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Anticoncepcion



El hecho de tener un hijo debería ser una decisión, y así como hay personas que quieren tener sólo uno, sólo dos o detenerse al quinto, también están quienes eligen directamente no tenerlos. El mejor momento para ser padres es muy variable en cada persona y en cada pareja: esperar hasta tener una pareja estable, un título universitario o de posgrado, una situación económica más holgada, un mejor puesto en el trabajo y tantos otros motivos, hacen que la sexualidad sea vivida a lo largo de toda la vida adulta de una persona mientras que la reproducción ocupa sólo una pequeña parte de la misma.

Y para planificar el momento más adecuado para tener hijos existen los métodos anticonceptivos, que consisten en una gran variedad de formas de evitar la fecundación de manera temporal y reversible. Cada pareja puede elegir el método que más se adapte a sus necesidades y con el que “acuerden” más, y debe tener muy claro que las relaciones sexuales –con o sin penetración y con o sin eyaculación- que se realizan sin un método anticonceptivo de por medio representan un riesgo muy grande: una mujer puede quedar embarazada en su primera relación sexual, puede quedar embarazada durante la menstruación, puede quedar embarazada aunque esté dando de mamar a un bebé y todavía no le haya vuelto el período, puede quedar embarazada aunque se lave muy bien después de tener sexo y puede quedar embarazada, incluso, antes de haber menstruado por primera vez.

Por eso es fundamental informarse sobre los distintos métodos anticonceptivos y llevar una sexualidad responsable en la que la llegada de un hijo sea fruto del deseo y no del descuido.

Ahora, en relación a la sexualidad, existe otro peligro más allá de un embarazo no deseado: el contagio de enfermedades de transmisión sexual (ETS), y hay que tener en cuenta que la anticoncepción no siempre cubre las necesidades de cuidado en este aspecto: por ejemplo, las tan populares “píldoras”, son un método anticonceptivo altamente eficaz para evitar el embarazo pero absolutamente inútil para evitar el contagio de ETS como el Sida, por ejemplo.

Por eso, en el momento en que cada persona inicia su vida sexual, debe pensar en dos cuestiones básicas: la anticoncepción y la prevención de las enfermedades de transmisión sexual





Anticonceptivos: la posibilidad de elegir cuando tener un hijo


Actualmente las parejas tienen una posibilidad más cercana de elegir cuando tener un hijo y, sobre todo, pueden escoger el anticonceptivo que se adecua mejor a sus necesidades, a su forma de ser y de pensar.

Actualmente los individuos pueden acceder a la posibilidad de vivir plenamente su sexualidad sin temor a un embarazo que no se desea en ese momento.

Tener relaciones sexuales con penetración sin utilizar un método anticonceptivo, o utilizándolo "incorrectamente", es como "jugar con fuego". Más tarde o más temprano, en ambos casos la posibilidad de embarazo es muy grande. La creencia que sostiene que no es posible quedar embarazada en ocasión de la primera relación sexual es absolutamente errónea. Por lo contrario, sí es posible. La mujer también puede embarazarse durante los juegos sexuales sin penetración, con o sin eyaculación, aún con el himen íntegro.

Hay quienes sostienen que los métodos anticonceptivos perturban el romance y la espontaneidad de la vida sexual. Sin embargo, si se los compara con la dura realidad de un embarazo no deseado, utilizar un poco de tiempo y de voluntad para la prevención resulta muy positivo para todos. A pesar de ello, y por falta de información, de educación sexual o de acceso efectivo a los métodos anticonceptivos, aún se producen muchos embarazos no deseados.

Para saber cómo controlar la capacidad reproductiva, cómo utilizar esa posibilidad del cuerpo y poder disfrutar plenamente de la sexualidad, es importante estar informados sobre los distintos métodos anticonceptivos.


Abstinencia periodica



Esta abstinencia se realiza mediante diversos métodos, que se conocen como "naturales":

Consiste en evitar las relaciones sexuales con penetración vaginal durante el periodo fértil de la mujer.
Suelen ser métodos poco eficaces por dos razones: porque su correcta utilización exige un conocimiento muy preciso del cuerpo (que es difícil tener, especialmente durante el periodo de la lactancia) y porque solo pueden ser practicados por mujeres con ciclos menstruales regulares. Si se tiene en cuenta la frecuencia con que el ritmo de la ovulación se modifica debido a tensiones emocionales o a otras situaciones vitales, y que en algunas mujeres se produce la ovulación en diferente día, se advierte que el cálculo del periodo fértil se dificulta enormemente. Se consideran ciclos "irregulares" aquellos menores de 21 o mayores de 35 días.
La mayor desventaja de estos métodos consiste en que si no se los utiliza correctamente se corre un alto riesgo de quedar embarazada.
Son métodos aceptados por la iglesia católica pues no interfieren con la creencia religiosa que prohibe el control de la natalidad por métodos no naturales.
No producen trastornos en la salud, ni efectos secundarios, aunque suponen un control muy firme del deseo sexual.
Estos métodos requieren de un completo acuerdo y compromiso de la pareja para respetar las fechas de abstinencia, sin excepciones.





