Carl Tanzler o Carl von Cosel (1877-1952) fue un radiólogo nacido en Alemania quien trabajó en el Marine Hospital ubicado en Cayo Hueso, Florida. Desarrolló una mórbida obsesión por una joven cubano-americana de nombre María Elena Milagro "Helen" de Hoyos, una paciente convaleciente de tuberculosis. María Elena finalmente sucumbió a la enfermedad y su cuerpo fue sustraído de su tumba por Carl dos años después de su inhumación para llevarlo a "vivir" con él durante 7 años. Finalmente fue descubierto por los familiares de la joven en 1940.
Oficinistas comiendo en su hora de almuerzo en Dresden, Alemania.
Tänzler nació en Dresden, Alemania. Hacia el año 1920 contrajo matrimonio con Doris A. (1889-1977. Juntos tuvieron dos hijas: Ayesha Tanzler (1922-1998) y Crystal Tanzler (1924-1934) quien falleció víctima de la difteria.
Tanzler, criado en Alemania aparentemente se radicó un tiempo en Australia durante la Primera Guerra Mundial, y emigró a los Estados Unidos en 1926, vía marítima desde Rotterdam en febrero de 1926 hacia La Habana, Cuba. De Cuba se estableció en Zephyrhills, Florida en donde se encontraba su hermana quien había emigrado años antes. Tiempo después se reunirían con el su esposa y sus hijas. Dejando a su familia en Zephyrhills en 1927 obtuvo trabajo como radiólogo en el U.S. Marine Hospital localizado en Cayo Hueso, bajo el nombre de Carl von Cosel.
Durante su infancia en Alemania y tiempo después, mientras viajaba por Génova, Italia, Tanzler afirmaba el haber sido visitado por visiones de un ancestro suyo ya fallecido; la condesa Anna Constantia von Cosel, quien le revelo el rostro del gran amor de su vida: una exótica mujer de cabellos negros.
Fantasma que se le apareció a Carl en sueños. Más tarde se pudo comprobar que en realidad Carl no soñaba con una mujer sino con un simpático calvo.
El 22 de abril de 1930, mientras trabajaba en el Marine Hospital, en Cayo Hueso, Tanzler conoció a María Elena Milagro "Helen" de Hoyos (1910-1931) una residente de origen cubano-americano quien había sido llevada -por su madre- a su consultorio medico para un examen fisiológico. Tanzler inmediatamente reconoció en ella a "la mujer de cabellos negros" quien le había sido revelada por su ancestro en sus visiones anteriores. De cualquier manera Hoyos era vista como una belleza local en Cayo Hueso. Elena era hija de un fabricante de habanos de nombre Francisco "Pancho" Hoyos (1883-1934) y Aurora Milagro (1881-1940). Ella tuvo dos hermanas, Florinda "Nana" Milagro Hoyos (1906-1944) que estaba casada con Mario Medina (c1905-1944) y Celia Milagro Hoyos (1913-¿?), el marido de "Nana" murió electrocutado al intentar rescatar a un compañero de trabajo quien también había sido electrocutado al golpear, con su grúa, una línea de alta tensión en una construcción.
La familia Mesa-Hoyos, a pleno. De izquierda a derecha y de arriba a abajo: Cura, amigo de la familia, papá de Marielena, tío de Marielena, personal trainer de la hermana de Marielena, Florinda, la tía Coca, Luis Mesa, Caridad Mesa, María Elena, niñita.
El 18 de febrero de 1926, Hoyos se caso con Luis Mesa (1908-1984) hijo de Caridad e Isaac Mesa. Luis abandono al poco tiempo a María Elena al poco tiempo después de que había abortado al hijo de ambos, y emigro a Miami. Hoyos estaba, legalmente casada al momento de su fallecimiento.
Finalmente Hoyos fue diagnosticada con tuberculosis, una enfermedad casi siempre fatal en aquellos años, en algunos casos el padecimiento cobraba la vida de familias enteras, Tanzler con su auto-aprendido "conocimiento" medico intento tratar y curar a Hoyos con una variedad de tratamientos y de medicinas, desde Rayos X y equipos eléctricos que fueron llevados hasta la misma casa de Elena. Tanzler ofreció a Elena regalos, joyas y ropas, declarándole su amor profeso, aunque no existe evidencia que demuestre que sus afectos hayan sido correspondidos, mientras Hoyos vivía.
