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Mujeres en la historia argentina

Offtopic1/28/2012
Llendo a un curso sobre mujeres emprendedoras, fasinado por el curso llegando a la casa me puse a leer y encontre las historias sobre mujeres de argentina que fueron grandes y notables y ahora se los comparto, espero que lo hayen igual te interesante que yo !




ALGUNAS MUJERES NOTABLES DEL MUNDO.
EL PUNTO EN COMÚN ENTRE ELLAS ES EL CORAJE, EL ANIMARSE EN UN MUNDO DE HOMBRES A HACER LO QUE SABÍAN TENÍAN QUE HACER
.

Mujeres en la historia argentina

Generalmente olvidadas, las mujeres jugaron un rol muy importante en el desarrollo de los hechos políticos y sociales del país. Aquí, recordamos algunas de ellas...

Sin embargo, haciendo un repaso de la historia, es posible rescatar nombres en días difíciles como por ejemplo, durante las invasiones inglesas. En ese momento tanto hombres como mujeres, participaron de la lucha con idéntico valor y hubo mujeres como Martina Céspedes y Manuela Pedraza que alcanzaron por su bravura los grados de sargento mayor y alférez, respectivamente. La lucha en esa época tuvo como epicentro las calles de Buenos Aires, pero la resonancia de la victoria llegó a todas las regiones del país.


Las invasiones inglesas fueron el punto de partida de los hechos que vendrían después.

El pueblo aprendió en esa emergencia, que con su sola decisión y su propio valor podría vencer en cualquier otra circunstancia. Fue como una toma de conciencia de las propias posibilidades.

El mismo pueblo armado que supo rechazar los invasores británicos se sublevó luego contra el poder español. Fue en mayo de 1810. En ese momento las mujeres tuvieron a su cargo un papel activo bastante importante. Algunas de ellas como Francisca Solveyra de Ibarrola y Agustina Céspedes ofrendaron a sus hijos a la Junta de Mayo.

Hacia 1812, exhaustas las arcas fiscales, hubo necesidad de recurrir a la ayuda de las mujeres. Una partida de armas indispensables, estaba por llegar y no había fondos con qué pagarlas. El pedido del Gobierno hizo que un número muy importante de señoras donara sus joyas. Ellas fueron: Teresa de la Quintana, Remedios de Escalada, Ramona de Esquivel, Maria Sanchez de Thompson, Petrona Cárdenas, Rufina de Horma, Isabel Calvimonte de Agrelo, María de la Encarnación Andonaegui, Magdalena Castro y muchas otras más, que luego, como consecuencia de ese accionar fundaron la Sociedad Patriótica.

Cuando el general San Martín decide cruzar la cordillera en busca de la independencia americana, las mujeres también se movilizaron. Durante largas jornadas, muchas de ellas cosieron y tejieron las ropas que necesitaban los soldados para hacer el heroico cruce de los Andes. Otras, se ocuparon de aprovisionar víveres y donaron como en épocas anteriores, todas sus joyas. La lista de todas ellas que desde entonces hasta hoy sigue aportando creatividad, esfuerzo y dedicación es bastante extensa y por eso, a continuación nombraremos las más importantes.


Juana de Azurduy.




