Ava Gardner fue conocida en Hollywood como "el animal más bello del mundo".
Su exuberante belleza la hizo codiciada por todos y ella no se le negó a nadie.
Ava resume en su vida todo lo que implica ser una estrella de Hollywood: escándalos, divorcios, films importantes, interpretaciones inolvidables.
Además de tres esposos famosos, Ava tuvo numerosos romances que le valieron la fama de “comehombres”.
Era una mujer enérgica, nada fácil, pero un "animal de cine" en todo lo amplio de la palabra, como la describió Luis B. Mayer, el magnate mas poderoso de Hollywood, cuando la vio por primera vez, cuando apenas entendía su acento sureño.
Ava era hermosa, rebelde, deslenguada y alcohólica y así lo fue toda su vida.
Louis B. Mayer (dueño de la Metro Goldwyn Meyer) dijo de ella: “No sabe actuar, no sabe hablar, pero es fantástica”.
Sin embargo, detrás de su aire de granjera había todo un diamante en bruto listo para ser pulido. No sólo se dedicó a explotar su belleza sino que consiguió demostrar su talento.
El estrellato, con el que no soñó, no acabó jamás con su espíritu indómito de muchacha de campo, que se había criado corriendo libre por las plantaciones de tabaco de Carolina del Norte.
Apoyada por la máquina publicitaria de la Metro Goldwin Mayer, magnéticamente sensual y de temperamento arrollador, Ava Gardner pronto rivalizó con Rita Hayworth como reina de Hollywood a finales de los 40 y principios de los cincuenta del siglo pasado.
Ella pertenecía a la realeza de Hollywood y junto a Elizabeth Taylor tenía el rostro mas perfecto que se ha visto en el cine.
En sus films, siempre hay un halo de misterio, de perfección buscada, y al igual que Elizabeth Taylor el conjunto de ojos, nariz y boca, llevan al éxtasis de estar contemplando algo surrealista, pero con la consistencia de pertenecer a una raza nacida para la admiración.
Esta magnética actriz de incomparable belleza fue uno de los mayores símbolos sexuales de Hollywood, tan célebre por su agitada vida amorosa, como por las películas en las que participó, muchas de ellas hoy clásicos indiscutibles.
De gran personalidad, siempre destacó como una mujer nada convencional, con respuestas fuera de tono y con una de las lenguas más temidas de Hollywood y de esa forma era adorada por sus fans.
Ava Lavinia Gardner (Brogden, Carolina del Norte, 24 de diciembre de 1922) nació en una pequeña comunidad rural, en el estado de Carolina del Norte.
Creció en el seno de una familia muy pobre de cultivadores de tabaco y algodón, junto con sus seis hermanos, de los cuales ella era la menor.
Se crió colaborando en las labores de la granja (en la Metro se maravillaron años más tarde al comprobar que sabía ordeñar vacas), con la planta del tabaco en el centro de sus sensaciones infantiles. A los cinco años lió su primer cigarrillo; a los ocho, probó el tabaco y fumó toda su vida.
Dominaba las tareas domésticas, no en vano se crió en una familia numerosa, y le gustaba, sobre todo, cocinar, algo a lo que no renunció ni cuando era una estrella.
Cuando los hermanos aún eran pequeños, la familia Gardner perdió la propiedad que tenía en Brogden y su padre se vio obligado a trabajar en un aserradero mientras que su madre, Molly, trabajó como cocinera y ama de llaves en un colegio de Brogden.
Su madre solo se preocupaba de mantener hacia sus hijos una educación férrea, y consiguió no solo que Ava no tuviera novios, sino lo que es mas sorprendente, sabiendo el carácter de Ava, existe la anécdota de que siempre le decía que debería ir virgen al matrimonio. Le enseñaron, incluso, que besarse antes del matrimonio era ya un inicio de prostitución.
Al cumplir Ava 13 años, toda la familia se trasladó al estado de Virginia, esperando mejorar su suerte. Pero, en poco tiempo, ante las dificultades de encontrar empleo, tuvieron que volver a mudarse a Rock Ridge, un suburbio de Wilson (Carolina del Norte).
En el año 1935 su padre murió de bronquitis. Ava y algunos de sus hermanos decidieron acudir a la escuela de Rock Ridge con el fin de graduarse. De esta forma, Ava pudo ir posteriormente a clases de secretariado en el Atlantic City Christian College.
