por declararse culpables, o por ser condenados en el juicio):
El 81% de los hombres fue condenado a prisión. El 57% de mujeres .
La condena media para los hombres fue de 16.5 años. De 6 años para las mujeres.
De los hombres condenadas a prisión, el 43% tenia mas de 20 años de cárcel. De las mujeres, solo el 15%.

INFORME REENA SOMMER
Universidad de Manitoba - Canadá, 1994
RESUMEN
En 1994, Reena Sommer, de la universidad de Manitoba (Canadá), recopiló datos de estudios de salud publica de su ciudad, Winnipeg. Los estudios abarcaban 4 años en total, con 1257 personas al principio y 988 al final.
En base a estos datos, analizó y obtuvo tasas de violencia de pareja, predictores de la violencia, entorno y consecuencias de la violencia, y sus relaciones con variables propias y ajenas a la pareja.
Este trabajo fue realizado como parte del doctorado en Filosofía de la Profesora Reena Sommer.
Alcanza análisis de detalles realmente interesantes como la correlación, desglosada por sexos, entre la experiencia infantil de la violencia entre los padres y la violencia perpetrada, en la edad adulta, contra la propia pareja.
RESULTADOS
El estudio, en sus dos fases, arroja tres datos básicos:
Resultado 1: Perpetración de violencia hacia la pareja

Resultado 2: Factores que permiten predecir comportamientos violentos futuros contra la pareja.
Según el informe, "en el análisis de los predictores de maltrato a la pareja en el año previo a la entrevista emergieron los siguientes:"
Para hombres:
(1) Ser joven.
(2) No católico.
(3) Antecedentes de malos tratos a la pareja.
(4) Experiencia familiar de violencia: padre pega a madre.
(5) Situación de gran estrés.
(6) Interacción de estrés y antecedentes de malos tratos a la pareja.
(7) Interacción de estrés y edad.
Para mujeres :
(1) Alta puntuación en EPQP (Índice de psicoticismo, de la escala Eysenck Personality Questionnaire.
(2) Alta puntuación del índice de neuroticismo.
(3) Experiencia familiar de violencia: madre pega a padre.
(4) No haber observado mutua violencia de los padres.
(5) Interacción entre alcohol y neuroticismo.
(6) Interacción entre alcohol y experiencia familiar de violencia: madre pega a padre..
(7) Interacción entre alcohol y antecedentes de malos tratos a la pareja.
Análisis en detalle de algunos de estos factores:
I. Experiencia infantil de agresión entre sus padres .
Cuando se estudió la correlación entre violencia total de la familia de origen (sin distinguir si era el padre o la madre quien pegaba a la pareja, o si la violencia era mutua) y la agresión a la pareja de mayores, se constató una correlación más elevada en los niños.
La exposición a la violencia (total que hubiera en su infancia) influye mas en los niños que en las niñas a efectos de su agresividad futura de adultos con sus parejas.
Cuando se analizó en detalle qué habían visto en la infancia, si el niño había visto al padre pegar a la madre, o si la niña había visto a la madre pegar al padre, y se hacia el análisis de regresión lógica con la actual agresión a la pareja, se constató:
· El hecho de que el niño viese a su padre pegar a su madre conlleva un aumento de la probabilidad de ser agresor a su pareja de mayor, de 4.569 veces.
· El hecho de que la niña viese a su madre pegar a su padre conlleva un aumento de la probabilidad de ser agresora a su pareja, de mayor, de 12.514 veces.
Estos dos hallazgos, no son coherentes con que la idea de que la violencia que veían de niños fuera mas del tipo padre pega a madre.
Niños menos sensibles a ver a su padre pegar a su madre, pero mas agresivos de mayores por haber visto toda clase de violencia, implica que de niños vieron mas violencia de la madre hacia el padre.
Es coherente con el hallazgo previo en cuanto a cifras de violencia de parejas.
Resultado 3: El contexto y los efectos de la agresión
"En la fase 2 se plantearon las siguientes preguntas:"
1.- ¿ Estaba bebido / bebida cuando se ejecutó/recibió la agresión?
· 16% de hombres estaban bebidos durante la agresión.
· 8% de mujeres estaban bebidas durante la agresión.
2 - ¿ Requirió la pareja ayuda medica como consecuencia de la agresión?.
· 21% de hombres del total de hombres que sufrieron un incidente de maltrato en la pareja, requirieron atención medica.
· 14% de mujeres del total de mujeres que sufrieron un incidente de maltrato en la pareja, requirieron atención medica.
3 - ¿ Fue la agresión en defensa-propia?.
10% de las mujeres agresoras, actuaron en defensa propia.
15% de los hombres agresores, actuaron en defensa propia.
"Sobre el total de parejas casadas, cohabitantes, o recasadas, estas cifras representan aproximadamente un 3%".
"El tema de la defensa propia, ha sido tratado por escritoras feministas,....que arguyen que cuando una mujer ataca a un hombre, es usualmente en defensa propia " (Pleck et al. 1978;Walker, 1979).
"Los resultados de este estudio contradicen esos argumentos":



