
Las mujeres:
...maduramos más rápido que los hombres. A los treinta y pico, ya conocemos todos los chamuyos y tretas de conquista, también sabemos; si, cuándo van al baño levantan el asiento del inodoro o peor aún... si le erran.
Por eso ellos prefieren a las de veinte, las mayorcitas ya sabemos de que se trata y es muuucho más difícil engatusarnos.
....escuchamos, en cambio ellos oyen
....después de un orgasmo no necesitamos tiempo de recuperación para un bis (el famoso estado de meseta)
....previo a una fiesta: una semana antes buscamos y compramos el vestido perfecto, después de visitar todos los locales de nuestra ciudad y zonas aledañas.
Hacemos un ensayo general, con accesorios incluidos.
El mismo día, vamos a la peluquería, a la manicura, pedicura, nos hacemos mascarillas antiage o humectantes, nos depilamos, nos damos un baño de inmersión con sales, dormimos una siesta, nos maquillamos, nos perfumamos, nos vestimos y antes de salir.... decidimos que esa prenda no nos queda bien y cambiamos de atuendo a último minuto, durante el cuál nuestra media naranja, se bañó se peinó, se afeitó, se vistió, se subió al auto y nos lo hace saber amorosamente tocando la bocina.
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....podemos ver la novela o escribir en nuestro blog sin dejar de prestarle atención a nuestro hombre. En cambio ellos que parecían normales hasta el momento en que miran un partido de fútbol, vuelven a un estado de Neanderthal emitiendo sonidos guturales y gritos de vez en cuándo.
...después de cocinar no tenemos que contratar un servicio de limpieza industrial.
...nos hacemos tantas revisiones médicas periódicas, tactos ginecológicos, papanicolau, colposcopias, (sin hablar de los partos) que al llegar a los 40 años, nuestras vaginas habrán tenido más espectadores que "Titanic".
Benditas diferencias!