Al entrar a mi casa, luego de cerrar la puerta principal con llave, pude darme cuenta de que mi gran activo y cariñoso perro no fue a saludarme
a la entrada de la casa, a lo que prosigo a buscarlo... mientras lo busco por toda la casa, dejando como último lugar para buscar mi habitación,
pude oler algo, no era un olor común, era algo repulsivo, era algo que a cualquiera le daría nauseas, era algo indescriptible, tan indescriptible como
la sorpresa que me lleve al abrir mi habitación y encontrar frente a mi cama, a mi hermoso y tan amado perro colgado del techo con los ojos extirpados y sin
sus afilados y tan grandes dientes. Pero había algo aún más macabro allí mismo, donde se encontraba el cadáver de aquel animal que tanto estimaba
y aquello tan perturbador era que el piso de mi cuarto había sido demarcado con la sangre de mi fiel mascota, trazando así sobre este varias líneas que
no comprendí que eran, hasta mover un pedazo de la alfombre que había colocado a los pies de mi cama, aquello era un altar al propio Lucifer,
un altar, una puerta, no sabía muy bien cómo llamarlo ya que siempre he temido conocer ese tipo de cosas oscuras, que ironía, tanto respeto y repulsión
que le tengo, y ahora es algo que estoy viviendo... al ver esto mientras rompo a llorar y pienso quien pudo haber hecho tan semejante acto, logro escuchar un extraño sonido
que proviene de mi patio trasero, a lo que corro a ver si puedo enfrentar a la persona que acababa de torturar a mi perro, mientras me acerco al patio pude
escuchar algo, un sonido muy peculiar, tan indescriptible como el olor que provenía de mi cuarto, era un sonido parecido al de unas botas que con cada paso
pisaban algo tan pegajoso que hacía que fuese difícil volver a dar otro paso.
Al llegar al patio lo veo, era eso, era, era, era la misma representación del mismo mítico Lucifer, pero en la tierra y hasta más terrorífico...
Sus ojos, sus labios, su cabello, su pronunciada garganta, sus cicatrices, era como una galería viviente de todo aquello que causaría pánico y horror
en cualquier persona. sus labios rasgados, dejando en evidencia su carne al rojo vivo, sus dientes parecidos a los dientes de Drácula, su garganta
tan grande que pareciera que siempre estuviera hinchada, su pelo delgado, color blanco que contrastaba con un blanco puro, sus ojos tan abiertos,
tan negros, tan profundos... dicen que los ojos son el reflejo de la mismísima alma, pero al ver el color y la sustancia negra que despedía olor putrefacto
saliendo de sus ojos, podrían imaginarse que tan horrendo era esta persona, mejor dicho, este ser, porque no llamaría persona a alguien que haya hecho este tipo de actos.
Al verme, el ser simplemente movía su cabeza de manera progresiva de lado a lado, cada vez más rápido, como para hacerme hipnotizar, mientras que movía su cabeza, se
acercaba poco a poco, haciendo cada vez gestos más extraños pronunciando cosas como en otro idioma, tal vez latín, aunque también podía hablar mi idioma, diciéndome
obsérvame atentamente con los ojos de tu alma, con una voz profunda que penetraba en mis oídos de tal manera que creo haber quedado hipnotizado por unos segundos, mientras
volvía a mi pude darme cuenta que este ser ya estaba a pocos metros de mí, tal vez 3 metros, tal vez, 2 metros, tal vez 1 metro, a lo que salí corriendo, mientras
comienza a seguirme y clavarme sus afiladas pero cortas y débiles uñas en mi mano, rasguñando así la planta de mi mano, pero aun así seguí corriendo, a pesar de la profundidad
de mi herida, cada vez corría más rápido, hasta tal punto que llegue a perder a este ser, del cual pude escuchar entro las cosas que balbuceaba mientras me buscaba
Dane Dan Dan is my name, Dan Dan Dan is my name. Cuando creí haberlo perdido me pude dar cuenta que dure más tiempo escapando de él que este en encontrarme lo más perturbador
fue su sonrisa y palabras al decirme, ¿Now, you know my name?.