Coito Interrumpido

El coito interrumpido (o retiro) consiste en retirar el pene de la vagina justo antes de la eyaculación y eyacular afuera, por lo cual exige mucho control por parte del hombre. Además, hay que advertir que aún antes de la eyaculación el pene expulsa un liquido lubricante que puede transportar espermatozoides.

El coito interrumpido es muy poco seguro como método anticonceptivo y no protege contra las enfermedades de transmisión sexual ni contra el SIDA.




Los espermicidas

Son productos químicos en forma de óvulos, jalea, crema o gel que se colocan en el interior de la vagina diez minutos antes de una relación sexual.

Su función es destruir los espermatozoides, aunque en realidad no siempre lo consiguen, y en gran cantidad de ocasiones fallan.

Si se utilizan como único método anticonceptivo, la prevención no será muy eficaz, razón por la cual en general se los utiliza acompañado al diafragma o el preservativo.

No protegen contra las enfermedades de transmisión sexual ni contra el SIDA.




El Dispositivo intrauterino(DIU o Espiral)

Es un pequeño objeto de plástico en forma de T que introduce el/la ginecólogo/a dentro de la matriz o útero.
Tiene 2 efectos: dificulta el paso de los espermatozoides hacia las trompas y aumenta la movilidad de estas, dificultando la fecundación.
El/la ginecólogo/a realiza un control ginecológico para determinar si la mujer está en condiciones de utilizar el DIU, ya que está contraindicado frente a infecciones u otras enfermedades del útero, el cuello y la vagina . Una vez colocado, debe ser controlado periódicamente por el/la médico/a, porque a veces puede descolocarse o puede ser expulsado. Algunas mujeres lo rechazan una vez colocado, pero si ésto no ocurre, puede permanecer colocado entre dos y cinco años, según la clase de DIU que se utilice. Aunque es un método muy seguro, no es infalible. Ocasionalmente puede producir algunos trastornos, como sangrado entre periodos menstruales e infecciones vaginales. Por ello es muy importante consultar con el/la médico/a frente a cualquier duda, ya que frente a estos síntomas, la utilización del DIU puede producir complicaciones que dificulten un embarazo posterior. Una vez retirado por el/la médico/a o si ha sido expulsado, el embarazo puede producirse de inmediato.
No ofrece protección contra enfermedades de transmisión sexual ni frente al SIDA. Luego de la colocación es importante efectuar una ecografía de control para certificar que el lugar de ubicación sea el indicado.







Los inductores de la Menstruacion

Los inductores de la menstruación son productos que se adquieren en las farmacias en la creencia, errónea, de que pueden interrumpir un embarazo reciente. En cambio, sólo producen el sangrado menstrual si el atraso fue causado por una irregularidad del ciclo. Su uso no es conveniente sin indicación médica.
Recordamos que los lavados vaginales y los inductores de la menstruación no son métodos anticonceptivos.





Los lavados vaginales

Después de una relación sexual, lavarse con agua u otras sustancias no sirve como método anticonceptivo, pues los espermatozoides suben rápidamente por el cuello del útero.
Recordamos que los lavados vaginales y los inductores de la menstruación no son métodos anticonceptivos.

Los lavados vaginales no protegen contra las enfermedades de transmisión sexual ni contra el SIDA.





El Diafragma


Consiste en un capuchón de goma rodeado por un anillo flexible que se introduce en la vagina, cubriendo el orificio del cuello del útero e impidiendo que los espermatozoides puedan encontrarse con el óvulo.

Se recomienda su uso acompañado de jaleas espermicidas que aumentan su eficacia: antes de introducir el diafragma en la vagina se lo impregna por fuera y por dentro con dicha crema o jalea espermicida.

El diafragma debe utilizarse cada vez que va a haber penetración; se lo coloca diez minutos antes del coito y se lo saca ocho horas después. Entonces se lo lava con agua y jabón neutro, se lo seca y guarda impregnado de talco.

Para aprender a colocarlo correctamente y saber cual es la medida adecuada para cada mujer (ya que varían mucho) es necesario realizar una consulta ginecológica.

Si el diafragma esta bien colocado y no tiene roturas, resulta un método muy seguro (siempre acompañado por cremas espermicidas). No es descartable y requiere por parte de la mujer una actitud cuidadosa y ordenada.

Este método no protege contra las enfermedades de transmisión sexual ni contra el SIDA.







La esponja anticonceptiva


Es una esponja suave y desechable, que contiene espermicida. Se coloca dentro de la vagina cubriendo el cuello del útero de manera tal que obstruye el paso de los espermatozoides, los absorbe y los neutraliza. Se humedece antes de colocarla y su acción dura 24 horas.

