¿Te acuerdas del Vocho? Este fin de semana cumplió 60 años de haber llegado al continente americano
Para nosotros, Vocho; para los españoles, Escarabajo; para los brasileños, Cucaracha; para el resto del mundo, Beetle. Un auto histórico que merece la pena recordar, y más en México, pues este país fue como su segunda casa y de donde salió el último ejemplar el día 30 de julio de 2003, tras haberse fabricado un total de 21,529,464 ejemplares a lo largo de 65 años de vida.
Si bien desde su concepción se veía un éxito, nunca lo hubiera tenido tan rotundamente si no hubiera llegado a Estados Unidos y toda América.
PRODUCTO GLOBALIZADO
El Volkswagen fue un auto universal ya que se fabricó en muchos países para poder satisfacer su demanda mundial. Sólo en Alemania hubo cinco fábricas que simultáneamente lo ensamblaban. También se hacía en Brasil y México de este lado del Atlántico, así como en Nigeria, Sudáfrica, Bélgica, Indonesia, Yugoslavia, Filipinas, Australia y Nueva Zelanda.
Este coche fue un requerimiento de Hitler a Ferdinand Porsche; y es que el Führer quería poner ruedas a su política expansionista, entonces necesitaba un auto popular que fuera confiable, fácil de fabricar, con espacio suficiente para una familia, que alcanzara velocidades para circular en las nuevas autobahn y que fuera muy confiable, tanto, que cubriera 500,000 km sin que el motor recibiera mayores cuidados.
Los primeros ejemplares salieron a las calles de Alemania en 1939 y se llamaban KdF Wagen (Kraft durch Fraude o fortaleza a través de la alegría). Pero nadie se esperaba el boom que tendría y menos con la destrucción de la planta de Wolfsburg durante la Segunda Guerra Mundial.
Para esto hay un hombre clave, fue Heinrich Nordhof, un ex ingeniero de Opel, el encargado de volver a echar a andar la fábrica, exportarlo a otros países y de perfeccionar el invento de Porsche, porque según el “tenía tantos defectos como pulgas un perro”.
EL DORIAN GRAY
A lo largo de la historia el Volkswagen permaneció prácticamente intacto. Sólo recibió diversos cambios en su carrocería como la incorporación de ventilas en los vidrios laterales, el medallón que dejó de ser split window para ser oval, mismo que después fue rectangular y más grande. No se diga de los pequeños indicadores de la dirección en los postes de las puertas que posteriormente fueron luces instaladas en las salpicaderas, desde luego también los faros, las ventilaciones del motor y la nariz de la placa. Pero solo fueron cambios menores. La base aerodinámica inspirada en autos americanos como el Chrysler Airflow de principios de los treinta quedó igual.
El motor por su parte, siempre fue de cilindros opuestos, pero sí iba cambiando de cilindrada y potencia conforme pasaba el tiempo. Los primeros ejemplares ofrecían apenas 22 caballos de potencia, cifra que se incrementó poco a poco hasta superar los 70 HP. La inyección electrónica le llegó en 1993.
A México el Volkswagen llegó en 1954 y fue curiosamente gracias a la realeza, ya que fue el príncipe Alonso de Holenhoe (descendiente de un amigo de Porsche) quien puso el primer concesionario.
¿AUTO PARA EL PUEBLO?
Si bien sus orígenes fueron populares, hubo versiones muy caras y exclusivas como por ejemplo la convertible hecha por el carrocero Joseph Hebmüller, de la cual sólo se hicieron 696 ejemplares. Actualmente sólo sobreviven unos 100 y la mayoría están en Alemania. Uno en excelente estado supera los 40,000 euros de precio.
También hubo versiones racing como el dragster de Pancho Mendoza y Armando Gómez que se llevó las palmas en el Bug In #13, un auto que puede ir a 200 km/h con la mano en la cintura. Un auto invaluable.
Qué decir de los Herbie, que actualmente pueden llegar a costar cientos de miles de dólares por su glamour. Sólo se hicieron ocho para las filmaciones de la película The love bug, en 1969. Cuatro se deshicieron durante el rodaje, tres los tiene Walt Disney en sus estudios, y hay uno en manos de un coleccionista privado que conserva las modificaciones en el motor y las suspensiones hechas por la casa especialista EMPI.
