Los vibradores son los juguetes sexuales más populares y más utilizados por las mujeres, hombres y parejas en el mundo. Para darle una “chispa especial a las relaciones íntimas”, en la actualidad hay infinidad de modelos, colores, tamaños y hasta tipos de vibración. Sin embargo algo que resulta sorpresivo para muchos es saber que su origen está ligado a la última gobernadora del Egipto antiguo: Cleopatra.
Philippe Brenot, psiquiatra, antropólogo y director de enseñanzas de sexología de la Universidad de Descartes, en París, asegura que Cleopatra fue la primera mujer en ser dueña de un vibrador y experimentar con él para llevar su vida sexual a otro nivel.
En su libro “Sex Story”, Brenot explica que el vibrador de la reina de Egipto consistía en un rollo de papiro que en su interior guardaba abejas vivas, las cuales revoloteaban y chocaban con las paredes del papiro provocando una vibración muy similar a la de los de la actualidad.
La histeria femenina se caracterizaba por provocar dolor de cabeza, malestar corporal, ataques de llanto y risa, inflamación abdominal, insomnio, desfallecimientos, espasmos musculares, parálisis y en casos severos, ceguera.
En 1952, la Asociación Americana de Psiquiatría declaró que la histeria femenina era una enfermedad falsa, pues no existían fundamentos para poder declararla real y relacionaron los síntomas con la falta de sexo, además de afirmar que algunos de los síntomas era exageraciones.
Sin embargo, los vibradores se siguieron utilizando justamente para satisfacer deseos sexuales sin la necesidad de un hombre y han prevalecido a lo largo de los años, hasta la actualidad.
Siempre se le ha relacionado con la sensualidad y sexualidad, y lo que Brenot plasmó en su libro sigue reafirmando que la última reina de Egipto disfrutaba su sexualidad con o sin un hombre a su lado.