Nació en nació en Chuquisaca, Alto Perú (Bolivia) en 1780, huérfana de sangre mestiza, se casó con el general Manuel Ascensio Padilla. Luchó con gran coraje en la guerra de la independencia de su país. Al morir su esposo asumió el mando de la guerrilla con el grado de Coronela.
El 25 de mayo de 1809, justo un año antes del alzamiento de Buenos Aires, se sublevó el pueblo de Chuquisaca, revolucionando el Virreynato del Río de la Plata desde el Alto Perú. Se destituye al virrey y se nombra gobernador a Juan Antonio Alvarez de Arenales. Es aquí donde aparece la figura guerrera de Juana. Deja sus cuatro hijos y acompaña a su esposo, ambos comprometidos en la causa antiespañola, al campo de batalla.
Allí organizan una tropa de ayuda a las expediciones que envía Buenos Aires al Alto Perú. La primera, al mando de Antonio Balcarce y la segunda a cargo de Manuel Belgrano. Las crónicas de la época cuentan que cuando Belgrano la vió pelear le entregó su espada en reconocimiento a su bravura y lealtad a la causa. Fue ella quien ocupó en plena guerrilla el cerro de la Plata y se adueñó de la bandera realista enemiga. Con esta acción el gobierno de Buenos Aires, al mando de Pueyrredón le concedió en 1816 el grado de Teniente Coronel del ejército argentino en virtud de su "varonil esfuerzo".
En ese entonces, todavía parecía más conveniente conquistar Perú por la vía altoperuana, es decir por el Norte. Cuando San Martín se hace cargo del Ejército cambia de estrategia. Decide abandonar esa ruta y elige una más segura e innovadora: llegar a Lima por el Pacífico, luego de cruzar los Andes hacia Chile. Este cambio de estrategia, deja a Juana y a su tropa sin sustento económico y fundamentalmente abandonados a su propio destino. Así, Juana, vió morir a sus cuatro hijos y combatió embarazada de su quinta hija. Cuando queda viuda y con su única hija, se unió en la defensa del Norte bajo el servicio de Martín Miguel de Güemes. Tras la muerte del caudillo, sin mas combate, quedó carente de recursos para volver a su patria.
Su vida transcurrió en Salta reclamando inútilmente a Bolivia sus bienes confiscados. Recién en 1825, el gobierno salteño le otorgó dinero para su regreso .
Murió a los 82 años, olvidada y en la mayor pobreza. Se la enterró en una fosa común sin los honores ni las glorias que su accionar y compromiso por la patria merecía.




Encarnación Ezcurra (1795-1838). Esposa de Juan Manuel de Rosas, fue una de las primeras mujeres que supo imponerse en el discurso político, que hasta entonces había sido exclusivamente masculino. Su intervención fue decisiva en la llamada Revolución de los Restauradores, en 1833, que dio por tierra con el gobierno de Balcarce.






Juana Manuela Gorriti. (1818-1892). Esta mujer escribía y cocinaba con el mismo placer y dedicación. La producción literaria que llevó a cabo nunca se interrumpió, ni siquiera con el matrimonio ni la llegada de los hijos. Sus obras más conocidas son: “La Quena”, la biografía de su ex marido “Isidoro Belzú” que murió asesinado en 1985 y “Guemes.





Eduarda Mansilla (1834-1892). Eduarda, sobrina preferida de Juan Manuel de Rosas, estaba casada con un diplomático Manuel Rafael García y era madre de seis hijos. Un día, viviendo en París decidió que no podía continuar sin luchar por lo que quería: ver publicados su libros y entonces tomó una decisión que por entonces fue duramente criticada. “Me vuelvo a Buenos Aires –comunicó a su familia- porque yo personalmente me ocuparé de que mis libros se editen. Con mucho esfuerzo logró que parte de su obra viera la luz: “El médico de San Luis”, “Lucía Miranda”, “Cuentos para niños”.






Cecilia Grierson. (1859-1934). fue la primera médica argentina, graduándose el 2 de julio de 1889 en la Facultad de Ciencias Médicas de la Universidad de Buenos Aires, a los 30 años.

Completó su carrera en el plazo normal de seis años. Durante su transcurso fue Ayudante del Laboratorio de Histología, al tiempo que realizaba la práctica hospitalaria en la Asistencia Pública. Incluso antes de recibirse en 1886, fundó la Escuela de Enfermeras del Círculo Médico Argentino. Apenas recibida se incorporó al Hospital San Roque (luego Ramos Mejia) dedicándose a la ginecología y obstetricia. En 1891 fue uno de los miembros fundadores de la Asociación Médica Argentina. En 1892 colaboró con la realización de la primera cesárea que tuvo lugar en la Argentina y dos años depues, en 1894, se presentó en el concurso para cubrir el cargo de profesor sustituto de la Cátedra de Obstetricia para Parteras. El concurso fue declarado desierto, porque en aquellos tiempos las mujeres todavía no podían aspirar a la docencia universitaria.
La actividad de la doctora Cecilia Grierson fue intensa e ininterrumpida hasta su fallecimiento, el 10 de abril de 1934. En 1892 fundó la Sociedad Argentina de Primeros Auxilios. En 1897 publicó 'Masaje Práctico', un libro precursor de la técnica kinesiologica y pese a la inhibición que recaía sobre las profesionales médicas de su sexo, de alguna manera ejerció la docencia universitaria, dictando cursos sobre 'Gimnasia Medica y Kinesioterapia' en la Facultad de Medicina (entre 1904 y 1905) y desempeñándose como adscripta a la Cátedra de Física Médica y Obstetricia. En 1899 viajó a Europa para desempeñar en Londres la vicepresidencia del Congreso Internacional de Mujeres y luego realizar, durane cinco meses en Paris, cursos de perfeccionamiento en Ginecología y Obstetricia . Antes de regresar a la Argentina visito clínicas y establecimientos hospitalarios de renombre en Viena, Berlin y Leipzig.
En 1900 fundó el Consejo Nacional de Mujeres y la Asociación Obstétrica Nacional. Diez años después, presidió el Congreso Argentino de Mujeres Universitarias y se destacó en la Comision de Sordomudos del Patronato de la Infancia y en numerosos cargos y misiones que le encargaran las autoridades.


