Cargador solar USB casero
Además de ser ecológico, este cargador solar USB es muy práctico para quienes suelen quedarse sin batería en sus dispositivos, como celulares, GPSs o e-readers. Funciona con un panel solar que carga las pilas del circuito. Sin embargo, el panel utilizado tiene la potencia suficiente como para poder cargar un dispositivo directamente con energía solar. Además, es de bajo costo.
Es pequeño, de modo tal que se lo puede transportar fácilmente. Podés cargar las pilas durante el día y llevarte la cajita con vos. También te puede resultar muy útil si vas de campamento, o para dejarlo en la oficina y usarlo cuando te olvidás el cargador.
Materiales
Soldador
Taladro
Pistola de pegamento caliente
Pelacables
Partes:
Convertidor DC-DC (de corriente directa a corriente directa más intensa) con USB
2 portapilas AA
2 pilas AA recargables
1 diodo 1N914
Conector hembra de 2.5 milímetros
Conector macho de 2.5 milímetros con cable
Panel solar de 5V o más con una intensidad eléctrica mayor a 200 miliamperios
Una latita metálica con tapa u otro recipiente que te guste
Recomendacion hecha por usuario: el diodo 1N914 es una pesima eleccion ya que tiene caracteristicas que en este circuito no hacen falta y carece de otras. Ejemplo: es un diodo rapido (rise y fall time muy cortos), cosa que en un circuito de carga es totalmente al pedo. Pero a su vez fijate que la maxima corriente constante admitida es de 75mA, cuando decis que el panel debe ser de al menos 200mA (O sea que si lo haces trabajar al taco, se te quema, siempre los elementos de proteccion deben ser de mayor medida que los maximos admitidos por los componentes activos). Y por ultimo, tiene una tension de polarizacion de 0,7V, lo cual es importante teniendo en cuenta que el panel solar entrega lo justo para la normalizacion del USB y demas cargas. Yo le pondria un 1N5819.
Paso 1: Pelá el cable
Si mirás el cable del conector macho de 2.5 milímetros, vas a ver que hay dos cables pegados. Uno es todo negro y el otro tiene una tirita blanca. El que es todo negro, es el negativo. El otro, es el positivo.
Para separar los cables podés usar una tijera o un alicate. Separalos sólo un poco, de lo contrario vas a tener dificultades más adelante. Después, usá un pelacables para pelar un pedacito de los extremos de cada uno.
Paso 2: Soldá los cables y pegalos
Soldá los cables en sus respectivos lugares sobre el panel solar. El negro en el negativo y el que tiene blanco, en el positivo. Nuevamente, recordá no separar los cables más de lo necesario.
Una vez que se enfríe la soldadura, cubrila con una capa gruesa de pegamento usando la pistola de pegamento caliente. Esto sirve para asegurar los cables en su lugar. También podés usar cinta aisladora, aunque el pegamento es mejor.
Paso 3: Perforá la lata
Sin importar cuál sea el recipiente que uses, vas a necesitar hacer algunos agujeros. Para perforar una lata, podés usar un taladro con una mecha común para agujerear madera de un tamaño similar al del conector hembra de 2.5 milímetros. También podés empezar con una mecha más chica e ir agrandando el agujero. Para ayudarte a sostener el recipiente, podés usar una prensa.
Es importante que tengas mucho cuidado al hacer los agujeros. Si presionás demasiado, la lata se dobla y pierde su forma. Lo mejor es hacerlo de a poco y suavemente.
Una vez que hayas hecho el agujero, probá si entra el conector hembra. Si no cabe, podés agrandar el hueco usando una mecha más grande o una lima.
Paso 4: Cortá una abertura para el puerto USB
Hay dos maneras de hacer esto. La más sencilla es tomar las medidas del puerto USB, usar una tijera de hojalata para cortar la lata y doblar el pedacito recortado hacia adentro.
