Hay muchas cosas que las personas tenemos en común, pero una de ellas es bastante obvia: vamos a morir. No importa lo que tú, yo o el resto quiera, la verdad es que moriremos.
Y aunque solo Dios sabe cuándo será nuestra hora de partir de este mundo, somos nosotros los que tenemos la opción de dar todo de nosotros mientras estamos vivos para crecer como personas y contribuir con la felicidad de los demás.
Y si no tomamos acción hoy, entonces nos arrepentiremos de lo que pudimos haber hecho y no hicimos, y tendremos alguno de los 5 arrepentimientos que Bronnie Ware señala como los más comunes.
Bronnie Ware es una enfermera que durante años atendió a cientos de pacientes en las últimas doce semanas de su vida y en su libro comparte los arrepentimientos más comunes que las personas le contaban en sus largas conversaciones.
Los 5 arrepentimientos más comunes antes de morir
1. Ojalá hubiera seguido mis pasiones
Bronnie cuenta que este es el arrepentimiento más común de todos, pues las personas se daban cuenta que en ese momento que no habían cumplido ni la mitad de sus sueños y que habían pasado su vida solo en base de las expectativas de los demás.
2. Ojalá hubiera trabajado menos
Este arrepentimiento viene de todos los pacientes hombres. Ellos afirmaban que no habían compartido el tiempo necesario con sus hijos y su pareja, que no habían visto crecer a sus hijos y habían deteriorado la relación su pareja por haber pasado muchos años enfocados solamente en el trabajo.
3. Ojalá hubiera dicho lo que sentía
Muchas personas suprimieron sus sentimientos para mantener la “paz” con los demás y como resultado de esto se conformaron con una vida mediocre. Muchos incluso enfermaron por mantener la cólera, el resentimiento y por no haber expresado sus sentimientos positivos como el amor, el cariño y el orgullo que sentían por otros.
4. Ojalá hubiera mantenido contacto con mis amigos
Muchas veces no se daban cuenta de los beneficios de tener buenos amigos hasta sus ultimas semanas y a veces ya no era posible contactarlos pues no era fácil ubicarlos o ya se había perdido la relación por completo. Muchos se habían enfocado tanto en sus propias vidas que olvidaron las relaciones que habían creado en el pasado.
5. Ojalá me hubiera permitido a mi mismo ser más feliz
Este es un arrepentimiento sorprendentemente común. Muchas personas no se dieron cuenta de que la felicidad era una decisión hasta el final de sus vidas. Ellos se habían estancado en sus hábitos y patrones comunes de estrés, confusión y frustración; y el miedo al cambio los mantuvo encerrados en estas emociones. Jamás aprendieron a ser felices.
Hoy tienes la opción de disfrutar de cada instante de tu vida, de amar sin importar qué, de enseñar lo que sabes, de aprender para crecer, de superar los retos para triunfar y de hacer lo que sea necesario para convertir tus sueños en realidad.
Hoy tienes la opción de convertir tu vida en un ejemplo para los demás, una fuente de inspiración para los que te rodean y hoy tienes la posibilidad de ser honesto/a contigo mismo/a, seguir tus pasiones y convertir lo imposible en posible.
Te invito entonces a que hoy, antes de que termine el día, hagas lo siguiente:
Recuerda un hobbie que dejaste de lado por “falta de tiempo” y retómalo.
Define un momento de la semana en el que no trabajarás y lo dedicarás solo a ti mismo.
Llama a un viejo/a amigo/a y pregúntale cómo está.
Di lo que sientes en tu corazón a la persona que te acompaña y es un soporte para ti.
Porque la verdad es que cuando estemos en el momento final de nuestras vidas veremos atrás y muchas ideas rondarán nuestra mente y nuestra corazón y seguramente nos preguntaremos: ¿viví? ¿viví realmente? ¿lo di todo? ¿marqué la diferencia? ¿cambié el mundo? o al menos ¿cambié el mundo de alguien?