Con 18 años, Ava se había convertido en una bella joven de ojos verdes y una preciosa melena de color castaño.
Así, el año 1941, mientras estaba visitando a su hermana Beatriz en Nueva York, el marido de ésta, que era fotógrafo, le pidió si le podía hacer algunas fotos y, satisfecho con el resultado, decidió colgarlas en el escaparate de su Estudio Fotográfico de la Quinta Avenida.
Dio la casualidad de que, mientras sus fotografías estaban expuestas en el establecimiento de su cuñado, un cazatalentos de los estudios Metro-Goldwyn-Mayer, las vio y decidió ponerse en contacto con ella.
En poco tiempo, Ava, que aún era una estudiante del Atlantic Christian College, viajó de nuevo a Nueva York para entrevistarse con los directivos que la MGM tenía en las oficinas de la ciudad y aquel mismo año se le ofreció un contrato de siete años con la compañía.
En 1941 dejó la escuela para ir a Hollywood con su hermana Beatriz y lo primero que hizo fue ir a clases de arte dramático y de dicción ya que su acento de Carolina del Norte era prácticamente incomprensible.
Ava Gardner pisó por primera vez la meca del cine el 23 de agosto de 1941, con 18 años y sin estar del todo convencida de si le convenía más ser secretaria o actriz. Beatriz, su gran compañera y confidente, fue la que le animó a no tirar la toalla.
El desaparecido sistema de estudios, que forjó el Hollywood dorado, se basaba en mantener en régimen de semi esclavitud a las estrellas. Las cadenas eran unos contratos inhumanos que los ataban de por vida a la voluntad de los magnates. Ava, aunque lo intuía, no pudo evitar que su futuro quedara a merced de los deseos de Louis B. Mayer y la Metro Goldwyn Mayer. Ava pasó años en situación de starlette o aspirante sin que le ofrecieran buenas películas
A la semana de estar en Los Ángeles, le enseñaron los estudios y le presentaron a un Mickey Rooney irreconocible disfrazado de Carmen Miranda, que estaba rodando Babes in Broadway, con Judy Garland. El actor se quedó impresionado por la belleza de sus ojos almendrados y, muy posiblemente, por su pecho abundante y magnífico, los dos atributos más celebrados de Ava.
Mickey Rooney
No había hombre que la viera que no quisiera salir con ella. La diferencia era que él era una gran estrella y estaba en condiciones de disfrutar de su compañía. Nada más lejos de la realidad. La díscola belleza, que soñaba con un galán alto y apuesto, rechazó durante semanas todas sus invitaciones. Al final, aceptó que salieran a cenar .
“Conocí a más estrellas en esa noche que en los cuatro meses que llevaba en Hollywood”, reconoció la actriz. No debió de disgustarla la velada porque el 10 de enero de 1942 se casaba con Mickey Rooney. Después de recibir, por supuesto, la autorización, estipulada por contrato, de Louis B. Mayer, al que no hacía gracia que su actor más taquillero se convirtiera de pronto en padre de familia.
No hubo ni siquiera traje blanco de novia. A la mañana siguiente de la noche de bodas, poco después del amanecer, Rooney dejó a su mujer durmiendo y se fue a jugar al golf. Su unión fue un desastre. Ella buscaba la ternura de un marido y él, que no paraba en casa, se aburra si no estaba rodeado de amigos que rieran sus gracias. Se divorciaron en mayo de 1943; aunque no llegaron a cumplir juntos ni el primer aniversario de boda. El divorcio se produjo por “crueldad mental”. Ava diría amargamente años después "Él habra disfrutado del sexo pero Dios sabe que yo no".
Su madre murió de cáncer el mismo día que su hija se divorciaba de Mickey Rooney.
Su debut cinematográfico se produjo con Sucedió bailando (1941)
Fue en el año 1942 cuando comenzó a intervenir como protagonista en películas y en los siguientes años actuó en numerosas producciones de modesto presupuesto como la comedia de terror "La casa encantada" (1943).
Para esa época Gardner pasa a ser una de las "amigas" predilectas de Howard Hughes y su relación de amantes se extiende hacia fines de la década de los 50.
Ava confesaría en sus memorias que nunca estuvo enamorada de Howard de él pero que no podía resistir sus regalos ni su enigmática personalidad, "Howard era dolorosamente tímido, completamente enigmático y más excéntrico que cualquier otra persona que haya conocido..."