Otra versión que últimamente está siendo bien cotizada es precisamente la Última Edición que salió de México, actualmente llegan a superar los 13,000 dólares de precio. Si usted compró uno en 2003, ¡por favor! no lo use, consérvelo que su precio va a ir subiendo.
fuente:www.terra.com.mx/automovil
Para nosotros, Vocho; para los españoles, Escarabajo; para los brasileños, Cucaracha; para el resto del mundo, Beetle. Un auto histórico que merece la pena recordar, y más en México, pues este país fue como su segunda casa y de donde salió el último ejemplar el día 30 de julio de 2003, tras haberse fabricado un total de 21,529,464 ejemplares a lo largo de 65 años de vida.
Si bien desde su concepción se veía un éxito, nunca lo hubiera tenido tan rotundamente si no hubiera llegado a Estados Unidos y toda América.
PRODUCTO GLOBALIZADO
El Volkswagen fue un auto universal ya que se fabricó en muchos países para poder satisfacer su demanda mundial. Sólo en Alemania hubo cinco fábricas que simultáneamente lo ensamblaban. También se hacía en Brasil y México de este lado del Atlántico, así como en Nigeria, Sudáfrica, Bélgica, Indonesia, Yugoslavia, Filipinas, Australia y Nueva Zelanda.
Este coche fue un requerimiento de Hitler a Ferdinand Porsche; y es que el Führer quería poner ruedas a su política expansionista, entonces necesitaba un auto popular que fuera confiable, fácil de fabricar, con espacio suficiente para una familia, que alcanzara velocidades para circular en las nuevas autobahn y que fuera muy confiable, tanto, que cubriera 500,000 km sin que el motor recibiera mayores cuidados.
Los primeros ejemplares salieron a las calles de Alemania en 1939 y se llamaban KdF Wagen (Kraft durch Fraude o fortaleza a través de la alegría). Pero nadie se esperaba el boom que tendría y menos con la destrucción de la planta de Wolfsburg durante la Segunda Guerra Mundial.
Para esto hay un hombre clave, fue Heinrich Nordhof, un ex ingeniero de Opel, el encargado de volver a echar a andar la fábrica, exportarlo a otros países y de perfeccionar el invento de Porsche, porque según el “tenía tantos defectos como pulgas un perro”.
EL DORIAN GRAY
A lo largo de la historia el Volkswagen permaneció prácticamente intacto. Sólo recibió diversos cambios en su carrocería como la incorporación de ventilas en los vidrios laterales, el medallón que dejó de ser split window para ser oval, mismo que después fue rectangular y más grande. No se diga de los pequeños indicadores de la dirección en los postes de las puertas que posteriormente fueron luces instaladas en las salpicaderas, desde luego también los faros, las ventilaciones del motor y la nariz de la placa. Pero solo fueron cambios menores. La base aerodinámica inspirada en autos americanos como el Chrysler Airflow de principios de los treinta quedó igual.
El motor por su parte, siempre fue de cilindros opuestos, pero sí iba cambiando de cilindrada y potencia conforme pasaba el tiempo. Los primeros ejemplares ofrecían apenas 22 caballos de potencia, cifra que se incrementó poco a poco hasta superar los 70 HP. La inyección electrónica le llegó en 1993.
A México el Volkswagen llegó en 1954 y fue curiosamente gracias a la realeza, ya que fue el príncipe Alonso de Holenhoe (descendiente de un amigo de Porsche) quien puso el primer concesionario.
¿AUTO PARA EL PUEBLO?
Si bien sus orígenes fueron populares, hubo versiones muy caras y exclusivas como por ejemplo la convertible hecha por el carrocero Joseph Hebmüller, de la cual sólo se hicieron 696 ejemplares. Actualmente sólo sobreviven unos 100 y la mayoría están en Alemania. Uno en excelente estado supera los 40,000 euros de precio.
También hubo versiones racing como el dragster de Pancho Mendoza y Armando Gómez que se llevó las palmas en el Bug In #13, un auto que puede ir a 200 km/h con la mano en la cintura. Un auto invaluable.
Qué decir de los Herbie, que actualmente pueden llegar a costar cientos de miles de dólares por su glamour. Sólo se hicieron ocho para las filmaciones de la película The love bug, en 1969. Cuatro se deshicieron durante el rodaje, tres los tiene Walt Disney en sus estudios, y hay uno en manos de un coleccionista privado que conserva las modificaciones en el motor y las suspensiones hechas por la casa especialista EMPI.
Otra versión que últimamente está siendo bien cotizada es precisamente la Última Edición que salió de México, actualmente llegan a superar los 13,000 dólares de precio. Si usted compró uno en 2003, ¡por favor! no lo use, consérvelo que su precio va a ir subiendo.
fuente:www.terra.com.mx/automovil