Piensas, luego deseas
Para empezar, es bueno plantearse el sexo como un placer en sí mismo, sin ninguna otra finalidad que la de disfrutarlo. Y, dado que el afrodisiaco más potente y eficaz se encuentra en el cerebro, lo primero que hay que hacer para poner remedio al problema es dedicar tiempo a pensar en el sexo. La gran mayoría de terapeutas y sexólogos recomiendan a las mujeres que acuden a su consulta que inicien el tratamiento ‘reactivador’ de la libido en compañía de sus parejas, puesto que está demostrado que la efectividad es entonces mayor. “Uno de los primeros ejercicios que proponemos a la mujer –afirma la doctora Molero– es pedirle que dedique cada día unos minutos a imaginar una fantasía sexual, que deberá escribir a continuación. En la siguiente sesión con el terapeuta tendrá que contar sus fantasías. También les recomendamos que practiquen a diario los ejercicios de Kegel de contracción de la musculatura sexual. De este modo se centran en sus genitales y, por asociación de ideas, piensan también en el sexo. Y otra parte muy importante de la terapia es prohibir a la pareja que realice el coito durante unas semanas. En ese periodo de tiempo deberán dedicar un rato cada día a besarse, acariciarse y masajearse, pero sin llegar a la penetración”. En definitiva, se trata de volver a sensualizarse y de erotizarse, de hacer que los sentidos vuelvan a estar al cien por cien, de dedicarse más tiempo a una misma y también de dedicar más tiempo a la pareja, a pasar más rato con el otro sin otro objetivo que estar juntos. Esta actitud propicia el flirteo, el erotismo y la seducción y, poco a poco, se estimulan aspectos que se tenían olvidados, como los besos y las caricias ‘porque sí’, sin la finalidad de acabar necesariamente en coito.
Fuente
Para empezar, es bueno plantearse el sexo como un placer en sí mismo, sin ninguna otra finalidad que la de disfrutarlo. Y, dado que el afrodisiaco más potente y eficaz se encuentra en el cerebro, lo primero que hay que hacer para poner remedio al problema es dedicar tiempo a pensar en el sexo. La gran mayoría de terapeutas y sexólogos recomiendan a las mujeres que acuden a su consulta que inicien el tratamiento ‘reactivador’ de la libido en compañía de sus parejas, puesto que está demostrado que la efectividad es entonces mayor. “Uno de los primeros ejercicios que proponemos a la mujer –afirma la doctora Molero– es pedirle que dedique cada día unos minutos a imaginar una fantasía sexual, que deberá escribir a continuación. En la siguiente sesión con el terapeuta tendrá que contar sus fantasías. También les recomendamos que practiquen a diario los ejercicios de Kegel de contracción de la musculatura sexual. De este modo se centran en sus genitales y, por asociación de ideas, piensan también en el sexo. Y otra parte muy importante de la terapia es prohibir a la pareja que realice el coito durante unas semanas. En ese periodo de tiempo deberán dedicar un rato cada día a besarse, acariciarse y masajearse, pero sin llegar a la penetración”. En definitiva, se trata de volver a sensualizarse y de erotizarse, de hacer que los sentidos vuelvan a estar al cien por cien, de dedicarse más tiempo a una misma y también de dedicar más tiempo a la pareja, a pasar más rato con el otro sin otro objetivo que estar juntos. Esta actitud propicia el flirteo, el erotismo y la seducción y, poco a poco, se estimulan aspectos que se tenían olvidados, como los besos y las caricias ‘porque sí’, sin la finalidad de acabar necesariamente en coito.
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