La Epopeya de Gilgamesh o Poema de Gilgamesh es una narración de origen sumerio, considerada como la narración escrita más antigua de la historia. Se emplearon tablillas de arcilla y escritura cuneiforme, lo cual favoreció su preservación. La versión más completa preservada hasta la actualidad consta de doce tablillas. La obra es muy leída en traducciones a diversos idiomas y el héroe, Gilgamesh, ha pasado a ser un icono de la cultura popular.
Trata sobre las aventuras del rey Gilgamesh y su amigo Enkidu. Una de las tablillas relata un episodio exactamente igual al de la Biblia sobre el diluvio. Las aventuras para matar al gigante Khumbaba, el descenso a los infiernos y la relación entre dioses, semidioses (como el propio Gilgamesh) y mortales le dan un claro origen prehelenístico. El núcleo sentimental se encuentra en el duelo tras la muerte de Enkidu. Los críticos consideran que es la primera obra literaria que hace énfasis en la mortalidad e inmortalidad.
Contenido de las tablillas
La obra gira en torno a dos temáticas, las primeras seis tablillas describen la búsqueda de la gloria y las restantes la búsqueda de la inmortalidad.
Influencia en la literatura posterior
Según el investigador griego Ioannis Kordatos, hay un gran número de versos paralelos, así como episodios y temas que indican una influencia importante del Poema de Gilgamesh en La Odisea de Homero.
La influencia de este poema en algunos de los capítulos de la Biblia (buena parte de la cual, no ha de olvidarse, se redacta en época del cautiverio de los judios en Babilonia, en torno al S. VI a. C.) es más que notable, como por otro lado lo fue en general todo lo que aprendieron y descubrieron en aquel tiempo (la Torre de Babel, la meretriz de Babilonia y tantas referencias relacionadas). Dos son los elementos más claramente copiados por el canon hebreo al poema sumerio de Gilgamesh.
Uno es el mito del gran diluvio al que escapó un elegido por los dioses, antecedente claro de la historia del Arca de Noé que aparece en la Biblia. El otro tema nada despreciable es el hecho de que una flor que hubiera podido otorgar la juventud (se discute si la vida eterna o sólo la juventud) le es "robada" a la humanidad, mitad por la inconciencia del hombre, mitad por la intervención de una serpiente, lo que guarda un paralelismo claro con el episodio de Adan, Eva y la serpiente del Génesis.
Dado que el mito de Gilgamesh tiene una antigüedad mínima (probablemente mayor siendo esta la fecha de compilación al akkadio) situada al menos en 1300 a. C. es obvio que la Biblia toma prestados y reelabora los mitos del antiquísimo pueblo sumerio y no al revés, como en ocasiones pretenden algunos autores.
Entonces... ¿el diluvio existió?
Llovió a mares durante cuarenta días y cuarenta noches. "Subió el nivel de las aguas mucho, muchísimo sobre la tierra, y quedaron cubiertos los montes más altos que hay debajo del cielo" (Génesis 7, 19). No se recuerda una tragedia igual; las aguas tardaron 150 días en retirarse. "Yahvé exterminó todo ser que había sobre la faz del suelo, desde el hombre hasta los ganados, hasta los reptiles y hasta las aves del cielo: todos fueron exterminados de la tierra, quedando sólo Noé y los que con él estaban en el arca" (Gén. 7, 23). El dios del Antiguo Testamento inundó el mundo para castigar al ser humano por su maldad, pero antes avisó a un hombre con la antelación necesaria para que pusiera a salvo a su familia y gran número de animales. Para quienes creen en la literalidad de la Biblia, el Diluvio Universal es un suceso histórico.
Según el Génesis, poco después de la Creación, la corrupción se generalizó entre los hombres hasta tal punto que Yahvé se arrepintió de su obra y decidió acabar con todos los seres vivos. Sin embargo, mostró piedad hacia Noé -"el varón más justo y cabal de su tiempo" (Gén. 6, 9)- y le dio instrucciones para que construyera una embarcación de tres cubiertas en la que encontraran refugio él, su mujer, sus tres hijos y las esposas de éstos. Además, le pidió que metiera en ella una pareja "de todo ser viviente" (Gén. 6, 19) -posteriormente, le dijo que fueran siete parejas de cada ave y animal puro, y una de cada impuro-, después de lo cual empezó a diluviar. Cuando bajaron las aguas, el arca encalló "sobre los montes de Ararat" (Gén. 8, 4), desde donde los supervivientes -animales y seres humanos- partieron para repoblar la Tierra. Hasta aquí, el relato bíblico; pero ¿hubo un Diluvio Universal?