No protege contra las enfermedades de transmisión sexual ni contra el SIDA.





El preservativo


Es una funda de látex que se coloca sobre el pene erecto e impide que los espermatozoides penetren la vagina.

Es preciso colocarlo de forma tal que quede espacio libre en el extremo para que pueda depositarse el semen, fin para el cual la mayoría de los preservativos presentan un pequeño depósito.

Una vez que ha eyaculado, el hombre debe sujetar el preservativo por la base con la punta de los dedos para evitar que se desenrolle y salga el semen. Luego retirará el pene antes de que haya desaparecido totalmente la erección. Una vez usado, hay que descartarlo y no volver a usarlo, sino utilizar uno nuevo en cada relación.

Es importante que los varones también participen del cuidado y la protección frente a embarazos no deseados y éste es casi el único método anticonceptivo que existe para ellos. No produce ningún trastorno o efecto perjudicial y es muy seguro y fácil de usar.

En todos los envases de preservativos deben figurar la fecha de vencimiento, las instrucciones de uso y conservación y las indicaciones para su desecho. También debe constatarse la aprobación de Salud Pública y de las Normas Internacionales de Calidad. (IRAM).

Si se lo utiliza correctamente, es el único método que evita las enfermedades de transmisión sexual y el SIDA.





El preservativo femenino


Es un preservativo para mujeres diseñado para cubrir el interior de la vagina. Está lubricado y tiene dos anillos, uno en cada extremo. El anillo más pequeño debe introducirse en la vagina hasta la parte más profunda, como si se estuviera colocando un tampón o un diafragma. El anillo más grande - junto con una pequeña parte del preservativo - debe permanecer en el exterior de la vagina, aplanado sobre los labios mayores de la vulva. Puede ser colocado en cualquier momento de la relación sexual, siempre que sea antes de la penetración. Se debe utilizar un preservativo por cada relación sexual.

Al igual que el preservativo masculino, si es utilizado correctamente, este método protege contra el contagio de enfermedades de transmisión sexual y HIV/SIDA.






La pildora


Las pastilla anticonceptiva o píldora es un medicamento elaborado sobre la base de hormonas que inhibe la ovulación.
Está compuesta por dos sustancias: estrógenos y progesterona (hormonas femeninas), aunque en dosis diferentes de las que los ovarios producen normalmente.
La píldora se toma diariamente y a la misma hora durante aproximadamente 21 días, la primera pastilla a partir del primero o quinto día de la última menstruación, y las siguientes día tras día aproximadamente a la misma hora.
Cuando se termina el envase durante esa semana inmediata se produce la menstruación.
Si la mujer olvida un día tomar la pastilla a la hora acostumbrada, debe tomarla en el lapso de las doce horas siguientes y tomar la correspondiente a ese día a la hora acostumbrada. Si pasan más de doce horas, la seguridad no está garantizada. Deberá continuar con el envase, pero utilizando ese mes un método complementario.
Es un método muy eficaz si se lo utiliza correctamente (si se toman las dosis indicadas en las horas indicadas, comenzando en el día indicado) y tiene la ventaja de que no interfiere en el desarrollo de la relación sexual.
Puede producir algunos trastornos, aunque sus efectos secundarios se han reducido mucho.
Es importante recordar que se trata de un medicamento y por lo tanto no puede ser tomado sin indicación médica y sin control periódico. Este método está contraindicado para mujeres que fuman mucho y/o que tienen presión alta.

No ofrece ninguna protección contra las enfermedades de transmisión sexual ni contra el SIDA.




Los inyectables


Son muy utilizados en nuestro país. Existen los de acción mensual y los de acción prolongada (de 3 meses). Por lo general las mujeres se autoindican este anticonceptivo, que puede producir efectos adversos, como sangrados frecuentes o irregularidades del ciclo menstrual.
Se recomienda utilizarlo por indicación médica.





La pildora del dia despues - Anticonceptivo de emergencia

¿Qué es?
Es un método para evitar un embarazo no deseado cuando:
Tuvimos una relación sexual no protegida ni con preservativo ni con anticonceptivos o fuimos víctima de una violación o relación sexual forzada

¿Cómo actúa?
La píldora del día después es un método anticonceptivo hormonal que actúa: Inhibiendo la ovulación y la fecundación.
La menstruación no aparecerá inmediatamente sino en la fecha esperada, aunque puede atrasarse o adelantarse unos días.
Puede producir náuseas, vómitos, dolor de cabeza o mareos, por pocas horas .
Consiste en tomar 2 píldoras (levonorgestrel 0.75 mg) separadas por 12 hs, dentro de los 3 días después de una relación sexual .

¿Cuándo podríamos considerar el uso de la píldora del día después?

