De antigüedad como antiguo es nuestro deporte, así son las órdenes de equipo. Todos y cada uno de los equipos que han pisado el paddock de la Fórmula 1 en sus 63 años de historia, han llevado a cabo determinados movimientos para favorecer sus intereses, desde los más pequeños hasta las leyendas rojas y plateadas.
Ya en el segundo año de la Fórmula 1 como competición instaurada (1951), Alfa Romeo ‘invitó’ a Luigi Fagioli a dejarle su monoplaza al gran Juan Manuel Fangio, debido a que el de este había sufrido un toque en los primeros instantes de la carrera; el argentino ganó y Fagioli salió de Alfa Romeo por la puerta de atrás.
Es precisamente Fangio el protagonista de nuestra segunda parada. Corría el año 1956 y Monza, el antiguo, albergaba el Gran Premio de Italia, última prueba del Campeonato. El argentino se hace con la pole, pero en la salida es superado por varios monoplazas, pero con las paradas tempranas en boxes de Castelloti y Musso, Fangio es segundo y tiene su cuarta corona en la mano, pero problemas en la dirección le obligan a parar. Musso se niega a dejarle el monoplaza al argentino, ya que marchaba segundo, pero Phill Collins, sin que nadie se lo pida, ya que también está luchando por el título, le cede el puesto a Juan Manuel: “Siga usted maestro, yo soy joven y tendré tiempo de luchar por otros campeonatos.”
La dramática cesión del Lancia Ferrari de Peter Collins a Fangio
Fangio cruzó la meta en segunda posición y se proclamó tetracampeón del Mundo; Collins nunca volvió a tener esa oportunidad perdida de competir por el título. Aquel día la persona pudo más que el piloto y en un gesto inédito en la F1 y, muy probablemente, irrepetible, el inglés de Ferrari dio una lección de inocencia y sabiduría al mismo tiempo.
Pero tal vez, y la que más recordarán, la acción casi esperpéntica de Barrichello y Schumacher en Austria durante la temporada 2002 marcó el antes y el después de las órdenes de equipo en el Gran Circo.
Llegábamos a la última vuelta y Barrichelo recibía órdenes desde el muro de boxes, por parte de Jean Todt de dejar pasar a un Michael que luchaba por el Campeonato con Montoya pero que manejaba una diferencia holgada y aún quedaban 11 eventos para el final del mismo. El brasileño en un tímido arranque de rebeldía, clavaba frenos en la recta de meta y dejaba pasar al alemán por 182 milésimas. El escándalo estaba servido.
Tras dejar a ‘Rubinho’ el primer cajón del podio, Michael le cedió la victoria, esa vez sí de tal manera que se reflejase en los números de la clasificación, en el GP de EEUU. El esperpento se tradujo en un millón de dólares de sanción para Ferrari y en la prohibición de las órdenes de equipo hasta que en la temporada 2010 se volvió a abrir la veda.
Un año después la FIA anunció la creación del artículo 39.1, que prohibía las órdenes de equipo. "Las órdenes de equipo que interfieran en el resultado de la carrera están prohibidas", se puede leer en el reglamento. Pero a lo largo de estos años los equipos han ideado sus propias formas de dar órdenes de equipo, formas más discretas, que pueden dar lugar a segundas interpretaciones con las que se puede explicar lo sucedido.
Después del famoso ‘Multi 21’, numerosas voces se alzaron contra Sebastian Vettel pero, y sin querer justificarle, no ha sido el único en plantarse de brazos cruzados y no satisfacer las órdenes procedentes desde el muro de boxes.
Otro del ‘club Seb’, fue Carlos Reutemann, en el GP de Brasil de 1981. La lluvia inundaba el trazado de Jacareoagua, en Río de Janeiro y el argentino se mostraba más rápido que su compañero de equipo, Alan Jones, pero desde el box de Williams le recordaban que habían llegado al acuerdo de que Jones ganaría el GP si así era posible. Pero Reutemann hizo oídos sordos y cruzó la meta ganador, recibiendo la felicitación de sir Frank pero con la tensión y la lucha interna creada en el ambiente del equipo británico.
