ASÍ VEO A MI PAÍS
(Opinión propia)

Algunos dicen que los Argentinos somos fanfarrones, corruptos, ególatras, envidiosos, gritones y -algo bueno teníamos que tener- divertidos. Vivimos mirando nuestra propia conveniencia, si nos critican obviamente criticamos, si nos maltratan, maltratamos y así se arma una cadena de sucesos sin fin.
Somos un país grande en tierra (Octava ubicación en todo el mundo) somos mas de cuarenta millones en un país latinoamericano el cual fue uno de los mas ricos del planeta hace unos 70 años atras.
Nuestra ética ha sido alterada., aunque nuestra capacidad de juicio está intacta, sabemos que la confianza es algo que existe pero no siempre se encuentra. Nos preocupa el que dirán...¡que nunca digan que somos un país pobre! porque en seguida aparecen nuestros perjuicios a la luz "¿y, que me importa?","yo vivo bien, lo que les pase a los demás no me interesa"...
Y por supuesto somos las víctimas de los políticos de turno y de los organismos internacionales. Cada cuatro años votamos, elegimos a nuestros "empleados" que regirán los destinos del país, pero, ¿votamos por propuestas o por apariencias? muy poca gente se toma el trabajo de leer propuestas, la mayoría vota por la apariencia o inclinación ideológica/económica del candidato (y se nota)...
Por otro lado, el argentino, acompañado de un sensible sentido del ridículo, revela que su temor más profundo es el ser o parecer un tonto, así nuestro insulto nacional y popular es el de "boludo" quedando así como uno de los países mas criticones del mundo.
Lamentablemente los argentinos somos estúpidos. El estúpido, es aquel que está seguro de sus ideas, de sí mismo, de sus convicciones, entonces no piensa sino que repite, y al repetir tiene la cabeza en una lata, vivimos sumergidos en los errores, por eso nuestros dirigentes políticos cambian de cara pero no de pensamiento...nuestra inteligencia y nuestro juicio se queda ahí, paralizada, "estupe-facta", en el molde con forma de idea o de "buena intención" que no pasa a ser acción.
De esta manera, la ley, la noción de orden siempre es buscada por el argentino afuera (en otras sociedades, que siempre son mejores), o tiene una necesidad de ley y sanción impuesta (en un gobierno de facto), porque es hijo del rigor. Digamos la verdad ¿que argentino sabe todos sus DERECHOS y OBLIGACIONES?...muy pocos.
Nos manipulan, nos mienten, vivimos rodeados de corruptos, intolerancia, indiferencia y a la mayoría no le importa, total en unos años "no nos enteramos nunca o...yo no fui"...
Los jóvenes argentinos son el futuro, en ellos muchos depositamos nuestra fe y confiamos en que van a luchar por una patria justa y soberana, pero para eso hay que enseñarles que vivir en sociedad no es para nada fácil, enseñarles que hay que defenderse y hacerse respetar que la vida vale ORO y que el estudio/aprendizaje que se adquiere nadie se lo va a ROBAR jamas.
Una vez leí que "vivimos en contextos sociales y culturales específicos que proveen normas, creencias, roles a cumplir y que otorgan significado a lo que se hace o deja de hacer", y yo me pregunto ¿si esos contextos sociales y culturales ya están notoriamente "gastados" porque no los renovamos entre todos?...¿tanto nos cuesta unirnos y debatir?...
El pensamiento critico JAMAS de ser erradicado, tampoco las personas con pensamiento independiente o los llamados "locos" que casi siempre son los que influyen a la sociedad de una manera positiva y sana. ¡Que vivan las diferencias! dicen los Franceses, acá si sos "diferente" (valga que las "diferencias" para la sociedad actual es no pensar como piensa la mayoría en materia política/sexual/valores) muy poca gente te toma en cuenta, la mente de muchos esta rodeada de estigmas antiguos que te queman las neuronas de apoco y no te permite aceptar al otro.
