Pudo haber muerto, pero aún así quiso tener hijos. Potentes fotos de una mamá con distrofia muscular
Camila Nielsen fue diagnosticada a los tres años con distrofia muscular. Una enfermedad que te debilita todos los músculos del cuerpo y no te permite moverte con facilidad. A Camila le comenzó en las piernas y subió progresivamente a todas las partes que ella sentía, se salvarían de su mal.
Una de las cosas que te recomiendan no hacer, es tener hijos. Esto porque puedes heredarle la enfermedad a ellos y porque durante y después del embarazo, la distrofia empeora hasta llegar a niveles máximos de debilidad muscular.
Pero a Camila nada de esto le importó. Ella quería ser una madre. Y tuvo a sus tres hijas, Ella de 4 años, y los gemelos Agnes y Esther, recién nacidos.
Como era de esperarse, Camila empeoró. Necesita 12 horas de sueño, no puede cargar a sus hijas y, a pesar de haberse entrenado para caminar, ahora volvió a la silla de ruedas.
Su esposo Jasper trabaja a una hora de la ciudad donde viven, y llega en la noche para ayudar a Camila con las pequeñas.
A pesar de las dificultades, Camila quería ser madre y tener una vida lo más normal posible, por eso dice “ama su familia, a pesar de que algunas cosas sean más difíciles en mi día a día” que para otras personas.
Una historia inspiradora que nos hace apreciar lo que tenemos.
¡Bravo por Camila y su hermosa familia!
Camila Nielsen fue diagnosticada a los tres años con distrofia muscular. Una enfermedad que te debilita todos los músculos del cuerpo y no te permite moverte con facilidad. A Camila le comenzó en las piernas y subió progresivamente a todas las partes que ella sentía, se salvarían de su mal.
“Cuando era pequeña todo lo que quería era tener un par nuevo de piernas, pero no sabía que mi enfermedad afectaba a cada músculo de mi cuerpo”
-Camila Nielsen-
Una de las cosas que te recomiendan no hacer, es tener hijos. Esto porque puedes heredarle la enfermedad a ellos y porque durante y después del embarazo, la distrofia empeora hasta llegar a niveles máximos de debilidad muscular.
Pero a Camila nada de esto le importó. Ella quería ser una madre. Y tuvo a sus tres hijas, Ella de 4 años, y los gemelos Agnes y Esther, recién nacidos.
Como era de esperarse, Camila empeoró. Necesita 12 horas de sueño, no puede cargar a sus hijas y, a pesar de haberse entrenado para caminar, ahora volvió a la silla de ruedas.
“Antes me petrificaba pensar que podía terminar en una silla de ruedas, pero ahora pienso que si la silla me da más energía para estar con mis tres niñas y Jasper, me siento en esa silla“
Su esposo Jasper trabaja a una hora de la ciudad donde viven, y llega en la noche para ayudar a Camila con las pequeñas.
“Me he enfocado en las cosas que se pueden cambiar, y no en las que son imposibles”
A pesar de las dificultades, Camila quería ser madre y tener una vida lo más normal posible, por eso dice “ama su familia, a pesar de que algunas cosas sean más difíciles en mi día a día” que para otras personas.
Una historia inspiradora que nos hace apreciar lo que tenemos.
¡Bravo por Camila y su hermosa familia!