Las 15 claves para evitar roces en el trabajo
Prácticamente todos los trabajadores permanecen al menos ocho horas diarias en su trabajo y, en muchos casos, se pasan la mitad del día en el ámbito laboral. Por ello, es fundamental mantener buenas relaciones interpersonales, tanto con los jefes como con los pares. Ante esta situación, se recomienda la siguiente serie de claves que convienen tener en cuenta para poder trabajar en un ámbito de cordialidad y respeto mutuos.
1- Sea genuino cuando desarrolla una relación. Comuníquese con sinceridad. De esta manera, el otro descubrirá sus motivaciones más rápidamente. Acepte a los demás tal cual son. No trate de cambiarlos. Por el contrario, trabaje sobre usted mismo. Una vez que sus actitudes y acciones hacia el otro empiecen a cambiar, las respuestas del otro hacia usted también serán diferentes.
2- Cuando existe una relación cercana con alguien en la que se comparte mucho tiempo, y es muy común que se la descuide, no se repare en la necesidad de cuidarla y mejorarla. Así, por ejemplo, se dan por sentadas muchas cuestiones o se espera demasiado de la otra persona. Usted debe preocuparse cuando, en la relación, empiezan a hacerse frecuentes el encontrar fallas, las demandas, las malas contestaciones o la búsqueda de culpables. Es entonces cuando se debe discutir qué está pasando.
3- Recuerde que una relación está desarrollada por dos partes interesadas. Por lo tanto, a la hora de una reparación también es necesario que ambas partes intervengan. Entonces, no pretenda que sea el otro el que haga todos los cambios. Debe aceptar la responsabilidad que le toca en un relación.
4- Quienes están interesados verdaderamente en cuidar una relación deben estar dispuestos a invertir en ella. Esto implica tomarse el tiempo que sea necesario cuando surgen malos entendidos.
5- El compromiso genuino es el ingrediente esencial para mantener el éxito de una relación. El trabajo que implica llegar a un acuerdo puede ser complejo y llevar tiempo, pero los resultados lo valen.
6- Una voluntad de compromiso en estas situaciones es siempre una garantía de solución. Cuando la relación fue construida basándose en el respeto mutuo será más fácil llegar a buen puerto en situaciones de conflicto. Sin embargo, aun en estos casos a veces es difícil alcanzar el acuerdo. Esto sucede cuando las dos partes sienten que ya han cedido lo suficiente. ¿Cómo proceder en estas situaciones? Alguien debe dar el primer paso, aunque esto suponga mayor vulnerabilidad. De lo contrario, los riesgos que se corren son: no avanzar en los objetivos de la relación por un estancamiento o, lo que es peor, terminar con la relación.
7- No hay que cometer el error de pensar que esas personas dejarán por sí solas de provocar conflictos si se las ignora. Enfrentarlos de manera ofensiva a causa de su comportamiento tampoco lleva a buenos resultados. Hay que ser cautos.
8- La mejor manera de lograr cambios con estas personas es construir conexiones positivas con ellas. Por ejemplo: compartir tiempo, conocer de su vida, etcétera. Muy a menudo la causa de personalidades conflictivas está en factores externos a la relación laboral.
9- Además, asegúrese de hacer foco en el conflicto y no en las personas que están aparentemente involucradas en él. Buscar culpables sólo exacerba el problema.
10- Realice todas las conversaciones que fueran necesarias pero siempre en privado. Una crítica no es un desacuerdo. Ante todo, sería importante conocer la diferencia entre una crítica y un desacuerdo.
11- Una actitud crítica generalmente potencia una relación negativa. De hecho, un entorno de críticas termina destruyendo las relaciones. Esto no significa que uno deba agachar la cabeza cuando surge alguna cuestión que necesite ser discutida. En estas circunstancias, lo esencial es construir un entendimiento mutuo del problema en cuestión.
12- Pero se debe tener en cuenta que no siempre es posible llegar a un acuerdo. Cuando esto ocurra, la idea es expresar el desacuerdo de manera respetuosa. En una oportunidad, el legendario juez Louis Brandeis explicó cuál era la causa esencial de la mayoría de los casos que le tocaban arbitrar: una de las partes pensaba que la otra, intencional o involuntariamente, ocultaba información valiosa.
13- Esta idea nos lleva al planteo del tema principal: una comunicación abierta y honesta es la base de toda relación.
14- Esto se logra a través de una actitud que demuestre confianza tanto en las palabras como en los hechos.
15- Otra faceta que hay que tener en cuenta es no dejar que nuestras emociones nos vuelvan en personas demasiado vulnerables; es decir, no ser hipersensibles. Hay que enfocarse en el tema que se está hablando y no en cómo se está diciendo. Lo fundamental es mantener el respeto y las buenas relaciones.