Después de una relación sexual forzada o de una violación
Después de una relación sexual sin protección anticonceptiva
Después de una relación sexual con fallas en la protección anticonceptiva por:
rotura o desprendimiento del preservativo
cálculo equivocado de los días no fértiles
eyaculación fuera de la vagina pero sobre la zona genital
interrupción de la toma de anticonceptivos orales (más de 2 días seguidos) por olvido, enfermedad, vómitos, u otros motivos
retraso en la administración de un anticonceptivo inyectable
expulsión del DIU (Dispositivo Intra Uterino)
La píldora del día después: SI

Es un método de emergencia y sólo para una emergencia.
Su existencia debe ser conocida por todas las mujeres y varones en edad fértil. Es un derecho a la información para la salud sexual y reproductiva
Es inocua ( no daña) y eficaz en la mayoría de las situaciones que justifican su uso
La píldora del día después: NO

No debemos emplearla como método anticonceptivo habitual
No previene el SIDA ni las Infecciones de Transmisión Sexual
No es un método abortivo = no interrumpe un embarazo ni le provoca daño alguno
Para recordar

La píldora del día después es más eficaz dentro de los 3 días después de una relación sexual, cuanto antes mejor (en las primeras 6 hs.) y mejor aún con asesoramiento médico en Hospitales y Centros de Salud
El uso correcto del preservativo es el mejor método para evitar un embarazo no deseado y las infecciones de transmisión sexual
La consulta periódica con tu pediatra o ginecólogo/a infantojuvenil te permitirá disponer de información adecuada para el uso de métodos seguros y regulares de anticoncepción y para proteger tu salud





Anillo intravaginal


¿Qué es?

El anillo es un aro flexible de unos 5cm de diámetro -como si fuera sólo el aro del diafragma- que se coloca en el cuello del útero y que va liberando hormonas. Cumple la misma función que las píldoras anticonceptivas. Se usa durante tres semanas y luego se quita –en el mismo día de la semana en que fue insertado- y en esa cuarta semana se presenta el período. La semana siguiente se pone un nuevo anillo.

Por ejemplo, si el anillo se inserta un lunes alrededor de las 8 de la mañana, deberá ser extraído también un lunes, 3 semanas después, aproximadamente a la misma hora. El lunes siguiente se deberá insertar un nuevo anillo.

Durante la semana de descanso no hace falta usar otro método anticonceptivo si el anillo ha sido utilizado correctamente.

¿Dónde se consigue?

El médico debe prescribir el anillo intravaginal, evaluar si es el método adecuado para esa persona e indicarle dónde conseguirlo.

¿Cómo se coloca?

La mujer lo introduce con su mano en la vagina y lo ubica en el cuello del útero, eligiendo la posición que le resulte más cómoda para su inserción, por ejemplo, de pie con una pierna levantada, en cuclillas o recostada. Lo retira a las tres semanas, enganchando el anillo con el dedo, y una semana más tarde coloca otro nuevo.

El primer anillo que se utilice debe ser colocado el primer día de la menstruación.

¿Qué tan eficaz es?

Como todos los métodos hormonales, su efectividad es alta y alcanza el 99%.

Si quiero quedar embarazada, ¿cómo hago?

Basta con dejar de utilizar el anillo intravaginal para que se restablezca el ciclo normal y la fertilidad.

¿Qué pasa si se sale o si no lo puedo sacar cuando corresponde hacerlo?

Si se sale, hay que volver a ponerlo en su sitio, teniendo en cuenta que si permaneció fuera de la vagina durante más de 3 horas en la primera o la segunda semana de uso, la eficacia anticonceptiva puede disminuir. Habrá que volver a insertarlo lo antes posible y usar un método de barrera, como por ejemplo un preservativo, hasta que el anillo haya permanecido en la vagina en forma continua durante 7 días.

Si no es posible retirarlo, conviene ver al ginecólogo. Si alguna de las dos situaciones se da con frecuencia, el profesional deberá evaluar qué está sucediendo y analizar si ese método es el indicado para esa paciente.

¿Cuáles son las ventajas y las desventajas de usar este método?

No hay que estar pendiente de él todos los días (como sucede con la pastilla, que debe tomarse a diario), se cambia sólo una vez al mes. Previene el cáncer de útero. Es discreto y nadie tiene por qué saber que se lo está utilizando. Se pueden realizar todo tipo de actividades físicas, incluso natación, con el anillo puesto. No produce molestias a nivel digestivo, como puede suceder con los anticonceptivos orales.

Una desventaja es que, al igual que todos los métodos hormonales, no previene el contagio de enfermedades de transmisión sexual, por lo que debe combinarse con preservativo excepto que se trate de una pareja estable que se haya hecho el test de HIV y que sea absolutamente fiel. En ocasiones, puede sentirse durante el acto sexual y su colocación puede resultar engorrosa hasta que la mujer se acostumbra.

¿Qué contraindicaciones puede tener?

Como cualquier anticonceptivo hormonal, puede provocar dolores de cabeza o tensión mamaria, pero en menor medida ya que contiene la mitad de hormonas.

¿Se puede usar mientras se amamanta?

