1. Un pueblo colorido en un mundo helado (Tasiilaq, Groenlandia)
En Groenlandia hay varios pueblos con casas de techos en pendiente, ventanas blancas y formas geométricas que parecen uniformadas. Como si cada casa fuera sacada de un molde en donde la diferenciación la hace el color de cada una de ellas. Ahora, imaginemos situar un caserío de esas características en un paisaje entre montañas, nieve, icebergs.
2. Como una maqueta de color rojo (Collonges-la-Rouge, Francia)
Hay muchas ciudades medievales de Francia (y de Europa) que parecen sacadas de un cuento. Pero en el caso de Collonges-la-Rouge, no sólo se trata de un pueblito pintoresco, sino que además, todas sus construcciones poseen el mismo color a causa de utilizar la piedra de rodeno (de arenizca rojiza) de la región. Se encuentra en la región de Lemosín.
3. Un pueblo de “casas clonadas” en China (Lijiang)
Sus casas parecen como si estuvieran clonadas una a una. Un conjunto de casas, canales, y el estilo de arquitectura de la etnia Naxi en Lijiang, al norte de Yunnan.
4. Un pueblo congelado en el tiempo en Islas Feroe (Bøur)
Bøur es uno de los pueblos más antiguos de las islas Feroe, uno más de tantos pueblos y caseríos de la isla donde las casas poseen techos de hierba. Se encuentra en la isla Vágar, y tiene pocos habitantes, pero gracias a su aspecto y al paisaje del entorno en un valle, gana mucho en belleza y fama
5. Una maqueta colonial en Brasil (Paraty)
El milagro de la conservación de pueblos antiguos no suele suceder a menudo en tantos rincones de Latinoamérica, donde la idea de conservación del patrimonio es bastante frágil. Pero un pequeño milagro sucedió en Brasil y en Paraty, donde un pueblo colonial aislado pudo sobrevivir a la supuesta modernidad (en forma de edificios) gracias a su aislamiento. Además, Paraty es un pueblo bellísimo en un entorno inmejorable.
6. El pueblo de monataña perfecto (Hallstatt, Austria)
Hallstatt es un infaltable en muchas listas del blog, y con méritos. De hecho, hasta podríamos asegurar que es el pueblo que ha inspirado esta lista. Es el prototipo de pueblo perfecto estéticamente (y paisajísticamente). Y es que si hasta quisiéramos hacer una maqueta de un pueblo de montaña bonito, tal vez no nos saldría tan bien como Hallstatt
7. Pueblos entre terrazas, en Longsheng (China)
En las terrazas de Longsheng todo se ve demasiado bonito: las laderas labradas de las montañas, y en medio, como si estuvieran colgados, caseríos de pueblos tradicionales con un estilo que se repite en todas las construcciones. Aunque Ping’An es uno de los pueblos más recomendados, no es el único al que dispararíamos cantidad de fotos en ésta zona.
8. Uno de los pueblos más bonitos de Alemania (Nordlingen)
Nordlingen se gana su lugar no tanto por su emplazamiento curioso (dentro de un enorme cráter de meteorito caído hace millones de años), sino sobre todo, por su disposición, su estilo y su gran conservación a nivel arquitectónico, como un pueblo de casas de fachadas entramadas. Está en Baviera y desde el aire, sobre todo, cuesta creer que no sea una maqueta.
9. Una idílica villa de montaña, en Japón.
No nos hemos quedado encerrados en Europa para ésta lista, está claro. Y para ello, sumamos ejemplos hasta en Japón. Shirakawa-go es un pueblo famoso por su estilo tradicional en una aislada zona de montaña, un aspecto y valor cultural también reconocido como Patrimonio de la Humanidad por la Unesco
10. Un barrio colorido en el Caribe (Willenstad)
Estilo colonial en las Antillas Neerlandesas, construcciones en todos los colores junto al agua en la bahía de Santa Ana. Willemstad no es tan “pueblo”, pero si conserva un área histórica reconocida como Patrimonio de la Humanidad por sus contrucciones históricas muy bien conservadas
11. Un pueblo colgado en Francia (Rocamadour)
En la región de Dordoña en Francia abundan pequeños pueblos en lugares inverosímiles, adosados y colgados en abruptos acantilados a modo defensivo. Uno de las más vistosos es Rocamadour, un pueblo que una vez más, se ve inverosímil en cada foto.