A pesar de los mejores esfuerzos de Tanzler, Hoyos finalmente murió de tuberculosis terminal en el domicilio de sus padres el 25 de octubre de 1931. Siguiendo a esto, Tanzler pago los gastos funerarios, y obtuvo el permiso de la familia Hoyos para la construcción de un Mausoleo en el Cementerio de Cayo Hueso, el cual el visitaba cada noche. En abril de 1933 Tanzler removió el cuerpo de hoyos del mausoleo y lo transporto a su casa en una pequeña carretilla de juguete. Tanzler unió los huesos con alambre y ganchos para ropa y lleno las cuencas vacías con ojos de vidrio, como la piel del cuerpo se encontraba en un avanzado estado de putrefacción, Tanzler lo reemplazo con tela de seda empapada de Yeso de París, cuando el pelo comenzó a caerse del cráneo por descomposición del cuero cabelludo, tanzler ideo el utilizar una peluca que previamente Hoyos había usado y que la mamá de ella le había facilitado poco después de su funeral en 1931. Tanzler lleno la cavidad abdominal y el pecho con harapos para que mantuviera la forma original, el cuerpo de Hoyos, vestido con medias, joyas y guantes fue colocado en la cama del radiologísta. Carl utilizo copiosas cantidades de perfume y desinfectantes y agentes preservadores de tejidos para enmascarar el olor y retrasar los efectos de la descomposición del cadáver.
Maniquí de Elena, decolorado por el tiempo.
En octubre de 1940, la hermana de Elena, Florinda escucho rumores de que Carl dormía con el cuerpo desenterrado de su hermana y al confrontar a Tanzler en su domicilio, en donde finalmente descubrió que efectivamente el cuerpo de su hermana estaba ahí. Florida notifico a las autoridades y Tanzler fue detenido. Fue examinado psiquiátricamente, y se le encontró mentalmente competente para afrontar un juicio bajo los cargos de "destrucción maliciosa y lasciva de una tumba y extraer el cuerpo sin autorización. Después de una audiencia preliminar verificada en octubre de 1940 en La Corte de Monroe County en Florida. Tanzler fue presentado para responder a los cargos presentados, pero el caso fue cerrado y Tanzler liberado debido a que los estatutos de limitación(prescripción) del delito habían expirado.
Poco después del descubrimiento del cuerpo de Elena por las autoridades, el cuerpo fue examinado por médicos y patólogos, y fue puesto a la vista publica en la funeraria Dean-Lopez, en donde fue visto por más de 6800 personas. Finalmente el cuerpo de Hoyos fue regresado al cementerio de Cayo Hueso en donde permanece en una sepultura incógnita, en una locación secreta a fin de evitar posteriores profanaciones.
Los hechos y la audiencia preliminar, atrajeron la atención de los medios en aquel tiempo (sobre todo del "Key West Citizen" y del "Miami Herald"
, y causo la sensación entre el publico local cuyo humor fue generalmente simpatizante con Tanzler a quien se le vio como un "romántico" excéntrico. Aunque se piensa que no fue reportado contemporáneamente, investigaciones posteriores (la mas notable de autoría de Harrison y Swicegood) han revelado la evidencia de que Tanzler practicaba la necrofilia con el cadáver de Hoyos. Los médicos (el Doctor DePoo y el Doctor Foraker) quienes practicaron la necropsia de los restos de Elena recordaron que un tubo de papel había sido insertado en el área vaginal del cadáver y que tenia el fin de permitir el intercambio sexual. Sin embargo otros afirman que no existió evidencia de necrofilia presente en el momento de la audiencia preliminar, y porque las "pruebas" presentadas en 1972 a más de 30 años del caso ya cerrado, y que presumían necrofilia no tenían ningún fundamento. Mientras, no hay fotografías que hubiesen sido tomadas durante la exposición publica y que demostraran la existencia del tubo.
