¿Qué es la Hipnosis?
El hipnotismo , ha sido desde hace tiempo asociado con una situacion extraña y misteriosa, pero la verdad es que el hipnotismo no es nada de misterio o sobrenatural.
Tu has estado en trances hipnóticos miles de veces y no lo has notado, por que el hipnotismo es un estado natural de la mente.
Cada vez cuando usas tu imaginación, tu entras en un trance hipnótico. Cuando miras la TV, tu entras en un trance hipnótico. Cuando te acuerdas de algo, tu entras en un trance hipnótico.
Hay muchas definiciones de la hipnosis y del estado hipnótico. Per esempio, el estado hipnótico se puede definir como un estado alterado de conciencia y la hipnosis como la técnica que nos conduce al mismo.

El Trance
Se define como trance o cuadro hipnótico, al momento en que la sugestión o la autosugestión produce un efecto auto-potenciado y exagerado, en la mente de la persona. Que genera cambios neurofisiológicos visibles, que se pueden confundir con el sueño fisiológico. Esas manifestaciones visibles, se conocen como "estado de trance".
El fenómeno se origina a partir de nuestros órganos sensoriales. Estimulando interna o externamente nuestros sentidos, obtenemos ciertas respuestas, en la corteza cerebral, produciendo una reacción determinada. Esta reacción se auto-potencia y se retroalimenta (feedback) internamente y externamente, a través de nuestras experiencias anteriores y nuestras creencias.
La sugestión se produce a cualquier edad, y no diferencia clases sociales, ni niveles de educación. De alguna manera, en mayor o menor medida un sujeto esta influido por la sugestión.
En todo ser humano la sugestión exagerada o estado hipnótico, se produce de forma natural. Sin embargo, cuando la gente presencia un trance hipnótico, aún hoy lo atribuyen a algún poder especial del hipnólogo o del hipnotizador.
El hipnólogo no posee poder, en el sentido todopoderoso del término. El único poder del hipnólogo es el del conocimiento, como el poder que puede tener un ingeniero, un médico, un fontanero, un albañil, etc. Cada uno de ellos posee el poder del dominio de su profesión. Con esto quiero decir que tu puedes poseer ese poder.
Afortunadamente en los últimos años, la publicación de libros sobre el tema, las investigaciones sobre los orígenes y efectos de la hipnosis, han permitido desmitificar, y realzar la importancia de la hipnosis, como un hecho natural de nuestra mente.

El mecanismo fisiológico de la hipnosis
Sugestiones constantes y repetitivas como: vas relajándote y soltando tus músculos... cada vez estás sintiendo un sopor más profundo... más profundo... por ejemplo, producen un bloqueo progresivo del cortex cerebral, que ralentiza su actividad. Simultáneamente se activa más intensamente el sub-cortex o áreas del cerebro medio y profundo, (conocido también como cerebro arcaico) que intervienen fundamentalmente en todos los procesos subconscientes de la actividad psíquica.

Cómo se llega al estado hipnótico
Son muchas y muy numerosas las técnicas empleadas y sólo mencionaremos algunas sucintamente. Sin embargo es importante reseñas las características comunes a cualquiera de ellas. Para conseguir una hipnosis deben darse un requisito esencial:
El sujeto debe estar concentrado; dicha atención puede situarse sobre un estímulo exterior (un foco de luz, un punto visual concreto, un péndulo, una imagen, el sonido repetitivo de un metrónomo, música, etc) o bien sobre una sensación interior (una recreación mental agradable, el ritmo respiratorio, una cuenta numérica hacia atrás, estado de rigidez de alguna de todo el cuerpo o alguna de sus partes, etc). El caso es que estemos concentrados en una sola idea o estímulo, sea éste externo o interno.
En el caso de hipnosis instantánea podemos captar repentinamente la atención del sujeto dándole un pequeño “susto” por ejemplo golpeándole ligeramente con la yema de los dedos sobre su frente y exclamando enérgicamente: ¡duerme!; si es suficientemente sugestionable, entrará en trance hipnótico.
Una vez conseguido el primer paso, debemos profundizar en la hipnosis. Para ello lo haremos por medio de la sugestión oral con ideas como: “cada vez estará más a gusto, se siente más dormido, va profundizando más y más en este estado, cada vez mas, cada vez más...”

