El portal de noticias
Minuto Uno titula
"Murió otra yegua en el tradicional Festival de Doma y dos jinetes debieron ser internados en la primer noche".
"Otra" indica, como es obvio, que no es la única. Se trata de la tercer yegua muerta en el transcurso del festival y de seguro no serán las únicas en la historia del evento. Los dos jinetes, pues...allá ellos, ellos deciden participar del show, las yeguas no.
Lo que pasa con este divertimento tan bobalicón es lo mismo que pasa con las corridas de toros y cuales quieran de todas esas actividades mal pretendidas como tradicionales y hasta como deporte. Esta actividad esta en el mismo grupo que la riña de gallos, la pelea de perros, el toro embolado, el rodeo, etc, etc, son simplemente crueldad.
Me pueden decir que la doma existe como actividad propia del campo, al igual que el rodeo que en Chile es deporte nacional; pero diferente es esa actividad al show que se hace de esa actividad con fines meramente recreativos y de espectáculo que llega a ser televisado y promovido turisticamente.
El el campo no domas un caballo para que salga en televisión o que vengan muchos turistas a gastar, se hagan asados gigantes y milongas durante toda la noche en fogones interminables, recitales folclóricos en escenarios con luces y estúpidos avivando como salames; se doma un caballo por la necesidad de doblegar al animal para que nos obedezca y sirva de transporte -en el mejor de los casos- o para poder hacer uso de él en actividades propias del ámbito rural. Mas allá del método de doma lo que impera no es el show; en este otro espectáculo si impera el show, porque no se trata de otra cosa, es un festival, un espectáculo, un show en el que, cuando mas se oponga el animal al domador, mas espectacular sera el show, mas vistoso, mas divertido, mas gritara la bobada, mas vino y choripanes se venderán, mas estupideces dirá el animador por el micrófono y mas alegre sera la velada.
Convendrán ustedes conmigo en que el animal no se opone de puro gaucho que es (sabiendo que hace bien al show), se opone porque no quiere ser domado, no se esta divirtiendo, él no ve el show, no es un actor que interpreta un papel, se esta revelando, esta poniendo resistencia a quien quiere doblegarlo y el ámbito en el que se encuentra le resulta hostil, un espacio con iluminación fuerte, con ruidos ensordecedores de partalantes y gente gritando; en definitiva es una tortura para el pobre animal.
Como vemos no se trata de una actividad normal y entendible o aceptable desde el punto de vista de las actividades rurales, se trata de un acto en el que seres humanos someten a un animal de forma gratuita e injustificada a una tortura, a un ambiente hostil, solo por puro divertimento.
"Otra" indica, como es obvio, que no es la única. Se trata de la tercer yegua muerta en el transcurso del festival y de seguro no serán las únicas en la historia del evento. Los dos jinetes, pues...allá ellos, ellos deciden participar del show, las yeguas no.
Lo que pasa con este divertimento tan bobalicón es lo mismo que pasa con las corridas de toros y cuales quieran de todas esas actividades mal pretendidas como tradicionales y hasta como deporte. Esta actividad esta en el mismo grupo que la riña de gallos, la pelea de perros, el toro embolado, el rodeo, etc, etc, son simplemente crueldad.
Me pueden decir que la doma existe como actividad propia del campo, al igual que el rodeo que en Chile es deporte nacional; pero diferente es esa actividad al show que se hace de esa actividad con fines meramente recreativos y de espectáculo que llega a ser televisado y promovido turisticamente.
El el campo no domas un caballo para que salga en televisión o que vengan muchos turistas a gastar, se hagan asados gigantes y milongas durante toda la noche en fogones interminables, recitales folclóricos en escenarios con luces y estúpidos avivando como salames; se doma un caballo por la necesidad de doblegar al animal para que nos obedezca y sirva de transporte -en el mejor de los casos- o para poder hacer uso de él en actividades propias del ámbito rural. Mas allá del método de doma lo que impera no es el show; en este otro espectáculo si impera el show, porque no se trata de otra cosa, es un festival, un espectáculo, un show en el que, cuando mas se oponga el animal al domador, mas espectacular sera el show, mas vistoso, mas divertido, mas gritara la bobada, mas vino y choripanes se venderán, mas estupideces dirá el animador por el micrófono y mas alegre sera la velada.
Convendrán ustedes conmigo en que el animal no se opone de puro gaucho que es (sabiendo que hace bien al show), se opone porque no quiere ser domado, no se esta divirtiendo, él no ve el show, no es un actor que interpreta un papel, se esta revelando, esta poniendo resistencia a quien quiere doblegarlo y el ámbito en el que se encuentra le resulta hostil, un espacio con iluminación fuerte, con ruidos ensordecedores de partalantes y gente gritando; en definitiva es una tortura para el pobre animal.
Como vemos no se trata de una actividad normal y entendible o aceptable desde el punto de vista de las actividades rurales, se trata de un acto en el que seres humanos someten a un animal de forma gratuita e injustificada a una tortura, a un ambiente hostil, solo por puro divertimento.