Leyendo los comentarios de post veo que hay muchos taringueros que tienen como dice la canción "el corazón partío"
Entonces algunos consejitos que encontré para estos "males de amores"
¿Qué suele ocurrir cuando termina una relación?
Cuando una relación amorosa se acaba, se suelen decir frases del tipo "podemos ser amigos", "tenemos que seguir viéndonos". Sin embargo, no todas las separaciones son iguales.
Superar el mal trago de una ruptura es más fácil cuando la relación se rompe amistosamente con la sensación de alivio y el convencimiento mutuo de que con el tiempo no hubiera funcionado.
Sin embargo, cuando la decisión de romper la relación recae en uno de los dos, el otro experimenta una serie de reacciones que van desde la incredulidad, la tristeza hasta la rabia o el odio por la persona que le ha hecho daño.
Tras la ruptura pasamos por momentos y etapas diferentes
- Al principio no acabamos de creérnoslo, estamos aturdidos y no dejamos de pensar en ello. En estos casos conviene hablar con amigos, familiares... Es la mejor forma de asimilarlo y de reponernos.
- Después pasamos por una etapa en la que nos invade la tristeza: lamentos, culpa, dolor, desesperación... En esta fase nos atormentamos pensando y creyendo que nunca vamos a estar bien, que no lo vamos a superar, etc.
-Cuando pasa algún tiempo se suele pasar por una fase de descontrol: salir, divertirse, cambiar de imagen, de entorno... Nos invade una sensación de libertad y queremos recuperar el tiempo, romper con todo.
- Por último se llega a la etapa final en la que se suele alcanzarmás serenidad, queremos recuperar la felicidad: Aprender a disfrutar de nuestra compañía y de la de los demás, y descubrir las ventajas de estar sin pareja.
¿Cómo empezar una nueva etapa?
Terminar una relación nunca es agradable pero, saber enfrentarse a la nueva etapa sin culpa ni rencor nos va a permitir volver a empezar.
Conviene evitar recrearse amargamente en lo que hubiera podido ser y no fue, y empezar a reconstruir nuestra vida con optimismo, autonomía y libertad. Y para todo ello, es fundamental enfrentarse de verdad al dolor y asumir los propios sentimientos.
Es muy importante tener en cuenta que no se debe pretender superarlo todo en dos días. Atravesar tu dolor con calma y paciencia te permitirá quedarte con lo mejor de la relación.
La distancia y el tiempo son necesarios en muchos casos para comprender mejora las causas de la separación y hallar fuerzas para superarla.
Claves para enfrentarse a las separación:
- Evitar la dependencia. Lo que hay que evitar a toda costa es la dependencia, cuando ya no hay una relación amorosa. Es decir, intentar alargar el lazo con la esperanza de que todo vuelva a ser como antes, cuando ya nos han expresado el deseo de separase de nosotros.
La tristeza es el sentimiento que más nos paraliza en una ruptura sentimental. Todo nos recuerda a esa persona: lugares, situaciones, canciones... Nuestros planes, deseos y sueños se han ido con nuestra pareja y eso nos llena de inseguridad y tristeza con respecto al futuro.
Nos preguntamos si alguna vez encontraremos a alguien con quien compartir nuestra vida o si estaremos solos para siempre...
El primer paso para superar el dolor será aceptar que estamos tristes y permitirnoslo. Por consiguiente, si tienes ganas de llorar hazlo, desahógate y exterioriza todo lo que puedas la pena que llevas dentro.
No olvides que lo peor que puedes hacer es reprimir las emociones. Sin embargo, no te permitas caer en una depresión o en la amargura. Evita pensamientos del tipo: "sin él o ella nada merece la pena", "nunca lo superaré".
- Expresa tu enfado. Otra forma de exteriorizar lo que sentimos en ese momento es visualizar a nuestra ex pareja sentada frente a nosotros y expresarle nuestro enfado.
- Escribe una carta y luego quémala. También puedes escribirle una carta, explicándole todo el daño que te ha hecho y lo enfadado/a que estás. Una vez te hayas desahogado, quema la carta ya que, que estás. Una vez te hayas desahogado, quema la carta ya que, el simple hecho de contemplar tu enfado convertido en humo te ayudará a sentirte mejor.
