La paciente, Testigo de Jehová, recibió riñón y páncreas. Un desafío inédito en el país, ya que este tipo de cirugías suelen requerir varios litros
Médicos de la Fundación Favaloro lograron realizar un inédito doble trasplante sin transfusiones de sangre.
La paciente es una mujer surcoreana de 49 años que reside desde hace tiempo en el país y aquí incluso tuvo a sus dos hijos. Dado que es Testigo de Jehová, se negaba a transfusiones.
Pero gracias a una nueva técnica, la mujer fue objeto anteayer del primer trasplante renopancreático realizado en el país sin utilizar ningún tipo de transfusión sanguínea.
Los doctores Martín Fauda y Pablo Raffaele, de la Fundación Favaloro, fueron los responsables de la hazaña.
"Se trata de una paciente diabética tipo I que estaba desde hace varios años en diálisis porque había perdido su riñón", explicó Fauda, codirector de la Unidad de Trasplante Renopancreático de la Fundación, al diario La Nación.
Tras ser alertados sobre la existencia de un riñón y un páncreas cedidos por un donante cordobés, los especialistas programaron la cirugía, que duró alrededor de ocho horas. Pero, en respuesta al pedido de la mujer, que por fe se niega a las transfusiones, desarrollaron una nueva técnica.
Según explica el especialista, para cumplir con el compromiso acordado, decidieron tener a mano un "recuperador", una bomba que aspira la sangre y, si es necesario, la devuelve al sistema sanguíneo del paciente. "Permite hacer una autotransfusión", aclaró.
Médicos de la Fundación Favaloro lograron realizar un inédito doble trasplante sin transfusiones de sangre.
La paciente es una mujer surcoreana de 49 años que reside desde hace tiempo en el país y aquí incluso tuvo a sus dos hijos. Dado que es Testigo de Jehová, se negaba a transfusiones.
Pero gracias a una nueva técnica, la mujer fue objeto anteayer del primer trasplante renopancreático realizado en el país sin utilizar ningún tipo de transfusión sanguínea.
Los doctores Martín Fauda y Pablo Raffaele, de la Fundación Favaloro, fueron los responsables de la hazaña.
"Se trata de una paciente diabética tipo I que estaba desde hace varios años en diálisis porque había perdido su riñón", explicó Fauda, codirector de la Unidad de Trasplante Renopancreático de la Fundación, al diario La Nación.
Tras ser alertados sobre la existencia de un riñón y un páncreas cedidos por un donante cordobés, los especialistas programaron la cirugía, que duró alrededor de ocho horas. Pero, en respuesta al pedido de la mujer, que por fe se niega a las transfusiones, desarrollaron una nueva técnica.
Según explica el especialista, para cumplir con el compromiso acordado, decidieron tener a mano un "recuperador", una bomba que aspira la sangre y, si es necesario, la devuelve al sistema sanguíneo del paciente. "Permite hacer una autotransfusión", aclaró.