Un barco inmenso
Quienes consideran la Biblia un libro de historia dicen que sí. Son millones de personas en Occidente. Otros muchos millones creen que la narración del Antiguo Testamento se refiere a lo ocurrido durante una inundación en Mesopotamia, la región del Tigris y el Éufrates, y también hay quien piensa que todo es un mito: que nunca hubo un arca, ni un Noé, ni nada parecido. La idea de una inundación universal se ve aparentemente respaldada porque existen en el mundo más de 250 relatos de esta naturaleza, desde Mesopotamia hasta los pueblos indígenas americanos, pasando por India y China. Así, pues, examinemos si fue posible.
No se conoce ningún mecanismo natural por el cual pueda quedar sumergido todo el planeta, hasta las montañas más altas. Además, ¿dónde fue a parar después toda esa agua? Cabe aducir que cayó de la nada y fue a parar a la nada gracias a sendos milagros divinos; pero la historia y la ciencia no entienden de milagros, fenómenos que, por cierto, han ido desapareciendo según ha ido avanzando el conocimiento humano. Desde el punto de vista logístico, tampoco resulta factible que Noé y los suyos -cuatro hombres y cuatro mujeres- afrontaran con éxito la tarea que Yahvé encargó al primero.
El dios del Antiguo Testamento pide a Noé que construya un arca de madera de 140 metros de largo, 23 de ancho y 14 de alto. Un navío grande; pero no lo suficiente como para meter en él a una pareja de cada especie viviente. Porque, en 2005, había identificadas en la Tierra 1.085.000 especies de insectos, 400.000 de bacterias, 270.000 de plantas, 72.000 de hongos, 19.000 de peces, 9.700 de aves, 6.300 de reptiles, 5.000 de virus, 4.300 de mamíferos, 4.200 de anfibios, según el Programa de Medio Ambiente de Naciones Unidas. Y se cree que hay muchas más que no conocemos.
Los problemas de Noé
"Noé contaba 600 años cuando acaeció el diluvio" (Gén. 7, 6) y, aun ayudado por su mujer, sus hijos y sus nueras, nunca pudo construir una embarcación capaz de acoger una pareja de todo bicho viviente. Nadie podría hacerlo. Además, había que disponer a los animales estratégicamente -el león lejos de la gacela o cualquier otra sabrosa presa; las aves, de los insectos...- y disponer de miles de metros cúbicos para almacenar el alimento para que subsistieran todos hasta la retirada de las aguas. Eso por no hablar de cómo llegaron hasta el arca los pingüinos, los dragones de Komodo, los canguros, los pandas...; y de cómo repoblaron luego el mundo de tal manera que, nada más salir, el lobo no se merendara al conejo o éste no se comiera la zanahoria recién brotada.
Los geólogos no han encontrado ni rastro de una inundación planetaria hace miles o millones de años. Las pruebas contra la veracidad histórica del relato bíblico son tan sólidas, que mucha gente se inclina por un fenómeno local ocurrido en Mesopotamia para explicar lo vivido por Noé. ¿Pero cómo va a acabar Yahvé con todos los seres vivos de la Tierra inundando sólo una región? ¿Por qué Noé construye un arca cuando podía, simplemente, haberse ido con los suyos caminando a otra parte? ¿Por qué tiene que coger una pareja de cada especie, incluidas aves que podían salir volando más allá de la zona anegada?... Demasiadas preguntas sin respuesta. La que lo tiene es la de por qué existen múltiples tradiciones diluviales.
Como ya se explicó, la narración más antigua del un Diluvio Universal está en el Poema de Gilgamesh, un relato mítico mesopotámico -posiblemente inspirado en una gran inundación- que adaptaron los autores del Génesis a sus necesidades. Con el paso de los siglos, como apunta el geólogo Xabier Pereda Suberbiola, el relato de Upnapishtim, el Noé sumerio, pasó de pueblo en pueblo y, ya transformado en su versión bíblica, fue divulgado por los misioneros cristianos, hasta que acabó siendo asimilado y adaptado a su realidad por distantes culturas. Así pudo universalizarse una historia poco ejemplarizante, en la cual un padre omnipotente decide ahogar a todos sus hijos porque uno de ellos -el hombre- no se porta como es debido.
