Una de las enfermedades más temidas de la actualidad es el cáncer, que se divide en más de 100 tipos y puede invadir prácticamente cualquier parte de nuestro organismo. Las mujeres, por sus características fisiológicas, son más propensas a adquirir alguno de los tipos de cáncer, por lo que es importante que, si dentro de su familia se han presentado situaciones oncológicas, se busque la
consultoría genética para el cáncer hereditario
con el fin de prevenir la enfermedad o diagnosticarla a tiempo.
Al buscar información sobre el cáncer conoceremos que esta enfermedad comienza en las células, con la formación de tumores que pueden ser benignos convertirse en malignos debido a ciertas situaciones, como el consumo de sustancias tóxicas o un estilo de vida poco saludable; una vez que hemos desarrollado células malignas o tumores, pueden invadir tejidos cercanos o no.
Los tipos de cáncer que más aquejan a las mujeres y de los cuales deben cuidarse con especial esmero son:
Diagnosticar a tiempo el cáncer es fundamental para una pronta recuperación, por lo que se recomienda revisarse periódicamente y llevar un estilo de vida más saludable.
Al buscar información sobre el cáncer conoceremos que esta enfermedad comienza en las células, con la formación de tumores que pueden ser benignos convertirse en malignos debido a ciertas situaciones, como el consumo de sustancias tóxicas o un estilo de vida poco saludable; una vez que hemos desarrollado células malignas o tumores, pueden invadir tejidos cercanos o no.
Los tipos de cáncer que más aquejan a las mujeres y de los cuales deben cuidarse con especial esmero son:
- Cáncer cervicouterino
- Sangrado vaginal anormal entre periodos.
- Flujo vaginal que no cesa, y puede ser pálido, acuoso, marrón, con sangre u olor fétido.
- Periodos menstruales más abundantes y que duran más de lo normal.
- Dolor de espalda inusual.
- Hinchazón en una sola pierna.
- Pérdida de peso inexplicable.
- Dolor pélvico constante.
- Cáncer de mama
- Tumores duros en la axila, con bordes irregulares y que no suelen causar dolor.
- Cambio del tamaño, forma o textura de las mamas o del pezón.
- Líquido del pezón, que puede ser sanguinolento, amarillento o verdoso.
- Sensibilidad o dolor en las mamas, aunque no se presente la menstruación.
- Dolor óseo.
- Úlceras cutáneas.
- Inflamación de los ganglios linfáticos de la axila.
- Pérdida de peso inexplicable.
- Cáncer de colon
- Sensibilidad y dolor en la parte baja del abdomen.
- Sangre en las heces.
- Diarrea, estreñimiento u otros cambios en las deposiciones.
- Pérdida de peso sin ninguna razón.
Diagnosticar a tiempo el cáncer es fundamental para una pronta recuperación, por lo que se recomienda revisarse periódicamente y llevar un estilo de vida más saludable.