La otra manera es un poco más compleja, pero le da un mejor acabado al proyecto y te permite obtener una abertura que tenga exactamente el mismo tamaño que el puerto USB. Colocá el puerto sobre la lata y marcar su contorno sobre ella. Después, usando un taladro, hacé unos agujeros dentro del contorno que marcaste. Por último, usá una lima para darle forma al hueco. Si elegís esta opción, es conveniente que vayas revisando el tamaño con el puerto para que el agujero no sea demasiado grande.
Paso 5: Cortá los cables del portapilas
Cortá los cables a una distancia de aproximadamente uno o dos tercios del portapilas. Luego, pelá los extremos de todos los cables, incluso de los que cortaste.
Paso 6: Conectá el conector hembra
El conector hembra de 2.5 milímetros tiene tres lengüetas. Ubicalo en la mesa de trabajo de manera tal que las tres queden de frente a vos. El espacio vacío entre ellas debe quedar sobre la mesa. La izquierda es negativa, la superior es positiva y la de la derecha no se utiliza.
Tomá el trozo de cable negro que cortaste antes y conectalo a la lengüeta izquierda. En la del medio, conectá el diodo 1N914. El diodo tiene una banda negra en uno de sus lados que debe quedar apartada del conector, no se la debe conectar a él. El lado que tiene la banda negra debe conectarse al resto de cable rojo que cortaste antes. Soldá en cada punto.
Paso 7: Conectá el conector hembra al portapilas
Uní los cables positivos (rojos) del portapilas con los del conector enroscándolos juntos. Hacé lo mismo con los negativos (negros).
Paso 8: Soldá el circuito USB
Buscá los puntos de la placa marcados como negativo (-) y positivo (+). Lo único que hay que hacer es soldar los cables en esos lugares. Para facilitar el trabajo, es conveniente doblar los extremos de los cables que enroscaste.
Si tu circuito USB se parece al de la imagen, deberías remover ambos LEDs ya que no tienen utilidad. También verás que hay un interruptor sobre uno de los lados que tiene tres posiciones. Movelo hacia atrás, a la posición más alejada del puerto USB. Esto configura el circuito en el modo de carga.
Paso 9: Poné un poco de cinta
Si estás usando un recipiente de metal, seguí este paso. Si es de plástico, no es necesario que lo hagas.
Colocá un poco de cinta aisladora en la parte de adentro de la lata en el lugar donde irá el circuito USB. Esto aísla la caja para evitar cortocircuitos. También deberías poner un poco debajo del conector de 2.5 milímetros. También podés usar otros materiales para hacer esto, como un sellador, pero la cinta es la manera más fácil.
Este punto es particularmente importante. Si la lata no está bien aislada, es posible que se genere un cortocircuito y que cuando lo enciendas salga humo o sientas olor a quemado. Si pasa esto, sacá las pilas lo más rápido posible.
Paso 10: ¡Probalo!
Colocá unas pilas comunes o recargables y probá si funciona la conexión. Si el circuito no funciona, entonces hay algo que está mal. Revisá lo siguiente:
- ¿Las pilas tienen carga?
- ¿El circuito está armado correctamente? ¿El interruptor está en el lugar adecuado?
- ¿Está todo bien soldado?
- ¿Conectaste bien los polos negativos y positivos?
Paso 11: Pegalo
Primero, asegurate de que todo encaje en el recipiente. Enroscá el conector de 2.5 milímetros, colocá el portapilas y el circuito USB en su lugar. Si todo entra bien, pegalo con la pistola de pegamento caliente. También podés usar cinta bifaz.
Si usas pegamento, poné un poquito abajo del circuito USB. Presionalo y esperá hasta que se enfríe. Después, poné un poco más por encima y sobre las soldaduras. Esto ayudará a protegerlo y evitar cortocircuitos. Una vez que termines de hacer esto, poné las pilas.
Recomendaciones
Si querés usar un panel solar de mayor capacidad, tené en cuenta que los paneles solares se clasifican según su máxima potencia de salida, no por la capacidad media que alcanzan, lo cual implica que probablemente nunca alcances la potencia indicada. Cuanto mayor sea el voltaje, menor luz solar necesitarás para cargar las baterías. Sin embargo, no es bueno que uses una corriente mayor a los 400 miliamperios, ya que esto puede dañar las pilas.