- Escribe un diario y libérate. Una manera de saber como nos sentimos es escribir un diario. En él podremos liberar nuestros sentimientos y pensamientos sobre la ruptura, nuestra nueva situación... Escribir algo cada día te ayudará a comprenderte y te hará sentir mejor al instante.
- Sé positiva/o. Trata de ver el lado positivo y repítete: saldré adelante. Sé consciente de que puedes conseguirlo.
- No te castigues. Es posible que no puedas evitar torturarte pensando que todo habría sido distinto si tú no hubieras trabajado tanto, si hubieras cuidado más tu aspecto, si hubieras sido más cariñoso/a....Pero no puedes cambiar el pasado, así que no te castigues con ese tipo de pensamientos y pon toda tu energía en el presente.
- Busca qué hay guardado en tu corazón: ¿decepción? ¿Frustración? ¿Amargura? ¿Rabia?... Reconócelo todo cómo tuyo y sácalo de ahí, airéalo, desahógate... y deja que se vaya. Retenerlo sólo te servirá para endurecerte y naufragar en ello... y no aliviará tu tristeza ni tu pena.
- Ponte una música lenta, romántica y melancólica para acunar tu pena y tu tristeza, y llora, sí, deshazte en lágrimas con toda la potencia de que seas capaz, sin freno ni restricciones... Y sí puedes volcar esas lágrimas sobre un hombro amigo, mejor que mejor. La soledad, en estas ocasiones, no suele ser buena compañera.
- Las pérdidas son dolorosas y debemos aceptar la situación de duelo en que nos sumen, pero no hagas de la pérdida una elegía, ni del dolor tu reino, contempla la hermosura de los bellos momentos que te dejó lo que has perdido y agradece el haberlo vivido.
- Piensa qué nada poseemos, salvo a nosotros mismos. Todo cuanto nos llega, nos llega en usufructo, de modo que igual que llega, puede irse. El sentimiento iluso de poseer, -ya sean bienes o personas-, es la mayor fuente de sufrimiento que nos infligimos a nosotros mismos.
- Levántate al despuntar el alba, cuando aún es oscuro, y regálate un bello amanecer. Para alcanzar la luz es preciso atravesar la noche, y en cada corazón de invierno permanece oculto un almendro en flor.
- Cualquiera que sea tu edad, piensa que no tienes un certificado de garantía de continuidad en esta vida, no malgastes pues tu estancia aquí en lamentos más allá de lo estrictamente necesario, digamos: ¿un día? Bien, en ese día, ve al espejo, y delante de él, laméntate lo más posible, deprímete lo más posible, llora lo más posible... Pero si estallas en risas, para. Y, a partir de ahí, pon todo tu empeño en disfrutar. Es más tarde de lo que piensas.
- Ya sé que “mal de muchos, consuelo de tontos”..., y que “a cada uno le aprieta su zapato” Pero el mejor remedio para un corazón roto es abrirse al amor. Ama, ámate a ti misma, ama la vida, ama lo que te rodea, pon amor dónde no lo haya... Y el amor brotará de todo y de todos hacia ti envolviéndote con su maravillosa magia.
- “Te quiero” y “te amo” no son la misma cosa. El “te amo” es unívoco, alude al amor real e incondicional. En el amor real no hay posibilidad de decepción ni de desengaño. El “te amo” es una dádiva del ser, lo acepta todo, no espera nada, todo lo tolera... El “te quiero” es plurívoco; en él hay condicionalidad: es un “te quiero sí”; hay posesividad y exclusividad: “te quiero para mí, y sólo si me eres fiel, si me haces feliz”; hay... muchas, demasiadas cosas y demasiado cercanas al dolor. No confundas pues amar con querer. El amor real no rompe corazones, los sana y los expande.
- Recuerda: “errar es humano, perdonar es divino”. Se pues un poquito dios y perdona.
- Y sí después de leer todo esto te dices: “muy bello todo pero no me sirve para nada”..., te diré un secreto: ¡durante muchas veces y mucho tiempo, a mí tampoco me sirvió! Comprenderlo y aplicarlo es un proceso largo, un camino... Pero no olvides que
el camino más largo se emprende con un primer paso.
Si fuíste tú quien puso fin a la relación o propiciaste la ruptura no te sientas culpable y asume tu decisión.
Fuente 1
Fuente 2