Su estatus en Hollywood fue creciendo con títulos como "Three Men In White" (1944), una comedia-drama de médicos en la que intervenían Van Johnson y Lionel Barrymore, y "She Went To The Races" (1944), ambos dirigidos por Willis Goldbeck.
Three Men In White
She Went To The Races
Su segundo marido fue el músico Artie Shaw, con quien contrajo matrimonio en 1945 para divorciarse en 1946. Artie no soportaba verla sin zapatos y la humillaba delante de sus amigos.
Ava y Artie Shaw
Shaw admiraba su belleza pero se avergonzaba de ella. El matrimonio duró un año.
Su gran oportunidad llegó en 1946 con el thriller "Whistle stop", en el que tiene un papel principal junto a George Raft.
Whistle stop
Ese mismo año se instala definitivamente como una figura con el drama negro "Forajidos" basado en una historia de Ernest Hemingway, donde lucía su esplendorosa belleza junto a Burt Lancaster y a Edmond O´Brien. Esta película será la que la ponga en el mapa dentro de la industria de Hollywood.
Forajidos
A partir de aquí comienza su vida como estrella de Hollywood.
Fuera de la pantalla daba constantes muestras de su arrebatadora fuerza y de su carácter temperamental, muchas veces más allá de lo razonable. Así consiguió ganarse una reputación de intratable en los rodajes, autodestructiva en su vida personal y de verse envuelta en turbulentos romances y matrimonios.
En los siguientes años participa en "The hucksters" (1947), junto a Clark Gable y Deborah Kerr, "Venus era mujer" (comedia de 1948) y "Soborno" (1949), estupendo thriller dramático donde actúa maravillosamente junto a Robert Taylor, según la leyenda otra de sus conquistas amorosas.
Venus era mujer
The hucksters
Soborno
A partir de aquí, comienza su reinado como estrella encadenando producciones para los grandes estudios, y realizando memorables interpretaciones.
Ava está bellísima en "El gran pecador" (1949), drama moral con grandes trabajos de Gregory Peck y Ethel Barrymore y un guion impecable.
El gran pecador
A continuación filma "East Side, West Side" (Mundos opuestos 1949), donde Ava encaja perfectamente en pantalla junto a James Mason, Barbara Stanwyck y Van Heflin.
East Side, West Side
En 1951 filma "Pandora y el holandés errante", fascinante drama onírico-vanguardista, donde Ava actuaba con James Mason y otra de sus sonadas conquistas, el torero Mario Cabré, rodando el film parcialmente en España y llenando los titulares de la prensa de la época. En esta etapa comienzan sus escalas en Madrid, sus estancias en España y sus amores con varios famosos incluyendo a Luis Miguel Dominguín.
Pandora y el holandés errante
Gracias a "Pandora y el holandés errante", viaja por primera vez al extranjero y se enamora del Reino Unido y de España, los dos países en los que pasará buena parte de su vida. Inglaterra le gustaba porque allí se respetaba su intimidad, mientras que de España le seducían el ansia de vivir de la gente, los toros y los toreros
Ese mismo año de 1951 filma "Show Boat", remake de una legendaria obra musical de Broadway y luego actuó en "Mi pasado prohibido" junto a Robert Mitchum, con quien mantuvo otro de sus affaires.
Show Boat
Mi pasado prohibido
Sería en ese mismo año de 1951 cuando se casa con Frank Sinatra en un tortuoso matrimonio que hizo correr ríos de tinta. Si bien se separarían un par de años después no se divorciaron hasta 1957.
Casamiento de Ava Gardner y Frank Sinatra
Cuando se conocieron, la carrera de Sinatra iba de mal en peor y ella era más popular que nunca. Él encajaba muy mal la fama de su esposa, que lo pagaba todo, hasta los regalos con los que su marido sellaba sus reconciliaciones tras cada disputa.
Una vez, un periodista le preguntó cual fué el motivo verdadero de casarse con Fran Sinatra, reconocido amigo de Capos de la Mafia, hombre de carácter inaguantable y un mujeriego incorregible: "¿Como una mujer como Vd. pudo casarse con alguien que solo pesa 50 kilos?" A lo que ella sonriendo, contestó:"Si, hay un Frank que pesa 50 kilos, pero tiene 43 kilos de pene."
