Cómo afecta a la personalidad el orden de nacimiento: no es lo mismo ser el mayor que el pequeño
¿Importa en qué orden nacen los hijos? La respuesta es clara: sí. Dependiendo del lugar que se ocupe en la familia, uno tendrá más cualidades de líder, otro de negociador y otro de rebelde. ¿A qué hermano corresponde cada una? Sigue leyendo
Todos tenemos nuestra propia versión sobre cómo nos ha afectado nuestro lugar en la familia. Hay hijos únicos que estarán felices de haberlo sido y agradecerán a sus padres que concentraran todo su esfuerzo y energía en ellos, y hay hijos únicos que achacarán a este carácter único una cierta tendencia a la soledad y a la introspección.
Hay hijos medianos que nunca les perdonarán a sus padres el no haberse sentido tan especiales como el mayor o el pequeño y hay otros que son felices porque entienden que su personalidad tranquila y poco llamativa (pero extremadamente resolutiva) se debe a ello. Hay hermanos pequeños que vivirán enfadados toda la vida porque heredaron todo de sus hermanos mayores y les hicieron pocas fotos porque sus padres lo dieron todo con los primeros, y hay hermanos pequeños que no pueden adorar más su lugar en la familia porque se sintieron extremadamente queridos (por ser extremadamente inesperados).
¿Cuántos padres han negado con la cabeza al escuchar reproches o alabanzas sobre esto y lo han tildado de ‘tonterías’ y ‘sinsetidos’? Pues bien: estaban equivocados. El orden de los hermanos importa y en muchos casos es decisivo en lo que atañe a la personalidad que desarrollan. Desde la década de los 70’, se han llevado a cabo numerosos estudios científicos que han abordado cómo influye el orden de nacimiento que, por otra parte, nunca han conseguido ponerse de acuero. Pero sí que hay patrones que se repiten en un número significativo de mayores, medianos y pequeños.
Y, aunque los psicólogos no se ponen de acuerdo totalmente, sí que acuerdan que los roles que se establecen entre los hermanos responden a estrategias para ganarse la atención, el reconocimiento y, por qué no, la predilección de sus padres. Al fin y al cabo, ¿quién no quiere ser el favorito?
Así que, mientras la ciencia sigue investigando sobre estos roles de conducta y personalidad, un estudio ha reunido los rasgos más reconocibles de mayores, medianos y pequeños.
1) Hermano mayor.
-Es más propenso a sentirse identificado con la autoridad.
-Es proclive a mantener el status quo.
-Tiende a ser responsable y competitivo.
-Suele ser el hermano más convencional.
-Marca el baremo por el que el resto será premiado o regañado.
-Tiende a asumir una posición de liderazgo profesional.
-Se esfuerza en conseguir el éxito
2) Hermano mediano
-Suele ser el mediador en los problemas y, muchas veces, el pacificador.
-Es típico encontrar en él muy desarrolladas cualidades como la simpatía y la lealtad.
-Es muy sociable.
-Es especialmente leal en sus relaciones.
-Es un excelente negociador.
-Es difícil de intimidar.
-Tiene en gran estima a sus amistades.
3) Hijo pequeño
-Es el más creativo de la familia.
-Suele ser el más rebelde.
-Tiende a llamar la atención.
-Tiene cualidades para la manipulación.
-Es muy social y extrovertido.
-Sabe cómo 'venderse’ muy bien.
-Sabe cómo ganarse el favor de sus padres y hermanos.
¿Importa en qué orden nacen los hijos? La respuesta es clara: sí. Dependiendo del lugar que se ocupe en la familia, uno tendrá más cualidades de líder, otro de negociador y otro de rebelde. ¿A qué hermano corresponde cada una? Sigue leyendo
Todos tenemos nuestra propia versión sobre cómo nos ha afectado nuestro lugar en la familia. Hay hijos únicos que estarán felices de haberlo sido y agradecerán a sus padres que concentraran todo su esfuerzo y energía en ellos, y hay hijos únicos que achacarán a este carácter único una cierta tendencia a la soledad y a la introspección.
Hay hijos medianos que nunca les perdonarán a sus padres el no haberse sentido tan especiales como el mayor o el pequeño y hay otros que son felices porque entienden que su personalidad tranquila y poco llamativa (pero extremadamente resolutiva) se debe a ello. Hay hermanos pequeños que vivirán enfadados toda la vida porque heredaron todo de sus hermanos mayores y les hicieron pocas fotos porque sus padres lo dieron todo con los primeros, y hay hermanos pequeños que no pueden adorar más su lugar en la familia porque se sintieron extremadamente queridos (por ser extremadamente inesperados).
¿Cuántos padres han negado con la cabeza al escuchar reproches o alabanzas sobre esto y lo han tildado de ‘tonterías’ y ‘sinsetidos’? Pues bien: estaban equivocados. El orden de los hermanos importa y en muchos casos es decisivo en lo que atañe a la personalidad que desarrollan. Desde la década de los 70’, se han llevado a cabo numerosos estudios científicos que han abordado cómo influye el orden de nacimiento que, por otra parte, nunca han conseguido ponerse de acuero. Pero sí que hay patrones que se repiten en un número significativo de mayores, medianos y pequeños.
Y, aunque los psicólogos no se ponen de acuerdo totalmente, sí que acuerdan que los roles que se establecen entre los hermanos responden a estrategias para ganarse la atención, el reconocimiento y, por qué no, la predilección de sus padres. Al fin y al cabo, ¿quién no quiere ser el favorito?
Así que, mientras la ciencia sigue investigando sobre estos roles de conducta y personalidad, un estudio ha reunido los rasgos más reconocibles de mayores, medianos y pequeños.
1) Hermano mayor.
-Es más propenso a sentirse identificado con la autoridad.
-Es proclive a mantener el status quo.
-Tiende a ser responsable y competitivo.
-Suele ser el hermano más convencional.
-Marca el baremo por el que el resto será premiado o regañado.
-Tiende a asumir una posición de liderazgo profesional.
-Se esfuerza en conseguir el éxito
2) Hermano mediano
-Suele ser el mediador en los problemas y, muchas veces, el pacificador.
-Es típico encontrar en él muy desarrolladas cualidades como la simpatía y la lealtad.
-Es muy sociable.
-Es especialmente leal en sus relaciones.
-Es un excelente negociador.
-Es difícil de intimidar.
-Tiene en gran estima a sus amistades.
3) Hijo pequeño
-Es el más creativo de la familia.
-Suele ser el más rebelde.
-Tiende a llamar la atención.
-Tiene cualidades para la manipulación.
-Es muy social y extrovertido.
-Sabe cómo 'venderse’ muy bien.
-Sabe cómo ganarse el favor de sus padres y hermanos.