SOBRE LOS OBREROS Y LA SALUD PUBLICA
Obreros y empresarios han de aceptar el compromiso que tienen frente a la Nación de resolver pacíficamente sus diferencias y ser uno de los sostenes principales de un orgulloso sentimiento nacional de suficiencia para vencer las dificultades que la República enfrenta. Cuidaremos a nuestras madres y a nuestros niños; defenderemos la salud del ser humano en todos los ciclos de su existencia, con suficiente y sana alimentación, erradicando endemias y previniendo epidemias, aplicando científica y moderna medicina social, sanitaria y asistencial.
Será una de nuestras máximas preocupaciones arbitrar personal técnico y recursos sin limitaciones para atender en forma total este irrenunciable deber del Estado. (Aplausos.)
Es principio fundamental que “el desarrollo económico debe ir acompañado y proporcionado con el progreso social”.
Tengamos siempre presente que mientras no se acorten las diferencias, las desigualdades de hecho serán mucho más efectivas que las ilusorias igualdades de derecho. (Aplausos.) Salarios justos, con real valor adquisitivo; vivienda digna y techo para todos; derecho a la salud, mediante un eficaz sistema asistencial que cubra a toda la población; sistema previsional eficiente.
SOBRE CIENCIA Y TECNOLOGIA
La aplicación de la ciencia y la tecnología supone la necesidad de dar constante impulso a la enseñanza, haciéndola accesible a cantidades crecientes de habitantes y promoviendo la especialización técnica de éstos. El pleno desarrollo de la personalidad moral, cultural y física de nuestro pueblo supone una reforma de la educación que garantice idénticas posibilidades a las nuevas generaciones, capacitándolas para el cumplimiento de la responsabilidad nacional y humana que les compete.
Debemos acrecer el número de nuestros técnicos, procurar su estabilidad y evitar su éxodo; estimular sus afanes de progreso, su imaginación creadora, su responsabilidad ante el desafío que les lanza la angustia y la esperanza de los hombres. El gobierno, como ha sido señalado antes, ha de remover los obstáculos presentes y promoverá la necesaria infraestructura económica y social, preservando el precioso bien de la libertad, sin el cual la ciencia no florece ni cumple su destino trascendente.