La supuesta agresión de Solange Knowles, hermana de Beyoncé, a una diseñadora de moda y a su cuñado el músico Jay Z ha vuelto a encender las redes sociales con un término: el hembrismo, que se utiliza erróneamente como antónimo o contrario de machismo. El hembrismo, al igual que el feminazismo, no se basa en una realidad sino que forma parte del intento de deslegitimar el movimiento feminista, así como del desconocimiento acerca de lo que es el feminismo. Son términos creados por grupos o personas que se resisten a perder sus privilegios de género.Hacer creer, mediante la palabra hembrismo, que existe un sistema equivalente al machismo con actitudes de abuso de poder para sostener un desequilibrio favorable a las mujeres respecto a los hombres, supone ignorar la sociedad machista en la que vivimos y cómo el patriarcado ha ejercido históricamente control sobre las mujeres, ya sea a través de las leyes, las religiones, la economía o la violencia. Es fácil encontrar ejemplos de machismo a pie de calle, una buena fuente para ello es el proyecto Sexismo Cotidiano fundado por Laura Bates (en la imagen), pero basta con observar la actualidad para encontrarnos con ejemplos especialmente graves:
Un grupo extremista en Nigeria mantiene secuestradas a más de 200 estudiantes para explotarlas sexualmente y porque su ideología sostiene que las mujeres no pueden estudiar.
El proyecto de modificación de la actual ley del aborto en España propone dar marcha atrás en la capacidad de las mujeres de decidir acerca de su maternidad, poniendo en riesgo su salud.