Corrí y corrí nuevamente, ya hacía mucho tiempo que había salido del patio de mi casa para esconderme en el gran parque que se encontraba tras el patio de mi casa,
estaba en lo desconocido, estaba exhausto, luego de haber estado todo el día en la escuela y haber estado caminando a mi casa unos 20 minutos, ¿ahora esto? correr por
mi vida alejándome de un desquiciado sádico que solo quería asesinarme por diversión... me encontraba extremadamente cansado, así que mientras corría, pude divisar un pequeño hueco en un tronco
de un árbol muerto... parecía un buen escondite, y debido a mi estatura, supuse cabria perfectamente, y así fue... así fue como escape de el... así fue como sobreviví a él, a
Dane deepeyes.
Días mas tardes, pude escuchar una conversación que se volvió muy común en mi casa. Siempre por las madrugadas podía escuchar a mi madre
hablando por teléfono con mi padre sobre gente desaparecida, ha de ser por DAN, pensaba yo, anqué nunca dije nada a nadie relacionado
con lo ocurrido días atrás, ya que sentía que me creerían loco y lo de mi perro... Lo escondí, bote su cuerpo en un rio cerca de mi casa,
siempre diciéndole a mi madre, que este había escapado para que no se preocupase.
Luego de las desapariciones, la policía parecía que ocultara y no hiciera nada al respecto con las desapariciones de varias personas,
ya iban unas 7 desde aquella ves que lo vi. Luego de vivir lo que viví, estando frente a frente con esa bestia, poco a poco fui
perdiendo miedo e interesándome aún más en aquel mundo del que nadie habla, aquel mundo el cual tildaría de tabú, aquel mundo
del que nadie debe hablar, un mundo lleno de sombras, misterios, intrigas y sobre todo terror. Ese mundo me fue llevando por un camino
de sombras, en el cual una vez, pero solo una vez leí un libro relacionado con la religión del satanismo, aquella que veneraba a
satán, a Lucifer. Pero creo que ese tipo de cosas son solo para gente que no tiene cordura ni compasión, gente que solo busque hacer el mal.
Tras leer un poco de este libro, pude darme cuenta de que muchas cosas y gestos que aquel ser hacía, tenían algún tipo de relación con Lucifer,
aquello que vi bajo mi perro era un altar, ofreciendo al mismísimo demonio una forma de vida tan inocente como Lucky, mi mascota...
la falta de dientes y de ojos, hacían referencia a una antigua receta que junto a otros líquidos y especies de químicos lograban causar
una sensación parecida a la droga que consumen los yonkis de las calles, a diferencia de algo... esta ''droga'' por así decirlo
alimenta un lado oscuro o algo por el estilo en la persona, haciéndolas tener como necesidad el asesinar y así, incentivar y sembrar
el mal y el odio en otro lugar más, además del infierno.
Días mas tardes, fui interesándome en investigar acerca de que habrá sido de aquel desquiciado que intento matarme
y me di cuenta de algo mientras veía el noticiero. Una joven familia, que vivía en las cercanías del parque detrás de mi casa fue asesinada.
Pero no toda fue asesinada, solo los dos padres, faltaban los dos hijos de la pareja... a lo que recordé que algo que le encanta a Lucifer
es recibir como ofrendas el sacrificio de formas de vida inocentes. ¿Qué más inocente y puro que un par de niños?, al ver esta noticia
me preocupe aún más, ya que había otra cosa oculta... a mí me ataco ese ser cerca del parque, ya que mi casa queda en las proximidades del parque.
Lo más lógico seria pensar que este ser vive en el parque. Tras ver esto, necesitaba sacar de las calles a ese maldito ser, así que con valentía
aunque mucho terror, fui al parque en busca de indicios de donde podría vivir, fui varios días temprano en la mañana en búsqueda de su ''hogar''
si es que ese algo tuviese ''hogar'', y un día, luego de una larga y extenuosa búsqueda, por fin. ¡La encontré! era una especie de entrada
a algo escondido tras unos árboles, una especie de cueva, al asomarme a ver si solo era una madriguera de algún animal lo olí, si, aquel mismo
repugnante olor que alguna vez me causo terror, lo tenía nuevamente frente a mi osico, y debía ir tras él. Mientras entraba por la angosta entrada
acaricie con mi mano derecha el arma que estaba guardada en mi bolsillo. Mientras entraba seguía oliendo aquel hedor, y el piso tenía una especie
de baba color marrón claro, con una que otras pequeñas muestras de sangre. Mientras procedía buscando a ese ser pase al lado de lo que parecía ser
un pasillo angosto muy oscuro, mientras me adentraba en aquel angosto e improvisado pasillo, encendí un fosforo, lo cual revelo aquella aterradora
escena en la cual pude ver, unas 13 personas asesinadas, todas tenían algo en común. Ninguna tenia ojos, y a todas les faltaban algunos dientes.