A pesar de ser la mujer que mas amó Sinatra, su matrimonio no le trajo mas que preocupaciones, problemas, miedos infundados, peligros, peleas. Su unión fué el error mas grande de toda su vida, como ella misma reconoció años después, aunque siempre se sintió tremendamente atraída por él, fué una adicción que le costó caro.
En sus biografías, Ava intentó que el periodo comprendido entre 1950 y 1957 se censurara todo lo vivido con Frank Sinatra, ¿motivos?, hay a centenares, aparte del alcoholismo de ambos y la adicción a todo tipo de drogas.
Es imposible dejar de lado la crueldad y la desidia de Frank hacia Ava, a pesar de ser la mujer que mas amó.
En 1952 filma "Las nieves del Kilimanjaro" su segunda película basada en un obra de Hemingway, junto a Gregory Peck y Susan Hayward).
Las nieves del Kilimanjaro
En 1953 protagoniza dos películas más con Robert Taylor, "Los caballeros del rey Arturo", clásico del cine de aventuras medievales y "Ride, Vaquero!"
Los caballeros del rey Arturo
Ride, Vaquero!
Ese mismo año protagoniza la película que le vale su nominación al Oscar como mejor actriz, "Mogambo", film de inusitada popularidad dirigido por John Ford y donde Ava se luce y brilla con maestría al lado de Grace Kelly y un imponente Clark Gable que siempre había sido el hombre que Ava más admiraba desde la primera vez que vio una pelícua y por el que sentía un afecto especial.
Mogambo
Según cuenta Ava en sus memorias, Clark Gable marcó sus comienzos en la industria, los acentuó cuando empezaba a ser estrella, fué mas trascendental que sus propios maridos y culminó esa admiración y amistad, cuando a las ordenes de John Huston fueron a Africa a rodar Mogambo, a pesar de tener tras ella a un Sinatra en baja forma artística y muerto de celos por Gable.
Mogambo
En Mogambo, Ava al fín sa reunió con el sueño de su vida: Clark Gable, y en esta película demostró ser una actriz dúctil, soberbia, extrovertida, un poco ella misma, logrando eclipsar a todos sus compañeros en cuento la cámara la enfocaba con placer inconfesable.
Mogambo
En 1953 Ava comienza a atravesar algunos problemas personales y de salud derivados de su adicción al alcohol.
Gracias a las gestiones de Ava en la Columbia, Sinatra consiguió el papel en "De aquí a la eternidad" (1953, Fred Zinnemann) por el que ganó un Oscar que relanzó su carrera. A la vez, comenzó el declive de la de ella. Estuvieron a punto de tener un hijo durante el rodaje de Mogambo, pero en contra del consejo de John Ford, ella prefirió abortar en Londres.
En 1954 protagoniza otro de sus grandes éxitos, "La condesa descalza" en la que brilla en un papel inspirado en la vida de Rita Hayworth, donde da lo mejor de sí misma y logra una de sus mejores caracterizaciones, acompañada por Humphrey Bogart, y también de Edmond O´Brien, Rossano Brazzi y Valentina Cortese.
La condesa descalza
A partir de ese momento realiza una serie de films de menor éxito pero en los que se disfruta con la presencia de la actriz: el drama romántico de aventuras "Destinos cruzados" junto a Stewart Granger, la comedia de origen teatral "La cabaña" junto a David Niven y su tercer adaptación de Hemingway, "The Sun Also Rises" al lado de Tyrone Power en una de sus últimas interpretaciones.
En 1957 viaja a Cuba junto a Frank Sinatra quien organiza una reunión de los miembros de la Mafia, para reunirse bajo el pretexto de celebrar un "Espectáculo Musical nunca visto. Ava en aquellos años y a pesar de estar todavía unida sentimentalmente con Sinatra, fué obligada a ir a cambio de importantes regalos y alcohol. Unos 500 jefes, matones, administradores financieros, cortesanos y burócratas de la Cosa Nostra, se congregaron en el Hotel Nacional, que cerró sus habitaciones, salones y bares para turistas normales y periodistas mientras el espectáculo se montaba.
En 1958 protagoniza la biografía de la Duquesa de Alba en "La Maja Desnuda" con Tony Franciosa encarnando a Goya.
La Maja Desnuda
En 1959 filma el drama "On the Beach" sobre las consecuencias de la explosión de una bomba nuclear, dirigida y producida por Stanley Kramer, y donde Ava realizó una de sus mejores composiciones al lado de Gregory Peck y Fred Astaire.