Fotografía inédita del tubo
Separado de su obsesión, Tanzler uso una mascara mortuoria para recrear una efigie de tamaño natural de Elena y vivió con ella hasta su muerte ocurrida el 3 de julio de 1952. Su cuerpo fue encontrado en el piso de su domicilio tres semanas depuse de su muerte. murió bajo el nombre de "Carl Tanzler".
Se ha manejado que Tanzler fue encontrado en los brazos de la efigie de Hoyos, pero su obituario informa que murió detrás de uno de los órganos del cadáver de Elena. El obituario señala: "Un cilindro de metal en un estante encima de una mesa, envuelto en seda, junto a una imagen de cera".
También se ha escrito que en realidad Tanzler se habría quedado con el cuerpo de Elena debido a un intercambio secreto (escrito por Swicewood). Por lo que Carl habría muerto en realidad junto al cuerpo verdadero de Elena. No existe evidencia que compruebe la versión que involucra a la presencia de la efigie de cera o algún resto humano, al morir Carl.
En una entrevista concedida en el año 1976, Charly Garcia reconoce que la canción "Rasguña las Piedras" fue inspirada en esta historia de amor trágico
Carl Tanzler
Rasguña las piedras (Sui Generis)
Detrás de las paredes
que ayer te han levantado
te ruego que respires todavía.
Apoyo mis espaldas y espero que me abraces
atravesando el muro de mis días.
Y rasguña las piedras,
y rasguña las piedras.
y rasguña las piedras hasta mí.
Apenas perceptibles, escucho tus palabras
se acercan las bandas de rock and roll
y sacuden un poco,
las paredes gastadas
y siento las preguntas de tu voz.
Y rasguña las piedras,
y rasguña las piedras.
y rasguña las piedras hasta mí.
Y si estoy cansado de gritarte
es que sólo quiero despertarte.
Y por fin veo tus ojos
que lloran desde el fondo
y empiezo a amarte con toda mi piel.
Y escarbo hasta abrazarte
y me sangran las manos
pero qué libres vamos a crecer
Y rasguña las piedras,
y rasguña las piedras.
y rasguña las piedras hasta mí.
Y rasguña las piedras,
y rasguña las piedras.
y rasguña las piedras hasta mí.
Say no more? I can't say no more!
Oficinistas comiendo en su hora de almuerzo en Dresden, Alemania.
Tänzler nació en Dresden, Alemania. Hacia el año 1920 contrajo matrimonio con Doris A. (1889-1977. Juntos tuvieron dos hijas: Ayesha Tanzler (1922-1998) y Crystal Tanzler (1924-1934) quien falleció víctima de la difteria.
Tanzler, criado en Alemania aparentemente se radicó un tiempo en Australia durante la Primera Guerra Mundial, y emigró a los Estados Unidos en 1926, vía marítima desde Rotterdam en febrero de 1926 hacia La Habana, Cuba. De Cuba se estableció en Zephyrhills, Florida en donde se encontraba su hermana quien había emigrado años antes. Tiempo después se reunirían con el su esposa y sus hijas. Dejando a su familia en Zephyrhills en 1927 obtuvo trabajo como radiólogo en el U.S. Marine Hospital localizado en Cayo Hueso, bajo el nombre de Carl von Cosel.
Durante su infancia en Alemania y tiempo después, mientras viajaba por Génova, Italia, Tanzler afirmaba el haber sido visitado por visiones de un ancestro suyo ya fallecido; la condesa Anna Constantia von Cosel, quien le revelo el rostro del gran amor de su vida: una exótica mujer de cabellos negros.
Fantasma que se le apareció a Carl en sueños. Más tarde se pudo comprobar que en realidad Carl no soñaba con una mujer sino con un simpático calvo.
