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*3 CreepyPastas Para no dormir* ¡

Paranormal8/9/2014
1* "Sólo una película"

*3 CreepyPastas Para no dormir* ¡
levaba casi dos horas caminando por la carretera, su auto se había quedado sin gasolina varios kilómetros atrás y cargando aquel bidón decidió ir a buscar combustible.

Tras caminar tanto, al fin logró divisar a lo lejos aquella vieja y pequeña estación de servicio con una maltrecha y parpadeante luminaria que anunciaba “TEXACO”, y supo entonces que su recorrido al fin había terminado.

Al ver la bomba dispensadora asumió que nadie había cargado combustible ahí en mucho tiempo, y aquello lo desalentó un poco, pero aun así decidió entrar al lugar.

Abrió el mosquitero y entró a la vieja estación; un asqueroso hedor impregnaba el ambiente y una vieja radio tocaba a Alan Jackson a volumen bajo. Pudo identificar la fuente del putrefacto aroma cuando miró frente a él varios pedazos de carne podrida colgados en ganchos por todos lados. Esto casi lo hizo vomitar, pero se distrajo cuando escuchó una voz detrás de él.

—¿Necesita algo?

Al voltearse pudo ver a un anciano con el ceño fruncido y facha de pocos amigos.

—Sí, gracias, quisiera cargar un poco de gasolina.

—Bien, los barriles están atrás, la bomba no funciona así que debemos cargar en la bodega —dijo el viejo.

Entraron a la vieja bodega, que más bien parecía un granero, y comenzaron a llenar el bidón de gasolina.

—Ya no viene mucha gente por acá.

—Bueno, es que este pueblo tiene mala reputación.

—Sé a qué se refiere, esa maldita película nos destruyó por completo. Si la gente no se detenía antes, ahora ni siquiera pasan por esta carretera.

—Bueno, usted parece una persona amable, le diré a mis amigos que pueden detenerse a cargar combustible aquí y quizás comer algo.

—Eso suena bien, gracias por darle ánimos a un viejo como yo.

—No es nada, simplemente hace falta un poco de sentido común para saber que era sólo una película y que nada de eso fue verdad.

—Y ¿cuándo dije que no era verdad?

Una risa nerviosa salió de su boca, mientras que el viejo lo miraba con los ojos más psicópatas que había visto.

—Parece que le gusta asustar a los turistas, ¿no? —dijo nervioso.

Pero de inmediato supuso que no era ninguna broma cuando escuchó el sonido de un motor encendiéndose, y se enteró de que la película no mentía cuando al darse la vuelta reconoció a Cara de Cuero acercándose con una motosierra en las manos.


2 "LA MUJER MANIQUI"


En junio de 1972, una mujer apareció en el hospital Cedro Senai en nada más que un vestido blanco cubierto de sangre. Esto no debería ser demasiado sorprendente, la gente a menudo tiene accidentes cerca y viene al hospital más cercano para la asistencia médica. Pero había dos cosas que causaron a la gente el deseo de vomitar y escapar de terror. El primero, es que ella no era exactamente un humano. Era algo parecido a un maniquí, pero tenía la destreza y la fluidez de un ser humano normal. Su cara, era tan impecable como los maniquíes, sin cejas ni maquillaje. La segunda razón por la cual la gente vomitaba o escapaba de terror, es que ella tenía un gatito apretado en medio sus dientes, sus mandíbulas apretaban de una manera tan fuerte al pequeño gatito al punto donde ningunos dientes podrían ser vistos, la sangre salía a chorro hacia fuera sobre su vestido y en el piso. Ella entonces lo sacó de su boca, lo abandonó y se desmayo.
. A partir del momento ella fue tomada a un espacio de hospital y limpiada antes de ser preparada para la sedación, ella se mostraba completamente tranquila, inexpresiva e inmóvil. Los doctores lo habían pensado mejor refrenarla hasta que las autoridades pudieran llegar y ella no protestó. Ellos eran incapaces de conseguir cualquier clase de respuesta de ella y la mayor parte de empleados se sintieron demasiado incómodos para mirar directamente ella por más que unos segundos. Pero cuando el personal intentó darle el calmante, ella se defendió con la fuerza extrema. Dos miembros de personal que la dominaban con su cuerpo se elevaron encima de la cama para sostenerla, su expresión estaba en blanco. Ella giró sus ojos impasibles hacia el doctor masculino e hizo algo insólito. Ella rió. En cuanto lo hizo la enfermera gritaba y quedando en shock se desmayo, ya que en la boca de la mujer no eran dientes humanos, solo unos puntos largos y agudos.
Era demasiado el tiempo que la mujer tenia los dientes así que al incrustárselos en sus labios no sentía ningún dolor, el doctor la miró fijamente durante un momento antes de la petición ” Qué mierda es usted? ” Ella se libero de los doctores que aun la sostenían espantados, todavía sonriendo. Había una pausa larga, la seguridad había sido alertada y podría ser oída bajando el vestíbulo. Como ella los oyó, se lanzó adelante, hundiendo sus dientes en el cuello del Doctor, arrancando su yugular y dejándole caerse al piso, muriéndose… sobre el piso, él se ahogó sobre su propia sangre. Ella se levantó, su mirada era peligrosa como la vida descolorida de sus ojos. Ella se inclinó más cerca y susurró en el oído del Doctor muerto. “Yo…Soy. Dios.” Los ojos de los demás doctores llenos de miedo la miraron… ella muy calmada alejándose para saludar a los agentes de la seguridad. Cada vez que alguien mira sus dientes, se convierte en su bocadillo.
La enfermera que sobrevivió el incidente la llamó “el Inexpresivo” y nunca más se supo de ella.

