Quiere masajes con "final feliz"
La chica Crónica de la jornada se llama Belén Fantyy, tiene 19 añitos. Le gustan los hombres de traje y corbata y si son ejecutivos o empresarios, mejor. ¿Su sueño? Conducir un programa de televisión. Entrá y conocela en profundidad.
Dos años atrás inició su carrera como modelo con el mismo sueño que tienen todas las que se deciden a transitar por ese camino: triunfar. Y mal no le ha ido en este tiempo.
Comenzó haciendo promociones en el Turismo Carretera, en Exo Tunning y en eventos empresariales y sociales, luego se mostró como bailarina en la tarima de importantes discotecas y actualmente está por empezar a desfilar, integrando el staff de Ruben Models. Hace cinco meses se recibió de masajista profesional, actividad que por el momento no ejerció.
Tiene 19 años, es taurina (el 15 de mayo cumplirá 19), nació y vive en Liniers, mide 1,64, se confiesa hincha de Vélez (“al igual que toda mi familia... ¡el barrio tira!”, cuenta) y sus medidas son 90-62-110. Tiene una frase de cabecera que la guía en la vida: “El primero en pedir disculpas es el más valiente. El primero en perdonar es el más fuerte. El primero en olvidar es el más feliz”.
Sueña con poder conducir, algún día, un programa de televisión. Y los mismos gustos que todas las chicas de su edad: la vida al aire libre, ir al gimnasio, correr, caminar, salir a cenar o a bailar con amigos. No tiene novio. Le gustan los hombres de traje y corbata; si son ejecutivos o empresarios, mejor. Su fantasía, aprovechando que es masajista, es trasformarse en plena sesión, que el paciente pase a ser su amante y que la película tenga “final feliz”. ¡A reservar turno!