Lo único que variaba en aquella espantosa escena era que unos cuerpos tenían los labios destrozados como con hojillas, otros cuerpos le habían sacado
las orejas y se les podía ver el cráneo, era algo realmente asqueroso, como por esos orificios salía materia gris.
Cuando intente salir de aquel pasillo me espante, porque uno de los presuntos cuerpos grito exclamando ¡AUXILIO!, mientras escupía sangre, esta brotaba
de sus oídos, boca, nariz, ojos, y pulmones... Si, pulmones, no sé cómo aquella persona podía estar aun viviendo con sus pulmones al aire libre.
Supe que no podía hacer nada, así que proseguí adentrándome en los pasillos, cuando de repente me encontré nuevamente con aquel ser que estaba
sentado sobre otro altar satánico, parecía estaba levitando, en trance. Me quede inmóvil nuevamente, al ver como una persona puede ser
perpetrada por el demonio he inducida a hacer todo lo que este joven hacía. Intente dispararle, pero cuando logre percatarme, en un abrir y cerrar
de ojos, aquel ser estaba frente a mí, pasando su larga, húmeda y putrefacta lengua sobre mi cara, nuevamente balbuceando DAN, DAN, DAN. Acariciando
mis brazos, rasgando todos mis brazos con sus uñas mientras estas crujían rompiéndose chocando contra mi piel.
Eso fue lo último que recuerdo de aquel momento, supongo no era lo suficientemente puro para que me asesinara, luego de haber leído todo aquello
sobre satanismo. Solo me he dado cuenta de algo, que luego de todo aquello que he vivido suelo tener pesadillas, y al despertar despierto
cerca de aquel parque detrás de mi casa, con pequeños rastros de sangre en mis manos, supongo soy sonámbulo luego de aquella traumante experiencia.
Altar satanico:
Lucifer:
Sangre:
CONTINUARA....
DAN Deepeyes, Cap I.
Heberts Ochoa
Maracay, Venezuela.
26/12/2013.
LINK: http://es.creepypasta.wikia.com/wiki/Dan_Deepeyes,_La_pesadilla.
a la entrada de la casa, a lo que prosigo a buscarlo... mientras lo busco por toda la casa, dejando como último lugar para buscar mi habitación,
pude oler algo, no era un olor común, era algo repulsivo, era algo que a cualquiera le daría nauseas, era algo indescriptible, tan indescriptible como
la sorpresa que me lleve al abrir mi habitación y encontrar frente a mi cama, a mi hermoso y tan amado perro colgado del techo con los ojos extirpados y sin
sus afilados y tan grandes dientes. Pero había algo aún más macabro allí mismo, donde se encontraba el cadáver de aquel animal que tanto estimaba
y aquello tan perturbador era que el piso de mi cuarto había sido demarcado con la sangre de mi fiel mascota, trazando así sobre este varias líneas que
no comprendí que eran, hasta mover un pedazo de la alfombre que había colocado a los pies de mi cama, aquello era un altar al propio Lucifer,
un altar, una puerta, no sabía muy bien cómo llamarlo ya que siempre he temido conocer ese tipo de cosas oscuras, que ironía, tanto respeto y repulsión
que le tengo, y ahora es algo que estoy viviendo... al ver esto mientras rompo a llorar y pienso quien pudo haber hecho tan semejante acto, logro escuchar un extraño sonido
que proviene de mi patio trasero, a lo que corro a ver si puedo enfrentar a la persona que acababa de torturar a mi perro, mientras me acerco al patio pude
escuchar algo, un sonido muy peculiar, tan indescriptible como el olor que provenía de mi cuarto, era un sonido parecido al de unas botas que con cada paso
pisaban algo tan pegajoso que hacía que fuese difícil volver a dar otro paso.
Al llegar al patio lo veo, era eso, era, era, era la misma representación del mismo mítico Lucifer, pero en la tierra y hasta más terrorífico...