Algunos problemas para subir los animales al arca
link:
Fuentes 1 2
Trata sobre las aventuras del rey Gilgamesh y su amigo Enkidu. Una de las tablillas relata un episodio exactamente igual al de la Biblia sobre el diluvio. Las aventuras para matar al gigante Khumbaba, el descenso a los infiernos y la relación entre dioses, semidioses (como el propio Gilgamesh) y mortales le dan un claro origen prehelenístico. El núcleo sentimental se encuentra en el duelo tras la muerte de Enkidu. Los críticos consideran que es la primera obra literaria que hace énfasis en la mortalidad e inmortalidad.
Contenido de las tablillas
La obra gira en torno a dos temáticas, las primeras seis tablillas describen la búsqueda de la gloria y las restantes la búsqueda de la inmortalidad.
Si caigo, habré conquistado la fama.
La gente dirá: 'Gilgamesh cayó
luchando contra el fiero Humbaba!...
Estoy decidido a penetrar en el bosque de los cedros,
Hasta ahora es feliz mi corazón:
oigo este canto, veo una flor
quiero fundar mi gloria.
Tablilla III, columna 4
¿A donde vas, Gilgamesh?
La vida que tú buscas
nunca la encontrarás.
Tablilla X, columna 1
La gente dirá: 'Gilgamesh cayó
luchando contra el fiero Humbaba!...
Estoy decidido a penetrar en el bosque de los cedros,
Hasta ahora es feliz mi corazón:
oigo este canto, veo una flor
quiero fundar mi gloria.
Tablilla III, columna 4
¿A donde vas, Gilgamesh?
La vida que tú buscas
nunca la encontrarás.
Tablilla X, columna 1
Influencia en la literatura posterior
Según el investigador griego Ioannis Kordatos, hay un gran número de versos paralelos, así como episodios y temas que indican una influencia importante del Poema de Gilgamesh en La Odisea de Homero.
La influencia de este poema en algunos de los capítulos de la Biblia (buena parte de la cual, no ha de olvidarse, se redacta en época del cautiverio de los judios en Babilonia, en torno al S. VI a. C.) es más que notable, como por otro lado lo fue en general todo lo que aprendieron y descubrieron en aquel tiempo (la Torre de Babel, la meretriz de Babilonia y tantas referencias relacionadas). Dos son los elementos más claramente copiados por el canon hebreo al poema sumerio de Gilgamesh.
Uno es el mito del gran diluvio al que escapó un elegido por los dioses, antecedente claro de la historia del Arca de Noé que aparece en la Biblia. El otro tema nada despreciable es el hecho de que una flor que hubiera podido otorgar la juventud (se discute si la vida eterna o sólo la juventud) le es "robada" a la humanidad, mitad por la inconciencia del hombre, mitad por la intervención de una serpiente, lo que guarda un paralelismo claro con el episodio de Adan, Eva y la serpiente del Génesis.
Dado que el mito de Gilgamesh tiene una antigüedad mínima (probablemente mayor siendo esta la fecha de compilación al akkadio) situada al menos en 1300 a. C. es obvio que la Biblia toma prestados y reelabora los mitos del antiquísimo pueblo sumerio y no al revés, como en ocasiones pretenden algunos autores.
Entonces... ¿el diluvio existió?
Llovió a mares durante cuarenta días y cuarenta noches. "Subió el nivel de las aguas mucho, muchísimo sobre la tierra, y quedaron cubiertos los montes más altos que hay debajo del cielo" (Génesis 7, 19). No se recuerda una tragedia igual; las aguas tardaron 150 días en retirarse. "Yahvé exterminó todo ser que había sobre la faz del suelo, desde el hombre hasta los ganados, hasta los reptiles y hasta las aves del cielo: todos fueron exterminados de la tierra, quedando sólo Noé y los que con él estaban en el arca" (Gén. 7, 23). El dios del Antiguo Testamento inundó el mundo para castigar al ser humano por su maldad, pero antes avisó a un hombre con la antelación necesaria para que pusiera a salvo a su familia y gran número de animales. Para quienes creen en la literalidad de la Biblia, el Diluvio Universal es un suceso histórico.
Según el Génesis, poco después de la Creación, la corrupción se generalizó entre los hombres hasta tal punto que Yahvé se arrepintió de su obra y decidió acabar con todos los seres vivos. Sin embargo, mostró piedad hacia Noé -"el varón más justo y cabal de su tiempo" (Gén. 6, 9)- y le dio instrucciones para que construyera una embarcación de tres cubiertas en la que encontraran refugio él, su mujer, sus tres hijos y las esposas de éstos. Además, le pidió que metiera en ella una pareja "de todo ser viviente" (Gén. 6, 19) -posteriormente, le dijo que fueran siete parejas de cada ave y animal puro, y una de cada impuro-, después de lo cual empezó a diluviar. Cuando bajaron las aguas, el arca encalló "sobre los montes de Ararat" (Gén. 8, 4), desde donde los supervivientes -animales y seres humanos- partieron para repoblar la Tierra. Hasta aquí, el relato bíblico; pero ¿hubo un Diluvio Universal?