Algunos de los métodos más conocidos
Existen muchos métodos de inducción. Incluso podemos inventarnos variantes adecuadas o adaptadas al sujeto que se ha de someter al trance, tal y como hacia en muchas ocasiones el Dr. Milton Erickson, que usaba en muchos de sus “diálogos hipnóticos” metáforas, situaciones imaginarias, historias y cuentos, etc. Exponemos aquí algunos muy usados.
Método de inducción oral
Quizás sea largo, pero es bastante seguro a la hora de obtener resultados. El sujeto puede estar sentado o tumbado. En todo caso en una posición cómoda. Preferiblemente con los ojos cerrados le iremos induciendo con nuestra voz relajando parte a parte del cuerpo, empezando por los pies y acabando por la cabeza o viceversa. Al terminar esta relajación progresiva vamos introduciendo sugestiones de pasividad y sueño: Ahora te encuentras tan a gusto que dormirás... sientes como un ensueño agradable te va envolviendo...”
Métodos de fijación de la mirada
Son todos aquellos en que indicamos a un sujeto que se fije en cualquier cosa exterior, bine fija, bien movimiento. Puede tratarse de un foco de luz, un péndulo oscilante, un disco hipnoidal. Antes o después –incluso sin sugestiones por parte del hipnólogo- se irá produciendo un cansancio ocular que nos irá adormeciendo. Si introducimos sugestiones serán de este tipo: “Conforme miras este objeto, tus ojos van sintiendo un ligero cansancio que cada vez se hace más intenso. Poco a poco los párpados su vuelven más pesados y es como si quisieras cerrar los ojos porque quieres dormir o descansar..”.
Método de la catalepsia
Pedimos al sujeto que una con fuerza sus piernas y que apriete los brazos estirados hacia el cuerpo, que ponga rígidos todos los músculos de su cuerpo, que apriete el abdomen y en definitiva, que se imagine que una especie de tabla o estatua de bronce. Acto seguido la imprimiremos un ligero balanceo para que note su rigidez. Una vez conseguida la rigidez total, podemos con ayuda de otras personas, tumbarle en el suelo, en un diván o camilla. Inmediatamente le indicaremos que se encuentra muy concentrado y que dormirá o entrará en un estado profundo y especial a nuestra indicación. Podemos dar un pequeño chasquido con los dedos o tocarle ligeramente la frente con los dedos al mismo tiempo que decimos: ¡duerme! o ¡Ya está... estas en un estado profundo y especial! A partir de ahí, usamos sugestiones para profundizar.
Método de la rigidez del brazo
La persona está sentada... le estiramos el brazo y lo colocamos a la altura del hombro. Le sugerimos que se encuentra bien y que su brazo cada vez está más rígido. Le hacemos sentir con ligeras presiones sobre la mano dicha rigidez para que se retroalimente en la sugestión... una vez conseguido le indicamos que el brazo comenzará a pesar, que se ha transformado en plomo...” el brazo en tan pesado que se peso se hace insostenible e irá cayendo. Conforme el brazo va bajando, notarás como un sueño agradable e intenso te va invadiendo... cuando el brazo se desplome por completo, dormirás!. Si la sugestión surte efecto, el sujeto irá bajando el brazo hasta soltarlo por completo; en este momento daremos la orden ¡duerme!.
Método de la expectación
Especialmente cuando se hace hipnosis de espectáculo, este método es útil. Supongamos un aforo donde se espera al hipnotizador con expectación... por tanto ya existe un ambiente lo suficientemente sugestivo para inducir con facilidad a cualquier asistente. El hipnotizador deberá hablar con cierto misterio y persuasión. Al acercarse a cualquier espectador que ponga reparos a su proximidad ante el temor de ser hipnotizado, a un solo toque u orden del inductor, entrará con facilidad en hipnosis.
Método del “engaño”
Especialmente para usarlo con sujetos difíciles. Pondremos a una persona ante nosotros indicándole que le vamos a hipnotizar (le habremos comentado previamente que en realidad no será a ella a quien induciremos, sino que simplemente debe fingir que está durmiendo); a su lado pondremos a otra –a la que realmente que remos inducir- y le explicaremos que su misión es observar con todo el detalle y atención que pueda cómo se duerme la otra persona. Preferiblemente podremos a uno frente a otro y el inductor se sitúa en medio. Bien... llegado este punto a nuestro compinche le pasaremos un péndulo oscilando por delante de los ojos, por ejemplo y el comenzará a fingir su adormecimiento. Deberemos estar atentos a nuestra verdadera víctima, pues cuando su atención sea intensa, soltaremos de una el péndulo y de inmediato sin darle tiempo a reaccionar, situaremos nuestra mano delante de su frente o sus ojos cerrándoselos y diciéndole enérgicamente: ¡duerme! Una puntualización a tener en cuenta es que muchas personas son reacias ante términos como “hipnosis” “hipnotismo” o “sueño” por el temor que estos suscitan de pérdida de la propia conciencia. En ese caso podemos sustituirlos por parlabas o expresiones como “estado especial” “trance” “ensueño” “sopor” etc.

