Bond 23 romperá récord de product placement en Hollywood


Cuando pienso en product placement, me viene a la mente cosas como aquella escena de “Mi amigo Mac” que se desarrollaba en un McDonalds o cada película de Michael Bay, como Transformers y The Island, o los filmes de James Bond. Dejando de lado el obvio Aston Martin, las mas recientes películas del Agente 007 se han distinguido por vendernos descaradamente relojes Omega, Smirnoff, computadoras Sony Vaio, Coca-Cola Zero o celulares y televisores Sony. Es una práctica común que existe no solo desde los génesis de la franquicia, sino también desde los inicios del cine sonoro. Películas como Minority Report, que obtuvo la cantidad récord de $20 millones para product placement, lograron encubrirlo de manera casi perfecta y hacerlo parte del ambiente, pero en otros filmes, como los del agente al servicio de su Majestad, son agregados de forma descarada y no temen ocultarlo porque son bastante reconocibles y la gente va a verlos a cines.
Ahora mi duda es ¿qué tanto product placement estarían dispuestos a soportar? La rumoreada cantidad de dinero invertido por las empresas en Bond 23 no suena nada alentador. En total serán $45 millones (o 1/3 del por supuesto) lo que será invertido por las industrias para que estas tengan unas lineas de diálogo o una escena relacionada dedicada únicamente a presumir su superioridad. Y sí, creo que el término vendidos aquí aplica muy bien.
De acuerdo a The Australian (vía ScreenRant), Bond 23 recibirá $45 millones de distintos inversionistas que serán usados en el presupuesto del filme y, a cambio, nosotros terminaremos pagando para ver un comercial de dos horas y media lleno de explosiones y toda la magia de Hollywood. Como dije antes, Minority Report ostentaba el récord que ahora la nueva película del director Sam Mendes rompería por un margen de más del doble.
Y aunque me alegra que, posterior a los problemas de MGM, el film por fin entre en producción, resta preguntarse: ¿a qué costo ocurrirá eso? ¿valdrá la pena? Ahora los dejo con unas preguntas finales para que el debate fluya tanto como la originalidad lo hace fuera de Hollywood:
¿Podrá tanto product placement arruinar un filme? ¿Creen que podrían las marcas meter tanto dinero a un filme que al final este termine fuera del control de los realizadores?