Los anticonceptivos hormonales que contienen estrógeno y progesterona no son adecuados durante la etapa de lactancia.





Implantes hormonales
¿Qué son?

Son unos palitos del tamaño de un fósforo que liberan estrógeno y progesterona en el torrente sanguíneo y actúan de la misma forma que las pastillas anticonceptivas: inhiben la ovulación. Además, debilitan el moco del cuello del útero dificultando el ascenso de los espermatozoides que tratan de alcanzar el óvulo.

¿Dónde se consiguen?

No están disponibles en la Argentina y en otros países hay que consultar al ginecólogo dónde es posible y seguro adquirirlos. La cobertura de este anticonceptivo por los sistemas de salud varía en cada país y es un dato que hay que averiguar. Más allá de que el costo del implante puede ser alto, hay que tener en cuenta que se están pagando alrededor de 4 años de anticoncepción.

¿Cómo se colocan?

Estos “palitos” deben insertarse debajo de la piel –por lo general se colocan en la cara interna del antebrazo- a través de una mini-cirugía con anestesia local que realiza el médico durante los primeros siete días del ciclo menstrual o mientras se toman anticonceptivos orales.

¿Qué tan eficaces son?

Como todos los métodos hormonales, su efectividad es alta y alcanza el 99%.

Si quiero quedar embarazada, ¿cómo hago?

El implante se retira mediante otra pequeña cirugía en el momento en el que la mujer lo decide –ya sea que haya vencido o no-. Puede reemplazarlo por otro para continuar la contracepción o no hacerlo para buscar un embarazo.

¿Cuáles son las ventajas y las desventajas de usar este método?

A diferencia de las pastillas, no se corre el riesgo de olvidarse de tomarlas ya que es intradérmico. Como su efectividad dura unos cuatro años, es un período muy largo de tiempo en el cual la mujer puede dejar de preocuparse por un embarazo no deseado. Además, los implantes permiten tener menstruaciones menos dolorosas y menos abundantes, con menor riesgo de anemia. Incluso pueden llegar a suprimirlas, ya que si no hay ovulación no tiene por qué haber menstruación.

Una desventaja es que, al igual que todos los métodos hormonales, no previene el contagio de enfermedades de transmisión sexual, por lo que debe combinarse con preservativo excepto que se trate de una pareja estable que se haya hecho el test de HIV y que sea absolutamente fiel. Otra desventaja es que, si bien la mayoría de las mujeres no percibe el implante, puede suceder que sí se lo sienta y que cueste acostumbrarse a tenerlo dentro del cuerpo.

¿Qué contraindicaciones puede tener?

La aparición de acné, el aumento del vello corporal o la caída del cabello, los dolores de cabeza, las variaciones de peso y los cambios leves de carácter son algunas de las contraindicaciones que pueden experimentar algunas mujeres, aunque por lo general los implantes son perfectamente tolerados. Una mujer que sufre molestias debidas a la píldora anticonceptiva puede suponer con cierto grado de certeza que el implante le va a producir el mismo efecto y lo mismo sucede si no siente molestias de ningún tipo.

Las mujeres embarazadas, las que amamantan, las que tuvieron cáncer de mama, las que padecen trastornos hepáticos importantes así como las que tengan pérdidas de sangre por la vagina no diagnosticadas, no pueden usar este método.






Capuchon cervical

¿Qué es?

Se trata de un dispositivo diseñado para ajustarse al cuello del útero, es de hule de látex y tiene la forma de una pequeña taza -es más chico y más rígido que un diafragma-. Viene en varios tamaños y el ginecólogo debe indicar cuál es el adecuado para cada mujer. El capuchón impide el ingreso de los espermatozoides al útero y el espermicida los destruye, evitando así el embarazo. Este método anticonceptivo de barrera sólo puede ser utilizado por mujeres a las que el Papanicolau les de resultados normales y conviene hacerse otro Pap de seguimiento a los 3 meses de uso para asegurarse de que el cuello del útero no ha sufrido cambios.

¿Dónde se consigue?

Se consigue en las farmacias, llevando la orden del médico que indica el tamaño apropiado. El gel, la jalea o la crema espermicida son de venta libre. El capuchón cervical dura menos si tiene mucho uso, pero aproximadamente hay que calcular que su tiempo de vida útil es de un año, salvo que sufra alguna perforación y deba ser reemplazado antes de ese lapso.

¿Cómo se coloca?

La mujer puede colocarse sola el capuchón cervical y por lo general su ginecólogo le enseña a hacerlo en la consulta. Hay que insertarlo no más de 24 horas antes de las relaciones sexuales, habiendo llenado la tercera parte con el gel o crema espermicida que haya indicado el ginecólogo.

Antes de colocarle el espermicida y siempre que se vaya a usar hay que observarlo detenidamente a contraluz para asegurarse de que no presente ninguna rotura.