Al final de su vida, Cecilia Grierson sufrió la pobreza y debió sobrevivir con una magra jubilación. Sin embargo, eso no fue obstáculo para que donara al Consejo Nacional de Educación, poco antes de morir, su propiedad en la localidad de Los Cocos (Córdoba) donde luego se construyó la Escuela Nro 189 que lleva su nombre.






Petrona Eyle (1866-1945)

MUJERES MEDICAS EN LA HISTORIA ARGENTINA: Dentro de la Medicina Argentina Petrona Eyle se destacó por su prédica a favor de la mejora de la situación de la mujer allá por fines del siglo XIX.

A partir de 1856 llegan los primeros colonos suizos al poblado de Baradero, situado en el noreste de la provincia de Buenos Aires (República. Argentina). Estos inmigrantes eran en su mayoría agricultores. En el seno de una de estas familias nace el 18 de enero de 1866 Petrona Eyle.

Completa sus estudios secundarios en Concepción de Uruguay, donde recibe el título de maestra normal.

En 1879, mientras comenzaban a aparecer tímidos brotes de feminismo en Latinoamérica (en Mexico nacía la Sociedad Feminista La Siempreviva , en Colombia el periódico "El Rocío", en Brasil el periódico feminista "O Sexo Feminino" entre otros) Petrona es enviada a Suiza, donde aún tenía familia, a estudiar la carrera de medicina.

En 1891, a la edad de 25 años, obtuvo su título con una tesis doctoral escrita en alemán que trató de las anomalías de las orejas de los delincuentes, teoría que no resiste actualmente el menor análisis pero que en aquel entonces se insertaba en lo que luego se conoció como el Darwinismo social.

En 1893 regresa a la Argentina revalidando su título en la Universidad de Buenos Aires. Poco se conoce de su actuación profesional ya que se transformó en una militante del movimiento feminista en el pais destacándose por su prédica a favor de la mejora de la situación de la mujer en un mundo donde esto no resultaba tarea sencilla. Fue una de las fundadoras de la "Asociación Universitarias argentinas" que en 1910, mientras en Buenos Aires se realizaban las celebraciones por el centenario de la Revolución de Mayo, organiza el primer Congreso Feminista Internacional

Fundó la "Liga contra la trata de blancas" ya que Buenos Aires representaba en esa época "un gran mercado" según el "Informe de 1923 del Comité Internacional contra a Trata de Blancas", dependiente de la Liga de las Naciones, "la República Argentina figuraba en primer lugar dentro del mercado mundial de tratantes de blancas con 2.000 prostíbulos. Como presidenta de dicha institución, Petrona Eyle luchó por el derecho de los niños que por ese entonces sufrían el abuso descontrolado ya sea por el trabajo descontrolado al que eran sometidos o por embarazos tempranos producto de abuso sexual

Fue la primera directora de la revista "Nuestra causa", órgano periodístico del movimiento feminista desde donde abogó incansablemente por el derecho de la mujer al voto, a la participación activa en los movimientos políticos del pais y a la posibilidad de ocupar cargos públicos.

Murió en Buenos Aires el 12 de abril de 1945, dos años antes de que las mujeres argentinas obtuvieran su derecho al voto.






Alicia Moreau de Justo (1885-1986). Nació en 1871 en Londres, donde se encontraban exiliados sus padres.
Armando Moreau –comunero de París- llegó a Bs As después de recorrer varios países europeos. Traían como bagaje los ideales que abarcaban en ese momento gran parte de Europa. Llegaron a la Argentina en 1880 en medio de una gran corriente migratoria. Los inmigrantes más politizados, se agrupaban por afinidad ideológica y nacionalidad.

