Bien dicen que para pretextos hay millones en este mundo. Si uno no quiere hacer algo, los pretextos surgen hasta por debajo de las piedras. Si pensamos en una excusa para no tener sexo a menudo sale el clásico dolor de cabeza. Muchas parejas prefieren evitar el sexo por un dolor de cabeza, dolor de espalda u otros dolores. Y que quede claro que las mujeres no somos las únicas que ponemos estos pretextos, como el clásico estereotipo machista plantea.
Un estudio de la Universidad de Waterloo (Canadá) determinó cuáles eran las mejores posiciones sexuales para las personas que padecen lesiones en la espalda.
Empleando técnicas de captura del movimiento como las que se emplean para recrear la forma de moverse de los jugadores de futbol en los videojuegos, los científicos siguieron a diez parejas para analizar el movimiento de la columna vertebral en cinco posiciones sexuales frecuentes.
El informe recomienda las posturas sexuales más adecuadas para cada lesión; por ejemplo, para los hombres que no pueden flexionar, es decir, aquellos cuyo dolor de espalda se agrava al flexionar para tocar sus dedos del pie o por permanecer sentado durante largos períodos de tiempo, se recomienda reemplazar la postura de ‘cuchara’ por la del ‘perrito’.
Como recomendación general, la clasificación de posiciones de más a menos recomendada comienza por la posición del perro con la mujer apoyada sobre los codos, en segundo lugar el misionero, con el hombre encima de la mujer apoyado sobre las manos, en tercero la posición del perro con la mujer apoyada sobre sus manos, en cuarta el misionero con el hombre apoyado sobre sus codos y en quinto la cuchara.
La cuchara no es siempre la mejor
Entre los hallazgos, destaca que la posición de la ‘cuchara’ , en la que los dos miembros de la pareja permanecen tumbados sobre el costado y mirando en la misma dirección, no siempre es la mejor para quienes sufren dolor lumbar, pese a que muchas veces sea una recomendación médica general frente a estos problemas.
Cuatro de cada cinco personas sufren dolor lumbar a lo largo de su vida. De ellos, el 84% de los hombres que lo sufren y el 73% de las mujeres afirman que reducen significativamente la frecuencia con que tienen sexo , por lo que este estudio puede ayudar a muchas parejas a tener una mejor vida íntima.
Gracias por pasar