Entonces, ¿qué harás hoy para no arrepentirte mañana?
Y aunque solo Dios sabe cuándo será nuestra hora de partir de este mundo, somos nosotros los que tenemos la opción de dar todo de nosotros mientras estamos vivos para crecer como personas y contribuir con la felicidad de los demás.
Y si no tomamos acción hoy, entonces nos arrepentiremos de lo que pudimos haber hecho y no hicimos, y tendremos alguno de los 5 arrepentimientos que Bronnie Ware señala como los más comunes.
Bronnie Ware es una enfermera que durante años atendió a cientos de pacientes en las últimas doce semanas de su vida y en su libro comparte los arrepentimientos más comunes que las personas le contaban en sus largas conversaciones.
Los 5 arrepentimientos más comunes antes de morir
1. Ojalá hubiera seguido mis pasiones
Bronnie cuenta que este es el arrepentimiento más común de todos, pues las personas se daban cuenta que en ese momento que no habían cumplido ni la mitad de sus sueños y que habían pasado su vida solo en base de las expectativas de los demás.
2. Ojalá hubiera trabajado menos
Este arrepentimiento viene de todos los pacientes hombres. Ellos afirmaban que no habían compartido el tiempo necesario con sus hijos y su pareja, que no habían visto crecer a sus hijos y habían deteriorado la relación su pareja por haber pasado muchos años enfocados solamente en el trabajo.
3. Ojalá hubiera dicho lo que sentía
Muchas personas suprimieron sus sentimientos para mantener la “paz” con los demás y como resultado de esto se conformaron con una vida mediocre. Muchos incluso enfermaron por mantener la cólera, el resentimiento y por no haber expresado sus sentimientos positivos como el amor, el cariño y el orgullo que sentían por otros.
4. Ojalá hubiera mantenido contacto con mis amigos
Muchas veces no se daban cuenta de los beneficios de tener buenos amigos hasta sus ultimas semanas y a veces ya no era posible contactarlos pues no era fácil ubicarlos o ya se había perdido la relación por completo. Muchos se habían enfocado tanto en sus propias vidas que olvidaron las relaciones que habían creado en el pasado.
5. Ojalá me hubiera permitido a mi mismo ser más feliz
Este es un arrepentimiento sorprendentemente común. Muchas personas no se dieron cuenta de que la felicidad era una decisión hasta el final de sus vidas. Ellos se habían estancado en sus hábitos y patrones comunes de estrés, confusión y frustración; y el miedo al cambio los mantuvo encerrados en estas emociones. Jamás aprendieron a ser felices.
Hoy tienes la opción de disfrutar de cada instante de tu vida, de amar sin importar qué, de enseñar lo que sabes, de aprender para crecer, de superar los retos para triunfar y de hacer lo que sea necesario para convertir tus sueños en realidad.
Hoy tienes la opción de convertir tu vida en un ejemplo para los demás, una fuente de inspiración para los que te rodean y hoy tienes la posibilidad de ser honesto/a contigo mismo/a, seguir tus pasiones y convertir lo imposible en posible.
Te invito entonces a que hoy, antes de que termine el día, hagas lo siguiente:
Recuerda un hobbie que dejaste de lado por “falta de tiempo” y retómalo.
Define un momento de la semana en el que no trabajarás y lo dedicarás solo a ti mismo.
Llama a un viejo/a amigo/a y pregúntale cómo está.
Di lo que sientes en tu corazón a la persona que te acompaña y es un soporte para ti.
Porque la verdad es que cuando estemos en el momento final de nuestras vidas veremos atrás y muchas ideas rondarán nuestra mente y nuestra corazón y seguramente nos preguntaremos: ¿viví? ¿viví realmente? ¿lo di todo? ¿marqué la diferencia? ¿cambié el mundo? o al menos ¿cambié el mundo de alguien?
Entonces, ¿qué harás hoy para no arrepentirte mañana?