Las son cicatrices que quedan en la , producto de un estiramiento abrupto de la misma. Pueden aparecer por causa de un embarazo o una baja o suba de peso en un lapso de tiempo breve, perdiendo así las capas internas de la piel su elasticidad. Para prevenirlo podemos realizar una excelente crema compuesta de arcilla, aguacate, harina de avena y aceite de germen de trigo.
Para esta preparación, debes colocar la pulpa de medio aguacate bien molido, dos cucharadas de arcilla, dos cucharadas de harina de avena y emulsionar con el aceite de germen de trigo, hasta que vaya tomando la consistencia de una crema. Una vez lista, la aplicas directamente sobre la zona afectada, dejándola actuar por varios minutos. La retiras simplemente con un poco de agua. Otro de los interesantes contra la , consiste en preparar una crema de diente de león, aloe vera y aceite de oliva.