Bernardo Stamateas: "Lo que aprendí leyendo a Freud"
Leyendo a Freud aprendí que el ser humano es mucho más complejo de lo que vemos a simple vista.
Aprendí que tenemos un área inconsciente que nos hace actuar de maneras que no entendemos.
Aprendí que el síntoma es un lenguaje, que está explicando algo que nos sucede. Por ejemplo, en quienes se comen el pelo, o aquella persona que tiene fobias, esos síntomas están hablando de un conflicto; de algo interno no resuelto.
Aprendí la importancia de escuchar a la gente con lo que se denomina atención flotante, que se trata de escuchar todo lo que te cuentan en general prestando atención a todo por igual, más allá del énfasis que le ponga el interlocutor.
Estoy seguro de que eso me sirvió para escuchar a la gente empáticamente; interesándonos sinceramente en el otro; de allí surgen los temas de las charlas y de los libros… Muchas veces es necesario hacer silencio y brindarle al otro el lugar para que exprese sus ideas. Esto es clave ya que necesitamos dejar de creer que lo sabemos todo y continuar aprendiendo. Peter Druker dijo: “Mi mayor fortaleza como asesor es ser ignorante y hacer algunas preguntas”.
En este sentido, en las consultas a un terapeuta, es clave que este pueda transmitir respeto; la gente puede o no escuchar tus palabras, pero siempre percibirán tu actitud. Así lo entendió Sam Walton e implementó en la Fundación Walmart la regla de los tres metros, por medio de la cual, los empleados se comprometían de la siguiente manera: “Durante este día prometo, que cada vez que un cliente esté a menos de tres metros de mí, le sonreiré, lo miraré a los ojos y lo saludare”.
En esto de conectarnos con el otro, el hecho de ser el primero en ayudar a alguien nos hará ser recordados; pensemos en las veces que necesitamos ayuda, ¿quién fue el primero que nos la brindó? Seguramente lo recordaremos con agradecimiento. Le agradezco a Freud todo lo que aprendí de él ·
Por Bernardo Stamateas
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