Después de tener relaciones sexuales, el capuchón debe permanecer en el cuello del útero por lo menos de 6 a 8 horas. Como máximo, el capuchón puede dejarse sobre el cuello del útero por 48 horas y si se vuelve a tener relaciones sexuales conviene asegurarse de que está bien colocado y agregar más crema espermicida.

Al retirar el capuchón hay que lavarlo con jabón suave y secarlo bien, guardándolo en un sitio fresco y oscuro.

¿Qué pasa si me olvido de retirar el capuchón cervical?

Si se olvida de sacarse el capuchón cervical, puede producirse una secreción vaginal con olor desagradable o se puede inflamar el cuello del útero, haciendo difícil y dolorosa la extracción. También podría llegar a producirse una infección.

¿Qué pasa si no puedo sacármelo?

Si el capuchón queda trabado en el cuello del útero –cosa que no es frecuente- hay que visitar al ginecólogo para retirarlo.

¿Qué tan eficaz es?

Su efectividad, siempre que se utilice con espermicida, es de un 60 a un 80 por ciento.

Si quiero quedar embarazada, ¿cómo hago?

Simplemente se deja de usar el capuchón cervical durante las relaciones sexuales.

¿Cuáles son las ventajas de usar este método?

Siempre y cuando se lo utilice correctamente y con espermicida, es 60 a 80 por ciento eficaz en la prevención del embarazo.
Como puede ser colocado hasta 24 horas antes de tener relaciones sexuales, no causa interrupciones.
Puede utilizarse para relaciones sexuales repetidas durante un período de 48 horas.
En comparación con el diafragma, es de menor tamaño y generalmente más cómodo,
lleva menos espermicida que un diafragma y las mujeres que lo usan tienen menos infecciones de la vejiga que las mujeres que usan el diafragma.
Es económico y se puede volver a usar.
Algunas mujeres que no pueden tomar anticonceptivos hormonales –como las que tienen alta presión y otros problemas médicos- pueden recurrir al capuchón cervical para evitar embarazos no deseados.

¿Qué contraindicaciones puede tener?

No previene el contagio de enfermedades de transmisión sexual.
No es tan eficaz como los métodos hormonales para prevenir el embarazo.
No debe utilizarse mientras se está menstruando: en ese momento hay que elegir otro método anticonceptivo.
El capuchón puede causar cambios en el cuello del útero, como la cervicitis.
Su uso puede fomentar el desarrollo de bacterias en el interior del capuchón y producir infección. Se puede presentar una reacción alérgica al espermicida.
Supone que la mujer adquiera destreza en su uso y colocación. La atención y el cuidado que requiere pueden ser un obstáculo para algunas mujeres.
Además, en raras ocasiones el capuchón puede causar molestias y reducir el placer durante el acto sexual.

Las mujeres con cérvix con forma anormal, cervicitis grave, resultados anormales de la prueba de Papanicolau o historia de enfermedad pélvica inflamatoria recurrente (PID), no pueden usar el capuchón cervical como método anticonceptivo.

¿Se puede usar mientras se amamanta?

Sí, no supone riesgos.





Parches anticonceptivos

¿Qué son y cómo funcionan los parches?

Se trata de pequeños parches adhesivos que actúan de la misma manera que la tradicional “píldora”. Van liberando hormonas a lo largo de una semana, inhibiendo la ovulación. La absorción del estrógeno y la progesterona se produce a través de la piel.

¿Dónde se consiguen?

Los parches se compran en la farmacia con una orden del médico y se los pone
la mujer siguiendo las indicaciones que le dio su ginecólogo.

¿Cómo se colocan y usan?

La mujer que los va a utilizar puede colocárselo a sí misma sin dificultad, adhiriéndolo en una zona de piel limpia, seca y sin vello, en el glúteo, el abdomen o la parte externa del brazo, donde no vaya a rozar con la ropa apretada que pueda despegarlo. El parche es fino y de color beige, de modo que no se nota demasiado. Los parches no se despegan con el agua del baño ni en el mar.

Se utiliza un parche por semana y se cambian siempre el mismo día -por ejemplo, todos los lunes-.

¿Qué tan eficaces son?

Como todos los métodos hormonales, su efectividad es alta y alcanza el 99% siempre y cuando se utilicen correctamente.

Si quiero quedar embarazada, ¿cómo hago?

Alcanza con dejar de colocarse los parches para que se restablezca inmediatamente la fertilidad de la mujer.

¿Cuáles son las ventajas y las desventajas de usar este método?

A diferencia de los anticonceptivos orales, que deben ser tomados diariamente y, en lo posible, a la misma hora, el parche se cambia una vez por semana. Y otra ventaja es que, a diferencia de los anticonceptivos orales, si la mujer sufre vómitos y/o diarrea con el parche no se ve afectada la cantidad de hormona que llega a la sangre.

Una desventaja es que, al igual que todos los métodos hormonales, no previene el contagio de enfermedades de transmisión sexual, por lo que debe combinarse con preservativo excepto que se trate de una pareja estable que se haya hecho el test de HIV y que sea absolutamente fiel.

