Alguien besa a su bebé en la boca. Luego su mamá nota preocupantes heridas en sus labios
Hacerse cargo de un bebé es una tarea mucho más compleja que cambiar pañales, comprar comida de guagua y dormir solo 1 hora al día. Hay que cuidar a ese nuevo ser humano, criarlo y -al menos durante los primeros meses- evitar que sea un enorme peligro para sí mismo.
Además, a tu alrededor estará lleno de personas opinando y diciéndote qué hacer sin que les pidas consejos.
Peor: habrá personas a quienes les darás instrucciones específicas (“lávate las manos antes de tomarlo”, “no le des de comer pizza”) y tendrán el descaro de desobedecerte.
También hay cosas que aprenderás en el camino, como le sucedió a Claire Henderson.
Ella no tenía problemas con que los demás dieran besos a su pequeña, e incluso dejó que una persona le besara en la boca. Sin embargo, a los pocos días notó pequeñas lesiones en los labios de su bebé.
Un amigo le dijo que podían ser herpes, ella fue al médico y lo confirmó. Unos días después compartió lo siguiente en su Facebook:
Henderson explica que para los adultos los herpes solo significan unos días de incomodidad, epro para un niño puede ser más grave y evolucionar hacia condiciones que pueden incluso significar su hospitalización.
Si bien lo que sucedió a Brooke es raro, es mejor prevenir que curar. Otras recomendaciones similares incluyen no permitir que los bebés compartan sus utensilios de comida con otras personas y que no se acerquen a personas resfriadas.
Hacerse cargo de un bebé es una tarea mucho más compleja que cambiar pañales, comprar comida de guagua y dormir solo 1 hora al día. Hay que cuidar a ese nuevo ser humano, criarlo y -al menos durante los primeros meses- evitar que sea un enorme peligro para sí mismo.
Además, a tu alrededor estará lleno de personas opinando y diciéndote qué hacer sin que les pidas consejos.
Peor: habrá personas a quienes les darás instrucciones específicas (“lávate las manos antes de tomarlo”, “no le des de comer pizza”) y tendrán el descaro de desobedecerte.
También hay cosas que aprenderás en el camino, como le sucedió a Claire Henderson.
Ella no tenía problemas con que los demás dieran besos a su pequeña, e incluso dejó que una persona le besara en la boca. Sin embargo, a los pocos días notó pequeñas lesiones en los labios de su bebé.
Un amigo le dijo que podían ser herpes, ella fue al médico y lo confirmó. Unos días después compartió lo siguiente en su Facebook:
“Por favor compartan esto con cualquier mamá nueva y mujer embarazada que vean… los herpes pueden ser fatales para un bebé. Antes de los tres meses un bebé no puede luchar contra el virus del herpes. Si un bebé lo contrae puede causar daño al hígado y llevar a la muerte. Sé que suena exagerado, pero si mi amigo no me hubiese dicho esto sobre mi bebé ella podría haberse enfermado muy seriamente. Noté las señales temprano y la llevé al médico, ahora hemos estado en el hospital por tres días y nos quedan otros dos.
Ella tuvo MUCHA suerte, todos sus exámenes resultaron positivos.
La moral de la historia es NO DEJAR que nadie bese la boca de tu recién nacido, incluso si es que no lucen como si tienen herpes (el 85% de la población porta el virus).
Ninguna de las personas con quienes he hablado han oído esto antes y sentí que era importante compartir la historia de Brooke y crear conciencia para evitar que alguien más pase lo que yo viví esta semana”.
Henderson explica que para los adultos los herpes solo significan unos días de incomodidad, epro para un niño puede ser más grave y evolucionar hacia condiciones que pueden incluso significar su hospitalización.
Si bien lo que sucedió a Brooke es raro, es mejor prevenir que curar. Otras recomendaciones similares incluyen no permitir que los bebés compartan sus utensilios de comida con otras personas y que no se acerquen a personas resfriadas.