Pero Reutemann hizo oídos sordos y cruzó la meta ganador, recibiendo la felicitación de sir Frank pero con la tensión y la lucha interna creada en el ambiente del equipo británico. Ese año quedaría subcampeón del Mundo y Jones se retiraría en 1982.
Reutemann adelante, Jones atrás. Esta fue la imagen de toda la carrera. Williams quería el orden inverso.
Acercándonos más a nuestros días, En 2007 y ante su público, Felipe Massa tuvo que dejar pasar a su compañero de equipo Kimi Raikkonen. El finlandés ganó la carrera y el campeonato mundial, sumando un punto más que Lewis Hamilton y Fernando Alonso. Al cabo de un tiempo se supo que el equipo le dijo a Massa que debía entrar a repostar tres vueltas antes que Raikkonen. De esta forma, el finlandés pudo conseguir acumular el margen suficiente que le permitió volver a la pista como líder.
En 2008, Kimi Raikkonen tuvo que dejar pasar a Felipe Massa para que este subiera al segundo cajón del podio del Gran Premio de China, la penúltima carrera del año. Cuando le preguntaron a Raikkonen por lo sucedido, el finlandés dijo que "Sé lo que queremos como equipo y por eso lo hemos hecho. Es normal en este tipo de situaciones", dijo Raikkonen. Massa, por su parte, atribuyo el adelantamiento a méritos propios, sin reconocer que hubo órdenes de equipo. "Era la mejor oportunidad de la carrera. Era bastante fuerte y entonces lo atrapé y lo pasé", dijo el brasileño. No hubo ninguna investigación.
El equipo McLaren también ha protagonizado diversos momentos polémicos. En el Gran Premio de Alemania 2008, Heikki Kovalainen se abrió demasiado en la horquilla y Lewis Hamilton, que venía a escasos metros de él, pudo pasarle sin arriesgar. Lewis Hamilton ganó la carrera, Kovalainen quedó relegado a la quinta posición, a más de diez segundos de su compañero. En 2010 hemos podido ver como el equipo McLaren le pedía a Jenson Button que ahorrase combustible (save-fuel). Eso ocurrió durante el GP de Turquía. Martin Whitmarsh vio como sus dos pilotos lideraban cómodamente la carrera y sabía que lo único que lo podría estropear sería un choque entre ambos coches como el que tuvieron los dos Red Bull ese mismo fin de semana. Button, sin embargo, pudo adelantar a Hamilton pero este le devolvió la jugada. Hamilton ganó la carrera con un margen de dos segundos respecto a Button.
Ese mismo fin de semana se supo que Red Bull Racing le había pedido a Mark Webber que ahorrase combustible. De esta forma, Sebastian Vettel podía gozar de un ritmo superior y intento el adelantamiento en la recta trasera del Istanbul Park. El resultado es de sobras conocido por todos.
Luego encontramos la controvertida situación que vivió, una vez más, el equipo Ferrari en el GP de Alemania 2010. Felipe Massa lideraba la carrera desde la primera curva, tras la mala arrancada de Vettel, desde la pole, y Alonso, segunda posición de parrilla y al llegar a la vuelta 47, la radio comenzaba a participar en el juego.
"Alonso es más rápido que tú. Confírmame si entiendes el mensaje. Comunicaba Rob Smedley, ingeniero de pista de Massa, por la radio del piloto carioca. En un alarde de orgullo, Felipe dejaba pasar a Fernando dos vueltas más tarde en una frenada exagerada y evidente. La radio volvía a activarse y un tímido "lo siento" surgía de ella. El trabajo estaba hecho y la sanción posterior de 100.000$ también.