Volviendo a la sociedad argentina y la política, nosotros queremos ser (y lo decimos) el mas europeo país de América (También USA paso por esta etapa) aunque cada vez copiemos mas, sin querer, la vulgaridad norteamericana. Obviamente que deseamos ser los mas democráticos del mundo, pero hasta hace unos 30 años, cuando algo no nos salía, como queríamos llamábamos a los militares para que "pusieran las cosas en orden"...
Buscamos a los "mejores" políticos, pero votamos a los peores partidos, que ya, ni saben ellos mismos que ideales persiguen.
Hablando en términos humanos, creo que como país, estamos pasando esa etapa de la adolescencia, en la que uno quiere que todo pase Pronto....., Rápido....., Ya !!!!!. No sabemos, si vamos o venimos, ni para que lado vamos.
Creo yo que debemos darnos muchos golpes, todavía, para terminar de madurar como un pueblo adulto y responsable para ser un Gran País como lo son: Australia, Canadá, Brasil y otros mas pequeños que han sabido usar SUS RECURSOS, como Suecia, Francia o Japón.
Empezamos a querernos "matemos" las "diferencias", somos un país hermoso, rico en materiales, tenemos todo para ser potencia del mundo. Nos falta aprender a convivir y aprender a que nos RESPETEN aprender a poner LIMITES y a decir !BASTA! yo quiero una patria mejor para mis hijos.
En síntesis y tratando de no ser muy pesimista esta discusión es absurda desde todo punto de vista, pero más aún porque si hay alguien que personifica el modo y forma de ser argentino, en una época histórica dada, en una situación histórica dada, en el contexto de unas relaciones de saber-poder-verdad dadas, es sin lugar a dudas el ARGENTINO MEDIO o la argentina media, de la calle, del común y corriente, de a pié, ANÓNIMO, que desde luego constituye una singularidad irrepetible, no intercambiable, y no traspolable a otra época, lugar, o situación histórica.
Ahí, precisamente ahí está la argentinidad y no en los “grandes hombres”, no solo porque los “grandes hombres” no existen –son solo un relato ficcional devenido en realidad- sino porque precisamente estos “hombres excepcionales” son lo que todos aspiraríamos a ser –cada cual en su casilla, hay para todos- pero nunca seremos y porque precisamente por eso son los eternos cuestionados en su “argentinidad”.
Somos un país grande en tierra (Octava ubicación en todo el mundo) somos mas de cuarenta millones en un país latinoamericano el cual fue uno de los mas ricos del planeta hace unos 70 años atras.
Nuestra ética ha sido alterada., aunque nuestra capacidad de juicio está intacta, sabemos que la confianza es algo que existe pero no siempre se encuentra. Nos preocupa el que dirán...¡que nunca digan que somos un país pobre! porque en seguida aparecen nuestros perjuicios a la luz "¿y, que me importa?","yo vivo bien, lo que les pase a los demás no me interesa"...
Y por supuesto somos las víctimas de los políticos de turno y de los organismos internacionales. Cada cuatro años votamos, elegimos a nuestros "empleados" que regirán los destinos del país, pero, ¿votamos por propuestas o por apariencias? muy poca gente se toma el trabajo de leer propuestas, la mayoría vota por la apariencia o inclinación ideológica/económica del candidato (y se nota)...
Por otro lado, el argentino, acompañado de un sensible sentido del ridículo, revela que su temor más profundo es el ser o parecer un tonto, así nuestro insulto nacional y popular es el de "boludo" quedando así como uno de los países mas criticones del mundo.
Lamentablemente los argentinos somos estúpidos. El estúpido, es aquel que está seguro de sus ideas, de sí mismo, de sus convicciones, entonces no piensa sino que repite, y al repetir tiene la cabeza en una lata, vivimos sumergidos en los errores, por eso nuestros dirigentes políticos cambian de cara pero no de pensamiento...nuestra inteligencia y nuestro juicio se queda ahí, paralizada, "estupe-facta", en el molde con forma de idea o de "buena intención" que no pasa a ser acción.