El 22 de abril de 1930, mientras trabajaba en el Marine Hospital, en Cayo Hueso, Tanzler conoció a María Elena Milagro "Helen" de Hoyos (1910-1931) una residente de origen cubano-americano quien había sido llevada -por su madre- a su consultorio medico para un examen fisiológico. Tanzler inmediatamente reconoció en ella a "la mujer de cabellos negros" quien le había sido revelada por su ancestro en sus visiones anteriores. De cualquier manera Hoyos era vista como una belleza local en Cayo Hueso. Elena era hija de un fabricante de habanos de nombre Francisco "Pancho" Hoyos (1883-1934) y Aurora Milagro (1881-1940). Ella tuvo dos hermanas, Florinda "Nana" Milagro Hoyos (1906-1944) que estaba casada con Mario Medina (c1905-1944) y Celia Milagro Hoyos (1913-¿?), el marido de "Nana" murió electrocutado al intentar rescatar a un compañero de trabajo quien también había sido electrocutado al golpear, con su grúa, una línea de alta tensión en una construcción.
La familia Mesa-Hoyos, a pleno. De izquierda a derecha y de arriba a abajo: Cura, amigo de la familia, papá de Marielena, tío de Marielena, personal trainer de la hermana de Marielena, Florinda, la tía Coca, Luis Mesa, Caridad Mesa, María Elena, niñita.
El 18 de febrero de 1926, Hoyos se caso con Luis Mesa (1908-1984) hijo de Caridad e Isaac Mesa. Luis abandono al poco tiempo a María Elena al poco tiempo después de que había abortado al hijo de ambos, y emigro a Miami. Hoyos estaba, legalmente casada al momento de su fallecimiento.
Finalmente Hoyos fue diagnosticada con tuberculosis, una enfermedad casi siempre fatal en aquellos años, en algunos casos el padecimiento cobraba la vida de familias enteras, Tanzler con su auto-aprendido "conocimiento" medico intento tratar y curar a Hoyos con una variedad de tratamientos y de medicinas, desde Rayos X y equipos eléctricos que fueron llevados hasta la misma casa de Elena. Tanzler ofreció a Elena regalos, joyas y ropas, declarándole su amor profeso, aunque no existe evidencia que demuestre que sus afectos hayan sido correspondidos, mientras Hoyos vivía.
A pesar de los mejores esfuerzos de Tanzler, Hoyos finalmente murió de tuberculosis terminal en el domicilio de sus padres el 25 de octubre de 1931. Siguiendo a esto, Tanzler pago los gastos funerarios, y obtuvo el permiso de la familia Hoyos para la construcción de un Mausoleo en el Cementerio de Cayo Hueso, el cual el visitaba cada noche. En abril de 1933 Tanzler removió el cuerpo de hoyos del mausoleo y lo transporto a su casa en una pequeña carretilla de juguete. Tanzler unió los huesos con alambre y ganchos para ropa y lleno las cuencas vacías con ojos de vidrio, como la piel del cuerpo se encontraba en un avanzado estado de putrefacción, Tanzler lo reemplazo con tela de seda empapada de Yeso de París, cuando el pelo comenzó a caerse del cráneo por descomposición del cuero cabelludo, tanzler ideo el utilizar una peluca que previamente Hoyos había usado y que la mamá de ella le había facilitado poco después de su funeral en 1931. Tanzler lleno la cavidad abdominal y el pecho con harapos para que mantuviera la forma original, el cuerpo de Hoyos, vestido con medias, joyas y guantes fue colocado en la cama del radiologísta. Carl utilizo copiosas cantidades de perfume y desinfectantes y agentes preservadores de tejidos para enmascarar el olor y retrasar los efectos de la descomposición del cadáver.
Maniquí de Elena, decolorado por el tiempo.
En octubre de 1940, la hermana de Elena, Florinda escucho rumores de que Carl dormía con el cuerpo desenterrado de su hermana y al confrontar a Tanzler en su domicilio, en donde finalmente descubrió que efectivamente el cuerpo de su hermana estaba ahí. Florida notifico a las autoridades y Tanzler fue detenido. Fue examinado psiquiátricamente, y se le encontró mentalmente competente para afrontar un juicio bajo los cargos de "destrucción maliciosa y lasciva de una tumba y extraer el cuerpo sin autorización. Después de una audiencia preliminar verificada en octubre de 1940 en La Corte de Monroe County en Florida. Tanzler fue presentado para responder a los cargos presentados, pero el caso fue cerrado y Tanzler liberado debido a que los estatutos de limitación(prescripción) del delito habían expirado.