Las órdenes de equipo son parte de la esencia de la Fórmula 1, a pesar del paréntesis desde principios de los 90 a los ya iniciados años 2000. Olvidar que el ‘Gran Circo’ es un deporte de equipo sería errar, pero, a veces, la individualidad del piloto prima por encima de los intereses colectivos. Esos pequeños egoístas…
Ya en el segundo año de la Fórmula 1 como competición instaurada (1951), Alfa Romeo ‘invitó’ a Luigi Fagioli a dejarle su monoplaza al gran Juan Manuel Fangio, debido a que el de este había sufrido un toque en los primeros instantes de la carrera; el argentino ganó y Fagioli salió de Alfa Romeo por la puerta de atrás.
Es precisamente Fangio el protagonista de nuestra segunda parada. Corría el año 1956 y Monza, el antiguo, albergaba el Gran Premio de Italia, última prueba del Campeonato. El argentino se hace con la pole, pero en la salida es superado por varios monoplazas, pero con las paradas tempranas en boxes de Castelloti y Musso, Fangio es segundo y tiene su cuarta corona en la mano, pero problemas en la dirección le obligan a parar. Musso se niega a dejarle el monoplaza al argentino, ya que marchaba segundo, pero Phill Collins, sin que nadie se lo pida, ya que también está luchando por el título, le cede el puesto a Juan Manuel: “Siga usted maestro, yo soy joven y tendré tiempo de luchar por otros campeonatos.”
La dramática cesión del Lancia Ferrari de Peter Collins a Fangio
Fangio cruzó la meta en segunda posición y se proclamó tetracampeón del Mundo; Collins nunca volvió a tener esa oportunidad perdida de competir por el título. Aquel día la persona pudo más que el piloto y en un gesto inédito en la F1 y, muy probablemente, irrepetible, el inglés de Ferrari dio una lección de inocencia y sabiduría al mismo tiempo.
Pero tal vez, y la que más recordarán, la acción casi esperpéntica de Barrichello y Schumacher en Austria durante la temporada 2002 marcó el antes y el después de las órdenes de equipo en el Gran Circo.
Llegábamos a la última vuelta y Barrichelo recibía órdenes desde el muro de boxes, por parte de Jean Todt de dejar pasar a un Michael que luchaba por el Campeonato con Montoya pero que manejaba una diferencia holgada y aún quedaban 11 eventos para el final del mismo. El brasileño en un tímido arranque de rebeldía, clavaba frenos en la recta de meta y dejaba pasar al alemán por 182 milésimas. El escándalo estaba servido.
Tras dejar a ‘Rubinho’ el primer cajón del podio, Michael le cedió la victoria, esa vez sí de tal manera que se reflejase en los números de la clasificación, en el GP de EEUU. El esperpento se tradujo en un millón de dólares de sanción para Ferrari y en la prohibición de las órdenes de equipo hasta que en la temporada 2010 se volvió a abrir la veda.
Un año después la FIA anunció la creación del artículo 39.1, que prohibía las órdenes de equipo. "Las órdenes de equipo que interfieran en el resultado de la carrera están prohibidas", se puede leer en el reglamento. Pero a lo largo de estos años los equipos han ideado sus propias formas de dar órdenes de equipo, formas más discretas, que pueden dar lugar a segundas interpretaciones con las que se puede explicar lo sucedido.
Después del famoso ‘Multi 21’, numerosas voces se alzaron contra Sebastian Vettel pero, y sin querer justificarle, no ha sido el único en plantarse de brazos cruzados y no satisfacer las órdenes procedentes desde el muro de boxes.
Otro del ‘club Seb’, fue Carlos Reutemann, en el GP de Brasil de 1981. La lluvia inundaba el trazado de Jacareoagua, en Río de Janeiro y el argentino se mostraba más rápido que su compañero de equipo, Alan Jones, pero desde el box de Williams le recordaban que habían llegado al acuerdo de que Jones ganaría el GP si así era posible. Pero Reutemann hizo oídos sordos y cruzó la meta ganador, recibiendo la felicitación de sir Frank pero con la tensión y la lucha interna creada en el ambiente del equipo británico.