"NO ABRAS LOS OJOS"

Mi abuela me contaba algo muy curioso cuando pequeña. Me contaba que los espíritus no podían ver a las personas mientras duermen. Así que, mi querida abuela me dejo la advertencia de que si un día sentía un ser extraño a mi lado, en la cama. Aunque estuviese despierta, debería solo quedarme con los ojos cerrados y mantenerme muy quieta. En ese tiempo, me reí de lo que ella me dijo y con una sonrisa le dije “Hay abuela, deberías de dejar de leer esas historias de terror…”

Hoy a mis 25 años recuerdo lo que ella me dijo y he decir que ya no pienso como cuando era niña. Desde la noche en que ella murió mi percepción sobre lo que ella me conto ha cambiado. Cuando tenía 13 años, en agosto mí abuela murió después de una larga lucha contra el cáncer. Mi abuela era la típica anciana que rezaba cada mañana, y prendía velas a los santos. Me dolió mucho su muerte, mi abuela fue prácticamente mi segunda madre.

Recuerdo cuando llegue a mi hogar, después del funeral de mi abuela, lo primero que hice fue ir a mi cuarto y acostarme en mi cama, cerré mis ojos y me quede dormida. Pasan las horas y me despierto, pero no abrí mis ojos. Algo que me sobresalto fue que sentí algo detrás de mí, no tanto algo sino alguien. Alguien que me abrazaba por detrás, que me rodeaba con sus fríos brazos y me apretaba en ellos. Eran brazos tan frío como hielo si no mal recuerdo, intente moverme más mi cuerpo se negó hacerlo.

Lo primero que pensé fue que era mi madre que vino a hacerme compañía en ese día tan trágico para mí. Pero luego recordé que ella se había ido con mi padre con unos tíos a la lectura del testamento de mi abuela y que no iban a regresar hasta entrada la noche. Luego pensé en mi hermano menor, de seguro tuvo una pesadilla y vino a mi cuarto para no dormir solo. Hasta que recordé, que mi hermano estaba en casa de un primo nuestro a jugar con su Xbox.

Si no era ni mi hermano ni mi madre, ¿Quién estaba abrazándome?...
Entre en pánico. Quise moverme y abrir mis ojos, pero escuche en mis oídos la voz de mi abuela diciéndome: “No abras los ojos…”

Recordé lo que había dicho mi abuela. Tal vez por miedo, hice caso. No abrí mis ojos y me quede completamente quieta. Siento esos brazos apretarme tan fuerte hasta el punto de dejarme casi sin aire. Sentí una respiración caliente sobre mi nuca, una respiración rápida y sonora. Quería gritar, quería moverme y salir de allí. Pero mi cuerpo no tenía respuesta a nada. Sentí una lengua fría, asquerosa lamer mi nuca. El asco que se apodero de mi fue tal, que casi me dan arcadas.

Aun así me quede quieta. Inmóvil en mi cama, aquella cosa se quedó abrazado a mí. Hasta que la mañana llego. Cuando el primer rayo de sol entró por mi ventana, ese ser… desapareció. Abrí mis ojos un poco después, mis ojos estaban pesados por el sueño, me di vuelta y ahí lo vi. En mi cama, estaba la marca de que allí, antes había alguien acostado. Puse mi mano en ese hueco y vi que estaban muy, muy frío.

No había duda…
Alguien…. Había estado acostado a mi lado.
….
Con mi experiencia quiero enseñarte. Si alguna vez, mientras estas acostado, sientes algo que te observa desde la oscuridad, si escuchas pasos o sientes la respiración de alguien además de la tuya.
No abras los ojos…
…..Sino…
….Ellos te verán…


changoleon
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