Dónde informarse:
Sociedad Argentina de Dematología:
Av. Callao 852 Piso 2, Capital Federal.
Telefono:
4814-4915/4916.
Página web:
www.sad.org.ar
Psoriasis infantil
Llega el tiempo de usar menos ropa, hacer actividades al sol, ir a la pileta... Los chicos que padecen psoriasis se retraen y se privan de compartir estos momentos por vergüenza. Los especialistas nos dicen cómo ayudar a nuestros chicos a convivir con esta enfermedad crónica.
Llega el tiempo de usar menos ropa, hacer actividades al sol, ir a la pileta... Los chicos que padecen psoriasis se retraen y se privan de compartir estos momentos por vergüenza. Los especialistas nos dicen cómo ayudar a nuestros chicos a convivir con esta enfermedad crónica.
Una, dos, tres manchitas… Mirá, mamá, la de acá está mejor”. Después de cada baño diario, Karen (5) se entrega a la misma rutina: observar cada parte de su cuerpo y contar cada una de las manchas de su piel que conoce de memoria. Desde que le diagnosticaron psoriasis hace un año, repite el mismo ritual y cada vez que encuentra alguna mejoría Karen lo festeja con la mejor de las sonrisas. Según Victoria, su mamá, lo más difícil es manejar la reacción de Karen. “Le da vergüenza, sobre todo en verano que sus brazos y piernas están más expuestas. Por eso tuvimos que buscar apoyo psicológico”, le cuenta a Para Ti. Al igual que Karen, otros 700.000 argentinos viven con la enfermedad; al 35 % de esa cifra se le ha manifestado antes de los 20 años.
Esta enfermedad inflamatoria crónica de la piel, no contagiosa, que se caracteriza por lesiones rojas, cubiertas de escamas blanquecinas, que se desprenden fácilmente y pueden ser pruriginosas (dan picazón), sangrar o doler, tiene un alto impacto en la calidad de vida del enfermo. Provoca cuadros depresivos, aislamiento, rechazo estético, social y laboral o sensación de impotencia, dependiendo del grado y visibilidad de las lesiones. En los chicos, el golpe emocional puede ser mayor.
Para el Dr. Jorge Ulnik, médico psicoanalista y psiquiatra, asesor de la sexta Campaña Nacional de Educación y Prevención de la Psoriasis (que tuvo lugar en los últimos días de octubre) organizada por la Sociedad Argentina de Dermatología con la adhesión de la Asociación Civil para el Enfermo de Psoriasis, “el problema no sólo pasa por los chicos, sino por la relación entre ellos y sus padres. Son como una caja de resonancia ante los sentimientos de sus padres. Cuando el papá pone la mirada en la enfermedad en lugar de centrarse en otros aspectos en los que se desarrolla su hijo, está obsesionándolo con las nuevas lesiones”. Y explica que todo esto va minando la autoestima y la seguridad de los chicos. “Si a eso le sumamos la discriminación o el rechazo o que pueden ser víctimas de burlas en la escuela, la enfermedad pasa a ser un estigma, un tabú como lo era la lepra”, sostiene Ulnik, quien acaba de editar un libro llamado “El psicoanálisis y la piel”.
Por todo esto el apoyo psicológico es fundamental para que los chicos sepan cómo defender su autoestima, enfatiza el especialista. Y a la vez, la terapia –a través de entrevistas familiares– puede actuar sobre los papás para que no se obsesionen. Ulnik sigue explicando: “El juego es una buena metodología para que los chicos aprendan. Uno de los mecanismos es dejar que la nena, por ejemplo, juegue con su muñeca poniéndole crema tal como lo hace su mamá con ella para que acepte mejor la enfermedad”.
PERFIL DE LA PSORIASIS. La enfermedad es de mecanismo inmune y la influencia de múltiples factores ambientales puede desencadenar o agravar su evolución. Las zonas más comúnmente afectadas por placas eritematosas (rojas) y escamosas son los codos, las rodillas, el cuero cabelludo y la región sacra, aunque puede desarrollarse en cualquier otra parte del cuerpo, incluso pueden afectarse las uñas. “Un chico que no tiene antecedentes familiares tiene un 2 % de probabilidades de contraer la psoriasis, en cambio, si uno de sus padres la padece, la probabilidad será de un 28 % y, si son los dos, el porcentaje crecerá al 65 %. Por otro lado, la edad de comienzo de las manifestaciones de la enfermedad suele ser antes de los 20 años en el 35 % de los casos, el 2 % en los lactantes, el 8% en los chicos y el 25 % en los adolescentes”, asegura la Dra. Margarita Larralde, dermatóloga del Hospital Ramos Mejía y directora de la carrera de Dermatología Pediátrica de la Universidad de Buenos Aires.
Para la psoriasis no existen soluciones rápidas ni mágicas. Actualmente existe una gran variedad de armas terapéuticas que, utilizadas adecuadamente, ofrecen mejorar la calidad de vida de los pacientes. Larralde asegura que durante la época estival, por la acción del sol, el cuadro generalmente mejora. “Exponer a los chicos al sol con un factor de protección adecuado –porque las quemaduras provocan el efecto contrario– es una manera de paliar los síntomas. También es necesario que los padres sepan que el contacto de la piel con el agua de la pileta o el mar no provoca ninguna reacción”, comenta la Dra. Larralde.
Una correcta atención psicológica complementada con el tratamiento médico adecuado son las bases para paliar esta enfermedad que, si bien es crónica, puede mejorar su sintomatología y mantenerse por largos períodos en remisión. Y también es importante que los chicos aprendan a darse permiso para mirarse al espejo, bañarse y dejarse acariciar sin que medie la enfermedad.
Texto: Daniela Fajardo. Fotos: Maxi Didari.
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