Pero Reutemann hizo oídos sordos y cruzó la meta ganador, recibiendo la felicitación de sir Frank pero con la tensión y la lucha interna creada en el ambiente del equipo británico. Ese año quedaría subcampeón del Mundo y Jones se retiraría en 1982.
Reutemann adelante, Jones atrás. Esta fue la imagen de toda la carrera. Williams quería el orden inverso.
Acercándonos más a nuestros días, En 2007 y ante su público, Felipe Massa tuvo que dejar pasar a su compañero de equipo Kimi Raikkonen. El finlandés ganó la carrera y el campeonato mundial, sumando un punto más que Lewis Hamilton y Fernando Alonso. Al cabo de un tiempo se supo que el equipo le dijo a Massa que debía entrar a repostar tres vueltas antes que Raikkonen. De esta forma, el finlandés pudo conseguir acumular el margen suficiente que le permitió volver a la pista como líder.
En 2008, Kimi Raikkonen tuvo que dejar pasar a Felipe Massa para que este subiera al segundo cajón del podio del Gran Premio de China, la penúltima carrera del año. Cuando le preguntaron a Raikkonen por lo sucedido, el finlandés dijo que "Sé lo que queremos como equipo y por eso lo hemos hecho. Es normal en este tipo de situaciones", dijo Raikkonen. Massa, por su parte, atribuyo el adelantamiento a méritos propios, sin reconocer que hubo órdenes de equipo. "Era la mejor oportunidad de la carrera. Era bastante fuerte y entonces lo atrapé y lo pasé", dijo el brasileño. No hubo ninguna investigación.
El equipo McLaren también ha protagonizado diversos momentos polémicos. En el Gran Premio de Alemania 2008, Heikki Kovalainen se abrió demasiado en la horquilla y Lewis Hamilton, que venía a escasos metros de él, pudo pasarle sin arriesgar. Lewis Hamilton ganó la carrera, Kovalainen quedó relegado a la quinta posición, a más de diez segundos de su compañero. En 2010 hemos podido ver como el equipo McLaren le pedía a Jenson Button que ahorrase combustible (save-fuel). Eso ocurrió durante el GP de Turquía. Martin Whitmarsh vio como sus dos pilotos lideraban cómodamente la carrera y sabía que lo único que lo podría estropear sería un choque entre ambos coches como el que tuvieron los dos Red Bull ese mismo fin de semana. Button, sin embargo, pudo adelantar a Hamilton pero este le devolvió la jugada. Hamilton ganó la carrera con un margen de dos segundos respecto a Button.
Ese mismo fin de semana se supo que Red Bull Racing le había pedido a Mark Webber que ahorrase combustible. De esta forma, Sebastian Vettel podía gozar de un ritmo superior y intento el adelantamiento en la recta trasera del Istanbul Park. El resultado es de sobras conocido por todos.
Luego encontramos la controvertida situación que vivió, una vez más, el equipo Ferrari en el GP de Alemania 2010. Felipe Massa lideraba la carrera desde la primera curva, tras la mala arrancada de Vettel, desde la pole, y Alonso, segunda posición de parrilla y al llegar a la vuelta 47, la radio comenzaba a participar en el juego.
"Alonso es más rápido que tú. Confírmame si entiendes el mensaje. Comunicaba Rob Smedley, ingeniero de pista de Massa, por la radio del piloto carioca. En un alarde de orgullo, Felipe dejaba pasar a Fernando dos vueltas más tarde en una frenada exagerada y evidente. La radio volvía a activarse y un tímido "lo siento" surgía de ella. El trabajo estaba hecho y la sanción posterior de 100.000$ también.
Las órdenes de equipo son parte de la esencia de la Fórmula 1, a pesar del paréntesis desde principios de los 90 a los ya iniciados años 2000. Olvidar que el ‘Gran Circo’ es un deporte de equipo sería errar, pero, a veces, la individualidad del piloto prima por encima de los intereses colectivos. Esos pequeños egoístas…