Síntomas hipnóticos
Tomado las referencias de diferentes escuelas, y las observaciones realizadas por Bernheim, Liébault, Charcot y otros investigadores, el cuadro siguiente muestra los síntomas relativos a cada nivel o estado hipnótico.
Profundidad del trance y sus síntomas
Nivel 1 superficial Nivel 2 medio - cataléptico
Relajamiento físico Caída de los párpados Cierre de los ojos Temblor palpebral Pesadez palpebral Picor en los ojos Lagrimeo Relajamiento psíquico Mayor relación entre operador y sujeto Control de automatismo Obediencia a las siguientes sugestiones: Sugestiones táctiles Sugestiones olfativas Sugestiones gustativas Respiración lenta (abdominal) Sensación de pesadez en el cuerpo Inhibición muscular Catalepsia ocular Catalepsia de miembros Catalepsia parcial o total Hiperinemesia Anestesia en guante (en zona pequeña, de la mano, pie, cuello.) Amnesia post-hipnótica Cambio de personalidad y posesiones Obediencia a órdenes post-hipnóticas simples
Nivel 3 profundo - sonambúlico
Capacidad para abrir los ojos sin salir del estado de trance. Alucinaciones positivas (oculares, auditivas, gustativas y táctiles) Alucinaciones negativas Amnesia total Anestesia total Anestesia total post-hipnótica Rapport total Hiperestesia Posibilidad de fenómenos telepáticos, paranormales Ordenes post-hipnóticas a largo plazo
Síntomas de cambio de estado
Cuando el sujeto cierra los ojos, entendemos que este, se encuentra ya en Nivel 1. La respiración es muy superficial. Cuando veamos que los párpados del sujeto empiezan a temblar síntoma muy común, significa que la profundidad es cada vez mayor y que todo va bien. Cuando observamos que la, respiración se hace más pesada, entra al Nivel 2, lo cual revela también un trance más profundo.
Cuando vemos que la cabeza y el cuerpo del sujeto caen hacia un lado y comprobemos que su respiración es muy profunda y lenta, es síntoma de que se encuentra de lleno en Nivel 3.

Utilidades de la Hipnosis
En general, tanto la hipnosis como el resto de técnicas psico- físicas pueden emplearse en cualquier campo de la actividad humana con mayor o menos intensidad. Pero exponemos aquí los campos en los que más incidencia tienen.
Medicina
Producir insensibilidad al dolor (anestesia)
Eliminar o atenuar todo tipo de dolores o molestias
Mejorar la efectividad del sistema inmunitario.
Mejorar cualquier enfermedad en general.
Especial uso en dermatología, donde se eliminan con facilidad eczemas, verrugas o erupciones cutáneas.
Psicología
Tratamiento de todos los trastornos mentales.
Timidez, eneuresis, fobias (agorafobia, clautrofobia, miedo a los animales, etc), adicciones (tabaquismo, ludopatías, alcoholismo...)
Indecisión, falta de concentración, estrés, depresión, angustia, tartamudez...
Mejorar las relaciones sociales...
Educación y enseñanza
Mejorar el rendimiento escolar
Mejorar la memoria y acrecentar la asimilación al estudiar
Estimular las capacidades creativas.
Incrementar la capacidad de comprensión y asimilación.
Motivar para el estudio, incluso de aquellas asignaturas que se “resisten”
Deporte
Incrementar la resistencia
Desarrollar los reflejos y la rapidez
Aumentar la concentración durante competiciones o ejercicios
Desarrollar la capacidad física total del cuerpo.
Coordinar óptimamente la relación pensamiento-movimiento
Aumentar la fuerza física
Aumentar la motivación
Economía, empresa, ventas
Mejorar los dones de convicción
Estimular la capacidad para crear estrategias
Adquirir conocimientos para convencer más y mejor a los clientes
Trabajar en equipo con eficacia
Comunicación social
Comunicación de masas
Sugestión colectiva
Técnicas de comunicación social, etc.