Sus ojos, sus labios, su cabello, su pronunciada garganta, sus cicatrices, era como una galería viviente de todo aquello que causaría pánico y horror
en cualquier persona. sus labios rasgados, dejando en evidencia su carne al rojo vivo, sus dientes parecidos a los dientes de Drácula, su garganta
tan grande que pareciera que siempre estuviera hinchada, su pelo delgado, color blanco que contrastaba con un blanco puro, sus ojos tan abiertos,
tan negros, tan profundos... dicen que los ojos son el reflejo de la mismísima alma, pero al ver el color y la sustancia negra que despedía olor putrefacto
saliendo de sus ojos, podrían imaginarse que tan horrendo era esta persona, mejor dicho, este ser, porque no llamaría persona a alguien que haya hecho este tipo de actos.
Al verme, el ser simplemente movía su cabeza de manera progresiva de lado a lado, cada vez más rápido, como para hacerme hipnotizar, mientras que movía su cabeza, se
acercaba poco a poco, haciendo cada vez gestos más extraños pronunciando cosas como en otro idioma, tal vez latín, aunque también podía hablar mi idioma, diciéndome
obsérvame atentamente con los ojos de tu alma, con una voz profunda que penetraba en mis oídos de tal manera que creo haber quedado hipnotizado por unos segundos, mientras
volvía a mi pude darme cuenta que este ser ya estaba a pocos metros de mí, tal vez 3 metros, tal vez, 2 metros, tal vez 1 metro, a lo que salí corriendo, mientras
comienza a seguirme y clavarme sus afiladas pero cortas y débiles uñas en mi mano, rasguñando así la planta de mi mano, pero aun así seguí corriendo, a pesar de la profundidad
de mi herida, cada vez corría más rápido, hasta tal punto que llegue a perder a este ser, del cual pude escuchar entro las cosas que balbuceaba mientras me buscaba
Dane Dan Dan is my name, Dan Dan Dan is my name. Cuando creí haberlo perdido me pude dar cuenta que dure más tiempo escapando de él que este en encontrarme lo más perturbador
fue su sonrisa y palabras al decirme, ¿Now, you know my name?.
Corrí y corrí nuevamente, ya hacía mucho tiempo que había salido del patio de mi casa para esconderme en el gran parque que se encontraba tras el patio de mi casa,
estaba en lo desconocido, estaba exhausto, luego de haber estado todo el día en la escuela y haber estado caminando a mi casa unos 20 minutos, ¿ahora esto? correr por
mi vida alejándome de un desquiciado sádico que solo quería asesinarme por diversión... me encontraba extremadamente cansado, así que mientras corría, pude divisar un pequeño hueco en un tronco
de un árbol muerto... parecía un buen escondite, y debido a mi estatura, supuse cabria perfectamente, y así fue... así fue como escape de el... así fue como sobreviví a él, a
Dane deepeyes.
Días mas tardes, pude escuchar una conversación que se volvió muy común en mi casa. Siempre por las madrugadas podía escuchar a mi madre
hablando por teléfono con mi padre sobre gente desaparecida, ha de ser por DAN, pensaba yo, anqué nunca dije nada a nadie relacionado
con lo ocurrido días atrás, ya que sentía que me creerían loco y lo de mi perro... Lo escondí, bote su cuerpo en un rio cerca de mi casa,
siempre diciéndole a mi madre, que este había escapado para que no se preocupase.
Luego de las desapariciones, la policía parecía que ocultara y no hiciera nada al respecto con las desapariciones de varias personas,
ya iban unas 7 desde aquella ves que lo vi. Luego de vivir lo que viví, estando frente a frente con esa bestia, poco a poco fui
perdiendo miedo e interesándome aún más en aquel mundo del que nadie habla, aquel mundo el cual tildaría de tabú, aquel mundo
del que nadie debe hablar, un mundo lleno de sombras, misterios, intrigas y sobre todo terror. Ese mundo me fue llevando por un camino
de sombras, en el cual una vez, pero solo una vez leí un libro relacionado con la religión del satanismo, aquella que veneraba a
satán, a Lucifer. Pero creo que ese tipo de cosas son solo para gente que no tiene cordura ni compasión, gente que solo busque hacer el mal.
Tras leer un poco de este libro, pude darme cuenta de que muchas cosas y gestos que aquel ser hacía, tenían algún tipo de relación con Lucifer,
aquello que vi bajo mi perro era un altar, ofreciendo al mismísimo demonio una forma de vida tan inocente como Lucky, mi mascota...
la falta de dientes y de ojos, hacían referencia a una antigua receta que junto a otros líquidos y especies de químicos lograban causar
una sensación parecida a la droga que consumen los yonkis de las calles, a diferencia de algo... esta ''droga'' por así decirlo
alimenta un lado oscuro o algo por el estilo en la persona, haciéndolas tener como necesidad el asesinar y así, incentivar y sembrar
el mal y el odio en otro lugar más, además del infierno.