La familia Moreau educa a su hija sin los prejuicios de la época.

Desde muy pequeña acompaña a su padre a reuniones políticas y demuestra una enorme curiosidad intelectual y un vivo interés por el mundo. En la Escuela Normal tuvo como profesor de educación cívica a Hipólito Yrigoyen. Estudió un año de psicología y luego completó los estudios de medicina.
Comenzó su actividad política en 1906. En el Congreso Internacional de Libre Pensamiento, organizado por el ala progresista de la masonería, tomaron la palabra numerosas dirigentes femeninas.
En razón de su intervención, el Partido Socialista le acercó su programa de reivindicaciones que incluía: sufragio universal, ley de divorcio, reforma de la enseñanza, instrucción laica, gratuita y obligatoria, igualdad civil para ambos sexos y para hijos legítimos e ilegítimos, entre otras.
Aun sin afiliarse al partido, Alicia comenzó en ese momento a dar conferencias en la Sociedad Luz, dedicada a la propaganda política y la enseñanza popular. Fue la primera mujer del partido dedicada a esta tarea.

Mientras tanto colaboraba en la redacción de la Revista Socialista Internacional, “publicación mensual de exposición del socialismo científico, crítica social e información del movimiento obrero de ambos mundos”.

Dedicada mucho tiempo a la enseñanza, reivindica los principios científicos y la libertad como fundamento de la educación y la laicicidad de la enseñanza.

En una época en la cual la autoridad paterna sobre esposa e hijos era indiscutible, sostiene que los niños se pertenecen a sí mismos y la educación debe ser libre de los dogmas impuesto por las instituciones y los padres.

En su práctica política recorre conventillos y se revela como una gran oradora y organizadora.
En 1910 funda el Ateneo Popular, “una asociación de extensión secundaria y universitaria”, y es elegida su secretaria general. Su actividad política continúa con la campaña del Centro Socialista por la jornada de ocho horas. Fue la cuarta mujer en recibirse de médica.

En 1910 es una de las organizadoras del Primer Congreso Femenino Internacional y en 1911 inicia la campaña para crear escuelas para inmigrantes.

En 1918 funda la Unión Feminista Nacional, tratando de unificar el Centro Socialista y el Consejo Nacional de Mujeres.

Una de sus primeras actividades fue apoyar el proyecto de emancipación civil de la mujer del senador socialista.

Cuando se inicia la Unión Feminista concentra sus energías en las causas de las mujeres, sin desprenderse totalmente de sus compromisos con el partido no con la actividad social y educativa.

La unión Femenina entrega en el senado 7000 firmas apoyando el proyecto de emancipación civil de la mujer.

Alicia crea el Comité Femenino de la Higiene Social para combatir la trata de blancas.
La Unión Femenina, cuya presidenta era Alicia, se reunió con el comité pro Derechos de la Mujer, cuya presidenta era Elvira Dellepiane Rawson, para elaborar un programa conjunto para las elecciones municipales y Alicia fue elegida para presidir la campaña.

El senador Mario Bravo había presentado en el senado y el diputado radical Rogelio Araya en la cámara de diputados, sendos proyectos en favor del voto femenino.


Resuelven realizar un simulacro de voto. En este caso, la campaña no se realiza como proyecto exclusivo del Partido Socialista.

En 1921 la Unión Femenina envía una carta solicitando la inclusión de los derechos civiles y políticos de la mujer a la Convención de Constituyentes en Santa Fe.
En 1922 se casa con Juan B. Justo. Tuvieron 3 hijos.

En 1925 las feministas obtienen la reglamentación del trabajo de mujeres y niños.

En 1926 se sancionaron los derechos civiles de la mujer.

Alicia constituyó las agrupaciones Femeninas en los Centros Socialistas con el objetivo de incrementar la participación política de la mujer.

En la época de 1945 publica La Mujer en la Democracia, un libro donde relata las luchas de las mujeres argentinas para obtener el sufragio.

En 1956 para su reorganización es designada directora de la revista “Vanguardia”.
En 1958, en el 44° Congreso, el partido se divide en el Partido Socialista Argentino y el Partido Socialista Democrático. Al año siguiente debió renunciar a la dirección de “La Vanguardia” y siguió siendo la Secretaria General del Partido Socialista Argentino.

