El Lamborghini Diablo es un superdeportivo construido por la empresa italiana de automóviles Lamborghini entre los años 1990 y 2001.
El nombre "Diablo" está inspirado en el toro Diablo, un feroz toro criado por el duque de Veragua en el siglo XIX, que el 11 de julio de 1869 en Madrid, se enfrentó en una batalla épica con el torero José de Lara.
El proyecto estilístico original nació a partir de un diseño a lápiz de Marcello Gandini, en una versión modificada sobre la base de sus propias directivas. Después de la crisis energética en el sector de la automoción de mediados de los años 80, Automobili Lamborghini S.p.A fue adquirida por el grupo Chrysler, cuya dirección decidió encomendar la parte final del desarrollo al Chrysler Styling Center en Detroit. A principios de 2002, el Diablo fue sustituido por el Lamborghini Murciélago.
A pesar de su desaparición, hasta el día de hoy el Lamborghini Diablo es tomado por muchos como el buque insignia de la casa bolognesa, siendo reconocido casi al instante por su impactante diseño y sus particulares puertas con apertura en forma de "ala de mosca", las cuales fueron una marca registrada de Lamborghini durante mucho tiempo y que tuvieron su debut de la mano del Lamborghini Countach. Sus prestaciones deportivas solo lo hacen comparable con modelos como el Ferrari F40 o el Porsche 959, aunque estos dos se presentaron cuatro años antes que el Diablo.
Lamborghini comenzó a desarrollar el modelo Diablo en el año 1989 como reemplazo para el Countach, introduciéndolo a la venta el 21 de enero de 1991 con un precio base de USD de 900 euros.La energía del automóvil provenía de una versión de 5,7 litros y 48 válvulas del legendario Lamborghini V12, con doble árbol de levas e inyección multipunto controlada por ordenador, produciendo 492 caballos de potencia (367 kilovatios) y 427 pies-libras (579 Nm) de par. Al igual que el modelo Countach, el modelo Diablo tenía tracción trasera. En las pruebas, el Lamborghini Diablo desarrolló una potencia sorprendente. Aceleró de 0 a 100 km/h en tan sólo 4,09 segundos, alcanzando una velocidad máxima de 325 km/h, la más alta registrada hasta entonces por un automóvil de serie, además de un muy buen comportamiento en las curvas. Debido a ser un coche de diseño netamente deportivo, no disponía ni de frenos ABS ni de ninguna otra asistencia electrónica de conducción.
Después de tres años de hacer ajustes de menor importancia en el Diablo estándar, Lamborghini decidía en el año 1993 comercializar una versión especializada del Lamborghini Diablo, intentando atraer nuevos clientes a esta famosa marca de automóviles. Comenzando con la plataforma básica del Diablo, los ingenieros de Lamborghini le agregaron un sistema de tracción a las cuatro ruedas y le pusieron un sistema de gestión mejorada de energía, con ruedas delanteras rediseñadas para trabajar mejor con este tipo de tracción, pinzas de freno marca Brembo de cuatro pistones, un diseño actualizado del tablero de instrumentos y un nuevo sistema automatizado de suspensión que ofrecen amortiguadores Koni de taraje agresivo. El sistema de la suspensión se podría dejar en modo “automático” donde es controlado por una computadora, o el conductor podría escoger cuatro “modos separados” a través de botones en la cabina. A pesar de estas mejoras, seguía sin montar frenos ABS.