Días mas tardes, fui interesándome en investigar acerca de que habrá sido de aquel desquiciado que intento matarme
y me di cuenta de algo mientras veía el noticiero. Una joven familia, que vivía en las cercanías del parque detrás de mi casa fue asesinada.
Pero no toda fue asesinada, solo los dos padres, faltaban los dos hijos de la pareja... a lo que recordé que algo que le encanta a Lucifer
es recibir como ofrendas el sacrificio de formas de vida inocentes. ¿Qué más inocente y puro que un par de niños?, al ver esta noticia
me preocupe aún más, ya que había otra cosa oculta... a mí me ataco ese ser cerca del parque, ya que mi casa queda en las proximidades del parque.
Lo más lógico seria pensar que este ser vive en el parque. Tras ver esto, necesitaba sacar de las calles a ese maldito ser, así que con valentía
aunque mucho terror, fui al parque en busca de indicios de donde podría vivir, fui varios días temprano en la mañana en búsqueda de su ''hogar''
si es que ese algo tuviese ''hogar'', y un día, luego de una larga y extenuosa búsqueda, por fin. ¡La encontré! era una especie de entrada
a algo escondido tras unos árboles, una especie de cueva, al asomarme a ver si solo era una madriguera de algún animal lo olí, si, aquel mismo
repugnante olor que alguna vez me causo terror, lo tenía nuevamente frente a mi osico, y debía ir tras él. Mientras entraba por la angosta entrada
acaricie con mi mano derecha el arma que estaba guardada en mi bolsillo. Mientras entraba seguía oliendo aquel hedor, y el piso tenía una especie
de baba color marrón claro, con una que otras pequeñas muestras de sangre. Mientras procedía buscando a ese ser pase al lado de lo que parecía ser
un pasillo angosto muy oscuro, mientras me adentraba en aquel angosto e improvisado pasillo, encendí un fosforo, lo cual revelo aquella aterradora
escena en la cual pude ver, unas 13 personas asesinadas, todas tenían algo en común. Ninguna tenia ojos, y a todas les faltaban algunos dientes.
Lo único que variaba en aquella espantosa escena era que unos cuerpos tenían los labios destrozados como con hojillas, otros cuerpos le habían sacado
las orejas y se les podía ver el cráneo, era algo realmente asqueroso, como por esos orificios salía materia gris.
Cuando intente salir de aquel pasillo me espante, porque uno de los presuntos cuerpos grito exclamando ¡AUXILIO!, mientras escupía sangre, esta brotaba
de sus oídos, boca, nariz, ojos, y pulmones... Si, pulmones, no sé cómo aquella persona podía estar aun viviendo con sus pulmones al aire libre.
Supe que no podía hacer nada, así que proseguí adentrándome en los pasillos, cuando de repente me encontré nuevamente con aquel ser que estaba
sentado sobre otro altar satánico, parecía estaba levitando, en trance. Me quede inmóvil nuevamente, al ver como una persona puede ser
perpetrada por el demonio he inducida a hacer todo lo que este joven hacía. Intente dispararle, pero cuando logre percatarme, en un abrir y cerrar
de ojos, aquel ser estaba frente a mí, pasando su larga, húmeda y putrefacta lengua sobre mi cara, nuevamente balbuceando DAN, DAN, DAN. Acariciando
mis brazos, rasgando todos mis brazos con sus uñas mientras estas crujían rompiéndose chocando contra mi piel.
Eso fue lo último que recuerdo de aquel momento, supongo no era lo suficientemente puro para que me asesinara, luego de haber leído todo aquello
sobre satanismo. Solo me he dado cuenta de algo, que luego de todo aquello que he vivido suelo tener pesadillas, y al despertar despierto
cerca de aquel parque detrás de mi casa, con pequeños rastros de sangre en mis manos, supongo soy sonámbulo luego de aquella traumante experiencia.
Altar satanico:
Lucifer:
Sangre:
CONTINUARA....
DAN Deepeyes, Cap I.
Heberts Ochoa
Maracay, Venezuela.
26/12/2013.
LINK: http://es.creepypasta.wikia.com/wiki/Dan_Deepeyes,_La_pesadilla.