De esta manera, la ley, la noción de orden siempre es buscada por el argentino afuera (en otras sociedades, que siempre son mejores), o tiene una necesidad de ley y sanción impuesta (en un gobierno de facto), porque es hijo del rigor. Digamos la verdad ¿que argentino sabe todos sus DERECHOS y OBLIGACIONES?...muy pocos.
Nos manipulan, nos mienten, vivimos rodeados de corruptos, intolerancia, indiferencia y a la mayoría no le importa, total en unos años "no nos enteramos nunca o...yo no fui"...
Los jóvenes argentinos son el futuro, en ellos muchos depositamos nuestra fe y confiamos en que van a luchar por una patria justa y soberana, pero para eso hay que enseñarles que vivir en sociedad no es para nada fácil, enseñarles que hay que defenderse y hacerse respetar que la vida vale ORO y que el estudio/aprendizaje que se adquiere nadie se lo va a ROBAR jamas.
Una vez leí que "vivimos en contextos sociales y culturales específicos que proveen normas, creencias, roles a cumplir y que otorgan significado a lo que se hace o deja de hacer", y yo me pregunto ¿si esos contextos sociales y culturales ya están notoriamente "gastados" porque no los renovamos entre todos?...¿tanto nos cuesta unirnos y debatir?...
El pensamiento critico JAMAS de ser erradicado, tampoco las personas con pensamiento independiente o los llamados "locos" que casi siempre son los que influyen a la sociedad de una manera positiva y sana. ¡Que vivan las diferencias! dicen los Franceses, acá si sos "diferente" (valga que las "diferencias" para la sociedad actual es no pensar como piensa la mayoría en materia política/sexual/valores) muy poca gente te toma en cuenta, la mente de muchos esta rodeada de estigmas antiguos que te queman las neuronas de apoco y no te permite aceptar al otro.
Volviendo a la sociedad argentina y la política, nosotros queremos ser (y lo decimos) el mas europeo país de América (También USA paso por esta etapa) aunque cada vez copiemos mas, sin querer, la vulgaridad norteamericana. Obviamente que deseamos ser los mas democráticos del mundo, pero hasta hace unos 30 años, cuando algo no nos salía, como queríamos llamábamos a los militares para que "pusieran las cosas en orden"...
Buscamos a los "mejores" políticos, pero votamos a los peores partidos, que ya, ni saben ellos mismos que ideales persiguen.
Hablando en términos humanos, creo que como país, estamos pasando esa etapa de la adolescencia, en la que uno quiere que todo pase Pronto....., Rápido....., Ya !!!!!. No sabemos, si vamos o venimos, ni para que lado vamos.
Creo yo que debemos darnos muchos golpes, todavía, para terminar de madurar como un pueblo adulto y responsable para ser un Gran País como lo son: Australia, Canadá, Brasil y otros mas pequeños que han sabido usar SUS RECURSOS, como Suecia, Francia o Japón.
Empezamos a querernos "matemos" las "diferencias", somos un país hermoso, rico en materiales, tenemos todo para ser potencia del mundo. Nos falta aprender a convivir y aprender a que nos RESPETEN aprender a poner LIMITES y a decir !BASTA! yo quiero una patria mejor para mis hijos.
En síntesis y tratando de no ser muy pesimista esta discusión es absurda desde todo punto de vista, pero más aún porque si hay alguien que personifica el modo y forma de ser argentino, en una época histórica dada, en una situación histórica dada, en el contexto de unas relaciones de saber-poder-verdad dadas, es sin lugar a dudas el ARGENTINO MEDIO o la argentina media, de la calle, del común y corriente, de a pié, ANÓNIMO, que desde luego constituye una singularidad irrepetible, no intercambiable, y no traspolable a otra época, lugar, o situación histórica.
Ahí, precisamente ahí está la argentinidad y no en los “grandes hombres”, no solo porque los “grandes hombres” no existen –son solo un relato ficcional devenido en realidad- sino porque precisamente estos “hombres excepcionales” son lo que todos aspiraríamos a ser –cada cual en su casilla, hay para todos- pero nunca seremos y porque precisamente por eso son los eternos cuestionados en su “argentinidad”.
Un saludo a todos, y espero que les guste mi primer texto.