¿Qué contraindicaciones puede tener?

Como este método implica una exposición en un 60 por ciento mayor a la que supone la píldora anticonceptiva, algunos estudios señalan que el parche podría producir trombosis por coágulos en las piernas o en los pulmones. No pueden utilizarse cuando se está amamantando.





Metodos de barrera


Estos métodos interponen una barrera entre los espermatozoides y el óvulo, dificultando la fecundación.

No afectan el funcionamiento del organismo y tienen por lo tanto escasas contraindicaciones. Además, el preservativo es muy eficaz para prevenir el contagio de enfermedades de transmisión sexual.

La principal debilidad de éstos métodos radica en que deben ser utilizados cada vez que se tiene relaciones sexuales. Algunas mujeres pueden sentir que colocarse el diafragma ante cada relación sexual interfiere en la situación amorosa, así como algunos hombres manifiestan desagrado o falta de sensibilidad ante el uso del preservativo. Sin embargo, para muchas parejas, varones y mujeres, éstas son formas sencillas y seguras de protegerse mutuamente.





La esterilizacion masculina


La esterilización masculina llamada también vasectomía, consiste en cortar y extirpar una pequeña parte del tubo (conductos deferentes) que transporta los espermatozoides desde los testículos, donde se forman, hasta las vesículas seminales, de manera tal que el líquido que se expulsa en la eyaculación no contenga espermatozoides.
No tiene efectos secundarios, ni interfiere en la relación sexual, ni en la capacidad de erección.
Se trata de una intervención sencilla en la que se utiliza anestesia local. Este método es definitivo (permanente), ya que después de la intervención, el hombre ya no podrá procrear.





La esterilizacion femenina

La esterilización femenina, también llamada ligadura de trompas, consiste en cortar las trompas de falopio, de manera tal que queda cerrado el paso entre los óvulos y los espermatozoides. La mujer continúa con su ciclo menstrual y sus ovulaciones pero los óvulos encuentran el camino cerrado y se desintegran. Tampoco interfiere en las relaciones sexuales. Actualmente, la intervención quirúrgica es muy sencilla






Como calcular tus dias fertiles

Desde hace muchas décadas, los ginecólogos indican el registro diario de la temperatura corporal a fin de realizar en un gráfico la curva de la variación que la misma experimenta a lo largo del ciclo menstrual debido a la influencia de las hormonas ováricas, estrógenos y progesterona.

El fundamento lógico en el que se basa esta técnica es el efecto termogénico de la progesterona, así como el inverso provocado por altos niveles circulantes de estrógenos. Durante la primera fase del ciclo menstrual, antes de la ovulación (que ocurre en un ciclo estándar de 28 días alrededor de la mitad del mismo), predominan niveles crecientes de estrógenos, manteniéndose temperaturas mas o menos estables. En el día previo a la ovulación, la producción de estrógenos alcanza su nivel máximo, produciendo un breve pero brusco descenso de la temperatura corporal. A las 24 horas de producida la ovulación, el cuerpo amarillo, organismo que reemplaza al folículo ovárico luego del estallido ovulatorio, comienza a producir niveles crecientes de estrógenos y progesterona. Justamente, la elevación progresiva de los niveles circulantes de esa segunda hormona (la progesterona) determina un ascenso de la temperatura corporal que ha de mantenerse hasta cerca de la siguiente menstruación, cuando la misma disminuye abruptamente. Si se ha producido un embarazo, la producción de progesterona continuará aumentando día a dia, y la temperatura no descenderá.

Este método es útil tanto para buscar el embarazo como para evitarlo, comprendiendo que en medicina nada es exacto y que las variaciones en los ciclos menstruales y la duración de los períodos fértiles son muy frecuentes.

Para evitar el embarazo se sugiere no mantener relaciones sexuales (o hacerlo empleando un método alternativo como el preservativo o el diafragma) desde cinco días antes de la ovulación. Para quedar embarazada, se sugiere por el contrario mantener relaciones sexuales coitales día por medio durante los seis días previos a la ovulación.

Ahora bien, ¿Cómo ayuda el método de la temperatura basal a determinar la fecha ovulatoria?. Se propone el registro de la misma diariamente durante tres meses. Luego, trasladar los valores diarios a tres gráficos, uno por cada mes, y determinar la curva. Observando el nadir pre-ovulatorio y el ascenso post-ovulatorio inmediato se puede calcular aproximadamente el momento ovulatorio. Se entiende que solo aquellas mujeres con reglas muy estables y regulares pueden guiarse con cierta seguridad mediante este método con fines anticonceptivos. A los fines contrarios, en realidad basta con mantener relaciones sexuales desde aproximadamente diez días contando a partir del primer día de la menstruación hasta que se compruebe el ascenso de la temperatura corporal.