Además de ser ecológico, este cargador solar USB es muy práctico para quienes suelen quedarse sin batería en sus dispositivos, como celulares, GPSs o e-readers. Funciona con un panel solar que carga las pilas del circuito. Sin embargo, el panel utilizado tiene la potencia suficiente como para poder cargar un dispositivo directamente con energía solar. Además, es de bajo costo.
Es pequeño, de modo tal que se lo puede transportar fácilmente. Podés cargar las pilas durante el día y llevarte la cajita con vos. También te puede resultar muy útil si vas de campamento, o para dejarlo en la oficina y usarlo cuando te olvidás el cargador.
Materiales
Soldador
Taladro
Pistola de pegamento caliente
Pelacables
Partes:
Convertidor DC-DC (de corriente directa a corriente directa más intensa) con USB
2 portapilas AA
2 pilas AA recargables
1 diodo 1N914
Conector hembra de 2.5 milímetros
Conector macho de 2.5 milímetros con cable
Panel solar de 5V o más con una intensidad eléctrica mayor a 200 miliamperios
Una latita metálica con tapa u otro recipiente que te guste
Recomendacion hecha por usuario: el diodo 1N914 es una pesima eleccion ya que tiene caracteristicas que en este circuito no hacen falta y carece de otras. Ejemplo: es un diodo rapido (rise y fall time muy cortos), cosa que en un circuito de carga es totalmente al pedo. Pero a su vez fijate que la maxima corriente constante admitida es de 75mA, cuando decis que el panel debe ser de al menos 200mA (O sea que si lo haces trabajar al taco, se te quema, siempre los elementos de proteccion deben ser de mayor medida que los maximos admitidos por los componentes activos). Y por ultimo, tiene una tension de polarizacion de 0,7V, lo cual es importante teniendo en cuenta que el panel solar entrega lo justo para la normalizacion del USB y demas cargas. Yo le pondria un 1N5819.
Paso 1: Pelá el cable
Si mirás el cable del conector macho de 2.5 milímetros, vas a ver que hay dos cables pegados. Uno es todo negro y el otro tiene una tirita blanca. El que es todo negro, es el negativo. El otro, es el positivo.
Para separar los cables podés usar una tijera o un alicate. Separalos sólo un poco, de lo contrario vas a tener dificultades más adelante. Después, usá un pelacables para pelar un pedacito de los extremos de cada uno.
Paso 2: Soldá los cables y pegalos
Soldá los cables en sus respectivos lugares sobre el panel solar. El negro en el negativo y el que tiene blanco, en el positivo. Nuevamente, recordá no separar los cables más de lo necesario.
Una vez que se enfríe la soldadura, cubrila con una capa gruesa de pegamento usando la pistola de pegamento caliente. Esto sirve para asegurar los cables en su lugar. También podés usar cinta aisladora, aunque el pegamento es mejor.
Paso 3: Perforá la lata
Sin importar cuál sea el recipiente que uses, vas a necesitar hacer algunos agujeros. Para perforar una lata, podés usar un taladro con una mecha común para agujerear madera de un tamaño similar al del conector hembra de 2.5 milímetros. También podés empezar con una mecha más chica e ir agrandando el agujero. Para ayudarte a sostener el recipiente, podés usar una prensa.
Es importante que tengas mucho cuidado al hacer los agujeros. Si presionás demasiado, la lata se dobla y pierde su forma. Lo mejor es hacerlo de a poco y suavemente.
Una vez que hayas hecho el agujero, probá si entra el conector hembra. Si no cabe, podés agrandar el hueco usando una mecha más grande o una lima.
Paso 4: Cortá una abertura para el puerto USB
Hay dos maneras de hacer esto. La más sencilla es tomar las medidas del puerto USB, usar una tijera de hojalata para cortar la lata y doblar el pedacito recortado hacia adentro.
