No conforme con la soledad salí en busca de aventuras, pero no enganche lo que quería, solo dos viejas pude encontrar.
Una es esbelta, arreglada, buen par de gomas y bien parada; toda retocada paso por cirugía mayor…
La otra parece su hermana, también es delgada, con gomas desinfladas a la espera del doctor.
Mucho tiempo abandonada se olvido de la calle y se quedo dormida, sola en una casa de Lanús.
Yo que soy buen samaritano, metí mano con la vieja para ver si aún vivía, para luego seguir con la belleza de la otra repintada y altanera.
No se que hacer con estas dos viejitas;salvo exponerlas o admirarlas....
para yo poder encontrarme con una mas ayornada, que no tenga que darle patadas para hacerla caminar.
Sé que no están para carreras pero aún como yo quieren andar, haré lo posible para hacerlas marchar y recordar de pasados días donde sólo se sabía que para andar había que pedalear.....