On the Beach
Durante todo este tiempo, la actriz fue encasillada como estrella de gran atractivo físico, calificada por la publicidad de su estudio como «el animal más bello del mundo», slogan que Ava odiaba.
Los años 60 van a cambiar todo esto, tanto porque Ava Gardner va envejeciendo como porque cambian los gustos del público.
En 1960 actúa en "El ángel vestía de rojo" junto a su amigo Dirk Bogarde, película que estaba ambientada durante la Guerra civil española.
El angel vestía de rojo
Ella encuentra mayor dificultad a la hora de encontrar papeles de altura y no vuelve a filmar hasta 1963 en "55 días en Pekín" donde realiza una memorable encarnación de una condesa arruinada en medio de una revolución anticolonial, con Charlton Heston y David Niven a su lado
55 días en Pekín
En 1964 filma "Siete días de mayo", probablemente una de las mejores películas norteamericanas de trasfondo político de la década, y una de las mejores de su director -John Frankenheimer- donde Ava compartía cartel con Burt Lancaster, Kirk Douglas y Fredric March.
Siete días de mayo
Ese mismo año filma protagonizó otra de sus memorables películas, "La noche de la iguana", dirigida por John Huston y basada en la obra teatral de Tennessee Williams, destacándose junto a Richard Burton y Deborah Kerr.
La noche de la iguana
En el film de Huston encarna a la propietaria de un bar, hambrienta de alcohol y sexo, de manera auténticamente patética, creíble al cien por cien, y con esa fuerza que hace palidecer al resto del reparto.
Tras su brillante intervención en "La noche de la iguana", espacía mucho sus filmes, interviniendo a partir de entonces en TV o en superproducciones para clásicos.
Sin embargo, merecen recordarse también sus apariciones en películas que no tuvieron tanta fortuna comercial o artística: La Biblia (1966), superproducción dirigida por John Huston, y Mayerling (1968), en la que trabajó con Omar Sharif y Catherine Deneuve.
Mayerling
A partir de 1969 Gardner se instaló en Londres, donde vivió parcialmente retirada.
En 1969 actúa bajo las órdenes de Roddy McDowall en el filme" La balada de Tam Lin" donde McDowall le rinde un homenaje a su belleza.
La balada de Tam Lin
Dos películas de los años 70, "El juez de la horca" (1972) y "Terremoto" (1974) fueron grandes éxitos, películas dignas y bastante apreciables con buenas interpretaciones de Ava en su espléndida madurez física.
Terremoto
También destaca en un entretenido thriller británico de 1975 donde la actriz compartía protagonismo con Dirk Bogarde y Timothy Dalton: "El hombre que decidía la muerte"
Por último, Gardner descollaba en la fantasía de estrepitoso fracaso comercial "El pájaro azul" (1976), junto a Elizabeth Taylor y Jane Fonda, primera coproducción en plena guerra fría entre EE.UU. y la ex Unión Soviética.
Posteriormente, intervino en el filme de género catástrofe como "El puente de Cassandra" (1977) junto a Sophia Loren, Burt Lancaster, Richard Harris, Martin Sheen y O.J. Simpson a la que sigue en el mismo año la película de terror "La centinela" y "Ciudad en llamas" (1979).
A partir de entonces realiza participaciones en varias película en roles secundarios.
Su último trabajo para el cine fue en 1982 en "Regina", junto a Anthony Quinn, donde componía a una madre posesiva y tirana.
Intervino más tarde en varias producciones para la televisión, como Harem, junto a Omar Sharif, y Knots Landing y participaría en la serie Anno Domini, donde interpreta a Agripina, la inescrupulosa madre del emperador Nerón.
Sufrió de cáncer uterino y se sometió a una intervención donde le practicaron una histerectomía. Murió en Londres de una neumonía a los 67 años de edad, el 25 de enero de 1990.
Ava fue una mujer que ha pasado por derecho propio a grabar su nombre con oro las letras en el firmamento del cine. Siempre será admirada como una mujer llena de vida, laberinto de pasiones, prisionera de vicios, dominada por los hombres que mas amó, y una actriz capaz de dejar al resto de sus compañeros a un lado, conservando su belleza hasta el fin de sus días, como una de las mas notables de la historia.
Ella fué mucho mas que una pieza dentro de los fabricantes de estrellas. Ella fué siempre una mujer libre, temperamental, pero ante todo, tremendamente libre.