La otra manera es un poco más compleja, pero le da un mejor acabado al proyecto y te permite obtener una abertura que tenga exactamente el mismo tamaño que el puerto USB. Colocá el puerto sobre la lata y marcar su contorno sobre ella. Después, usando un taladro, hacé unos agujeros dentro del contorno que marcaste. Por último, usá una lima para darle forma al hueco. Si elegís esta opción, es conveniente que vayas revisando el tamaño con el puerto para que el agujero no sea demasiado grande.
Paso 5: Cortá los cables del portapilas
Cortá los cables a una distancia de aproximadamente uno o dos tercios del portapilas. Luego, pelá los extremos de todos los cables, incluso de los que cortaste.
Paso 6: Conectá el conector hembra
El conector hembra de 2.5 milímetros tiene tres lengüetas. Ubicalo en la mesa de trabajo de manera tal que las tres queden de frente a vos. El espacio vacío entre ellas debe quedar sobre la mesa. La izquierda es negativa, la superior es positiva y la de la derecha no se utiliza.
Tomá el trozo de cable negro que cortaste antes y conectalo a la lengüeta izquierda. En la del medio, conectá el diodo 1N914. El diodo tiene una banda negra en uno de sus lados que debe quedar apartada del conector, no se la debe conectar a él. El lado que tiene la banda negra debe conectarse al resto de cable rojo que cortaste antes. Soldá en cada punto.
Paso 7: Conectá el conector hembra al portapilas
Uní los cables positivos (rojos) del portapilas con los del conector enroscándolos juntos. Hacé lo mismo con los negativos (negros).
Paso 8: Soldá el circuito USB
Buscá los puntos de la placa marcados como negativo (-) y positivo (+). Lo único que hay que hacer es soldar los cables en esos lugares. Para facilitar el trabajo, es conveniente doblar los extremos de los cables que enroscaste.
Si tu circuito USB se parece al de la imagen, deberías remover ambos LEDs ya que no tienen utilidad. También verás que hay un interruptor sobre uno de los lados que tiene tres posiciones. Movelo hacia atrás, a la posición más alejada del puerto USB. Esto configura el circuito en el modo de carga.
Paso 9: Poné un poco de cinta
Si estás usando un recipiente de metal, seguí este paso. Si es de plástico, no es necesario que lo hagas.
Colocá un poco de cinta aisladora en la parte de adentro de la lata en el lugar donde irá el circuito USB. Esto aísla la caja para evitar cortocircuitos. También deberías poner un poco debajo del conector de 2.5 milímetros. También podés usar otros materiales para hacer esto, como un sellador, pero la cinta es la manera más fácil.
Este punto es particularmente importante. Si la lata no está bien aislada, es posible que se genere un cortocircuito y que cuando lo enciendas salga humo o sientas olor a quemado. Si pasa esto, sacá las pilas lo más rápido posible.
Paso 10: ¡Probalo!
Colocá unas pilas comunes o recargables y probá si funciona la conexión. Si el circuito no funciona, entonces hay algo que está mal. Revisá lo siguiente:
- ¿Las pilas tienen carga?
- ¿El circuito está armado correctamente? ¿El interruptor está en el lugar adecuado?
- ¿Está todo bien soldado?
- ¿Conectaste bien los polos negativos y positivos?
Paso 11: Pegalo
Primero, asegurate de que todo encaje en el recipiente. Enroscá el conector de 2.5 milímetros, colocá el portapilas y el circuito USB en su lugar. Si todo entra bien, pegalo con la pistola de pegamento caliente. También podés usar cinta bifaz.
Si usas pegamento, poné un poquito abajo del circuito USB. Presionalo y esperá hasta que se enfríe. Después, poné un poco más por encima y sobre las soldaduras. Esto ayudará a protegerlo y evitar cortocircuitos. Una vez que termines de hacer esto, poné las pilas.
Recomendaciones
Si querés usar un panel solar de mayor capacidad, tené en cuenta que los paneles solares se clasifican según su máxima potencia de salida, no por la capacidad media que alcanzan, lo cual implica que probablemente nunca alcances la potencia indicada. Cuanto mayor sea el voltaje, menor luz solar necesitarás para cargar las baterías. Sin embargo, no es bueno que uses una corriente mayor a los 400 miliamperios, ya que esto puede dañar las pilas.