Poco después del descubrimiento del cuerpo de Elena por las autoridades, el cuerpo fue examinado por médicos y patólogos, y fue puesto a la vista publica en la funeraria Dean-Lopez, en donde fue visto por más de 6800 personas. Finalmente el cuerpo de Hoyos fue regresado al cementerio de Cayo Hueso en donde permanece en una sepultura incógnita, en una locación secreta a fin de evitar posteriores profanaciones.
Los hechos y la audiencia preliminar, atrajeron la atención de los medios en aquel tiempo (sobre todo del "Key West Citizen" y del "Miami Herald"

, y causo la sensación entre el publico local cuyo humor fue generalmente simpatizante con Tanzler a quien se le vio como un "romántico" excéntrico. Aunque se piensa que no fue reportado contemporáneamente, investigaciones posteriores (la mas notable de autoría de Harrison y Swicegood) han revelado la evidencia de que Tanzler practicaba la necrofilia con el cadáver de Hoyos. Los médicos (el Doctor DePoo y el Doctor Foraker) quienes practicaron la necropsia de los restos de Elena recordaron que un tubo de papel había sido insertado en el área vaginal del cadáver y que tenia el fin de permitir el intercambio sexual. Sin embargo otros afirman que no existió evidencia de necrofilia presente en el momento de la audiencia preliminar, y porque las "pruebas" presentadas en 1972 a más de 30 años del caso ya cerrado, y que presumían necrofilia no tenían ningún fundamento. Mientras, no hay fotografías que hubiesen sido tomadas durante la exposición publica y que demostraran la existencia del tubo.
Fotografía inédita del tubo
Separado de su obsesión, Tanzler uso una mascara mortuoria para recrear una efigie de tamaño natural de Elena y vivió con ella hasta su muerte ocurrida el 3 de julio de 1952. Su cuerpo fue encontrado en el piso de su domicilio tres semanas depuse de su muerte. murió bajo el nombre de "Carl Tanzler".
Se ha manejado que Tanzler fue encontrado en los brazos de la efigie de Hoyos, pero su obituario informa que murió detrás de uno de los órganos del cadáver de Elena. El obituario señala: "Un cilindro de metal en un estante encima de una mesa, envuelto en seda, junto a una imagen de cera".
También se ha escrito que en realidad Tanzler se habría quedado con el cuerpo de Elena debido a un intercambio secreto (escrito por Swicewood). Por lo que Carl habría muerto en realidad junto al cuerpo verdadero de Elena. No existe evidencia que compruebe la versión que involucra a la presencia de la efigie de cera o algún resto humano, al morir Carl.
En una entrevista concedida en el año 1976, Charly Garcia reconoce que la canción "Rasguña las Piedras" fue inspirada en esta historia de amor trágico
Carl Tanzler
Rasguña las piedras (Sui Generis)
Detrás de las paredes
que ayer te han levantado
te ruego que respires todavía.
Apoyo mis espaldas y espero que me abraces
atravesando el muro de mis días.
Y rasguña las piedras,
y rasguña las piedras.
y rasguña las piedras hasta mí.
Apenas perceptibles, escucho tus palabras
se acercan las bandas de rock and roll
y sacuden un poco,
las paredes gastadas
y siento las preguntas de tu voz.
Y rasguña las piedras,
y rasguña las piedras.
y rasguña las piedras hasta mí.
Y si estoy cansado de gritarte
es que sólo quiero despertarte.
Y por fin veo tus ojos
que lloran desde el fondo
y empiezo a amarte con toda mi piel.
Y escarbo hasta abrazarte
y me sangran las manos
pero qué libres vamos a crecer
Y rasguña las piedras,
y rasguña las piedras.
y rasguña las piedras hasta mí.
Y rasguña las piedras,
y rasguña las piedras.
y rasguña las piedras hasta mí.
Say no more? I can't say no more!