Un barco inmenso
Quienes consideran la Biblia un libro de historia dicen que sí. Son millones de personas en Occidente. Otros muchos millones creen que la narración del Antiguo Testamento se refiere a lo ocurrido durante una inundación en Mesopotamia, la región del Tigris y el Éufrates, y también hay quien piensa que todo es un mito: que nunca hubo un arca, ni un Noé, ni nada parecido. La idea de una inundación universal se ve aparentemente respaldada porque existen en el mundo más de 250 relatos de esta naturaleza, desde Mesopotamia hasta los pueblos indígenas americanos, pasando por India y China. Así, pues, examinemos si fue posible.
No se conoce ningún mecanismo natural por el cual pueda quedar sumergido todo el planeta, hasta las montañas más altas. Además, ¿dónde fue a parar después toda esa agua? Cabe aducir que cayó de la nada y fue a parar a la nada gracias a sendos milagros divinos; pero la historia y la ciencia no entienden de milagros, fenómenos que, por cierto, han ido desapareciendo según ha ido avanzando el conocimiento humano. Desde el punto de vista logístico, tampoco resulta factible que Noé y los suyos -cuatro hombres y cuatro mujeres- afrontaran con éxito la tarea que Yahvé encargó al primero.
El dios del Antiguo Testamento pide a Noé que construya un arca de madera de 140 metros de largo, 23 de ancho y 14 de alto. Un navío grande; pero no lo suficiente como para meter en él a una pareja de cada especie viviente. Porque, en 2005, había identificadas en la Tierra 1.085.000 especies de insectos, 400.000 de bacterias, 270.000 de plantas, 72.000 de hongos, 19.000 de peces, 9.700 de aves, 6.300 de reptiles, 5.000 de virus, 4.300 de mamíferos, 4.200 de anfibios, según el Programa de Medio Ambiente de Naciones Unidas. Y se cree que hay muchas más que no conocemos.
Los problemas de Noé
"Noé contaba 600 años cuando acaeció el diluvio" (Gén. 7, 6) y, aun ayudado por su mujer, sus hijos y sus nueras, nunca pudo construir una embarcación capaz de acoger una pareja de todo bicho viviente. Nadie podría hacerlo. Además, había que disponer a los animales estratégicamente -el león lejos de la gacela o cualquier otra sabrosa presa; las aves, de los insectos...- y disponer de miles de metros cúbicos para almacenar el alimento para que subsistieran todos hasta la retirada de las aguas. Eso por no hablar de cómo llegaron hasta el arca los pingüinos, los dragones de Komodo, los canguros, los pandas...; y de cómo repoblaron luego el mundo de tal manera que, nada más salir, el lobo no se merendara al conejo o éste no se comiera la zanahoria recién brotada.
Los geólogos no han encontrado ni rastro de una inundación planetaria hace miles o millones de años. Las pruebas contra la veracidad histórica del relato bíblico son tan sólidas, que mucha gente se inclina por un fenómeno local ocurrido en Mesopotamia para explicar lo vivido por Noé. ¿Pero cómo va a acabar Yahvé con todos los seres vivos de la Tierra inundando sólo una región? ¿Por qué Noé construye un arca cuando podía, simplemente, haberse ido con los suyos caminando a otra parte? ¿Por qué tiene que coger una pareja de cada especie, incluidas aves que podían salir volando más allá de la zona anegada?... Demasiadas preguntas sin respuesta. La que lo tiene es la de por qué existen múltiples tradiciones diluviales.
Como ya se explicó, la narración más antigua del un Diluvio Universal está en el Poema de Gilgamesh, un relato mítico mesopotámico -posiblemente inspirado en una gran inundación- que adaptaron los autores del Génesis a sus necesidades. Con el paso de los siglos, como apunta el geólogo Xabier Pereda Suberbiola, el relato de Upnapishtim, el Noé sumerio, pasó de pueblo en pueblo y, ya transformado en su versión bíblica, fue divulgado por los misioneros cristianos, hasta que acabó siendo asimilado y adaptado a su realidad por distantes culturas. Así pudo universalizarse una historia poco ejemplarizante, en la cual un padre omnipotente decide ahogar a todos sus hijos porque uno de ellos -el hombre- no se porta como es debido.
Algunos problemas para subir los animales al arca
link:
Fuentes 1 2