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Te cuento lo que me pasó (real)

Paranormal6/24/2014
Buenas a todos. Quiero contarles algo que me pasó o pasaba hace un tiempo. Algo que no sé si llamar sobrenatural. La verdad que en estos temas, ni creo ni descreo, pero lo cierto es que cuando me pasó, siempre traté de buscarle razones lógicas. Quizás sea un mecanismo de defensa... La historia comienza hace aproximadamente dos años (hace algunos años que vivo solo, la historia en cuestión sucedió en el departamento anterior al que vivo ahora). Vivía en un departamento en un primer piso, sin balcón, solamente con un ventanal en el frente. Dicho ventanal, lo dejaba siempre apenas abierto, para que corriera aire durante el día, porque la verdad es que era bastante húmedo y así contrarrestaba un poco las manchas en las peredes. Era una de esas ventanas blancas que se ven tanto por estos días, con dos hojas, de las que tienen una traba en el medio de los dos vidrios. Más o menos ese es el tipo de ventana que tenía. El tema fue que un día, al volver de laburar (laburo en una oficina en Microcentro, estoy la mayor parte del día afuera de casa) la ventana que había dejado apenas abierta estaba completamente abierta. Aclaré enteriormente que no tenía balcón, para que entiendan que es prácticamente imposible que alguien pudiera abrirla. La pared del frente no tenía ningún acceso a la ventana, salvo que suban con una escalera. Pero bueno, esto lo pensé después. Lo primero que pensé es que habían entrado, pero me fijé y no faltaba nada ni había nada raro. Hablé con el vecino a ver si sabía algo, me dijo que no había notado nada, que había estado todo el día en su departamento y que no había notado nada raro. Bueno, fue. Lo dejé pasar, no podía hacer nada al respecto y tampoco quería volverme loco pensando. Pasaron unas semanas y me olvidé del asunto (o casi, la verdad es que desde que pasó eso no volví a dejar la ventana entreabierta, es más, la dejaba con la traba puesta). Hasta que otro día, llego del laburo y la misma historia, la ventana abierta por completo. Pensé: me están haciendo una joda! Mi hermano era la única persona que tenía llaves del departamento aparte de mí y se había ido a pasar la semana en San Pedro, y, así y todo, no lo creía capaz de mandarse una así. Lo llamé y le conté, le dije que si era una joda suya me avise porque ya se estaba poniendo fea. Me juró y me re juró que él no tenía nada que ver. Que de hecho, como dije antes, no estaba en Buenos Aires esos días. Otra vez la misma historia, quedé un poco perseguido esta vez pero otra vez me olvidé, preferí no darle demasiada importancia. Aunque estaba seguro que no podía tratarse de un descuido mío. Nunca dejaba la ventana abierta. Intentaba no darle más vueltas al asunto. Lo cierto es que no tenía posibilidad de mudarme en ese momento con el gasto que representa. Pero tampoco me faltaba mucho para que se cumpliera el contrato de alquiler y, por otros problemas del departamento (nada sobrenatural, cosas de goteras y demás problemas domésticos) ya tenía pensado buscarme otra cosa ni bien terminara el contrato. Esta vez pasó casi un mes hasta el nuevo suceso (y el último, podría decir). A finales de febrero me tocaban mis vacaciones en el laburo y, como les dije antes, ya me faltaba poco para mudarme, por lo que decidí no irme a ningún lado, por temas económicos, obviamente. Así que tenía por delante quince días para quedarme en casa, viendo pelis, juntándome con amigos... Y, la verdad, por mucho que quería no pensar en el tema, no me había olvidado del temita que había acontecido un tiempo atrás. Unos de los primeros días de mis vacaciones, entre semana, me quedé hasta tarde viendo películas (había visto la Naranja Mecánica esa noche, ya sé que no aporta a la historia, pero me acordé y les cuento). No sabría decirles a qué hora (era de noche todavía), pero me despierta un ruido fuertísimo, la verdad que no sabría describirlo, ni podría, porque lo escuché mitad dormido y mitad despierto. Lo cierto es que no era un ruido normal. Desde mi cama, llego a ver de refilón el borde de la puerta, que da al living aunque no puedo ver el living, alcanzo a ver que la luz estaba prendida. Jamás, pero jamás dejo la luz prendida de ningún lado. Me cuesta un huevo dormir con un poco de luz, así que, ya por costumbre. Apago todo antes de acostarme. Me quedé paralizado en la cama, no podía ni aunque quisiera, levantarme a ver qué había pasado. Así que me quedé cómo estaba. Acostado con lá sábana hasta la nariz hasta que empezó a entrar luz por la ventana. La verdad que es una estupidez, como si el hecho de que se haga de día fuera garantía de algo. Pero, seamos sinceros, todo da más miedo de noche. Recién ahí me pude dormir. Cuando me levanté (tipo al mediodía) la luz del living seguía prendida. La ventana otra vez abierta y otra vez nada raro. Hablé nuevamente con el vecino, estaba claro que el ruido no podía haberlo escuchado yo solo. Pero parece que sí, el vecino no tenía idea de qué le hablaba. Afortunadamente no pasó nada más, o nada que yo haya notado. Aunque, claramente, fueron unas vacaciones de mierda. La mayoría de los días me fui a dormir a la casa de un amigo, o a lo de mi vieja. A principios de abril terminó el contrato de alquiler y me mudé a otro departamento. Donde estoy viviendo ahora y, por lo pronto, nada fuera de lo normal. Gracias por haber leído, espero no haberlos aburrido demasiado. Un saludo!
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