A los 90 años, se inscribió como miembro fundadora de la Asamblea Permanente de los Derechos Humanos. Acompañaba a las madres de plaza de Mayo en las rondas y firmaba solicitadas y petitorios acerca del paradero de los desaparecidos.

Cuando en 1980 llegó al país la Comisión Interamericana de Derechos Humanos de la Organización de los Estados Americanos, fue una de las encargadas de la recepción y de exponer ante sus miembros la realidad del país.





Elvira Rawson de Dellepiane ( 1867-1954) Se graduó de médica en 1892.

En la Revolución del 90, Elvira debió atendió a decenas de heridos de ambos bandos, contrariando incluso las órdenes de sus superiores y demostrando un auténtico temple profesional. Se ganó, además, el reconocimiento público del Dr. Leandro N. Alem.

Estos hechos determinarían, más tarde, su afiliación a la Unión Cívica Radical, partido político que daba cabida a sus ideas progresistas en cuanto a la situación y el rol de la mujer.

Fue por entonces que comenzó una prédica pública tendiente a mejorar la situación de la mujer, que la llevarían a ser una de las grandes feministas argentinas de principios de siglo. Así, Elvira Rawson formó parte del Consejo Nacional de Mujeres, participó de la creación del primer Centro Feminista y tuvo una actuación destacada en el Primer Congreso Feminista Internacional de la República Argentina.

Su feminismo, no obstante, era moderado: consustanciada con el pensamiento liberal y laicista, abogó por el divorcio vincular, pero con limitaciones que tendían a impedir la proliferación de las rupturas matrimoniales, y por la creación de los hogares maternales (para madres solteras). Su atención se centró también en la ciencia jurídica, dado que promovía la modificación de la legislación, en la búsqueda de la igualdad de oportunidades para hombre y mujeres, tanto en el ámbito profesional como en el social y familiar. Así, en el Congreso Internacional propuso cambios en el Código Civil que resultaban marcadamente progresistas, como la igualación de la patria potestad entre el padre y la madre, la libre administración de los bienes por parte de la mujer y el mantenimiento de todos los derechos individuales de la mujer (igualados, en gran medida, a los del hombre), aún después del matrimonio.

En 1919 fundó la Asociación Pro-Derechos de la Mujer, secundada por otras grandes feministas, como Alfonsina Storni y Adelia Di Carlo.





María Eva Duarte de Perón (1919-1952), política y actriz argentina, segunda esposa de Juan Domingo Perón. Nacida en Los Toldos (Buenos Aires), inició su carrera artística a los 15 años de edad. Conoció a Perón en 1944, cuando era una conocida actriz de radionovelas, y se casó con él en 1945. Eva buscó apoyo para su marido durante la campaña presidencial, logrando con ello una gran popularidad personal. Tras la investidura presidencial de Juan Domingo Perón (1946), comenzó a desempeñar un papel muy activo en el gobierno, convirtiéndose en su enlace con los sindicatos, creando la Fundación de Ayuda Social Eva Perón y organizando la rama femenina del partido peronista. En 1949, 'Evita' (como se la llamaba cariñosamente) ya era la segunda figura más influyente de Argentina y la más querida por las clases trabajadoras, a las que llamaba los 'descamisados'. Aunque nunca llegó a ostentar un cargo oficial, en la práctica fue responsable de los ministerios de Sanidad y Trabajo. Adorada por sus seguidores, pertenecientes en su mayoría a las clases obreras, fue en cambio odiada por sus rivales, la elite tradicional, que se sintieron especialmente ofendidos cuando cortó las subvenciones gubernamentales a la Sociedad de Beneficencia. Trató de alcanzar la vicepresidencia en 1951, apoyada por la Confederación General del Trabajo (CGT) pero el Ejército la obligó a retirar su candidatura. Murió en Buenos Aires en 1952. El traslado de su cadáver a Italia y más tarde a Madrid (España) tras su secuestro por militares, hizo crecer su figura mítica dentro del pueblo argentino. En 1975, María Estela Martínez de Perón, la tercera esposa de Juan Domingo y entonces presidenta de Argentina, hizo trasladar los restos de Evita nuevamente a su país, pero este hecho fue ampliamente criticado por los sindicalistas peronistas al considerarlo una maniobra política.

Y asi sigue la lista de muchas mujeres argentinas de grande valores puse las que mas me llamaron la atencion, pero si quieren leer el reportaje completo, vayan a la fuente en verdad se los recomiendo amigos !
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