Este equipo desarrollado por una empresa taiwanesa permite transformar una bicicleta corriente en una moto eléctrica sustituyendo únicamente la rueda delantera.

El modelo se presenta en ocho colores y dos tamaños de 20 y 26 pulgadas.
Dentro del panel está el motor de corriente continua y una batería de 24 voltios de litio. Para que empiece a funcionar solo hay que sustituir la rueda y conectar un dispositivo inalámbrico al manillar para manejarlo.
El principal inconveniente, como ocurre casi siempre con las novedades tecnológicas, es el precio: unos 900 euros.