Diversas formas de identificar los dias fertiles

El método del ritmo o del calendario
Consiste en identificar los días fértiles utilizando el calendario. En las mujeres con ciclos regulares, por ejemplo, de 28 días, el periodo fértil se extiende desde el día décimo al día vigésimo del ciclo.
¿Cómo se calculan los días fértiles?
El primer día del ciclo es aquel en que se produce la menstruación siguiente. Si la última menstruación comenzó el 10 de abril, la próxima le vendrá el 8 de mayo. Si restamos 15 días al 8 de mayo resulta el 24 de abril la fecha probable de ovulación. Los días fértiles son 5 días antes y 5 días después de 24 de abril, es decir desde el 19 al 29 de abril. Estos días son siempre aproximados porque el ciclo menstrual puede variar por muchos motivos, aún en mujeres que tienen ciclos regulares. Es importante saber que el óvulo vive entre 12 y 24 horas y que los espermatozoides sobreviven entre 3 y 6 días.

El método de la temperatura basal o rectal
Consiste en identificar los días fértiles tomándose la temperatura. Cada mañana la mujer debe tomarse la temperatura introduciendo el termómetro en el ano o en la boca en ayunas y antes de levantarse. Durante los días siguientes a la menstruación la temperatura es baja, y desciende aún más justo antes de la ovulación, para aumentar el mismo día de la ovulación, persistir elevada de 48 a 72 horas y desciende gradualmente hasta la siguiente menstruación. Los días fértiles son los 5 días anteriores y los 5 días siguientes a la ovulación. El periodo de seguridad (en él es posible tener relaciones sexuales con penetración) debe calcularse a partir de 5 días de la temperatura más alta y hasta la siguiente menstruación. Para obtener mediciones correctas, se necesita un termómetro de buena calidad, en general son de aproximadamente medio grado. Cualquier tensión nerviosa, resfriado, desvelo y otras causas, puede producir cambios en la temperatura y alterar el registro.

El método del moco cervical o Billing
Consiste en identificar los días fértiles observando los cambios (en el color y la densidad) que se producen en el moco cervical (flujo). Después de la menstruación hay unos días de sequedad (ausencia de moco que sale de la vagina). Luego comienza a aparecer una mucosidad pegajosa y cierta sensación de humedad, lo que indica que ha empezado el periodo fértil. Cada día que pasa el moco se torna más elástico y lubricante (son los días de máxima fertilidad) hasta llegar al "día pico", a partir del cual el moco vuelve a ser más opaco y pegajoso. Estos son días de fecundidad posible aunque decreciente. Desde el cuarto día posterior al "día pico" empieza el periodo infértil, ésto es, el periodo de seguridad. Durante estos días puede haber sequedad o moco opaco. Pero es preciso recordar que algunos factores no relacionados con la fertilidad o infertilidad de los días del ciclo pueden producir alteraciones del moco cervical: el estrés puede retrasar la ovulación o suspenderla, una infección o alguna enfermedad pueden alterar el flujo, lo mismo que algunos medicamentos.
Para practicar este método correctamente hay que observar durante un ciclo completo los cambios que se producen en el moco cervical. Durante este ciclo "de prueba" hay que abstraerse de tener relaciones sexuales para evitar confusiones entre el semen y el moco cervical. Para encontrar el moco de la vagina no es necesario realizar exámenes internos: puede ser observado antes de orinar, tomándolo con papel higiénico o con los dedos en la entrada de la vagina, no es necesario realizar exámenes internos para encontrarlo.
Los métodos naturales no protegen contra las enfermedades de transmisión sexual ni contra el SIDA.












Mitos y falsas creencias sobre la menstruacion


Acerca de qué les sucede a las mujeres o qué están en condiciones de hacer durante los días de la menstruación, existen muy viejas y falsas creencias. Se inventaron cuando aún no se conocía mucho sobre el funcionamiento del cuerpo femenino y las mujeres estaban sometidas a las leyendas que se tejían acerca de ellas. Recordemos algunas de estas creencias:

Cuando está menstruando, la mujer está impura, sucia y fea
Cuando tiene la primera relación sexual, no corre el riesgo de quedar embarazada.
Cuando está menstruando, la mujer no debe bañarse ni lavarse la cabeza.
Cuando está menstruando, la mujer no debe comer determinados alimentos (leche y derivados, huevo, limón, etcétera.).
La mujer sólo puede quedar embarazada cuando está menstruando.
Cuando está menstruando, la mujer no debe tocar las plantas..
Cuando está menstruando, es malo para la mujer tener relaciones sexuales porque el cuerpo está más abierto y más sensible a contraer enfermedades (sí debe tenerse en cuenta que, como la sangre es vehículo da transmisión de algunas enfermedades, si la mujer o su pareja padece de alguna enfermedad transmisible, como la hepatitis B, tener relaciones sexuales sin protección o preservativo durante la menstruación aumenta el riesgo de transmisión de esa enfermedad).







A pensar con la cabeza chicos!













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