
Me había sobrado un pedazo de masa de hojaldre fácil, no demasiado grande, y lo había guardado en el freezer. Además, tenía una peras bien duritas, de esas que tienen la piel verde. Para una tarta grande no me alcanzaba, pero sí para una más bien pequeña para hacer en esa paellera que compré hace poco, que sirve también para hacer pequeñas Tatin porque va perfecta tanto al fuego directo como al horno. Salió una delicia, hecha sin receta, a puro ojo nomás y bien rápido.
Ingredientes
Peras bien duras, 2
Masa de hojaldre de entre 20 y 22 cm de diámetro (podemos comprar una masa para pascualina de hojaldre y cortarla a esa medida).
Azúcar para el caramelo, 1/2 taza
Manteca, 50 gramos
Huevos, 2
Azúcar en cdas soperas, 4
Ralladura de limón o naranja, 2 cdas soperas.
Preparación
Quitamos el cabito de las peras, las cortamos longitudinalmente en cuatro, y a su vez, cada cuarto en tres tajadas.
Derretimosla manteca en una sartén y luego le agregamos el azúcar con fuego mínimo. Cuando comienza a ponerse rubio el caramelo colocamos allí las tajadas de peras, siempre con el fuego bajo. Deben dorarse pero no ablandarse. Las reservamos en una fuente.
Tomamos la masa de hojaldre y le damos la forma de la base de la tartera que, previamente, humedecimos con spray vegetal. La forramos con la masa y dejamos en la heladera.
Batimos los huevos con las cdas de azúcar hasta que la mezcla quede espumosa y tentadora. Sacamos la tarta del freezer y ponemos en la base una capa de peras doradas y caramelizadas. Echamos encima la mezcla de huevos y ponemos arriba más peras, como ven en la foto.
Cocinar en la parte inferior del horno a 220 grados por 30 minutos.
Servir tibia con helado de americana o crema batida sin azúcar. Manjar total!!!